El Nazi y el Bebé.

Hace varios años leí una historia, creo que real, de la cual no recuerdo todos los detalles, pero puedo reconstruir más o menos. Contaba que estaba una joven madre judía con su bebé, que lloraba por alguna razón (¿calor?). En ese momento un militar nazi le gritó que callara al bebé. Ella, desesperada, no pudo hacer que el niño dejara de llorar, por lo que el nazi se lo arrebató de los brazos y tomándolo de las piernitas lo azotó contra un poste. Con los huesitos rotos, pero aún vivo, el bebé lloró una agonía horrorosa, y el nazi volvió a golpearlo contra el poste una vez más, y otra, y otra. Lo hizo calculando golpear su cabecita, la cual reventó. Acto seguido, devolvió el bebé muerto a su madre horrorizada diciéndole que así se callaba a un bebé, y se alejó con sonoras carcajadas.
No sé, amigo lector, si a usted le pasa lo mismo que a mí me pasó la primera vez que leí eso. No sé si a usted también le hierve la sangre y deseara tener a ese maldito nazi al frente para golpearlo y despedazarle la cara y su sonrisa con tantos golpes, hasta dejarle el cráneo destrozado también. Pero aquella vez también me puse a pensar qué hubiera hecho yo de estar ahí presente. ¿Habría intentado ayudar al bebé? Si uno lo piensa bien, eso muy probablemente sería una muerte segura a manos de los nazis, y el bebé probablemente no se salvaría tampoco. ¿Podría mi miedo a la muerte ser superior a mi ira instintiva? ¿Pensaría yo dos veces antes de actuar o actuaría sin pensar? Piénselo usted, por favor.
Esto lo cuento porque me encontré otra vez la famosa frase: “Si a usted no le gusta el aborto, no lo haga, pero no se entrometa en la vida de los demás”. Les contaré qué significa para mí eso:
Veo una fila de mujeres, cabizbajas y tristes, yendo hacia unas instalaciones que parecen un campo de exterminio. En la puerta hay un nazi, pero no es amenazador, sino simpático, que las saluda y las alienta. Me le acerco y le pregunto quiénes son todas esas mujeres.
— Son mujeres desesperadas, amigo, —me dice con una sonrisa— están enfermas, no tienen dinero, han sido violadas o son muy jóvenes y no tienen su futuro resuelto. El problema es que están embarazadas.
— No —le replico— el problema no es el embarazo, el problema es su situación grave que se ve aún más grave con el embarazo. ¡Ellas necesitan ayuda!
— ¡Claro! Aquí les ayudamos. Por un módico precio de $500 les eliminamos el problema. Nos deshacemos del bebé y ellas quedan libres para resolver sus asuntos sin esa carga.
— ¡Eso no es ayudar! Ayudar es apoyarlas con capacitación y fuentes de trabajo para salir de pobres, darles apoyo médico con un seguro solidario, darles soporte sicológico y cariño para que sobrelleven el traume de la violación o darles becas y ayuda para que puedan terminar sus estudios. Y nada de eso conlleva el asesinato del bebé.
— Disculpe, pero aquí no asesinamos bebés, nos deshacemos del producto del embarazo, no diga esas cosas porque las confunde. Ellas ya saben lo que necesitan, nuestros consejeros expertos les han ya dado apoyo y ellas solas han llegado a la decisión de eliminar el producto.
— Eso me suena a un engaño. Ellas no saben que la verdadera solución es otra que no implica matar al bebé. ¿Por qué no las ayudan de verdad?
— Mire, se lo diré simplemente: darles todo eso que usted dijo es muy caro y no es negocio porque al final termina uno manteniendo a la madre y al hijo. Con nuestra solución, más bien tenemos ganancia, y el gobierno se libra de la reproducción de toda esta gente indeseable. ¿Ya vió quienes son la mayoría de las que están en la fila? Etnias pobres que socaban el sistema social, ignorantes y parias mantenidos por el gobierno. Nuestra solución es ganar ganar.
— ¡Eso es abominable! ¡Yo les diré la verdad, que ellas sepan que todo es un engaño, que las llevan al exterminio!
— Vea, si a usted no le gusta nuestra solución, no venga a nuestras instalaciones y punto. Pero no se meta en la vida privada de nuestras protegidas.
¿Se lee diferente la frase, cierto? No se usted, estimado lector, pero yo no pienso quedarme viendo como revientan bebés contra los postes, máxime cuando puedo hacer algo para detener ese exterminio. No es cuestión de que no le guste a uno, es cuestión de si se queda callado al frente de un asesinato. Sabiendo lo que sé, yo no me quedaré callado. Punto.

El FIA y algunas lecciones sobre gestión de proyectos.

El descalabro del FIA dejó muchas acusaciones en el aire, incluso algunas ideas conspiracionistas, pero también dejó una que otra enseñanza sobre cómo no se deben hacer las cosas.

Sobre el cambio de un modelo exitoso.
No es que el FIA de años anteriores fuera un éxito rotundo, siempre tenían sus bemoles, pero indiscutiblemente el proyecto se llevaba a cabo. Encontrar problemas e intentar repararlos es siempre bienvenido, pero cambiar todo el esquema que sí sirve, siendo uno primerizo en la lides, raya en la negligencia. Lo que debió hacerse en continuar con la metodología pasada y planear realizar cambios paulatinos, menores e incrementales, siempre teniendo un respaldo por si algo salía mal. Una cosa es reparar algo que no está y la otra es hacer borrón y cuenta nueva, máxime cuando el aprendizaje acumulado, la experiencia que estaba siendo eliminada, era de tantos años.

Sobre el liderazgo y la altanería.
Siempre hay voces alrededor de uno. Algunas quieren molestarnos, pero hay otras que quieren ayudar. Un buen líder no es el que tiene todas las soluciones y el que puede solo contra todas las críticas, sino el que reconoce que puede no tener todas las respuestas y se rodea de un equipo que pueda tenerlas y hacerlas realidad. El clamor de las redes sociales hace suponer que los dirigentes encargados del FIA sufrieron el problema de creerse autosuficientes y rechazar las ayudas de los interesados del gremio artístico. Entiendo que botaron a la basura toda la experiencia y guías acumuladas durante tantos años, y no se dejaron aconsejar. Incluso, hacían las cosas a su manera diferente tan solo para no hacer caso a las sugerencias. Esta actitud denota a personas que no son líderes y que no saben nada sobre gestión.

Sobre la planificación.
Ni que decir sobre la planificación a largo plazo. Todo parece que muchas de las cosas se hicieron a última hora, sin planes de contingencia reales, y casi que esperando milagros. Se incumplieron tiempos y acuerdos. No se previeron atrasos ni fallas, conociendo lo engorroso que es el estado y los bancos públicos. Pareciera que simplemente se echó andar algo sin ton ni son. Esto claramente denota una falla fundamental en la gestión: no se puede gestionar si no hay un plan.
Sobre la transparencia.

Falló la comunicación. En la gestión es muy importante que todos el mundo sepa hacia donde se va, cómo se llegará, y qué imprevistos se encuentran en el camino. Comunicar es primordial porque todo el equipo debe saber. Sin embargo, entiendo que hubo hermetismo en muchas cosas y la transparencia fue poca. Se trató todo como si la decisión fuera de una sola persona y secreta. Esto va en contra de toda teoría de liderazgo.
Punto final.
El FIA del año que viene debe contar con administradores de verdad, líderes que sepan cómo gestionar, manejar gente y difundir la información para que la transparencia sea modelo. No es que tengamos que regresar a los modelos pasados, sino basarse en ellos para construir mejores, tomando en cuenta todos los tropiezos de este año.

Sobre Cocorí y el racismo mental.

Leer implica una apropiación de lo leído y la recreación de la historia desde nuestra propia naturaleza. El lector nunca es pasivo, se convierte en parte de la lectura.

Leí Cocorí. Edición de la Editorial Costa Rica de 1976. En la página 11, que es cuando inicia la historia, se cuenta que Cocorí se agacha a beber de una pocita de agua y se asombra de ver un negrito igual que él, que hacía sus mismas muecas con sus ojos de porcelana. Una filóloga en los ochentas habría confundido esa escena indicando que se describe cómo Cocorí se asusta de ver una persona negra. Esa lectura sorprende de una filóloga, y mucho. Eso no es lo que dice, dice que Cocorí estaba contento porque andaba en una aventura de recoger leña para el fuego y se había adentrado en la selva, no asustado. Tampoco dice que se asombra por el color, sino porque hay un niño en el agua. Eso dice. Para Cocorí no hay niños de otros colores, es muy inocente.

El uso del diminutivo “negrito” fue razón para que otro autor negro de nuestro país indicara que había una diferenciación por color, que por qué no se llamaba a los demás “blanquitos” y que el diminutivo expresaba algún tipo de lástima o condescendencia. La realidad es que la obra trata de un mundo de negros, personas de color negro, viviendo con la naturaleza, y el diminutivo es para indicar que hablamos de un niño. Es claro que esta es una lectura subjetiva.

En la página 17, Cocorí, al ver al pelirrojo contramaestre del barco que acababa de llegar, grita inocente: “Miren, se le está quemando el pelo”. La inocencia otra vez. Queda claro que Cocorí no conocía a los anglosajones ni sus tonos de piel o pelo. Es un relato de descubrimiento y de comparación con lo que él conoce. En esa misma página, una niña grita “Mamá, mira un monito”. Esa es una de las escenas más criticadas. Muchas personas se han quejado de que por esto el libro llama monos a las personas negras. Pero lo que dice el libro es que la niña se confundió. Es más, el libro dice “Cocorí buscó alrededor. ¿Dónde estaría el mono? No veía ninguno, y entonces se dio cuenta de que hablaban de él… Miró enfurruñado a la niña que lo había insultado, pero el asombro le disipó el mal humor”. Cocorí reconoció el insulto y se sintió molesto. Pero la niña tenía la misma inocencia que él, por eso se había confundido, que es muy distinto a comparar a alguien con un animal adrede.

En la misma página, la niña se da cuenta que es un niño “como yo” y se abalanza sobre él y trata de quitarle el hollín con su dedito. Ella no comprende que ese es el color de la piel. Eso le pareció un insulto a varias otras personas.

¿A qué quiero llegar? Creo que no podemos tapar el sol con un dedo. Creo que es claro que el libro describe inocencia, ingenuidad, en ambos bandos, y creo que el desarrollo en las páginas 18 y demás nos detalla el nacimiento de una amistad entre dos personas de diferente color de piel por medio de un beso, una flor y una promesa. También creo que muchas personas leen desde su propio ser, desde su propio entendimiento. Leen lo que quieren leer y no lo que está escrito. Tienen su derecho. Sin embargo, es claro que su lectura les enoja y enemista con el libro, mientras que otros que leemos otras cosas nos enamoramos de él. ¿Quién tiene la razón? Talvez nadie, pero sí queda claro que el racismo puede que no esté en el libro sino en las mentes de los lectores que tienen en su alma heridas abiertas que tiñen el cristal con el que miran todo.

Ahora, sí, hay historias lamentables. Sí hay matonismo y burla en las escuelas. Algunos al leer el libro, toman como base de sus bromas, llamando Cocorí a los niños negros como apodo, o llamándolos “monos” como hizo la niña. La diferencia es que ahí no hay inocencia, sino crueldad y un mal sentido diversión a costa la burla hacia los demás. ¿Es eso culpa del libro? Como he dicho, el lector hace el libro suyo y lo interpreta, usualmente basado en su propia experiencia. Estoy muy seguro que habrá niños que no ven esas cosas en el libro por cómo han sido tratados y enseñados. Estoy muy seguro que los que ven en el libro la fuente de burlas y maltrato, no necesitan del libro para ser crueles, porque han sido enseñados a desdeñar a los demás, a denigrar y a burlarse. Es por eso que debemos enfilar nuestro trabajo a erradicar esas lecturas podridas, a educar niños que puedan ver la inocencia y no el racismo, a inculcar el respeto y la capacidad de valorar las costumbres de los demás, su naturaleza y legado. Eso se logra no solo desde el aula, sino también desde el hogar. Ante esto, es cierto que muchas personas odian el libro no por lo que el libro hizo, sino por lo que sus “compañeritos” hicieron utilizando el libro. Creo que Cocorí es una víctima más, no el victimario.

Mucha gente negra odia Cocorí. No se siente identificada, claman a viva voz que así no son los negros, que esa no es su cultura, que es una mala caricatura, extraviada y burda. No soy negro como tampoco lo es autor, y posiblemente no tengo la autoridad para decir cómo es un negro y cómo es su cultura y su legado. Podemos llegar a la conclusión que el cuento no muestra al pueblo como realmente es. Lo bello de esto es que podemos discutirlo, podemos aclarar y conversar, y si esa conversación es con los jóvenes, habremos logrado valorar la cultura. ¿Es tan difícil?

No busquemos censurar un libro porque hay gente que no sabe leerlo y lo usa para dañar. Busquemos un país donde la inocencia de la niña y el niño de diferente color nos lleve a la amistad eterna, donde podamos leer Cocorí sin que nazca el maltrato, simplemente porque no estamos hechos para eso.

Mitología del FIV

Entrando a discutir el FIV, me he dado cuenta que muchas personas no entienden el procedimiento y están llenos de mitos sobre lo que pasa, incluso sobre los que dijo la CIDH. Este artículo intenta clarificar todas esas dudas y malentendidos.

Proceso FIV.

Pueden ver un video que lo explica aquí. Primero, el proceso del FIV requiere la cosecha de varios óvulos maduros. Como usualmente se madura solo uno por mes, a la mujer se le hace un tratamiento hormonal para que se maduren varios óvulos, entre 4 y 10. Estos son recogidos del ovario (procedimiento que algo de riesgo).
Estos óvulos son analizados y se desechan los que no se ven bien. Los sanos son entonces inseminados (se les pone con espermatozoides para que estos los fecunden, o si el semen no es de buena calidad, se inyecta el espermatozoide directamente con una técnica llamada ICSI). De dicha inseminación, algunos de los ahora cigotos (seres humanos de una célula) comienzan a desarrollarse y comienzan a ser observados. A las 24 horas, la célula dentro del cigoto se divide, y pasa a llamarse embrión. Aquellos que no se dividen son desechados.
Así pasan 5 días, durante los cuales se hace una selección y se desechan aquellos que no se desarrollan bien. Incluso, hay una evaluación llamada Diagnóstico Genético Preimplantatorio (PGD en inglés) que se basa en la extracción de una célula de cada embrión candidato y su análisis para determinar si no hay enfermedades genéticas. Si las hay, entonces el embrión se desecha. Esto tiene su costo y sus problemas éticos, por lo que no en todo lado lo practican.
Una vez que se llega a los 5 días, se escogen los mejores embriones y se seleccionan 3 (por convención) para implantarlos en el útero. No se meten más porque podrían darse un embarazo múltiple. Con 3 al menos sería trillizos si los tres pegan. Los demás se vitralizan, que es una técnica de congelado. Se guardan por si la implantación falla, así se pueden reutilizar en una nueva implantación.
De los implantados, puede que todos se adhieran al útero, puede que solo algunos o que ninguno. Es más, puede que se adhieran pero que el bebé sea abortado naturalmente por otros problemas.
Hay muchas estadísticas sobre la efectividad del FIV. Para las clínicas, su futuro comercial está asociado a la mejor probabilidad de éxito, por eso los número que dan no son confiables y por eso también seleccionan a los pacientes que tienen mejor prospecto de éxito. En este artículo de la universidad de Navarra, hablan del 45% de éxito (http://www.unav.es/cdb/dhbapfivet.html).  Un artículo de las actas del III Congreso Internacional  en Reconocimiento de la Infertilidad, escrito por Alejandro Leal Esquivel , se indica que para que nacieran en Europa 58 809 niños, se requirieron 486 981 embriones, una pérdida del 87.92 % Tal artículo  también arroja datos sobre los problemas al parto, enfermedades en el futuro de los niños nacidos con dicha técnica y las complicaciones de los embriones congelados.
¿Qué pasa con los embriones congelados? Eso se deja a cada país. En España, por ejemplo, los embriones pueden mantenerse o desecharse por pedido de la pareja, incluso por razones de “calidad”. En Uruguay, se mantienen por un año prorrogable, y las parejas pueden donarlos o mandar a destruirlos. También hay problemas si las parejas ya no quieren más hijos, si mueren o se divorcian. En el 2013 en Uruguay, un fallo en el proceso de mantenimiento de embriones congelados, hizo que 7 murieran quemados . La sentencia fue severa para la empresa que los mantenía, indicando que no por ser embrión se debía eliminar el concepto de persona y tratarse como una cosa o producto.  Pero eso lo veremos más adelante cuando hablemos de la CIDH.
Como se puede ver, es un tema muy complejo, ética, biológica y legalmente. No es tan simple como permitir o no el FIV, hay una serie de problemas que deben de quedar bien definidos en la ley. Por ejemplo, indicar que todos los embriones obtenidos sean implantados. Esto implicaría congelar los óvulos (preinseminación) y solo fecundar a tres, que son los que se implantarían. O permitir inseminar a más y congelar. Esto puede reducir la ya baja tasa de éxito, porque no se puede hacer más de 5 ciclos por pareja. ¿Complejo, cierto?
Pero sí tenemos claro lo siguiente:
1. El embrión es un ser humano y en muchos lugares se le da rango de persona
2. La pérdida de un embrión es un problema ético y tiene consecuencias legales en ciertos países.
3. Se requiere de legislación clara sobre el manejo de los embriones sobrantes.

Pasemos a un segundo Mito: La CIDH y su sentencia para Costa Rica.

Según he aprendido de las discusiones, mucha gente cree que la CIDH le dijo a Costa Rica que los embriones no son humanos y que no tienen derecho a la protección de su vida. La realidad es otra.
La sentencia de la CIDH   en ningún momento dice que el embrión no es un ser humano. De hecho, lo acepta, y acepta que el embrión puede tener derechos de protección de la vida.

 

Es por eso que su razonamiento se va por otro lado, indica en los párrafos 188 y 258 que la protección existe pero es “gradual”. Pero en 258 también dice que aunque el estado puede proteger el embrión, no puede hacerlo en detrimento de otros derechos que la convención también protege, como el de la vida privada.  Es decir, los dos son derechos, pero el primero no está contemplado con mayor fuerza en la convención que el segundo, por tanto gana el segundo.
¿Queda claro? Tenemos derecho a defender la vida y la convención lo dice así, solo que esa defensa es gradual, se tiene más derecho a la vida según más edad se tenga. Así, los embriones y no natos no tienen tanta protección y podría incluso tener más poder el derecho privado. Así de nefasta es la sentencia.
Ahora, la defensa de Costa Rica está basado en la frase que dice que se defiende la vida desde la concepción. La CIDH dice que malentendimos la frase, que dicha defensa no es absoluta, y que hay otros derechos por encima de la vida en ciertos casos. Esto implica que se firmó un documento que decía una cosa muy distinta a la que estamos defendiendo, eso o nos cambiaron la letra e interpretación alegremente.
Espero quede claro lo que la CIDH dice y cómo hizo para que una frase tan clara sea leída de una forma muy distinta. Lo importante es que el embrión fue reconocido como ser humano, simplemente se le despojó de derecho a la vida porque la convención “no lo cubre”. Pueden leer más detalles en mi artículo sobre la sentencia nefasta .

Desmitificando la palabra Provida.

Desde hace ya algún tiempo he venido notando que la palabra “provida” provoca rechazo en ciertas personas. Mi teoría es que desconocen lo que esto significa, y es por eso que quisiera comentar lo que para mí representa.

La vida es un hecho innegable. Vivimos y para muchos el vivir es el derecho humano primigenio porque sin la vida ningún otro derecho tiene sentido. En ese sentido, ser próvida significa estar a favor de la vida en todo su esplendor, desde la concepción hasta la muerte, y a favor de la dignidad humano aún después de morir.  Siendo así, creo que inherente al ser humano ser próvida, porque muy pocos estamos a favor de la muerte. ¿Cierto?

Aclarado lo anterior, hablemos del movimiento. Se nos ha calificado de contrarios a los derechos humanos, de asesinos, de hipócritas, de enajenados obtusos, de dogmáticos extremistas religiosos, de ser anti-ciencia y de misóginos. La verdad no entiendo como alguien pueda razonar que el defender la vida implica cualquiera de esas cosas. Les cuento que en la mayoría de los casos, no es así.
Un provida es alguien que se compromete a luchar contra toda amenaza a la vida, esto no se limita al nacimiento sino a todo el período que va desde la concepción hasta la muerte de la persona. Los provida más prominentes basan su posición en realidades científicas, no dogmas, y dedican su vida a mejorar la vida de los demás, no en sólo en marchas anti aborto. Hay gente luchando contra la eutanasia infantil de Bélgica, otros trabajando contra la hambruna en países africanos, otros dando apoyo a las víctimas de violación, otros luchando contra la discriminación y la violencia, otros ayudando con las adopciones, o guiando a las madres primerizas confundidas. El instituto MELISA en Chile hace estudios para la vida y en este país se ha logrado disminuir la mortalidad materna en  más del 90% en 50 años, a base de trabajo y ayuda para con la mujer embarazada. Hay grupos ayudando a las madres, luchando por mejores servicios de salud para las personas, grupos que se enfocan en la niñez (hambre, educación, libertad), ancianos, grupos ayudando a las mujeres en China y en África, grupos como “Feminists for Life” luchando por mejores derechos de las mujeres, como “Save the One” ayudando a las víctimas de violación, como “Life Charity” en el Reino Unido que se aboca a dar soporte a familias con crisis de maternidad, educación y alojamiento, o el “Medical Education Trust” que educa  para promover el entendimiento de la naturaleza humana y la salud y un largo etc. Todos tienen en común su desprecio al aborto porque conocen lo que significa, y no es por dogmas sino por ciencia y hechos irrefutables.

Claro, la palabra provida usualmente aparece públicamente cuando hay un escándalo por motivo del aborto, noticias que son las que venden, y no hay mejores para encender al público que las que incluyen declaraciones de clérigos, porque esas son sensacionalistas y dejan beneficio. Pero son pocas las noticias de las de declaraciones de científicos, los estudios comparativos, ni las que tienen que ver son las ayudas que se dan. Eso no vende, y se invisibiliza.

Así que créanme, un provida no es un extremista enajenado, la mayoría de las veces es una persona seria y con mucho fundamento científico que sabe y hace cosas para ayudar a los demás.
Nótese que digo la mayoría de las veces. Esto porque sí es cierto, concuerdo con que hay algunos que se hacen llamar pro vida y son malcriados, violentos y no tienen real conocimiento de lo que defienden. La persona pro vida debe educarse, entender la lucha y afiliarse a una organización que tenga una meta clara y definida.  Pido eso sí que no generalicemos. Estamos luchando por encausar todo ese fervor.

Ahora, se dice que la gente provida es contrario a la gente “pro-choice”. Los llamados “pro derecho a decidir”. Estos grupos enfilan a muchas personas de buen corazón, pero las engañan. Así de directo lo digo. Utilizando pseudo-ciencia, hacen creer a las personas que un embrión no es un ser humano cuando esto está aceptado y demostrado científicamente desde hace años, solo por citar un ejemplo.

Alguien pro-choice lucha por los derechos de las mujeres, pues igual los provida. Un pro-choice quiere la igualdad de la mujer y darle oportunidades. Pues igual el provida. Todas las metas pro-choice se puede decir que son compartidas. Lo que no compartimos es la metodología. Mientras el pro-choice dice que la solución es eliminar al bebé, nosotros decimos que la madre y el bebé, los dos, ocupan todo el apoyo. ¿Ven la diferencia?

Así que les pido reconsiderar el vernos como monstruos porque no lo somos. Yo no lo soy.

Sobre Colegiaturas, el CPIC y el gremio de Informáticos.

El ecosistema informático a nivel mundial es bastante complejo. Primero tenemos que entender que a pesar de ser una profesión basada en conocimiento especializado y servicios, el ejercerla genera un producto tangible (soluciones informáticas). Esto hace que su economía (compra venta de tales productos) busque remunerar por producción más que por conocimiento nominal. Esto es, los profesionales se les valora y paga por su capacidad de producción más que por estudios. Esto está claro y aceptado por el gremio. Un recién graduado de cualquier universidad o instituto tendrá conocimiento, un potencial de producción, pero deberá desarrollarlo con experiencia y es este desarrollo el que le incrementará el valor en el mercado. Adicionalmente, es una actividad transversal, donde actores de otras ramas también realizan trabajos informáticas luego de la correspondiente extensión educativa.

Aclarado lo anterior, la obligatoriedad planteada en el proyecto 18 928 actualmente dictaminado positivo en la asamblea, se convierte en una amenaza, al menos mientras no se reestructure el CPIC de forma que sea más inclusivo. Me explico: actualmente el CPIC cobija sólo a graduados universitarios. La realidad es que hay muchos más profesionales en informática sin título universitario (que no significa que no estén preparados para lo que hacen) fungiendo actualmente que no quedarían cobijados y que serían excluidos de la actividad. Esto traería graves consecuencias en la industria y en la economía de miles de personas.

Ante esta situación, es mucho más sensato que el CPIC haga un alto en el camino y haga un llamado al gremio para llegar a un consenso y plantear una reestructuración similar a la intentada en el proyecto 18919 aún en la asamblea, pero ahora tomando en cuenta a todos los involucrados; gremio, industria y academia. Una nueva propuesta que incluya beneficio a todos los trabajadores actuales. Estoy seguro que el CPIC ha podido notar que las actuales propuestas de ley han tenido un costo político muy alto en contra, dejando de ser representantes de  facto del gremio y ganando animadversión. Ante esto, sé que ellos están trabajando en busca del bien del gremio y vendrán con mejores propuestas prontamente.

Claro, el CPIC no es sólo su junta directiva, sino que debemos ser todos nosotros los informáticos. Esto también es un llamado a todos  nosotros que estamos dejando pasar esta grandiosa oportunidad de contar con un colegio creado por ley de la república y respaldado constitucionalmente, de hacerlo nuestro.

¿Mi sugerencia?  Sacar de la corriente legislativa los dos proyectos actuales y proceder a llamar a una concentración nacional multisectorial que plantee las necesidades del gremio y se proceda a mejorar el CPIC, contando con la participación de todos, para generar un nuevo proyecto de ley que lleve la bendición de todos.

William Martínez Pomares

Lecciones de un Mundial sobre el trabajo de un equipo

Es difícil deshacerse de prejuicios y tratar de ver las cosas de modo diferente y sin fanatismo. Nada perdemos intentándolo, veamos:

Hay ya voces criticando el juego defensivo de la selección nacional. Por ahí criticaron que la sele no metió goles a Holanda tal como lo hicieron México, Australia, España. Pero antes de creer que armar un equipo y ponerlo a hacer cosas es cuestión de imaginar y mandar, quisiera explicarles algunos conceptos y detallar un poco el proceso.

Primero hay que saber qué se quiere lograr. El objetivo pareciera el mismo pero no necesariamente son los mismos logros. Algunas selecciones van tratando de hacer un buen mundial. Otros van tratando de pasar de cierta fase. Otras pensando en volver donde antes estuvieron. Otras tratando de recuperar el futbol perdido. Otras buscando el campeonato.

Segundo, ocupamos hacer inventario de las herramientas que tenemos a nuestra disposición. En algunos talleres hay motosierras automáticas y en otros hay un cuchillo dentado. En algunos hay un alfarero de manos mágicas y en otros  solo alguien que sabe martillar.

Tercero, sabiendo lo que queremos y lo que tenemos para lograrlo, hacemos un plan, definimos una manera de atacar el problema para solucionarlo. Seleccionamos entonces las herramientas que nos puedan servir. Es ahí donde podemos incluso dejar por fuera la motosierra porque no se acopla al plan ni trabaja bien con las demás herramientas.

Cuarto, afinamos las herramientas para que cumplan con su cometido. Las aceitamos y les enseñamos cómo se debe trabajar en grupo. Que juntas formen meta-herramienta que cumpla la función como un reloj suizo.

Quinto, entramos al trabajo, con la serenidad que hicimos lo mejor con el tiempo dado, y con la confianza de saber que hay más oportunidades, que tendremos errores que nos harán aprender y mejorar, y que la siguiente vez lo haremos mejor.

Creo que hasta este punto habrán podido notar el trabajo que la dirección técnica ha hecho. Sabrán por qué hay jugadores ahí que nadie quiere y por qué hay otros que no fueron. Sabrán el tipo de trabajo realizado y sabrán que nos hace aún falta.

El objetivo de cada juego es ganar. Pero primero, para lograrlo, tenemos que evitar perder. ¿Lógico no? En el fútbol tenemos que evitar que nos hagan goles. Eso es primordial. Si logramos eso, tenemos medio partido (sí, como mínimo empatamos). El siguiente paso es meter nosotros goles, y para eso tenemos que tener la pelota. Y para tener la pelota tenemos que lograr quitarla. Para quitarla, debemos atacar en el momento preciso, con la pelota en tránsito, saliendo del remitente o llegando al destinatario, cuando el control sobre la misma se haya debilitado o perdido. ¿Fácil verlo así, no?
Costa Rica llevó un grupo que tenía la capacidad de no perder. No lo hizo ¿Verdad? ¿Cómo lo hizo? Bueno, una forma es poner a todos los jugadores tomados de la mano al frente del marco. Otra es poner a todo un equipo a jugar en su cancha. La de la selección era la de un equipo con cambios de mando, de marcha, que comenzaba la defensa desde la media cancha impidiendo al equipo contrario armar su fuego, y cada vez que se tenía la pelota se intentaba ataque, pero un ataque mesurado, no a lo loco.

También llevaba capacidad para meter goles pero se lesionó. Llevaba una herramienta que es una promesa en bruto, pero aún le falta afinar. Aun así hicimos varios goles. Si trabajamos más esa parte lograremos un buen equipo.

¿Qué se vio en otros lados? Equipos usando una super herramienta, salvados por ella. Otros equipos que usan muchas herramientas buenas pero sin mucho aceite y organización. Otros cuyas herramientas eran más pobres, pero tenían mucho coraje. Ninguno de esos equipos es reconocido, ¿cierto?, pero el nuestro sí. ¿Qué nos hace diferentes?  Es claro que la afinación del equipo. No fue ni el coraje, ni la venganza, ni que estuviéramos plagados de super estrellas. Eso es falso. Revisen y verán.

¿Podemos aprender de eso? ¡Claro! Todos los días trabajamos en equipo. El país es un equipo enorme donde cada arandela y cada tuerca tienen un propósito. Tenemos que afinarnos.

Sobre el Cobro por Descarga – Sin fanatismos

Ante las rasgaduras de vestimenta por la propuesta de SUTEL de pago por descarga, me gustaría aclarar un poco para tomar mejores decisiones.

Primero debemos todos entender que internet per se es gratuita, pero no así toda la maquinaria y tecnología utilizada para llevarla hasta su casa o su celular. Eso tiene dos costos, el Costo de Capital (CAPEX) y el de operación (OPEX), y claro, poner un servicio requiere también obtener una ganancia. Entonces, debe quedar claro que la internet NO ES REGALADA, es mentira que los operadores toman aire gratuito y lo embotellan para ganar, los operadores proveen servicios de conexión y sin ellos NO TENDRÍAMOS INTERNET. Esto es un hecho. Por tanto, todos los que andan pidiendo libertad con internet gratuita están equivocados. Si alguien quiere agua gratuita que vaya a buscar un río no contaminado, pero si quiere que le llegue a la casa descontaminada debe pagar, así es.

También, internet celular es costosa por su limitada capacidad. Son datos enviados por radio, por el aire, y en una frecuencia, lo que limita la cantidad de datos que puede mandarse. Esa cantidad de datos se debe compartir entre las personas que están en una zona particular. Si hay muchas personas, se satura. Así que hay que saber cuándo usarla. La internet móvil es para tener acceso a internet limitada cuando uno anda en movimiento. La idea de usarla como internet fija está equivocada, eso no se hace, va contra las reglas y el sentido común. Dicen que hay gente que debe hacerlo por su trabajo, pues esta gente necesita una solución distinta y se debe exigir, pero forzar la internet móvil para que supla la fija es algo contraproducente y debe evitarse a cualquier costo.

Ahora, el modelo adoptado actualmente tasa el costo por velocidad. Esto implica el control del ancho de banda. Es como tener un río y que le den a uno una pajilla para beber. Quien quiere beber más rápido paga una pajilla más ancha, los otros pagan una pajilla más delgada. El problema es que, según los estudios, hay un 5% de consumidores que se están tomando la mitad del agua que corre, y dejan para el otro 95% la otra mitad. Esto es independiente del tamaño de la pajilla, lo que implica que gente que paga por una pajilla más ancha no está pudiendo beber a mayor velocidad.

Entonces, el modelo de tasado por velocidad no funciona. Me venden una pajilla más ancha pero no hay mucha agua que beber, porque otros se la están tomando. En este punto, muchos se están quejando porque posiblemente no les llega lo que compraron. Es un problema REAL. ¿Quieren seguir pagando por una pajilla grande y no tener agua que beber?

Bueno, la propuesta es que se cobre por cantidad de agua tomada. Así de simple. Esto implica que ya no hay cobro por velocidad. ¿Qué pasa entonces con la velocidad? Bueno, una opción es estandarizarla, dejar ir el control de ancho de banda. Esto es, ya no habrá gente con diferentes pajillas, todos tendrán el mismo ancho de pajilla, pero se restringirá su cantidad de agua por tomar. Esto permitirá acceder a mejores velocidades. La gente comenzará a monitorear su consumo. Déjenme decirles que esto se usa ya en tantos países, que los teléfonos inteligentes ya vienen con restricciones (como que no actualizan aplicaciones ni bajan cantidades enormes de datos si están pegados a internet celular).

¿Incrementará eso el costo? Depende de su uso. Si usted no tiene internet fija en casa y usa el teléfono para bajar cantidades enormes de datos, tiene problemas. Le sale más barato contratar internet fija. Y ESA ES LA IDEA. Que la gente que no tiene fija contrate por el bajo costo en lugar de saturar. ¿Qué tal si usted anda en la calle y requiere de enormes cantidades de datos? No estoy seguro de cuáles serían esos casos, pero si conforman un modelo de negocios habrá que buscar una opción con las operadoras. Ellas son las que ofrecen los servicios basados en mercado, pero hay que seguir las reglas de uso.

Escuché en los noticieros unos montos alarmistas. Mucho. Dijeron cosas incorrectas, como que le llegue a uno un correo le costará mucho dinero. Nada de eso, todas las aplicaciones vienen ya optimizadas para minimizar o controlar el uso de datos. En el caso del correo, el mensaje en texto es el que se baja, incluso solo el “Asunto” es bajado. Los archivos adjuntos nunca se bajan, solo si usted lo pide explícitamente (un botón de ver adjunto). La aplicaciones de “streaming” o bajando de datos continuos como videos o música, utilizan siempre una baja calidad si detectan que se está usando el servicio celular de datos. El mismo Apple, antes de aceptar las aplicaciones y publicarlas, hace medidas del consumo de datos.

¿Entonces el cambio no encarecerá? Pues sí, sí lo hará y bastante. Mi caso: Tengo una velocidad de 1 mbps (millón de bits por segundo) en un paquete profesional, que ya la incluye, pero si tuviera uno regular tendría que contratar el internet adicional y tendría un costo en Kolbi de unos 4 000 colones. Tengo mi internet en casa y cuando llego mi teléfono lo pego a esta red, así que ya no consumo internet móvil. Es ahí donde veo películas y bajo mis aplicaciones. Por correo me llega cualquier cantidad de spam, cientos de correos, y gasto en un mes muy alto fue de 31 megas, que tendría un costo de 243 colones. En ese mes gasté 1.39 Gigas, que serían 10 931  colones. Esa cantidad de gigas corresponde a  11,940,009,082 bits que a mi velocidad serían 11940 segundos de uso continuo que son 3.31 horas continuas de uso.  Ahora, con mi uso “moderado” con una velocidad baja y en zonas donde da lástima pegarse por el poco ancho de banda disponible, me saldría en 6 931 colones adicionales  a lo que me costaría con tarifa plana. ¿Más caro? Sin duda, pero ojo que lo comparo con una velocidad baja.

Hay gente que consume hasta 5 gigas o más. Los 5 gigas salen en 39 321 colones. Por eso, algunos teléfonos incluso tienen control de límite de datos, usualmente con un tope de 2 gigas (15 728 colones). Si tomamos esos 2 gigas como un tope de uso promedio, pero subimos la velocidad (ya que no se cobra por velocidad) a 2 mbps (ahora en el ICE a 12 000 colones) o incluso a 5 mbps (24 000 colones), el incremento sería de 3 000 colones o incluso nos saldría más barato por 8 272 colones. Ante esto, tiene sentido que se dé un modelo híbrido de consumo. Explicamos:
Para la SUTEL, la solución está atacando a los altos consumidores. Sin embargo, el pequeño consumidor puede ver su costo incrementado de por sí. Pero, si el modelo de tarifa plana con un costo menor hasta un tope particular, digamos los 2 gb, se mantiene, y los que pasen de 2 gb se tasan por descarga, ese 95% que consume poco no verá afectado su costo. Aquí hablamos de velocidades pequeñas, dando mayor ancho de banda a los grandes consumidores lo que da beneficio por el costo.

Entonces, el cambio de modelo es necesario, pero para que la propuesta tenga un menor impacto en el consumidor pequeño, que es quien la SUTEL supuestamente quiere proteger, el modelo mejor adaptado sería el híbrido, mi opinión personal.

Proyecto de Ley 16887 – ¿Busca aprobar el aborto prohibido?

EDICIÓN: El proyecto ya fue dictaminado y ahora se encuentra convocado a extraordinarias.

Estrategias para introducir el aborto en un país:

1. Crear legislación que acepte que el aborto es un derecho de salud reproductiva.

2. Transferir la decisión del aborto a la mujer, no al médico.

3. Abrir el aborto terapéutico para que se aplique casi indiscriminadamente con cosas tan simples como estrés o por miedo a trastornos mentales.

El proyecto de ley 16887 “ADICIÓN DE UN NUEVO CAPÍTULO III REFERENTE A LOS DERECHOS EN SALUD SEXUAL Y SALUD REPRODUCTIVA, AL TÍTULO I DEL LIBRO I DE LA LEY GENERAL DE SALUD, N.º 5395 DE 30 DE OCTUBRE DE 1973 Y SUS REFORMAS” , propuesto por la en ese entonces diputada ANA HELENA CHACÓN ECHEVERRÍA, en conjunto con JOSÉ MERINO DEL RIO, MAUREEN PATRICIA BALLESTERO VARGAS, ANDREA MARCELA MORALES DÍAZ, EVITA ARGUEDAS MAKLOUF, CARLOS FEDERICO TINOCO CARMONA, ALBERTO LUIS SALOM ECHEVERRÍA y ÓSCAR EDUARDO NÚÑEZ CALVO, ha sido convocado en extraordinarias. Este proyecto en teoría intenta fortalecer los programas de atención a la salud, particularmente los de salud sexual y reproductiva, supuestamente como lo sugiere el comité de la Cedaw. Mete también a la ONU y sus Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para esto, se propone agregar un capítulo a la ley general de salud, uno especial a salud reproductiva.

Pues bien, en consulta de Opinión Jurídica a la Sala IV (O. J: 007 – 2010 Fecha: 09-02-2010), realizada por Ana Lorena Cordero Barboza (Jefa de Área de la Comisión Permanente de Asuntos Sociales que estaba viendo el proyecto en el 2010), este proyecto, en todos sus artículos, propone cosas que ya están incorporadas en la legislación actual en otras normas. Las conclusiones se publican en el boletín de la procuraduría, año XVI No 8.

Por otro lado, en el OFICIO ST.069-2010 J, un informe Jurídico a cargo del MSC. FERNANDO CAMPOS MARTÍNEZ, del 08 de abril del 2010, pone salvedad en dos artículos: el 49 (43 en texto substitutivo) sobre anticoncepción de emergencia (dice que las PAE, píldoras del día después, no son abortivas según lo dice la OMS, pero que hay otras que no deben ser permitidas), y el 56 (donde indirectamente se intenta hacer posible el aborto para mujeres discapacitadas). Este informe es omiso en otros artículos que explico a continuación.

Artículos 37 y 38 intentan definir lo que se conoce como salud sexual y salud reproductiva. Por demás las definiciones están bien, pero tienen un objetivo oculto (que se sabe porque han sido usados en otras latitudes): el de adicionar a la salud sexual el concepto de autonomía del cuerpo, que implica que las leyes no pueden interferir en las decisiones sobre el propio cuerpo de la persona, y el concepto de salud reproductiva emocional, que busca dotar de importancia al sentimiento de las personas elevándolo a problema de salud. ¿Está eso mal? No, por sí mismo. El problema es cuando uso dichos conceptos para promover cosas muy sacadas de contexto. El primero concepto de autonomía es usado casi siempre para anular la leyes que restringen el aborto, apoyándose en que la mujer tiene derecho autónomo sobre su cuerpo y por ende la capacidad de interrumpir el embarazo aunque esto implique la muerte del bebé que lleva dentro. El segundo busca ampliar nuestro artículo 121 del código penal, que dice que el aborto terapéutico se puede dar solo si es un riesgo de salud de la madre, y sentirse mal (problema emocional) aplicaría según tal concepto de salud reproductiva y por ende el aborto terapéutico también. Eso parece un poco extremo, pero no lo es si vemos los intentos que ya se dieron usando esas mismas tácticas en un caso reciente en Costa Rica.

Artículo 39. Simplemente dice que el estado debe hacer efectivos tales derechos por medio de sus instituciones, particularmente el Ministerio de salud por medio de la CCSS. Básicamente dice que la CCSS debe proveer anticonceptivos de emergencia y abortos, como ya veremos más adelante.

Artículo 42. El Inciso b) dice “Decidir de manera informada acerca de los aspectos relacionados con su salud sexual y su salud reproductiva, así como de los servicios y tratamientos que desea o no recibir”. Nadie podría estar en desacuerdo. Pero eso implica que si se logra incluir dentro de salud reproductiva el derecho a abortar, este inciso nos está diciendo que la persona puede decidir. Si, como dije, se logra indicar que el aborto terapéutico es una opción de salud reproductiva, este inciso permitiría que la madre sea la que decide. Más sobre esto adelante.

El inciso e) “Recibir servicios de atención integral para la salud sexual y la salud reproductiva durante todo su ciclo de vida, por parte de las instituciones del Estado especializadas en la materia”. Todo el ciclo de vida es la pequeña frase que ha abierto las puertas en otros países para la legalización de abortos en menores de edad, dejando que ellas sean las que decidan incluso sin contarle a sus padres.

El inciso f) “Decidir libre y responsablemente si desean o no reproducirse y con quién desean hacerlo.” Este es otro que todo el mundo podría estar de acuerdo, pero el término “reproducirse” no es “tener relación sexual”, es muy diferente. Esto implica que si una mujer descubre que es madre puede decidir no querer continuar. Claro, en términos biológicos, estar embarazada implica que ya se reprodujo, pero las leyes en muchos países no consideran a la madre como madre sino hasta después del parto.

El inciso k) “Recibir atención integral en salud, en casos de violencia sexual o abuso sexual,  garantizándole el respeto, la confidencialidad, la privacidad y el seguimiento de su caso”. Esto también debe ser aprobado por todos, pero la trampa está en “atención integral en salud”, dado que salud integral es un eufemismo utilizado por todo el mundo y que incluye el derecho al aborto. Si se logra considerar así, este inciso simplemente está diciendo que la mujer víctima de violencia o abuso sexual que quede embarazada tendría derecho al aborto.

Artículo 43. Bueno, aquí hay una gran discusión sobre si las PAE son realmente abortivas o no. Y es una cuestión de términos, porque aborto se considera el termino del embarazo con la consecuente muerte del bebé, pero como el embarazo para algunas instituciones (como la IPPF que es la proveedora de abortos mundialmente y la usada por la OMS para sus definiciones) comienza en la implantación del cigoto (el término óvulo fecundado es un disparate, porque el óvulo dejó de serlo al fecundarse), entonces no se habla de aborto porque no hay finalización del embarazo antes de la implantación. Este tema aún debe debatirse.

Artículo 51 Lo transcribo “Todas las mujeres, cuyo embarazo ponga en riesgo su salud integral o su vida, tienen derecho a recibir la información pertinente sobre el riesgo que conlleva su embarazo así como su derecho a decidir sobre la interrupción terapéutica del mismo”. Este es un juego de palabras que tiene una doble intención. Totalmente de acuerdo en la parte de la información, pero el “así como su derecho a decidir sobre la interrupción terapéutica del mismo cuando esté en riesgo su vida o su salud, …” está cambiando la legislación vigente en el código penal. El 121 dice “No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin  de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”. Esto dice que se perdona al médico si hay consentimiento de la madre, cuando no se haya podido evitar por otros medios, es decir, es el médico el que decide y tiene que pedir permiso a la mujer y sólo si no hay otra manera. Pero el 52 implica un derecho de la madre de decidir ella la interrupción, cosa que no se contempla en el 121. Esto sería similar a lo que intentaron ya varias veces, obligar a la CCSS a realizar abortos terapéuticos en contra de lo que los médicos sugieren solo porque la madre tiene derecho a exigirlo.

Artículo 56. Este es el punto donde todo lo demás cobra sentido. Habla de los derechos de las personas discapacitadas, y dice al final “Su libertad sexual no debe restringirse sin causa y los servicios de salud reproductiva, particularmente la anticoncepción, la esterilización y el aborto terapéutico no deben ser impuestos o negados por la fuerza o por la coerción ni restringirse sin causa justificada.”  Primero, está introduciendo el concepto de aborto terapéutico (que no existe en la legislación tica per se) y que no está ligado al 121 del código penal. Segundo, incluye al aborto como un servicio de salud reproductiva: al aceptarse este artículo, todo lo que mencioné arriba se encadena y entonces se permitiría el aborto en casos de violación, para gente de todas las edades de forma confidencial, por reclamos como afectaciones mentales, que deberá ser dado por la CCSS, etc..

Es claro que presentar un proyecto de cosas que ya están, con manipulación de conceptos y textos “inocentes” que implican cosas adicionales, no da buena espina. Hay que tener mucho cuidado con lo que se aprueba y en este caso estoy en contra de esta ley hasta no se reforme su redacción.

Reflexiones sobre el salario público de una periodista.

No puedo opinar mucho sobre la apreciación cuantitativa que ha hecho Ottón Solís sobre el salario actual de la profesional en comunicación Mishelle Mitchell, simplemente porque no estoy ni en el gremio ni en ese mercado. Sin embargo, me aventuro a realizar unas cuantas reflexiones sobre el concepto de salario y el problema que tenemos a nivel de empleados públicos.

Primero, aclaremos que un salario es, o debe ser, la paga justa por el trabajo realizado por una persona. La necesidad de ese trabajo en una empresa es un criterio que debe ser evaluado por la empresa misma y depende de muchos factores, incluyendo el tamaño, la estrategia, la misión y el mercado. El costo (yo diría inversión) que dicho trabajo representa, debe también establecerse por diferentes parámetros, que no escapan a las leyes de oferta y demanda, la calidad requerida, la cantidad de responsabilidad y los atestados de la persona. Por último, debe quedar claro que en un mercado competitivo, el sentido común indica que los costos han de ser minimizados y la ganancia maximizada, teniendo como topes justamente (en el tema de recursos humanos) la oferta y demanda de profesionales y la capacidad productiva de los mismos.

Ahora bien, teniendo lo anterior en claro, me llama mucho la atención un par de ideas presentadas en diferentes foros, como una que habla de dos grandes mundos, casi paralelos, que se rigen por reglas diferentes: el sector público y el sector privado. Es una realidad que son dos mundos y que tienen reglas diferentes, pero también es una realidad que ambos se nutren del mismo mercado de profesionales. No existen mercados aparte de profesionales públicos y privados, esto es, tenemos la misma fuente y por ende la oferta y demanda aplican por igual. En otras palabras, el sector público está en franca competencia con el sector privado por el recurso humano. Esto reduce a un absurdo la idea de que en el sector público, por ser el Estado, los salarios deben ser menores que en el privado. Esa idea ha causado diferentes problemas colaterales. Para competir, el Estado ha tenido que aprobar convenios que llenan de remiendos al salario para hacerlo competitivo. También ha provocado que los profesionales mejor calificados no estén en el gobierno (con algunas excepciones) y que el nivel de calidad obtenido sea inferior.

La otra idea que se ha puesto en práctica y es una de las más dañinas, es pensar al Estado empresario como generador de empleo y no como competidor de mercado. Con esta idea, las instituciones del Estado que tienen competencia, han olvidado que para competir hay que minimizar costos. En su lugar, se centran en generar la mayor cantidad de empleo, incluso puestos innecesarios, que no llevan a la institución a la quiebra pero tampoco la hacen competitiva. Esto es una táctica absurda dado que el nivel de desempleo no se resuelve así, y más bien hieren de muerte a la institución.

Con este panorama, la idea de Ottón de eliminar puestos superfluos es de aplaudir, pero el pensar que el Estado debe minimizar el salario sin tomar en cuenta el mercado es ignorancia pura. Ahora, de las declaraciones de Ottón no puedo asumir que él piense de esta manera, pero sí acuso que ha sido intempestivo en sus declaraciones y ha dejado a la opinión la posibilidad de que está tomando decisiones a la ligera, más con el hígado que con la razón.

Para poder eliminar puestos superfluos, hay que hacer un estudio que nos diga cuáles son las necesidades de la empresa reales, qué perfiles deben llevar a cabo tales tareas y determinar si las personas que están encargadas tienen dichos perfiles o si hay otros que puedan realizar tales tareas sin caer en sobrecargas. Un reacomodo de funciones no puede darse pasando tareas a cualquier persona.

Por otro lado, para poder bajar un salario, se debe partir del análisis anterior de perfiles requeridos, revisar el mercado, ver el costo de tales profesionales, analizar el nivel de productividad esperado, ver si nos da positivo y hacer presupuesto. La idea de llegar y decir que el salario más alto es tal y todos por debajo, sin tomar en cuenta el mercado, lo que logrará es una productividad menor, menor calidad y experiencia, o inopia.

Son los profesionales de comunicación colectiva y el sector bancario los que nos puede decir si el salario de la periodista, dados sus atestados, su experiencia, el tamaño de la empresa, el puesto y sus tareas, está acorde con el mercado. No podemos fijar montos antojadizos, ni ignorar los requerimientos. Si Ottón dice que el puesto de Mishelle está sobrevalorado y es innecesario, sugiero que lo pruebe con estudios de mercado que digan que ningún otro banco de ese tamaño tiene puesto o tareas similares o si las tiene están todas por debajo del salario de marras. Si la reforma se ha de hacer, debe hacerse correctamente. Cualquier otra opinión es hablar sin tener propiedad, cualquier acción precipitada basada en apreciaciones personales es irresponsable. Es así de simple.