Explicando Internet Celular – Segunda Parte: el 4G

Como vimos en la primera parte, el internet celular se ve limitado por las frecuencias que se deben utilizar. Hay un límite físico sobre el uso de la frecuencia. Pero lo ingenieros pasan viendo la manera de mejorar la velocidad y concurrencia, por eso el asunto ha evolucionado. Hablamos ahora de “generaciones”, veamos:

Al inicio de la carrera celular, los teléfonos mandaban datos análogos a las torres. Esto es, igual como se manda la voz en los teléfonos convencionales, con datos que pueden ser cualquier cosa. Estas redes eran lentas, tenían interferencias y no servían para internet. Se les llamó Primera Generación (1G). Luego, llegaron las de segunda generación (2G), donde los datos ya no se mandaban análogos sino digitales, permitiendo cosas como mensajes de texto y correos. Estas redes tenías dos estándares para comunicar datos, el GPRS y el EDGE. Con el primero se lograba una velocidad de 40 mil bits por segundo de transmisión (muy poco para poder ver internet a como lo conocemos), y con la segunda se podía ver hasta 500 mil bits por segundo (mucho más, pero igual algo lento). ¿Por qué cambian las velocidades? Bueno, hay varios factores, porque podemos mandar la misma cantidad de señales, pero podemos “empacar” más datos en las mismas señales (imaginemos que en lugar de mandar palabras completas, mandamos emoticones, y así en vez de manda “FELIZ” de 5 letras mandamos 🙂 de solo dos, nos ahorramos 3 letras). También los protocolos de uso de la frecuencia mejoraron el acceso y eficientizaron el uso, por eso era más rápido.

Las de Tercera Generación (3G) que salieron por el año 2000, fueron simplemente una mejora en la manera de codificar los datos y de cómo se utilizaban las frecuencias. Estas comenzaron a dar velocidades increíbles, iniciaron con 2 millones de bits por segundo, llegando hasta 6 millones de bits por segundo. Esta es una velocidad decente que permite incluso ver videos y es considerada “banda ancha” (claro, es algo cara y usualmente nos conformamos con solo 2 millones). Hay varios estándares nuevos de transmisión (e.g. CDMA2000, HSPA, 3G LTE, EV-DO Revision B, DO Advanced, y Mobile WiMAX). Pero aún así, 3G tiene límites. Por ejemplo, una torre 3G puede manejar de 60 a 100 personas concurrentemente.

¿Qué tenemos? Bueno, nosotros tenemos 2G y 3G actualmente. El 2G aún se mantiene por los teléfonos viejos y pequeños que no son smartphones. La 3G es la mayoría de los teléfonos. La gran mayoría de las torres son 3G. Como verán, si hay más de 100 personas usando la misma torre, se satura y tenemos problemas. ¿No hay nada mejor? Pues sí, la 4G.

La Cuarta Generación no está como que muy bien definida. Hubo una serie de nuevas tecnologías y con las mejoras en los teléfonos celulares inteligentes (smartphones, con procesadores de hasta cuatro núcleos), se puede tener algoritmos de empacado y control mucho más eficientes que el 3G, y también análisis de señales que le pueden extraer el jugo a las señales que se mandan por una frecuencia. Por ejemplo, en 3G se tenía la misma capacidad de subir que de bajar datos, pero en práctica uno necesita más capacidad de bajada que de subida (porque bajamos más los videos, no los subimos), así que 4G usa parte de lo que se usaba de subida, de bajada. También 4G puede soportar muchos más usuarios por torre (400) y el tiempo que tarda la torre en responder es mucho menor, por lo que es más ágil y eficiente. Otro cosa es que ahora se usa el protocolo de comunicación de redes “estandar” (el conocido TCP/IP) para todo, incluso para la voz (es como hacen los programas como Skype, que agarran la voz y la codifican y empacan que paquetes tipo TCP/IP y la mandan como en red, para eso se ocupa procesadores muy poderosos). A eso se le llama VoIP (voz sobre IP) y la voz es completamente digital. La tecnología utilizada se llama “Long Term Evolution” (LTE), que requiere procesadores especiales para analizar las señales. Claro está, se ocupa teléfonos poderosos y nuevas torres.

¿Y qué esperamos? Bueno, esa tecnología ya la tenemos. El estándar dice que se debería poder tener velocidades de hasta mil millones de bits por segundo, pero actualmente solo se logra como 10 millones (en el Reino Unido se ha logrado 26 millones, pero en promedio en el mundo es 10). Nosotros andamos como en 5 millones según mediciones del año pasado. Y nuestra cobertura de 4G no es la mejor. ¿Por qué? Por varias razones: la 4G es cara y requiere que los usuarios paguen aparte por ella. Con muchos usuarios se hace rentable y eso da financiamiento para poner más torres. Pero para eso, los usuarios deben tener teléfonos 4G y una gran mayoría de los modelos que se venden no los tienen, por ende no hay mucho mercado.

Entonces, meter 4G no soluciona el problema que tenemos de saturación en 3G. No hay manera de mejorar las torres para que soporten más usuarios, tenemos limitadas las frecuencias, y ahora cada tico tiene más de 3 celulares y los conectan a internet celular y lo usan como si tuvieran una línea dedicada.
¿Estamos claros con el problema?

Explicando Internet Celular – Primera Parte: Frecuencias.

Hay mucha discusión sobre el pago por descarga y el famoso “uso justo” de internet celular. Por eso quiero explicar de la forma más sencilla cómo funciona esto y cuál es el problema.

Comencemos por explicar que los celulares no son más que radios que transmiten su información a través, pues, de ondas de radio. Para transmitir por el aire se necesita usar ondas. Las ondas se diferencian entre si por su frecuencia (digamos que la velocidad de las ondas). Así, alguien manda ondas en una frecuencia y alguien más escuha las ondas que andan en el aire a esa frecuencia y así se mandan el mensaje. Cuando un radio manda su música por ondas en, digamos, la frecuencia 91.7Mhz, y yo quiero oirla, pongo mi radio a captar las ondas de 91.7mhz y listo, escucho la música. El problema es que si dos personas mandan información en la misma frecuencia, el asunto se enreda en el aire y quien está escuchando recibe basura. Es por eso que una estación radio mandando música a cientos de receptores de radio no tiene problema, pero sí lo hay cuando son miles de celulares mandando sus ondas hacia la torre celular: no pueden usar la misma frecuencia a la vez. ¿Qué hacer? Bueno, los celulares trabajan en lo que se conoce como bandas: un rango de frecuencias. Así, si quiero usar una frecuencia, pero ya está ocupada, entonces busco otra dentro del rango que esté libre. Imaginemos esas frecuencias como carreteras de un solo carril por donde puede ir un camión de carga a la vez.

Bien, ¿qué pasa con internet? Bueno, para poder subir y bajar datos, se ocupa una de esas carreteras, se ocupa una frecuencia. La velocidad de internet se mide en bits por segundo. Un bit es una unidad de información, y puede estar encendido o apagado (puede ser un 1 o un 0). Pues bien, imaginemos que un bit es lo que puede cargar uno de esos camiones que hablamos, y mandar un bit implica usar la frecuencia para mandar el camión desde mi celular hasta la torre más cercana. Mientras mi camión viaja, ningún otro teléfono puede mandar sus bits por la frecuencia utilizada. Ahora, digamos que la operadora me dice que yo tengo derecho a 100 bits por segundo. Esto es, en un segundo puedo bajar 100 bits desde la torre hasta mi teléfono. Midiendo cuánto tarde un camión, me doy cuenta que para bajar un bit tarda 1 milisegundo. Como soy bueno en mate, sé que un segundo tiene mil milisegundos. Entonces ¿Por qué no puedo bajar 1000 bits en un segundo y no solo 100? Bueno, porque hay otros celulares esperando para usar la frecuencia también. Entonces, el sistema de tráfico aereo de bits me permite un camión al milisegundo 1, pero luego tengo que esperarme 9 milisegundos más antes de volver a traer otro camión. Así, cada 10 milisegundos bajo un bit y tengo 100 bits por segundo. Durante los otros 9 milisegundos entre cada bit mio, otros celulares pueden usar la frecuencia para bajar sus bits.

Lo anterior sería genial, pero sabemos que nunca obtenemos la velocidad que nos dicen, no obtengo 100 bits en un segundo. ¿Por qué? Bueno, como hay muchos celulares, puede ser que cuando se cumpla mi castigo de 9 milisegundos vaya yo a usar la frecuencia y alguien más esté bajando su bit, y hay fila para usar la frecuencia por la cantidad de celulares. También, como es por aire, cosas como las tormentas, los edificios, las montañas, dañan la señal y justo cuando era mi turno, la carretera estba mojada y mi camión se estrella y nunca llega, y si llega lo hace con la información destruída. Así, pierdo y pierdo bits y un archivo de 200 bits que debería bajar en 2 segundos por mi velocidad, termina bajando en 5 segundos.

¿Cómo es que no chocan entonces tanto? Bueno, porque no todo el mundo usa las carreteras a la vez. Así, hay momentos en que uso la carretera y está vacía, y cuando dejo de usarla yo la usa otro y así todos pueden enviar información compartiendo una carretera tan estricta. Pero, si salgo en hora pico, y todos usan la carretera a la vez, el asunto se vuelve lento y casi inmovil.

¿Por qué las operadoras no incrementan las carreteras? Bueno, hay un límite. El aire no se usa solo para celulares, las diferentes frecuencias que hay en el aire están repartidas con cuidado para muchas cosas, por ejemplo hay para radio (AM y FM), para televisión, para radios de onda corta, para control aereo, para GPS, para collares de ubicación de animales salvajes (sí, también usa radio), para carros de control remoto, para teléfonos inalábricos en el hogar, para puertas de garage que se abren con control, para monitores de bebés, para comunicarse con los cohetes espaciles, etc. Como verán, hay muchas cosas que ahora trabajamos inalábricas que usan frecuencias, así que no tenemos como que infinitas para repartir. Sumemos a eso que las ondas de frecuencia baja son mejores porque atraviesan edificios y obstáculos, pero las altas no. Por otro lado, las bajas no tienen mucho alcance, pero las altas sí. Por eso, para celular se usan de 824 to 849 mhz, que pueden atravesar obstáculos pero tienen el problema de no llegar lejos. Por eso se trabaja dividiendo la región en áreas pequeñas llamadas células, y poniendo en el centro una torre. Los teléfonos dentro de la célula pueden hablar con la torre del centro. Si me salgo de una célula, el teléfono automáticamente busca la torre de la célula siguiente. Genial, ¿no? Pero no es todo: súmele al problema que ocupamos varias frecuencias en un teléfono: ocupamos dos para hablar (uno para subir nuestra voz y otra para bajar la voz del otro), y para internet también 2, para subir datos y bajar datos. Un torre puede oír cierta cantidad de frecuencias, digamos 400, y entonces podría haber solo 100 teléfonos conectados a la vez. Cualquier otra que quiera, tendrá que esperar.

¿Por qué no mejoran sus equipos centrales entonces? No es un problema de equipos centrales, si así fuera, la gente que usa internet desde Jacó tendría la misma lentitud que los que usan en San Pedro, por el mall. En Jacó internet es super rápido, pero es porque no hay tanta gente pegada a las torres y entonces no se satura. En el Mall San Pedro es completamente diferente, internet no se mueve, y es porque hay cientos de personas pegadas a la misma torre y la saturan. El cuello de botella es en el tramo celular-la torre, porque de la torre a la central del operador y de ahí al internet internacional, no hay atascos (si los hubiera, el resto del país también sufriría). ¿Por qué no ponen más torres? Porque todas escuchan a las mismas frecuencias, no tiene sentido poner dos torres a la par, escucharían lo mismo, es como poner dos grifos en el mismo tubo de agua, cuando lo que ocupamos es otro tubo para tener más agua. Las torres se ponen separadas para dar mayor cobertura geográfica, no más velocidad.

¿Por qué no pasa lo mismo con Wifi o internet por fibra? Porque con Wifi, que por cierto usa otras frecuencias, solo se pegan las personas de la casa o de la empresa, cuesta que se sature. Con fibra, hay un cable que llega hasta su casa, porque lo que no usa frecuencia, usted tiene digamos que su carretera privada.

¿Entonces, no se puede hacer nada? Sí, en la parte 2 hablaré de algo que pueden hacer las operadoras para mejorar la velocidad y capacidad de las frecuencias. Pero también podemos poner nuestro grano de arena los usuarios. Veamos:

Nuestro teléfono tiene muchas aplicaciones corriendo detrás de bambalinas, y esas condenillas pasan pegándose a internet para bajar información. Muchos teléfonos tienen ahora opciones para bloquear el uso de internet en aplicaciones cuando ese internet en celular (datos en el aire). También puedo apagar el internet celular y encenderlo cuando en realidad lo ocupe.

Hace unos meses cambié de teléfono y reinstalé Facebook. Yo tengo un límite de 3Gb. Nunca lo uso completo, a pesar de trabajar en informática y pasar leyendo correos, buscando en internet artículos y Fecebuquiando mucho. Pero esa vez que lo reinstalé, no habían pasado 9 días de mis 30 del mes, cuando recibí la noticia que había gastado el 80% de mi cuota. Revisé mi teléfono y las estadísticas decían que había sido Facebook, que en 9 días se había comido más de 2gb. Cuando revisé, tenía encendida la opción de reproducir automáticamente los videos. Como sabrán, para reproducir un video, se baja una cantidad suficiente de datos del video para comenzar a reproducirlo. Por eso, son solo ir pasando los posts de Facebook, este pre-cargaba los video para reproducirlos, comiéndose mis datos. Lo apagué y resulta que durante los 21 días restantes no tuve problemas, y no llegué al límite. Algo tan pequeño puede estarse comiendo su cuota de datos. Revise.

Bien, espero que esto aclare un poco cómo está el asunto. La política de uso justo lo que pretende es que la gente que satura las torres por un uso abusivo de internet, busque como reducirlo, como cerrar la llave del grifo.

Los veo en la parte 2, donde discutiremos sobre las generaciones y lo que se está haciendo para mejorar el problema.

Seguridad Bancaria: Algunos Consejos

Ha ocurrido una nueva “ciber” estafa en un banco estatal. La víctima creyó en un anuncio fraudulento en Facebook (SCAM) que la llevó a una página falsa igual a la de su banco, donde ella ingresó (siendo sus credenciales capturadas por los cibercriminales) y acto seguido los malhechores ingresaron al banco real con las credencias robadas y pasaron el dinero a otras cuentas.

¿Qué hacer para prevenir estos casos y otros ataques a los sistemas bancarios? He aquí algunos consejos para usuarios y para los bancos.

Usuarios:

Nunca ingrese a la página de un banco siguiendo un enlace. Los enlaces tienen dos partes, el texto que usted ve y la dirección a la que se dirige (que usted no ve). Así el texto puede decir el nombre del banco pero la dirección lo manda a una página falsa.

Tenga malicia y revise que la página es la correcta. Todo banco debe usar un certificado que valida que es el banco. En los nuevos navegadores, ese certificado muestra el nombre del banco junto a un candado y de color verde en la barra de dirección. Revise que es el nombre correcto y si tiene dudas, siempre llame al banco. Pueden intentar engañarlo con un nombre falso muy parecido, con solo cambiar una letra como “Bamco” ya puede parecer el nombre correcto, pero no lo es. Que aparezca el candado no es suficiente, cualquiera puede poner un candado verde con un nombre muy similar. Si su navegador no muestra esto, actualícelo o cámbielo.

Nunca use la misma contraseña en su banco y en otros sitios. Muchos sitios no tienen tanta seguridad y las contraseñas usadas en ellos son robadas y vendidas en el mercado negro. Así, si usó la misma y se la roban en otro sitio, la pueden usar en su banco. Tampoco use de contraseña datos que tenga en sus redes sociales, como fecha de nacimiento o nombre de la mascota, son las primeras que prueban los cibercriminales.

Nunca use la web bancaria mientras tiene otros sitios abiertos. Algunos tienen código malicioso que puede enviar solicitudes a la sesión abierta del banco en su navegador, y el banco no puede saber que no es usted el que hace eso.

Bancos:

Proveer segundo factor de autenticación para transacciones riesgosas (no necesariamente ingreso). Ese segundo factor no se debe configurar en línea. (e.g. un correo o teléfono para mandar una clave no debe poder cambiarse en línea, porque carece de sentido). Las tarjetas de códigos no son tan efectivas y el OTP no protege contra el ataque de intermediario, por lo que se sugiere firma digital para transacciones grandes.

Limitar las transferencias por monto y por día. Nunca enviar datos como cuentas del usuario ni usar cuentas de usuario o datos que ya se conocen provenientes del browser (reposting). Implementar transferencias a cuentas favoritas, que solo pueden agregarse con segundo factor de autenticación.

No aceptar transacciones no requeridas (llevar control de las pantallas y el flujo seguido por el usuario, y no aceptar transacciones fuera de ese flujo para evitar ataques de CSRF).

Llevar control del acceso del usuario (dispositivo e IP) y solicitar al usuario via segundo factor (correo o SMS) que valide el ingreso desde un computador nuevo nunca antes usado.

Cada día hay más riesgos y debemos estar todos preparados.

UBER y el problema de la liberación de servicio

He oído mucho sobre UBER y la exigencia de ciertos usuarios para que se libere el servicio de transporte. Eso está muy complicado; intentaré explicar un poco el por qué:

Oferta y demanda. En microeconomía se observan tres variables: la demanda (solicitud de un bien o servicio), la oferta (que es el el brindar el bien o servicio por medio de un proveedor) y el precio (que paga el que demanda al que ofrece). Las reglas dictan que, si mantenemos el precio fijo, si hay demanda, habrá oferta que intente cubrirla si el precio da alguna ganancia. Ahora, si la demanda sube, la oferta subirá. Si la demanda sube mucho y la oferta no puede subir (por la capacidad de los proveedores, por ejemplo), el precio es el que comienza a variar, y se hace más caro. Por el contrario, si la demanda baja, el precio tiende a bajar. Llegará un punto en el que el precio es tan bajo que no tiene sentido ofertar porque se tiene pérdidas, y en ese momento la oferta disminuye.

Esta dinámica afecta la calidad y disponibilidad de los servicios. Por ejemplo, en lugares altamente poblados con mucha contaminación, hay mucha gente y muchos enfermos, por tanto, una clínica privada sería un buen negocio. Llevarían ahí a muchos neumólogos para suplir la demanda de problemas por la contaminación del aire. Pero entonces, en el pueblito fresco y natural, alejado de la ciudad, donde viven personas saludables y pocas, no es negocio poner una clínica porque casi no hay demanda y el precio debería ser demasiado alto.

Entendido lo anterior, en TODO EL MUNDO, los gobiernos dejan a la oferta y demanda los bienes y servicios que no son fundamentales, mientras que los esenciales como el agua, la electricidad o las telecomunicaciones, se vuelven candidatos a ser controlados para que las leyes de oferta y demanda no hagan estragos. El agua, por ejemplo, la controla el gobierno y este tiene la obligación de velar porque el líquido llegue hasta el más recóndito lugar donde haya un ciudadano. Para hacer esto, el gobierno declara el servicio como público (que sólo el gobierno puede brindar) y con esto se saca del derecho privado. El gobierno entonces puede crear una empresa de servicio, que velará para que todo el país tenga dicho servicio. Dicha empresa tendrá pérdidas en los lugares remotos, por eso se trabaja con un sistema de subsidios, en donde el precio para los lugares más rentables y para los consumidores de mayor poder adquisitivo, es mayor para poder subsidiar el precio/costo de los lugares remotos. Así, solidariamente, todos tiene el servicio.  El ICE es un ejemplo: el pueblo más remoto tiene su teléfono público gracias al precio que pagamos los que tenemos telefonía fija.
La otra opción es que el gobierno ofrezca el servicio en concesión para que empresas privadas brinden el servicio. La concesión es un contrato donde la empresa se compromete a dar servicio aún en lugares no rentables y donde incluso se regula el precio que puede cobrar por medio de fórmulas que garanticen un precio justo al consumidor y a la vez den ganancia a la empresa.

¿Qué pasa si un servicio así se libera? Pues entra a jugar con leyes de oferta y demanda, el precio puede subir hasta que ciertos sectores no puedan pagarlo, habrá lugares de baja demanda que no tendrán el servicio, etc.

Pues bien, uno de esos servicios es el de transporte. ¿Sólo Costa Rica lo considera esencial? No, muchos países alrededor del mundo consideran el transporte como esencial para que lo administre el gobierno. En particular en Costa Rica, el transporte definido como público es el remunerado de personas. Por tanto, nadie puede dar servicio remunerado de personas sino sólo el gobierno, y este ha establecido un sistema de concesión y permisos para que manos privadas den ese servicio. Cualquier proveedor que de ese servicio sin permiso, está cometiendo un delito. Aclarado esto, el gobierno exige una serie de compromisos para poder dar los permisos: antigüedad de los vehículos, entrenamiento de choferes, pago de cánones, fijación de tarifas, exigencia de dar el servicio durante las 24 horas del día y en todas las zonas geográficas, etc. La idea es que el servicio de transporte sea universal y a un precio justo.

Cuando usted se sube a un taxi o a un autobús, está pagando no solo el viaje, sino que sustenta el costo operativo: gasolina, empleados, mantenimiento, incluso el precio incluye un sobreprecio para mantener a las instituciones del estado que regulan el asunto, como el CTP.

¿Qué pasa cuando entra un proveedor de servicio no regulado a competir? Muchos dicen que todo mejora porque hay competencia y hay nuevas alternativas del proveedor que tiene mejor calidad. Podría ser cierto, pero también es cierto que crea una disrupción del control y el balance. Un proveedor no regulado no tiene los costos ni las restricciones que sí tienen los de concesión. Por tanto, trabajaría en la zona de mayor demanda y mejor precio, reduciendo la demanda para el sector regulado, lo que impacta directamente en el ingreso y lo hace insostenible (recordemos leyes de oferta y demanda). Como el precio en esa zona está ligeramente inflado para dar soporte a otras zonas de menor demanda, será obviamente mayor al precio que podría ofrecer alguien no regulado. El no regulado no tiene por qué dar oferta en la zona de menor demanda tampoco, ni tiene que pagar para mantenimiento del CTP por ejemplo. Por tanto, el gobierno no puede permitir que un proveedor no regulado entre a competir en un servicio público.

¿Qué hacer? El servicio público ofrecido apesta, y no se puede mejorar (mucho debido al pobre poder fiscalizador del estado, cosa que es natural en la competencia abierta). Bueno, en las telecomunicaciones tenemos una apertura de un servicio público como buen ejemplo de que sí se pueden hacer las cosas. Los competidores del ICE entraron, pero regulados: los precios están siendo fijados con límites inferiores para evitar tretas como el “dumping”, y se exige un balance solidario como cobertura nacional, por ejemplo. Para el servicio de transporte se puede hacer algo similar. En lo que no estaría de acuerdo por todo lo expuesto, es en el liberar el servicio para que sea competencia pura y basado en oferta y demanda. Esa propuesta denota una gran ignorancia sobre cómo funcionan los servicios esenciales y su protección y me asusta que vengan incluso de diputados que uno consideraría tienen algo de inteligencia.

¿Puede UBER entrar entonces a ser regulado? Es algo complicado, por el modelo de negocio que tiene UBER. Los choferes no son empleados de UBER, son contratistas, por tanto, UBER no puede asumir cosas por ellos. El modelo busca también trabajo de tiempo parcial (donde un chofer puede andar con pasaje por un par de horas, un día sí el otro no, totalmente libre). El modelo se basa en un microsistema de oferta y demanda, donde el precio es muy fluctuante justo por tener una oferta y demanda muy dinámicas. Todas esas cosas tendrían que ser reguladas: UBER tendría que ofrecer servicio a lugares de baja demanda, con un precio más controlado, etc. En algunos lugares se han simplificado la vida y han pedido a UBER que pague un Canon y cumpla con algunas reglas y ya, pero eso quita mucho control al servicio y no disminuye la disrupción indicada arriba. Por tanto, es una discusión mucho más compleja y técnica que debe darse fuera del facebook, por ejemplo.

¿Estamos ya más claros?

UBER y la Ley

¿Es UBER ilegal? No, al menos que yo sepa. De hecho mucha gente está dando sus interpretaciones, incluyendo a abogados reconocidos y diputados, tanto que quise hacer este post donde sumarizo las propuestas y les doy mis comentarios basado en la legislación que he leído y lo que entiendo.

Primero quiero aclarar que no soy abogado, pero sí aficionado a discutir leyes. Lo que aquí digo queda abierto a ser refutado con fundamento y se agradecen las correcciones.

Procedamos entonces:

La legalidad de la tecnología.
Mucha gente repite sin sentido que prohibir a UBER es como prohibir a Skype o Netflix. Primero hay que aclarar que nadie ha dicho que UBER sea ilegal. UBER es una empresa que ofrece la capacidad de poner en contacto a un usuario y un proveedor de transporte utilizando la tecnología móvil. Nadie está en contra de eso, de hecho en el país ya funcionan otras dos aplicaciones, Easy Taxi y Taxible, que hacen exactamente lo mismo.

El problema no es la tecnología, sino el bien sobre el cual se ofrece el servicio. Hace años se pretendió defender al ICE porque supuestamente Skype competía en el ámbito de las telefonía. Eso no fructificó simplemente porque el medio utilizado era internet y no había regulación sobre eso. Igualmente, Netflix utiliza internet, si usara el espectro nacional para transmitir, tendría que estar concesionado. Pero no es así, por lo que Netflix tampoco estaría siendo prohibido, eso es absurdo.

Igualmente, UBER no puede prohibirse por su uso de internet o tecnología. El problema real es que el servicio de UBER une a usuario y proveedor de servicio de transporte remunerado, el mal llamado chofer UBER, y este proveedor debe estar bien con la ley. Pero, los conductores que se afilian a UBER no están a derecho, por no tener permiso ni concesión. Ese es el problema, los conductores, no el servicio UBER.
La falacia del servicio esporádico.

Muchos también comparan UBER con ejemplos como: “si una compañera de trabajo va para donde yo voy, la llevo, y ella me paga, ¿estoy también de ilegal?”. Dentro del sentido común, una golondrina no hace verano. Si yo le vendo a un compañero de trabajo un DVD viejo que yo tenía, no me convierto en vendedor de DVDs. Si tengo una venta de garaje el fin de semana, no me convierto en dueño de bazar. Y, más relevante, si me inscribo en una página de venta de autos, para vender mi carrito, no me convierto en comerciante de autos. Todas son acciones esporádicas, como bien lo menciona don Jaime Ordoñez en su exposición sobre el ámbito privado . Pero, claro está, si la actividad se vuelve constante, repetitiva, y consigo servicios que me permitan llevarla a cabo, estamos hablando ya no de actividades esporádicas sino de una actividad sostenida. En el caso de UBER, que una persona se inscriba como chofer, con el solo objetivo de que UBER le consiga clientes (porque para eso es la aplicación), elimina toda posibilidad de considerar eso como esporádico. Por tanto, no, no es lo mismo cobrarle a la compañera de vez en cuando que yo la llevo. Incluso si la llevara todos los días, eso es esporádico y no constituye una actividad comercial. Meterse en UBER sí lo es.

El caso del ámbito privado.
Muchos apelan a que UBER, o los choferes inscritos en la plataforma, brindan un servicio en el ámbito de lo privado, por lo que se rigen por el derecho privado y no puede ser prohibido por el gobierno. Así lo entiende don Jaime, referenciado arriba. Incluso Otto Guevara, en su artículo en La Nación habla de que dicho servicio es privado, usando como soporte una opinión jurídica de la contraloría OJ-127-2001 (en realidad es la OJ-127-2000) y el Criterio de procuraduría C-226-2002. El primero, dice don Otto, explica lo que debe diferencia un servicio público de uno privado y el segundo lo ratifica de manera vinculante por ser un criterio. Ahora, uno de las conclusiones más importantes de estos dos textos es “El servicio de transporte que presta un grupo de personas a otras ( que constituye un grupo cerrado), que no involucra elementos propios del servicio público de transporte, es jurídicamente posible en nuestro medio. La relación entre ellos estaría regulada por el Derecho Comercial.”. Esto es, estos pronunciamientos del 2000 y el 2002, declaran que se puede tener un servicio de transporte privado, siempre y cuando no sea público. Ajá. ¿Qué es público? Ante esto, la misma procuraduría dice: “A nuestro modo de ver, una solución acorde con el Derecho de la Constitución ( valores, principios y normas) en este caso, consiste en que la Administración Pública defina por la vía reglamentaria, mediante Decreto Ejecutivo ( artículo 19 de la Ley General de la Administración Pública), los elementos esenciales, inherentes o propios al servicio público de transporte, de conformidad con las normas técnicas y los principios de razonabilidad y proporcionalidad, los cuales, según la reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, tienen rango constitucional. Una vez establecido lo anterior, todos aquellos particulares que no cuenten con una concesión o un permiso para prestar el servicio público de transporte, que estén desarrollando una de esas actividades, deberán ser sancionados de conformidad con el ordenamiento jurídico. Fuera de esas actividades o conductas, las cuales estarían prohibidas para todas aquellas personas que no se encuentren en la situación que hemos descrito supra, los privados pueden desarrollar todas las demás e, incluso, inventar nuevas, ya sea través del contrato de transporte o mediante otras modalidades contractuales que ellos lleguen a crear.”

¿Qué significa eso? Que sí hay (en realidad, hubo antes del 2011) un servicio privado que se define como aquel que no es público, y la definición de qué es público no está clara para la procuraduría en ese momento y por eso sugiere la creación de un reglamento.

Pues, para aclararlo, en el 2011, mediante ley 8955, se cambió la Ley Reguladora del Servicio Público de Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la Modalidad de Taxi (Ley No. 7969) y el código de comercio. El código de comercio, en su artículo 323, explicaba que el porteo era el transporte privado de personas y mercancía. Este “personas” es sobre lo que se basan los dos pronunciamientos que Otto indica. Con esta modificación simplemente se elimina el término “personas” y deja al porteo del código de comercio como transporte de mercancías y servicios. Esto deja sin efecto toda la discusión de ambos pronunciamientos. Para terminar de aclarar las cosas, la ley 7969 sufrió una modificación en su artículo 2, que ahora indica que todo servicio remunerado de personas es declarado servicio público, eliminando de facto la figura de servicio privado.

Bueno, dice don Otto que eso no es posible, que una ley así no podría pasar. Pero pasó y está vigente. Por tanto, nadie puede alegar que da un servicios remunerado de personas privado, porque eso no existe, todos son públicos y por ende sujetos a concesión o permiso.

Sobre la inconstitucionalidad de la prohibición.
Don Jaime y otros diputados, dicen que prohibir la prestación de servicios de transporte es inconstitucional. De hecho, si es así, la nueva ley 7969, modificada por la 8955 que mencioné arriba, sería inconstitucional, ¿no? En particular, afectaría el artículo 46 como dice don Jaime, pero también los artículos 28, 45, y 56, según opinaron algunos diputados que estaban cuando dicha ley se cambió. Bueno, luego de primer debate donde la ley se aprobó, la misma fue enviada a la Sala Cuarta para preguntar por unos vicios de procedimiento y sobre la inconstitucionalidad de dicho cambio de ley en los artículos arriba mencionados. Pues la resolución Nº 2011-04778 de la Sala IV dice:
XVI.- El Estado, desde hace ya bastante tiempo, ha considerado la actividad de transporte de personas como una necesidad social imperante cuya vigencia resulta esencial, como condición fundamental para el mantenimiento del estado de derecho y la paz social. Por esta razón ha promulgado una serie de leyes siendo, actualmente, las más importantes en esta materia la Ley Reguladora de Transporte Remunerado Personas Vehículos Automotores (Ley No. 3503) y la Ley Reguladora del Servicio Público de Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la Modalidad de Taxi (Ley No. 7969), cuya reforma se conoce en esta consulta. En el último quinquenio, es público y notorio que este tema del transporte de personas ha ido adquiriendo mayor trascendencia para la sociedad costarricense, no sólo desde el punto de vista social sino también económico, hasta convertirse en un tema de interés general, que va más allá de la satisfacción de una necesidad meramente privada, requiriendo la intervención del Estado para darle una solución. El Estado –en este caso el legislador ordinario- puede, dentro del marco permitido por la Constitución Política y las normas de carácter legal, optar por la solución que considere más oportuna. Como recién se dijo, una de esas posibles soluciones es regular dicha actividad y declararla servicio público, que es precisamente lo que hace el proyecto consultado, cumpliendo, necesariamente, con los dos elementos antes señalados. En virtud de lo expuesto, la Sala no estima contraria a la Constitución Política la reforma al artículo 2 de la Ley número 7969 para considerar el transporte remunerado de personas en la modalidad de taxi un servicio público del cual es titular el Estado y que se explotará mediante la figura de la concesión administrativa o el permiso en el caso de servicios especiales estables de taxi.

XVII.- Como consecuencia de declarar servicio público el transporte remunerado de personas en la modalidad taxi, en cualquiera de sus dos formas de prestación, el proyecto de ley consultado reforma el artículo 323 del Código de Comercio para eliminar la palabra “personas” de dicho artículo y así eliminar el porteo de personas. Con esta reforma el legislador busca, de una vez por todas, abstraer de la esfera privada la prestación del servicio de transporte de personas que en su totalidad ha sido declarado servicio público por el legislador y hace que sean otras las reglas del juego y principios jurídicos a aplicar: Los particulares se convierten en colaboradores de la Administración Pública en la prestación de ese servicio que, por sus características y la evidente existencia de un interés público, debe ser en principio, asumido por el Estado sin que estén de por medio principios y derechos que rigen las relaciones privadas, como lo son el principio de autonomía de la voluntad o la libertad de comercio. En consecuencia, el Tribunal estima que el proyecto de ley consultado no lesiona los artículos 28, 45, 46 y 56 de la Constitución Política.

Más que claro. El cambio realizado en el 2011 por medio de la ley 8955, declara que todo servicio remunerado de transporte es público, se rige por el derecho público, deja de existir la figura de transporte privado y eso no es inconstitucional.

Sobre el CAFTA.
Para cerrar, don Henry Mora, diputado, da una teoría sobre el efecto del TLC con Estados Unidos (CAFTA) sobre UBER.

Don Henry explica con muchos detalle y muy claro, cómo el artículo 11 del CAFTA le da la posibilidad a UBER de entrar como compañía de porteo, a como se entendía antes del 2011 (porque cambios en la ley no debería afectar a lo firmado en el CAFTA). Sin embargo, quedan algunas dudas que no las siento resueltas.

Dice don Henry, que en el CAFTA, Costa Rica negoció la liberalización y apertura de los servicios (incluido el transporte de pasajeros), por medio de listas negativas. Esto es, lo que se apunta en la lista no se libera. Dice don Henry que dentro de las listas se metieron varias leyes, incluyendo la 7969 discutida arriba (pero antes del cambio) y que pero no aparece ninguna medida disconforme (reserva) para el sector de transporte de pasajeros modalidad porte (o porteo). Es decir, el porteo quedó fuera de la lista. Ahora, según se tiene entonces, el país puede regular el servicio público, y dentro de las definiciones del CAFTA, el servicio de transporte se define como:

Clase 6431 : Servicios regulares de transporte de pasajeros por carretera (porteo)
 Clase 6432: Servicios no regulares de transporte de pasajeros por carretera (taxis)

Los primeros incluyen una subcategoría que es “una subclase que incluye servicios de transporte de pasajeros por itinerarios y con horarios predeterminados para un segmento específico de usuarios, por ejemplo, colegios o empresas” y a eso llama “Porteo”.

Luego dice que por CAFTA, usando el artículo 11, la compañía puede solicitar el ingreso al mercado nacional y pedir trato de nacional. O sea, podría pedir que se le dé el trato que tenían los porteadores en el año que se firmó el CAFTA.

La duda recae en dos hechos:

1.    UBER no es una empresa de porteo, son los choferes los que hacen contratos privados, no UBER, los choferes no son empleados de UBER y UBER no maneja ni tiene automóviles registrados a su nombre. ¿Cómo puede pedir entrar como empresa de porteo? Los choferes son nacionales así que ese artículo no les aplica, no podría exigirlo.

2.    La definición de Porteo con la que se firmó el CAFTA difiere de la que se tenía antes del 2011, porque indica itinerarios y horarios predeterminados para ofrecer el servicio, y siendo UBER por demanda, esa figura no calza.

Siendo así, no estoy seguro que el análisis aplique a este caso. ¿Qué opinan?

Sobre las comunidades de autoabastecimiento.
Bueno, hasta aquí lo que dice todo el mundo, pero tenemos que oír a UBER. La empresa dice que entra a funcionar como una Comunidad de Autoabastecimiento. Aquí La Nación me ayuda un poco porque no encontré mucho de jurisprudencia.  Esta figura no está en ninguna ley, pero se refiere a la capacidad que tienen ciertos grupos organizados de administrar servicios que son públicos, como el agua o la electricidad (e.g. las ASADAS). Según criterios de abogados, esto es un grupo privado que se auto abastece del servicio (de transporte) y por ende se rige por el derecho privado. ¡Pero ya vimos arriba que puede que eso no sea así!

De todas maneras, ser una comunidad de autoabastecimiento tampoco los exime de ser regulados. Si fuera un servicio como el de salud, por ejemplo, donde los miembros de la comunidad se autoabastecen de servicios de salud, si los miembros que ofrecen el servicio no están el colegio de médicos o ni siquiera son médicos, no podrían ejercer. ¿Cierto? Bueno, en este caso el servicio de transporte no sería problema si fuera gratuito, pero al ser remunerado se convierte en bien público que debe ser regulado. Y volvemos a lo mismo. Es más, una comunidad de autoabastecimiento usualmente debe tener un ente rector y estar registradas y autorizada, no todas las ASADAS están bajo la ley.  Así que el modelo escogido por UBER aún deja muchas dudas si le servirá o no.

Así estamos, estas son las ideas que andan por ahí. Todo apunta a que realmente el servicio planteado por los choferes es ilegal, a falta de resolver algunas dudas que posiblemente serán dirimidas en los tribunales.

Explicando UBER

Mucha gente cree que UBER es un servicio de taxis privados. Eso no es tan cierto, al menos no como la gente lo percibe. Intentemos explicar cómo funciona todo para estar un tanto más claros.
UBER es un servicio que se creó con el nombre de UberCab, por el año de 2009, fundada por  Travis Kalanick y Garrett Camp. Esta compañía no era una compañía de taxis, sino que crearon una aplicación para ser usada por taxistas. La aplicación ponía en contacto a los posibles clientes con los taxistas, una forma de “pedir un taxi” que no fuera por teléfono. La aplicación utilizó en esos entonces la tecnología de ubicación geográfica y mapas, para poder indicar al cliente dónde estaba su taxi, y al taxi dónde estaba su cliente. Otra característica importante, es que el pago del servicio lo calcula UBER usando el tiempo y la distancia, y ese pago se realiza por medio de tarjeta de crédito que el cliente registra con UBER. El taxista no cobra nada de momento, sino que UBER le paga su parte luego.

Con el paso del tiempo, la aplicación ha ido evolucionando y tiene ahora ciertas funcionalidades muy interesantes, tales como poder dividir el pago entre varios e incluso avisar a los contactos el tiempo estimado de arribo. Pero no solo eso cambió: al inicio UBER hacía convenio solo con taxistas acreditados como tales, pero luego abrió el negocio para que cualquier que tenga un carro con ciertas características pueda dar el servicio.

Esto es muy importante entenderlo: UBER no da el servicio de transporte, sino el taxista o chofer registrado. UBER no es dueña del carro, ni el chofer es empleado de UBER. No hay más que un contrato en el que el chofer se compromete a tener todo en regla para poder ser elegible a ser contactado por un cliente. UBER entonces ofrece “servicios agregados” al del transporte: ayuda al cliente a localizar un taxi, ayuda al taxi a encontrar servicios, calcula recorridos y costos, manejar los cobros del servicio, entre otras cosas. Todo esto lo hace con la aplicación móvil, y por dar estos servicios cobra una comisión.

¿Queda más claro? Quien presta el servicio de transporte es el chofer, quien tiene que pagar el mantenimiento del carro, la gasolina, los seguros, el marchamo, las revisiones de RITEVE, etc. UBER entre tanto solo espera una solicitud, selecciona un auto disponible en la cercanía, calcula el recorrido y cobra por el servicio. De hecho, al ser UBER quien cobra, es el que maneja el flujo de efectivo (que es masivo), de lo cual obviamente obtiene también ganancia por intereses.

UBER tiene causas de ilegalidad en muchos países. Mucha gente cree que dar un servicio de transporte remunerado es libre en todo el mundo y que el modelo de UBER es legal por naturaleza. Pues no, están muy equivocados. En la mayoría de lugares el servicio de transporte está regulado, y  la gente con carro no puede simplemente montar otra gente y cobrarle por el transporte. El problema es que los gobiernos no han podido detener a UBER debido a que su modelo no incluye regionalización de operaciones: es como pagar Netflix, el descuento de la tarjeta se hace en USA y es como si comparar un servicio allá, no en el país. Es decir, UBER no daría facturas locales, posiblemente no reportaría a Hacienda ni pagaría impuestos. Quienes debieran registrarse y pagar serían los choferes, y muy probablemente no lo harán. Los choferes serían los que estarían fuera de la ley al dar el servicio de transporte y el gobierno le queda perseguirlos y amonestarlos. Actualmente, UBER enfrenta protestas en Alemania, India, España, Francia, Italia, China e Inglaterra. Incluso, sus ejecutivos fueron arrestados en Francia en Junio de este año.

Ahora: la gente que apoya UBER muchas veces habla de la mejora en servicio para el cliente y de las ventajas de la tecnología. En general, tienen razón a medias. Por el lado de la tecnología, es un sistema muy simple que ofrece una solución simple de gran impacto. Eso es lo maravilloso de la tecnología, que con poco puede mejorar servicios y ofrecer nuevas funcionalidades que ayudan un montón. Por el otro lado, la mejora del servicio se da en dos frentes: uno es la mejora en el servicio de contratación del transporte, cosa que UBER hace; el otro es el servicio que el chofer presta, y este no tiene nada que ver con UBER sino con la idea de servicio que tienen los choferes. Mucha gente dice que los choferes tienen agua gratis, y confites, pero nada de eso lo provee o exige UBER, es una idea propia de los choferes para poder tener buenos comentarios.

El otro punto importante, es que la tecnología es genial, pero el modelo de negocios que UBER parece haber desarrollado no lo es tanto, simplemente porque trabaja a contrapelo con la legalidad de cada país. La prepotencia con la que ha entrado en Costa Rica parece ser similar a lo hecho en otros países, pasando por encima de la legislación y regulaciones. Por otro lado, UBER no es la única compañía que ofrece ese tipo de servicios, en muchos lugares (aquí en Costa Rica también) hay otras aplicaciones que dan un servicio parecido, y que no han crecido tanto simplemente porque sí se apegan a la legalidad y trabajan solo con taxistas autorizados.

Ahora sí, entendido cómo trabaja UBER y lo que en realidad es, debemos entonces discutir si es bueno que entre en el país. La discusión irá enfocada en dos aspectos: ¿Es permitido que una compañía violente las regulaciones de un país de esta manera o debemos ponerla a raya, que trabaje bajo la ley? El otro es: ¿Tenemos una buena regulación o debemos intentar mejorarla? Aquí mucha gente está pidiendo la eliminación completa de la regulación, que el mercado se mueva libremente y que cualquier con carro pueda ofrecer el servicio. Hay muchos problemas con eso, siendo la primera la creación de trabajo informal en un servicio que tiene problemas de seguridad y que es un hecho mundial que debe ser regulado.

Dejo abierta entonces la discusión, ya con un conocimiento más claro sobre el asunto.

Resolviendo el problema del virus de Facebook

Este “virus” no es más que un ataque de ingeniería social para instalar un troyano (clase especial de “malware” que simula un caballo de troya, diciendo que es algo que tiene adentro una desagradable sorpresa), y dicha ingeniería usa la curiosidad por la morbosidad para hacer caer a sus víctimas. Aclaremos cómo funciona el famoso virus de Facebook:

1. Una persona ve una publicación en el muro (timeline/biografía) de otra , usualmente algo morboso que despierta la curiosidad, y decide echarle una hojeada.

2. Al entrar al sitio de esa publicación, es engañado para que actualice algún paquete de software, usualmente se le dice que la versión de flash que tiene está desactualizada y que para poder ver el video o el contenido, debe actualizarla.

3. Es obvio que lo que baja no es una actualización de flash, sino un troyano, que una vez instalado cambia las configuraciones del máquina, puede robar contraseñas y se adueña del facebook de la víctima (porque tiene la sesión abierta).

4. Es ahí cuando se intenta propagar. Como tiene acceso a la cuenta facebook de la víctima, postea la misma publicación en su timeline de forma pública (así queda visible para cualquiera que pueda ver el timeline de la víctima). Para que más gente la lea, utiliza las “etiquetas”: etiqueta contactos de la víctima al azahar. Las víctimas etiquetadas serán notificadas y podrán ver la publicación. Lo peor es que los amigos de la persona etiquetada también son notificados y también verán la publicación. Para ellos, parecería que la publicación viene de la persona etiquetada, pero es una cadena que vas hasta la víctima original.

5. Lo anterior debe quedar claro: hay dos víctimas, la original que quedó infectada y la que es etiquetada en una publicación de tal tipo. La etiquetada no tiene la máquina infectada, tampoco las personas amigas de esta que sean notificadas, pero su reputación puede verse afectada.

Ahora: ¿Cómo solucionarlo? Veamos:

1. Primero que nada, NUNCA SE METAN A ESOS SITIOS. No dejen que la curiosidad los meta en problemas. Si es algo morboso, no entren, huelan el peligro. Y si entran, nunca acepten bajar actualizaciones de nada, ni le den click a ningún mensaje, NINGUNO, cierren el tab. Si no los deja, maten el browser, apaguen la máquina, lo que sea.

2. Mantengan un antivirus actualizado en su máquina, eso siempre ayuda.

3. Si a pesar de todo se infectan, busquen limpiar la máquina, borrar la publicación. Esto es muy difícil, ese troyano es muy complicado de eliminar, por eso incluso sugeriría que busquen ayuda con algún profesional.

4. Para evitar las notificaciones por las etiquetas, en Facebook uno puede irse a la flechita del lado derecho, arriba (es un menú en el facebook visto desde una computadora, en los teléfonos hay que buscar la opción) y seleccionar “Configuración” (Configuration). En la página de configuración, del lado izquierdo hay una opción que dice “Biografía y Etiquetado” (Timeline and tagging). Al hacer click en ella, aparece una página con opciones. El primer grupo de opciones es “¿Quien puede agregar contenido a mi biografía?”, cuya segunda opción es “¿Quieres revisar las publicaciones en las que tus amigos te etiquetan antes de que aparezcan en tu biografía?”. Si está apagada, enciéndala. Eso le avisa cuando alguien lo etiqueta a uno y le permite rechazar eso. Con eso no serán notificados los amigos y cortamos la cadena de una vez.

5. Lo anterior funciona mucho mejor que ese montón de mensajitos diciendo que si sale un mensaje morboso no fui yo.

Mismo consejo otra vez: No caigan en la morbosidad, dejen de andar entrando en sitios de ese tipo sin importar que el mejor amigo lo sugiera en su timeline, tuiter, skype, lo que sea. Si tienen tantas ganas de verlo, pregunten a su amigo si realmente mandaron ese link.

Quedan avisados.

Sobre Colegiaturas, el CPIC y el gremio de Informáticos.

El ecosistema informático a nivel mundial es bastante complejo. Primero tenemos que entender que a pesar de ser una profesión basada en conocimiento especializado y servicios, el ejercerla genera un producto tangible (soluciones informáticas). Esto hace que su economía (compra venta de tales productos) busque remunerar por producción más que por conocimiento nominal. Esto es, los profesionales se les valora y paga por su capacidad de producción más que por estudios. Esto está claro y aceptado por el gremio. Un recién graduado de cualquier universidad o instituto tendrá conocimiento, un potencial de producción, pero deberá desarrollarlo con experiencia y es este desarrollo el que le incrementará el valor en el mercado. Adicionalmente, es una actividad transversal, donde actores de otras ramas también realizan trabajos informáticas luego de la correspondiente extensión educativa.

Aclarado lo anterior, la obligatoriedad planteada en el proyecto 18 928 actualmente dictaminado positivo en la asamblea, se convierte en una amenaza, al menos mientras no se reestructure el CPIC de forma que sea más inclusivo. Me explico: actualmente el CPIC cobija sólo a graduados universitarios. La realidad es que hay muchos más profesionales en informática sin título universitario (que no significa que no estén preparados para lo que hacen) fungiendo actualmente que no quedarían cobijados y que serían excluidos de la actividad. Esto traería graves consecuencias en la industria y en la economía de miles de personas.

Ante esta situación, es mucho más sensato que el CPIC haga un alto en el camino y haga un llamado al gremio para llegar a un consenso y plantear una reestructuración similar a la intentada en el proyecto 18919 aún en la asamblea, pero ahora tomando en cuenta a todos los involucrados; gremio, industria y academia. Una nueva propuesta que incluya beneficio a todos los trabajadores actuales. Estoy seguro que el CPIC ha podido notar que las actuales propuestas de ley han tenido un costo político muy alto en contra, dejando de ser representantes de  facto del gremio y ganando animadversión. Ante esto, sé que ellos están trabajando en busca del bien del gremio y vendrán con mejores propuestas prontamente.

Claro, el CPIC no es sólo su junta directiva, sino que debemos ser todos nosotros los informáticos. Esto también es un llamado a todos  nosotros que estamos dejando pasar esta grandiosa oportunidad de contar con un colegio creado por ley de la república y respaldado constitucionalmente, de hacerlo nuestro.

¿Mi sugerencia?  Sacar de la corriente legislativa los dos proyectos actuales y proceder a llamar a una concentración nacional multisectorial que plantee las necesidades del gremio y se proceda a mejorar el CPIC, contando con la participación de todos, para generar un nuevo proyecto de ley que lleve la bendición de todos.

William Martínez Pomares

Sobre Colegios e Informáticos: Aclarando conceptos

Existe una petición para el archivado de dos proyectos de ley que se encuentran en la comisión de Asuntos Sociales, a saber el proyecto 18928 ADICIÓN DE UN ARTÍCULO 3 BIS A LA LEY ORGÁNICA DEL COLEGIO DE PROFESIONALES EN INFORMÁTICA Y COMPUTACIÓN, Y SUS REFORMAS  y el 18919 REFORMA INTEGRAL DE LA LEY Nº 7537, LEY ORGÁNICA DEL COLEGIO DE PROFESIONALES EN INFORMÁTICA Y COMPUTACIÓN, Y SUS REFORMAS. En ambos se intenta volver obligatoria la pertenencia al Colegio de Profesionales en Informática y Computación (CPIC), incluyendo pena de cárcel si se “ejerce” la informatica sin estar colegiado.
Esto ha suscitado mucha discusión y un pronto rechazo por parte del gremio. Sin embargo, para que gente fuera de esta actividad, hay mucha confusión, no entienden cómo los informáticos rechazan pertenecer a un colegio que les puede dar muchos beneficios. Otros incluso piensan que el rechazo se debe a que se quiere seguir trabajando de forma “ilegal”. Por eso quiero con este artículo aclarar algunos conceptos sobre la profesión y el ecosistema.

¿Qué es un informático? El primer error que se comete es pensar que los informáticos son desarrolladores y solo eso. En realidad, es un campo muy amplio y de carácter complementario, lo que implica que hay mucha zona gris o mezcla con otras áreas. Veamos:

Tenemos a los conocidos Ingenieros de Sistemas. Estos profesionales están capacitados para diseñar y construir sistemas intensivos en software (que puede incluir otros componentes como hardware y personas pero que su mayoría está compuesta por software), siguiendo técnicas análogas a las demás ingenierías.  Tenemos también a los Científicos de la Computación e Informática, capacitados también para la construcción de dichos sistemas, pero que tienen una base orientada a la investigación e la innovación. También tenemos a los Ingenieros de Calidad, enfocados a diseñar pruebas y validar que el sistema cumple con lo establecido de la mejor forma. No hay que olvidar a los Arquitectos de Sistemas de Tecnologías de Información, con especialidades como Arquitectura de Software, de Infraestructura, de Negocios y de Información, cuyo objetivo es el proveer valor de negocio con estrategia tecnológica.  Hay Auditores Informáticos, consultores, programadores, analistas, especialistas en ventas, educadores, expertos en seguridad informática, directores de proyectos, especialistas en redes y comunicaciones. Existen incluso  especialistas multidisciplinarios, como los biotecnólogos.

Entonces, un “informático” (si usamos esa palabra para denominar lo que los proyectos de ley llaman “profesionales en informática y computación”) no es un mero desarrollador de sistemas, sino una enorme gama de especialidades y profesiones. Sí, porque no es lo mismo un educador que un arquitecto que un director de proyectos, hay incluso diferentes carreras universitarias para diferentes especialidades. También hay diferentes grados de capacitación, hay trabajos que requieren un título de técnico o diplomado y otros que requieren maestría o doctorado. Existen incluso grados menores impartidos en colegios.

¿De dónde salen? La UCR imparte la carrera de Ciencias de la Computación e Informática y la de Informática Empresarial, mientras que el TEC ofrece Ingeniería de Sistemas. La UNED ofrece Informática Educativa y una carrera para “Quality Assurance” de Software. La UNA ofrece maestrías en dirección de proyectos. CENFOTEC ofrece maestría en Seguridad Informática. Igual se ofrecen carreras técnicas en otras universidades y como mencioné incluso en colegios se dan diplomados.

Por otro lado, están las certificaciones. La certificación es una evaluación de una institución reconocida que otorga una fe pública de que la persona certificada sabe y es experta en algo. Hay muchas para el ramo. Desde certificaciones en un producto o marco de trabajo (como las de CISCO o TOGAF), hasta las generales (como los CITA de Iasa para arquitectos o el CSSLP del ISC2 para seguridad en el ciclo de desarrollo de sistemas). La certificación puede requerir un grado académico afín, pero no todas lo hacen, porque simplemente confirman un conocimiento del certificado.

Dejando lo anterior claro, hablemos del ecosistema. El país tiene escases de profesionales en todas las ramas mencionadas y en todos los niveles. La inversión que viene al país busca gente en diseño, en producción de software, en investigación, y cada una de esas está suplida por diferentes carreras. Las universidades se saturan y no pueden solventar la demanda. Muchos profesionales de otras carreras se vuelcan a la informática, usualmente en alguna de las carreras híbridas mencionadas anteriormente. También hay estudiantes laborando, usualmente en sus últimos años de carrera. Incluso, hay muchos que no tienen título porque les hizo falta algún curso.

¿Calidad? Se pregunta la gente si no sería mejor tener a alguien que habilite a la gente para poder ejercer y así controlar la calidad. Bueno, existen informáticos “empíricos” que tienen una capacidad pobre para muchas ramas en comparación con alguien graduado. Usualmente estos son desarrolladores y el nicho de mercado que cubren es el informal, donde la calidad no es actualmente un tema de preocupación (¡pero  debiera serlo!) y en el cual los graduados no buscan competir. En otros niveles de mercado, como la empresa privada o el gobierno, sí es requisito ser graduado o estar estudiando. La calidad es impuesta por las normas internacionales y el conocimiento medido con certificaciones. El mercado impone sus requisitos. Bajo este modelo, es el cliente el que exige certificaciones de un ente neutral y especializado en lo que se ocupa. Si alguien ocupa un trabajo en arquitectura, probablemente solicitaría certificaciones en CITA-S de Iasa y TOGAF del OpenGroup, o in CISSP de ISC2 si es en seguridad, o un CISA de ISACA si es en auditoría.

Dado lo anterior, un único ente que habilite no tiene sentido. Tiene sentido una reglamentación que pida como requisitos ciertas certificaciones, al menos para el estado, porque el lado privado ya toma en cuenta esas cosas. No tiene sentido un único ente que revise la calidad tampoco, dado que hay incluso profesionales en ese ramo. ¿Ética? Cada una de las organizaciones que mantienen sus certificaciones tiene su código de ética. En fin, la habilitación se da en forma natural, nadie contrata a alguien no calificado para hacer cosas de riesgo.

Espero quede claro lo complejo del asunto. No es un simple amenazar a quien programe sin ser graduado con ir a la cárcel, porque los problemas son otros. Cualquiera programa, hay niños de 12 años haciéndolo sin tener ningún estudio previo. La informática es algo mucho más grande y el sistema de control mucho más complejo y vivo. La centralización de dicho control no tiene sentido.

Sobre el Cobro por Descarga – Sin fanatismos

Ante las rasgaduras de vestimenta por la propuesta de SUTEL de pago por descarga, me gustaría aclarar un poco para tomar mejores decisiones.

Primero debemos todos entender que internet per se es gratuita, pero no así toda la maquinaria y tecnología utilizada para llevarla hasta su casa o su celular. Eso tiene dos costos, el Costo de Capital (CAPEX) y el de operación (OPEX), y claro, poner un servicio requiere también obtener una ganancia. Entonces, debe quedar claro que la internet NO ES REGALADA, es mentira que los operadores toman aire gratuito y lo embotellan para ganar, los operadores proveen servicios de conexión y sin ellos NO TENDRÍAMOS INTERNET. Esto es un hecho. Por tanto, todos los que andan pidiendo libertad con internet gratuita están equivocados. Si alguien quiere agua gratuita que vaya a buscar un río no contaminado, pero si quiere que le llegue a la casa descontaminada debe pagar, así es.

También, internet celular es costosa por su limitada capacidad. Son datos enviados por radio, por el aire, y en una frecuencia, lo que limita la cantidad de datos que puede mandarse. Esa cantidad de datos se debe compartir entre las personas que están en una zona particular. Si hay muchas personas, se satura. Así que hay que saber cuándo usarla. La internet móvil es para tener acceso a internet limitada cuando uno anda en movimiento. La idea de usarla como internet fija está equivocada, eso no se hace, va contra las reglas y el sentido común. Dicen que hay gente que debe hacerlo por su trabajo, pues esta gente necesita una solución distinta y se debe exigir, pero forzar la internet móvil para que supla la fija es algo contraproducente y debe evitarse a cualquier costo.

Ahora, el modelo adoptado actualmente tasa el costo por velocidad. Esto implica el control del ancho de banda. Es como tener un río y que le den a uno una pajilla para beber. Quien quiere beber más rápido paga una pajilla más ancha, los otros pagan una pajilla más delgada. El problema es que, según los estudios, hay un 5% de consumidores que se están tomando la mitad del agua que corre, y dejan para el otro 95% la otra mitad. Esto es independiente del tamaño de la pajilla, lo que implica que gente que paga por una pajilla más ancha no está pudiendo beber a mayor velocidad.

Entonces, el modelo de tasado por velocidad no funciona. Me venden una pajilla más ancha pero no hay mucha agua que beber, porque otros se la están tomando. En este punto, muchos se están quejando porque posiblemente no les llega lo que compraron. Es un problema REAL. ¿Quieren seguir pagando por una pajilla grande y no tener agua que beber?

Bueno, la propuesta es que se cobre por cantidad de agua tomada. Así de simple. Esto implica que ya no hay cobro por velocidad. ¿Qué pasa entonces con la velocidad? Bueno, una opción es estandarizarla, dejar ir el control de ancho de banda. Esto es, ya no habrá gente con diferentes pajillas, todos tendrán el mismo ancho de pajilla, pero se restringirá su cantidad de agua por tomar. Esto permitirá acceder a mejores velocidades. La gente comenzará a monitorear su consumo. Déjenme decirles que esto se usa ya en tantos países, que los teléfonos inteligentes ya vienen con restricciones (como que no actualizan aplicaciones ni bajan cantidades enormes de datos si están pegados a internet celular).

¿Incrementará eso el costo? Depende de su uso. Si usted no tiene internet fija en casa y usa el teléfono para bajar cantidades enormes de datos, tiene problemas. Le sale más barato contratar internet fija. Y ESA ES LA IDEA. Que la gente que no tiene fija contrate por el bajo costo en lugar de saturar. ¿Qué tal si usted anda en la calle y requiere de enormes cantidades de datos? No estoy seguro de cuáles serían esos casos, pero si conforman un modelo de negocios habrá que buscar una opción con las operadoras. Ellas son las que ofrecen los servicios basados en mercado, pero hay que seguir las reglas de uso.

Escuché en los noticieros unos montos alarmistas. Mucho. Dijeron cosas incorrectas, como que le llegue a uno un correo le costará mucho dinero. Nada de eso, todas las aplicaciones vienen ya optimizadas para minimizar o controlar el uso de datos. En el caso del correo, el mensaje en texto es el que se baja, incluso solo el “Asunto” es bajado. Los archivos adjuntos nunca se bajan, solo si usted lo pide explícitamente (un botón de ver adjunto). La aplicaciones de “streaming” o bajando de datos continuos como videos o música, utilizan siempre una baja calidad si detectan que se está usando el servicio celular de datos. El mismo Apple, antes de aceptar las aplicaciones y publicarlas, hace medidas del consumo de datos.

¿Entonces el cambio no encarecerá? Pues sí, sí lo hará y bastante. Mi caso: Tengo una velocidad de 1 mbps (millón de bits por segundo) en un paquete profesional, que ya la incluye, pero si tuviera uno regular tendría que contratar el internet adicional y tendría un costo en Kolbi de unos 4 000 colones. Tengo mi internet en casa y cuando llego mi teléfono lo pego a esta red, así que ya no consumo internet móvil. Es ahí donde veo películas y bajo mis aplicaciones. Por correo me llega cualquier cantidad de spam, cientos de correos, y gasto en un mes muy alto fue de 31 megas, que tendría un costo de 243 colones. En ese mes gasté 1.39 Gigas, que serían 10 931  colones. Esa cantidad de gigas corresponde a  11,940,009,082 bits que a mi velocidad serían 11940 segundos de uso continuo que son 3.31 horas continuas de uso.  Ahora, con mi uso “moderado” con una velocidad baja y en zonas donde da lástima pegarse por el poco ancho de banda disponible, me saldría en 6 931 colones adicionales  a lo que me costaría con tarifa plana. ¿Más caro? Sin duda, pero ojo que lo comparo con una velocidad baja.

Hay gente que consume hasta 5 gigas o más. Los 5 gigas salen en 39 321 colones. Por eso, algunos teléfonos incluso tienen control de límite de datos, usualmente con un tope de 2 gigas (15 728 colones). Si tomamos esos 2 gigas como un tope de uso promedio, pero subimos la velocidad (ya que no se cobra por velocidad) a 2 mbps (ahora en el ICE a 12 000 colones) o incluso a 5 mbps (24 000 colones), el incremento sería de 3 000 colones o incluso nos saldría más barato por 8 272 colones. Ante esto, tiene sentido que se dé un modelo híbrido de consumo. Explicamos:
Para la SUTEL, la solución está atacando a los altos consumidores. Sin embargo, el pequeño consumidor puede ver su costo incrementado de por sí. Pero, si el modelo de tarifa plana con un costo menor hasta un tope particular, digamos los 2 gb, se mantiene, y los que pasen de 2 gb se tasan por descarga, ese 95% que consume poco no verá afectado su costo. Aquí hablamos de velocidades pequeñas, dando mayor ancho de banda a los grandes consumidores lo que da beneficio por el costo.

Entonces, el cambio de modelo es necesario, pero para que la propuesta tenga un menor impacto en el consumidor pequeño, que es quien la SUTEL supuestamente quiere proteger, el modelo mejor adaptado sería el híbrido, mi opinión personal.