¿Qué es eso de la extinción de dominio?

Cuando alguien comete un delito, en este caso de narcotráfico, se procesa penalmente. En un proceso así, el estado reúne pruebas y acusa al supuesto delincuente. Este tiene el derecho de defenderse. Es el estado el que está obligado a presentar pruebas en contra del acusado.

En la lucha contra el narcotráfico, ha quedado claro que con encerrar a algunos malechores, no se logra terminar con el problema. El narcotráfico es como una empresa, quitándole sus “empleados” no necesariamente va a cerrar, contrata otros y ya. Pero, si se le quitan los bienes, entonces sí se golpea fuerte. Es por eso que cuando se acusa a alguien, si se logra probar que cometió un ilícito, se le pueden quitar ciertos bienen que se consideran mal habidos.

Hay dos tipos de bienes, los llamados “efectos” y las “ganancias”. Los efectos son los bienes que se producidos por la conducta criminal (por ejemplo, dinero falso) y las ganancias es lo que se obtiene con el delito (por ejemplo, la casa que me compro con el dinero falso). Esos bienes son incautados, el primero para evitar que se siga cometiendo delito, y el segundo porque no es un bien patrimonial legal de la persona, sino un bien adquirido de mala manera y por tanto no es de propiedad del malhechor.

Ahí muy bien, el problema es que solo se pueden quitar bienes cuando a la persona se le comprueba el delito y se comprueba que esos bienes son efectos o ganancias del delito. Así, si un narcotraficante se compra un edificio, si no lo acusamos y comprobamos que el edificio fue comprado con dinero delictivo, no se lo podemos quitar.

Es entonces que nace la figura de la extinción de dominio. Entes internacionales le piden a los estados que consideren una acción llamada “Inversión de la carga de la prueba”, que básicamente es invertir los papeles: no es el estado que tiene que probar que el edificio es ilícito, sino que es el acusado que tiene que probar que el edificio es lícito. Sin embargo, eso solo se puede si la legislación interna lo permite. En nuestra constitución se protegen ciertos derechos de las personas. Uno de ellos es la presunción de inocencia, que dice que soy inocente hasta que me prueben lo contrario. También se protegen el patrimonio de las personas y que no se puede penar a alguien sin pruebas.

La extinción de dominio es entonces un proceso en el cuál el estado le dice a usted que debe probar que sus bienes son legítimos y lícitos. Si usted no puede probarlo, su dominio sobre ese patrimonio se extingue y el estado puede confiscar sus bienes. Claro, si lo ponemos así, suena horrible, porque el estado podría llegar a cualquier lugar y usted tiene que tener todos los papeles en orden porque si no le quitan todo. Ese aún no lo tenemos, pero hay una ley en discusión llamado de extinción de dominio, que quiere dotar al estado de esa capacidad, claro está con algunos frenos.

La idea es que el estado pueda pedir esos papeles a gente que se considere maleante. El pero es que tenemos el ámbito penal, donde yo tengo que acusar a alguien, a quien presumo inocente, presentar la prueba y luego cuando se haya comprobado todo, quitarle los bienes. Para aligerar eso, la famosa ley primero dice que crea una jurisdicción aparte, es decir, no es penal, y por tanto no tiene que seguir toda esa cosas de acusar y pruebas y todo. Con esta nueva legislación, la persona no tiene que ser acusada, lo que se “acusa” es a los bienes. Luego, se da la inversión de la carga de la prueba, obligando a la persona (que “no está acusada”) a presentar pruebas de que todo está en regla. Si no está en regla, se extingue el dominio, pero dice la ley que eso no es una penalidad para la persona, sino para los bienes, y que la persona no tenía derecho a esos bienes en primer lugar.

Pues bien, hay mucha gente que dice que con esta ley se pueden quitar los bienes a los narcos como nada y por eso es muy valiosa. Por otro lado hay muchos abogados que dicen que eso viola montones de cosas. Por ejemplo, el cuento de que quitarle los bienes a alguien porque no pudo probarlos lícitos no es una penalidad para la persona, o que la persona no está siendo acusada, cuando se le dice que debe probar que sus bienes no son ilícitos. Los abogados dicen que por más que la ley lo diga, la actuación la hace materia penal y por ende no se puede invertir la carga de la prueba.

¿Qué hacer? Parece que la ley deja portillos gigantescos para que el gobierno se le pase la mano y crea inseguridad jurídica sobre los bienes de las personas, pero si no se aprueba no se puede hacer una lucha contra el narcotráfico. Otra idea podría ser que en lugar de crear una jurisdicción aparte de la penal, sino mejorar el comiso penal (quitado de bienes). Por ejemplo, permitir quitar los bienes que se ganan con el ilícito, y todos sus derivados. Si no se pueden quitar los bienes (digamos que se traspasaron a un tercero y el estado no puede quitárselo), entonces se le quitan otros bienes que tengan un valor similar, etc.

La discusión está abierta

El enredo de los pensionados del magisterio.

Veamos:

1. El magisterio nacional tenía una sistema de pensiones insostenible, no había fondo y la plata casi que salía del estado. En los 90 llegó donde no se podía más y se reformó. Ese régimen se llama transitorio de reparto (RTR), y es transitorio porque ya nadie puede entrar a él (conforme se muere la gente se hace pequeño hasta que desaparece). Se creó entonces el régimen de capitalización colectiva, que funciona parecido al IVM, donde la gente pone la plata y es de todos. Todos los docentes luego del 92 caen ahí.

2. En ese entonces, el costo del régimen era alto (mínimo 8.5%), por lo que se dio la opción a la gente de pasarse al IVM (3.5%). Mucha gente se pasó (no estoy seguro, pero en ese momento entendí que si me pasaba se pasaba el número de cuotas, pero la plata pagada de más no me la devolvían).

3. La gente que se pasó, luego se arrepintió y querían pasarse de nuevo, pero ahora el régimen está cerrado. JUPEMA mandó un proyecto de ley (17561), que permite que los educadores que estaban en ese régimen, regresen a él. Como se debía pagar 8.5% y con el IVM pagaban el 3.5%, el educador que quiera pasarse debe pagar ese 5% durante los 20 años que han estado en IVM. El IVM debe devolver la plata de todas esas cuotas al RTR (se estima 52 mil millones). Claro, como ese régimen no tiene fondo para pagar pensiones, el estado debe pagarlas de su bolsillo. El estado estima que el máximo de personas que se puede pasar son unas 6000 y eso equivale a 30 mil millones de colones anuales. Es decir, eso impacta al IVM porque lo deja con menos plata (ahora que va a subir el 1% porque no le alcanza) y al presupuesto nacional.

4. Sin embargo, JUPEMA, para convencer a los diputados, les puso unos números no tan alarmantes. Ellos dicen

a. Que la Caja ya no tendrá que pagar esas pensiones, sino hacienda, y por eso la Caja más bien recibe un respiro.

b. Como cada persona que se pase debe pagar ese 5% que no pagó, debe desembolsar entre 6 y 9 millones de colones al magisterio. Según sus cuentas, con esa plata pueden pagar pensiones unos 5 años, y durante ese tiempo el estado no tiene que pagar nada.

c. Dicen que muchos de esos educadores, entre 55 y 66 años, siguen recibiendo salario aunque no estén dando clases (se encuentran incapacitados o reubicados). En algunos casos, se está pagando tres salarios en un mismo puesto, por la persona que realmente trabaja y otros que tienen el puesto pero no ejercen por estar reubicados. Si se pensionan, dejan libre el puesto y pueden reemplazarse con educadores jóvenes.

d. No son 6000, son 3842 personas las que realmente les sirve pasarse, por la edad de ingreso y por los años de servicio. De esos, 2300 no volverían al RTR sino al de capitalización, por haber entrado luego del 1992. El de capitalización es un régimen como el de IVM, tiene fondo y el estado no debería poner nada porque es administrado por la Junta.

e. Entonces, solo 1542 personas podrían realmente pasarse, y de esas no todas tendrán los millones para devolverse, por tanto el costo sería mínimo mientras que la Caja se libra de pagar esas pensiones.

Todos esos datos están en el proyecto de ley. Entonces, los diputados tienen un proyecto que dice que tiene beneficio para la caja porque le quita pago de pensiones, que el impacto a hacienda es mínimo, que mejora la pensión de varias personas que tenían un régimen de mayor beneficio y lo perdieron. Dicen los 10 diputados que votaron que por eso lo hicieron. Ahora que hacienda saca esos números terribles, los diputados (al menos los del PUSC), están echando para atrás y revisando con cuidado los números.

¿A quién le creemos?

RECOPE, su Convención Colectiva y lo que nos cuesta.

Vamos con otro post polémico. Aclaremos un par de puntos:

1. Una convención colectiva es un acuerdo entre patrono y empleados que determina los beneficios a los que tiene el empleado como pago a su trabajo. Estos beneficios no son (o deben ser) privilegios, sino elementos que tomen en cuenta la naturaleza y necesidades del empleado para con la sociedad y con su trabajo. Los empleados son seres humanos con familia y vida social, que necesitan ver resguardados sus derechos. Así, la convención puede incluir vacaciones que den descanso a la persona basado en su cantidad trabajo, remuneración especial con labores excepcionales o peligrosas, incluyendo seguros especiales, o tal vez equipos necesarios para su trabajo (como una computadora), pago de viajes, hospedaje cuando el trabajo es en un lugar remoto, días adicionales de vacaciones cuando se tenga que ausentar del hogar por más de un mes, o pago de taxi cuando el trabajo deba hacerse en lugares distantes y con poco transporte público o inseguridad en las calles. Todo eso puede ir en una convención y no es un privilegio ni una gollería, son beneficios razonables.

2. RECOPE está llamado a comprar materia prima y convertirla en gasolina y distribuirla por todo el país. Lo que hace es comprar no petróleo, sino cocteles ya procesados que luego convierte en combustible, por eso el precio del petróleo no se vincula directamente con el precio del combustible porque no es la materia prima que RECOPE usa.

3. El precio de los combustibles debe ser uno que permita la operación de RECOPE y la ganancia de las gasolineras. La ARESEP calcula el mismo utilizando el costo que RECOPE reporta, así que el combustible debería tener el precio menor que cubra costos (o sea, se vende al costo) y que dé algún margen a las gasolineras. Al precio, se le agrega el impuesto único famoso, que de hecho es uno de los más altos que tenemos. Por eso el precio es muy alto en comparación con otros países.

4. El producto final puede ser una cochinada o algo de buena calidad. Resulta que RECOPE tiene uno de los combustible de más alta calidad a nivel internacional, acorde a las normas de calidad europeas, y uno de los más bajos en contaminación. La gasolina está libre de plomo y octanaje de 91 (a la par con Panamá, más alto de centroamérica) y el diesel tiene apenas 50 partículas por millón de azufre (e.g. en Nicaragua es de 5000 PPM y en Panamá es de 500 PPM). Es decir, es un combustible de muy alta calidad, incrementa la vida útil del vehículo y es más eficiente, por tanto no es barato.

5. Se acusa a RECOPE de ser ineficiente, y por eso el costo es más alto. En realidad, el costo operativo ha bajado en un 30% desde hace algunos años (ver más adelante). Una propuesta es que RECOPE refine, pero no hay seguridad de que esto vaya a disminuir el costo de los combustible. La otra opción es la apertura, pero esto implicaría que a la ganancia de las gasolineras, se tiene que sumar la ganancia de la compañía que vendría a distribuir o refinar. Así que el costo de los combustibles no necesariamente bajará.

6. En la administración moderna, los recursos humanos tienden a mantener a los empleados contentos y seguros, lo que incrementa la productividad. Por eso las empresas modernas tienen soda o comedor para sus empleados, zonas de recreo, beneficios como cursos, ayuda en pólizas médicas, fiestas de cumpleaños, etc. Para esto, la organización destina un presupuesto a los de RRHH que forma parte del gasto fijo del departamento y se considera una inversión. Como el estado sigue en la edad de piedra, esos rubros son negociados en las convenciones colectivas.

Ya sabiendo esto, comento lo que todos dicen ahora que salió la noticia de que la ARESEP tiene que incluír dentro de los costos para calcular el precio del combustible, el costo de la convención colectiva. Aclaremos un par de puntos:

La convención colectiva incluye muchos rubros. Están algunos que forman parte de cualquier contrato laboral, como la cesantía, anualidades, horas extra, etc. También están los rubros de incentivo, que son aquellas beneficios que se le dan al empleado para suplir las necesidades de Maslow. Los dos primeros niveles son necesidades fisiológicas (alimentación, descanso) y luego siguen las necesidades de seguridad (física, de empleo, familiar, salud, etc). Dentro de estas se enmarcan muchos de los beneficios de las convenciones, en particular la de RECOPE. ¿Como cuáles? Bueno, pago de sobresueldo por trabajo de alta peligrosidad, ayuda para pago de guardería de niños a empleados que ganen menos de 600 mil colones (salario bajo, que de fijo no tienen para pagar alguien que cuide los niños, y de fijo no todos usarán ese beneficio.), subsidio de soda (el almuerzo sale más barato), actividades sociales, capacitación, becas (no para estudiar cualquier cosa, para cosas útiles en RECOPE y que ayudan a los empleados a escalar puestos), servicios médicos.

Los rubros más criticados son el fondo de ahorro (el trabajador ahorra parte de su salario en un fondo, y el patrono aporta un 10%, ese fondo se usa para préstamos e inversiones y al final del ciclo se reparten utilidades), que viene a ser parecido a una asociación solidarista (que hay en todos lados); la póliza colectiva de vida, que es una póliza crediticia (si usted se muere, la póliza le paga las deudas que tenga con el fondo de ahorro) y permisos con goce de salario para los socios de la cooperativa de RECOPE que quieran ir a congresos. Estas más los servicios médicos, becas, cuido de niños, subsidio de soda y la fiesta de fin de año, fueron los rubros de la convención que la ARESEP se negó a aceptar como parte del costo para el cálculo de los combustibles (hablaremos de eso en un minuto). Ojo que no es la convención colectiva completa, sino solo esos rubros.

La convención colectiva tiene un costo de unos 25 mil millones de colones según presupuesto del 2016. De esos, se calcula que 5000 millones son los que la ARESEP no aceptó, los otros 20 mil sí fueron incluídos como gasto que puede ser tomado para el precio de los combustibles.

Veamos entonces cómo funciona eso del precio.

1. RECOPE le manda a ARESEP el costo en el que incurre para generar el combustible. Ese costo ya lo revisaremos más adelante.

2. La ARESEP revisa todos los números, saca la calculadora, y hace esta suma: Costo de todos los insumos (los productos que se compran, materia prima y sus respectivos impuestos) + Impuesto único a los combustibles (un 40% del precio total) + Margen de ganancia para el transportista +Margen de ganancia para la gasolinera + Subsidio pesquero (y otros subsidios como el del asfalto a las constructoras) + un rezago del precio de combustible + lo que se conoce como el Factor K.

¿Qué es el factor K? Es el costo de operación (lo que cuesta operar el asunto, salarios, alquileres, impuestos, etc) + una reserva de inversión (RECOPE hace inversiones para obtener ganancia que se aplica a la reducción del precio) +  costo de los servicios de importación. El factor K varía de año a año basado en lo que usa RECOPE para trabajar. En el 2007 estaba en un 10% del precio total de gasolina Súper (de cada 100 colones que gastamos en gasolina, 10 van para pagar los costos de operación). En el 2017 el factor K está en un %7 para la gasolina súper. Es decir, ha bajado en un 30% el costo de operación de RECOPE, lo que implica mayor eficiencia.

Pero lo que nos interesa es saber cuántos miles de colones más tendré que pagar por la convención, ¿cierto? Bueno, hagámonos una idea.

Actualmente, por cada 100 colones que pago de gasolina súper, 42 colones van al impuesto al combustible, 40 es lo que pago por la materia prima para hacer el combustible, 9 se los dejan los transportistas y pisteros, 2 son para subsidios y otros menesteres, y 7 son para la operación de RECOPE.

Si sumamos los 40 de costo de materia y los 7 de operación, tenemos 47 que es todo el costo de RECOPE, los otros 53 son ganancia del gobierno, distribuidores y subsidiados.

Esos 47 colones los podemos separar: 43.9 colones son puro gasto de materia prima, impuestos, seguros, etc, 1.4 colones que se usan en inversiones y 1.7 colones que se usa en remuneraciones.

De esos 1.7 colones, se tiene 87 céntimos que son para pagar salarios fijos y eventuales, fondos de pensión y otros por ley y la seguridad social como caja y banco popular. Los otros 89 céntimos son para la convención colectiva, de los cuales 17 céntimos son los rubros que se presentan arriba que ARESEP no quiso aceptar.

Es decir, un 0.17% sería el monto que estaría subiendo el costo. La fórmula no es así, pero podemos hacer una mate a rajatabla y decir que si tenemos un Rav4 del año 2013, que tiene un tanque de 60 litros, actualmente estaríamos pagando a precio a hoy de 597 colones por litro de súper, unos 35 820 colones. Si subimos el 0.17%, estaríamos ante el increíblemente empobrecitante aumento del 60.8 colones.

¿Entonces por qué sale el don de la ARESEP diciendo que los combustibles subirán exhorbitantemente para pagar la convención? Ni idea, mis conocimientos de mate no me dan. Puede ser que todo este ejercicio esté malo y esté yo trabajando con número errados, pero sé que para el presupuesto del 2016 se estimó 1 329 690 millones (sí, millón de millones). De esos, 5000 mil millones es ese rubro no aceptado por ARESEP. Es como ganar millón 300 mil y que me gaste 5000 colones en un taco. Eso es un 0.4% en gasto, comparado con todo el precio del combustible es menor.

Ahí se los dejo, para que lo mascullen.

IVM: De Despidos e Incrementos

Vamos por partes.

1. Autonomía de la Caja. La caja es una entidad autónoma con rango constitucional. Esto es, la caja no puede ser dirigida a golpe de tambor por el gobierno central. Por eso, hay una presidencia ejecutiva pero también una junta directiva que toma decisiones y esta está compuesta por representantes de diferentes sectores. El presidente puede mandar directrices, que son solicitudes para ser consideradas, pero la decisión recae absolutamente sobre la junta directiva. La presidencia ejecutiva es la representante del gobierno en esa junta, y es seleccionada para que haga un trabajo técnico. El problema se da cuando en trabajo técnico va en contraposición a la visión política. Es en ese momento que se da un conflicto ético: actúo correctamente como lo técnico dicta o actuó en contra de lo profesional para ser “leal” a la visión política. Así, el presidente puede poner a una persona profesional con maestría técnica en el asunto o un títere político para tener injerencia en la instutición autónoma.

2. Despido de Doña Rocío. No fue porque se le encontró un fallo en su análisis técnico, no fue porque hizo mal el trabajo de dirección, no fue porque fue negligente, fue porque no acató una orden política del presidente. Es decir, es claro que el gobierno central no quería a una persona técnica en el puesto sino un títere político. El despido se da básicamente por traición al gobierno, pero tiene un trasfondo populista: la norma del 1% era impopular y eso en año electoral es pecado mortal que no tiene perdón. Así, el presidente da un golpe de autoridad político, se pide renuncia por ir en contra de gobierno pero no por incompetencia. Doña Rocío es una persona que me ha parecido profesional y de hecho me ha agradado en ocasiones anteriores donde igualmente se ha plantado en su decisión técnica y en contra de decisiones políticas desacertadas. Ahora, ¿Despido? En esas instancias no existe el despido, se apela a la honra de la persona y se le solicita que presente la renuncia. Esto es, se les pide que renuncien a las prestaciones y con la intención de que el gobierno quede con las manos limpias y que la persona no pueda hacer mucho reclamo como cuando el despido es injustificado. Si alguien piensa que eso suena a un régimen totalitario y de terror, pues es así.

3. Aumento del IVM. Aquí, como es costumbre mía, voy a ir contra corriente. No hay chocolate sin cacao. El IVM es un régimen de pensiones contributivo de capitalización colectiva. ¿Qué quiere decir esto? Yo me uno al régimen y debo aportar un porcentaje de mi salario. Ese monto no es mío, sino que se capitaliza colectivamente, es de todos. Así, mi dinero deja de estar a nombre mío y pasa al de la colectividad y puede ser usado por esta. En el régimen están los que cotizan y los que reciben pensión. Los que reciben han cotizado con anterioridad. Es claro que con el dinero que yo cotizo ahora, se está pagando la pensión de los que ahora están jubilados. Así funciona. La administradora de ese régimen crea un fondo de pensiones con la plata y puede, bajo ciertas normas de protección, hacer inversiones para incrementarlo. El IVM es administrado por la caja y sobre él no tiene injerencia el gobierno central, aunque dá un subsidio. De cada salario reportado a la Caja, obligatoriamente se recauda un 11.16% que irá al fondo. Esto lo aportan patrono, trabajador y estado de la siguiente forma: 5.75% el patrono, 3.5% el trabajador, 1.91% el estado. Con base en estudios actuariales, se determina si se requieren ajustes a ese porcentaje. La idea es que yo tenga mi pensión asegurada cuando me llegue el tiempo. ¿Qué afectaría ese fondo? Cosas como que el estado no pague su parte (sabemos que tiene una gran deuda), que la gente se pensione más y no se muera (nuestra expectativa de vida ha subido con las mejoras médicas y el cambio en los hábitos de vida), que no haya tantos trabajadores (sabemos que hay menos jóvenes, muchos de ellos no trabajan, hay otros que no cotizan). Si esas cosas pasan, es claro que el fondo no va a soportar y hay que tomar decisiones. Ahora, administrar el fondo no es sencillo. Ha habido ajustes en la ley y en el otorgamiento de pensiones que impactan grandemente. Por ejemplo, aquel asunto del retiro anticipado golpeó de manera increíble el fondo, otro pequeño ajuste a la regla de la pensión mínima hizo que muchos se acogieran a eso antes de terminar de cotizar y golpeó la recaudación. Pagos que hizo el gobierno con bonos obligaron a la junta a invertir en unidades de desarrollo (¿se acuerdan?) y terminaron perdiendo plata por tipo de cambio. Ahora, otra ley que permite que docentes en el IVM se pasen al del Magisterio, llevándose todas sus cuotas. ¿Qué se puede hacer? Necesariamente se ocupa incrementar el fondo y no hay muchas opciones: o se incrementa la edad de jubilación o el monto de la cotización. La plata no aparece por generación espontánea y de fijo no hay oportunidad de obtener lo que falta apunta de inversiones. Así las cosas, si queremos tener pensión hay que pagar más. ¿Injusto? Si nos vamos al Magisterio, los docentes están cotizando de un 8% a un 16% de su salario. Compárelo con el 3.5% del IVM. Cotizan incluso más que el patrono en IVM. Por eso la pensión del magisterio da un monto más alto de jubilación y otros beneficios. ¿Será un platal ese 1% que me van a quitar, me moriré de hambre? Ese monto se rebaja a los que cotizan. Si usted gana menos del mínimo por ley, le aseguro que no está cotizando. Si yo gano 100 000 colones al mes, ese 1% representa mil colones. De hecho, como es escalonado, serían en realidad 500 colones lo que me rebajarían por mes. Hay gente que no come porque no tiene 500 colones, es cierto, pero esa gente no gana 100 mil colones y posiblemente no está cotizando.  Haga el ejercicio, ¿Cúanto gana? Saque el 1% y dígame si quedará en la miseria absoluta. La cantaleta es que golpeará a los que menos ganan: los que menos ganan no están cotizando. Los que cotizan y ganan un salario mínimo, digamos jardinero que gana 10800 colones, pagaría 10.8 colones. Si queremos discutir el impacto, ocuparía que los que se oponen den un estudio de cuántas personas dejarán de comer por ese rebajo. Solo porque lo dicen no se vale, no se puede tomar por cierto, debe haber un estudio justificante. Si son millones de trabajadores, tenemos un problema. Si son unas 50, se podrían poner en una lista de excepciones, porque no podemos poner en peligro la pensión de todo un país por unos cuantos casos.

Si quieren ver las discusiones que pasan en el seno de la Junta directiva de la caja, vean esta acta (006-2017) donde se discute lo de la UCR.

El beso del diputado.

Un grupo de personas que dicen representar los derechos humanos, y en particular los de la población LGTBI, llegó a la asamblea legislativa y puso un cartel que decía: “Con los derechos humanos no se juega”. El cartel tenía un fotomontaje donde se veía a los diputados Antonio Álvarez y Gonzalo Ramírez dándose un beso en la boca, y tenía logos de soporte, entre ellos el de la federación de estudiantes de la UCR. Este cartel causó indignación entre los diputados, que solicitaron fuera retirado por ser ofensivo. Como el grupo no lo quitó, se llamó a seguridad y hubo un altercado, donde los del grupo de manifestantes dicen que salieron golpeados.

Hablé con una persona que, parece ser, era parte de este grupo (aunque no sé si estaba presente ese día) y me dice que la intención del cartel no era ofender, que no ganaban nada con eso. Ante la pregunta sobre el mensaje real del cartel, no dijo nada, no me contestó más. Esta situación generó muchos comentarios y preguntas. Aquí están con algunos comentarios míos.

1. ¿Ofensivo? ¿Por qué es ofensivo un cartel con dos hombres besándose? Uno de los cuestionamientos que hace mucha gente, es que es ilógico que el grupo LGTBI intentara ofender a los demás con algo que de hecho representa por lo que luchan, es como decir que para ellos el beso es insultante. Pero, según me dice la muchacha que pertenece a ese grupo de manifestantes, el cartel no pretendía ofender. Sin embargo, resultó ofensivo para algunos diputados, de diferentes bancadas y diferente sexo (es importante notarlo). ¿Por qué es ofensivo? ¿No es acaso una manifestación homofóbica el ofenderse por un beso homosexual? Aquí hay mucha tela que cortar, pero según ciertas personas, el problema no es de ofensa sino de repulsión en el lado de los hombres. Para un heterosexual, hombre, es placentero el besar a una mujer, pero el dar el beso a un hombre les resulta repulsivo. ¿Por qué? Puede decirse que hay algo en la química que los hace repeler el asunto, ese algo que no está en la química de un homosexual hombre que sí disfruta besando a otro hombre. Esto es claro porque para muchos hombres heterosexuales, ver besarse a dos mujeres no les resulta tan repulsivo, incluso a algunos les resulta agradable y les alborota el libido. Esto es, aquí hay una proyección de sus propias emociones. ¿Y para las mujeres? No tengo muchos datos, pero también hay una repulsión al ver a dos mujeres besarse, aunque ver a dos hombres puede no causar el efecto erótico como pasa con el hombre, y eso puede ser causa de la misma cultura. Ahora bien, también la persona heterosexual, hombre o mujer, considera que poner en tela de duda la masculinidad o femeneidad de una persona es una falta de respeto, justamente porque tiene la concepción de que ese fallo en masculinidad o femeneidad no es positivo, sino más bien una causa de vergüenza. Eso sería, claro está, una apreciación homofóbica.

Ahora bien, también está el hecho comentado de que poner en un montaje a alguien en actividad amorosa-sexual con alguien que no es su cónyuge, es de hecho una falta de respeto. Siendo así, si pusieran a una diputada mujer y un hombre besándose, generaría el mismo malestar por considerarse una falta de respeto, en particular para la mujer.

Sin saber qué pasa en las cabezas de los diputados, es difícil concluir si el rechazo del cartel se debió a una consideración social de respeto, a una repulsión, o a homofobia sutil.

2. ¿Y el mensaje? En noviembre del 2011, Benetton sacó una campaña para combatir la “cultura del odio”. En ella, grandes líderes aparecían besando a quienes se consideraba “sus enemigos”. El beso para Benetton era “símbolo del amor más reconocido”, por eso se usó. Los promotores dijeron que “Se trata de imágenes simbólicas de reconciliación –con un toque de esperanza irónica y provocación constructiva– para solicitar una reflexión sobre cómo la política, la fe, las ideas, aunque diferentes y contrapuestas, deberían desembocar en el diálogo y la mediación”. Sabían que el beso entre líderes iba a ser provocativo y disruptivo y lo hicieron adrede para causar revuelo. Sin embargo, su mensaje era claro, no era de insultos sino más bien de señalar los puntos donde había conflicto de una manera impactante.

¿Podría ser que este cartel era una imitación de esa campaña? Para mi es muy probable que la idea saliera de ahí, sin embargo es claro que el mensaje no es el mismo. Lo que sí es claro es que el grupo culpa a Desanti de haber cometido una agresión al sentimiento del grupo al poner a Ramírez de presidente, y también culpa a Ramírez por sus constantes trabas y ataques a sus posiciones. Sin una respuesta del grupo clara, queda suponer que la idea de poner a dos personas a las que consideran contrarias y culpables, en un montaje que las pone a hacer algo a lo que supuestamente se oponen, es un reclamo con intención de causar una reacción de enojo. Otra idea es que represente la complicidad de los dos, el “amorío” que tienen y los hace trabajar en conjunto para lograr un puesto en el poder. Incluso podrían ser las dos insinuaciones.

3. ¿Libertad de expresión? El grupo de manifestantes alega que se violentó su libertad de expresión al ser quitado el cartel por la fuerza. Por un lado tienen razón en que el quitar un cartel representa una afrenta a la libertad de expresión. Por otro lado, también es cierto que esa libertad no es absoluta, y cuando lesiona la imagen, honor y dignidad de una persona, no puede permitirse porque violenta los derechos de esa persona. Ahora bien: ¿lesionó esa foto la imagen, honor o dignidad de los dos diputados? Unos dicen que no, otros que sí. Cuando se estuvo discutiendo lo de Cocorí, para mucha gente lo que el libro decía no era lesivo para los negros, pero para algunos negros sí lo era, porque tenía efectos directos en ellos. Se discutió que la ofensa no podía tomarse según la fuente, sino según lo que causaba a los destinatarios. Siendo así, cabría decir que aunque no se pretendía ofender, sí causó ofensa a los diputados referidos y por eso no podía permitirse. Pero esa es solo una opinión que podría no aplicar en este caso. Este punto requiere de mucha discusión legal.

¿Qué concluyo? Que hay un problema de comunicación entre estos dos grupos. No se puede ignorar que entre el grupo de diputados hay gente que realmente adversa la manifestación homosexual y con los cuales es difícil sino imposible dialogar. Sin embargo, también es claro que las manifestaciones sin mensajes claros, con visuales disruptivos y conflictivos que afecten la imagen de la persona ante los criterios disímiles que tiene sobre un tema, no logra el objetivo buscado sino que crea fricción y alejamiento.

Los Mitos del Estado Laico

Escuchando los comentarios en contra de declaraciones un tanto religiosas de los candidatos, me doy cuenta que hay tantas ideas sobre estado laico como comentaristas hay. Siendo como soy, fanático de las definiciones, me dí a la tarea de revisar las ideas presentadas y clarificar un poco según lo entiendo yo.

Comenzamos por diferenciar entre un estado confesional, uno aconfesional, una teocracia y un estado laico. En un estado confesional, el estado oficializa una religión como la del estado o la apoya. Esto puede implicar muchas cosas: los dogmas de esa religión son tomados como ciertos y usados como hechos para la toma de decisiones, sus leyes deben seguir la moralidad de la religión y no violentar las reglas de la misma, las decisiones y leyes deben ser aprobadas por la jerarquía de la religión de marras y dicha jerarquía puede representar un poder estatal adicional. O, puede no ocurrir nada de eso y la confesionalidad del estado no es más que una declaración en la constitución. Esto es, el estado se vuelve dependiente de la religión o no. En un estado aconfesional, no existe religión oficial, y punto. En una teocracia, los que gobiernan son los ministros y jerarcas de la iglesia, y las leyes no son más que las leyes de la misma religión. Es claro que en una teocracia, definitivamente hay una dependencia de la religión escogida. En un estado laico, existe una o varias religiones en el país, pero el estado no se adhiere a ninguna, no depende de ninguna, lo que implica que no sigue la moralidad de la iglesia y esta no influye directamente en el gobierno. Entonces, un estado podría ser teocracia o laico, no ambas, y puede se confesional o aconfesional no ambas. Pero, si el estado es confesional pero no tiene ninguna dependencia de la iglesia, entonces, en la teoría, se puede ser confesional y laico a la vez. Esto puede confundir a muchos que piensan que laico significa no tener religión oficial, falso, laico significa no depender de ella, no tener religión oficial es ser aconfesional. Ahora, los mitos.

Muchos creen que Costa Rica es una teocracia. Tienen la idea de que la Iglesia Católica dicta y aprueba leyes y que el presidente debe pedir permiso al obispo para salir del país. No hay que temer, eso no es cierto. De hecho, hay varios artículos en la constitución que prohíben que un jerarca de la iglesia tenga un cargo público importante. A la iglesia se le consulta a veces en las comisiones legislativas, pero como un grupo que representa a un sector social. Los noticieros usualmente le preguntan en temas polémicos, pero es más por el afán amarillista que porque la Iglesia tenga algún poder estatal. Así, pragmáticamente, el estado y su ejecución es totalmente independiente de la iglesia, es decir, existe una separación de facto entre el estado y la misma. Lo que somos es un estado confesional.

Se cree que actualmente, todas las leyes e instituciones han sido dictadas según las normas de la iglesia y que se ocupa el estado laico para cambiarlas. Si eso fuera así, la caja no podría dar anticonceptivos ni realizar esterilizaciones; tampoco se podría casar la gente civil, el sexo fuera del matrimonio tendría cárcel, los moteles estarían prohibidos y no habría posibilidad de divorcio. Es claro que no es así, y revisando por encima el código penal, no habría ni una sola ley que se derogaría por ser confesional.

También hay algunos que creen que con el estado laico se prohibiría que un pastor sea diputado y la elección del 1ero de mayo pasado sería imposible. Pues no, en un estado laico hay libertad de credo, nadie es más que nadie y todos tienen oportunidad de ser parte del estado, no debiera importar la fe ni su trabajo. Cualquiera puede tener una posición en el estado, aunque no sería permitido que tal persona intente forzar su fe y creencias a los demás. Si lo intenta, el sistema democrático de representación de los diferentes sectores, como lo tenemos en Costa Rica, lo evitaría. Se ocuparía una ley explícita que discrimine a las personas de una fe y que trabajan en eso (su fe), de ocupar puestos en el estado (de hecho, se puede pasar ya, siendo confesionales). Por ahí creen que con estado laico también se prohibiría a los gobernantes mostrar su fe (no podría orar ni persignarse). Esto es ridículo, va en contra de los derechos humanos.

También creen que con el estado laico se acabará la manutención de curas. Resulta que el gobierno no mantiene a ningún cura, ni los cultos. Actualmente el gobierno está pagando unos 15 millones por mantenimiento de documentos históricos a la iglesia, y tiene el MEP un convenio con colegios semiprivados, algunos manejados por la iglesia (eso no es por la confesionalidad, es por una ley 8791 que subvenciona colegios privados administrados por instituciones sin fines de lucro). Antes se daba para mantenimiento de templos (plata que se ganaban la gente de construcción, no los curas), pero eso ya dejó de hacerse. Así que, con estado laico, ambas cosas seguirían como están.

En fin, ¿qué ganamos con estado laico? Pues nada. Es decir, pragmáticamente,¡YA SOMOS LAICOS!. Lo que se puede sugerir es eliminar la confesionalidad, no hay cambios que sean radicales ni en las leyes, ni cómo funciona el estado, ni en las relaciones con la iglesia, ni en las prohibiciones de pastores, ni nada de lo que esperan librarse algunos paranoicos. Sin embargo, considero que es una buena idea, como parece ser la norma con todos los candidatos, de eliminar la confesionalidad, según lo pide el mismo vaticano.

Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Entraré en terreno demasiado delicado. Mi intención es aclarar temas sin tomar posiciones.

Se instauró desde el 2004, y busca eliminar la discriminación hacia personas de esos grupos y luchar para obtener derechos. Se celebra un 17 de mayo porque ese día, en 1990, se sacó a la homosexualidad de la lista de enfermedades sexuales de la OMS. Cabe notar que la transexualidad aún aparece como enfermedad en esa lista y los que luchan por los derechos de estas personas aún lo reclaman. Más adelante toco el tema.

Las personas pertenecientes a esos grupos son seres humanos como todos, y de hecho su segregación con etiquetas es la primera cosa que los afecta. En muchos países la condición de homosexualidad, que se extiende a la transexualidad (aunque son cosas muy distintas), son criminalizadas. Para esto (criminalizar), se debe primero considerar si las actividades sexuales de las personas lesionan algo, sea la cultura, las personas, la sociedad, o al estado, y por tanto deben ser reprimidas. Estas posiciones, desde el punto de vista social y humano, no tienen sentido. Mucho de esto proviene de la religión y el entenidimiento que tienen los líderes sobre su lectura, aunque hay países que podría decirse no tienen influencia religiosa que tienen otras razones para perseguir a esta población. Por ejemplo, en Rusia, el 74% de las personas consideran al homosexual como “moralmente licencioso”. Una gran mayoría confunde el homosexualismo con la pedofilia, lo asocian con el libertinaje, la violación, y las bajas costumbres. Es seguro concluir que los prejuicios y la ignorancia son unas de las mayores razones para el rechazo que recibe esta población.

Esto es, claro está, muy lejano a la realidad. Las personas homosexuales no tienen ninguna otra diferencia con las personas heterosexuales que no sea su orientación sexual. Existen personas homosexuales que son ateas, las hay muy religiosas, las hay que podrían ser padres amorosos, honestos, justos, que incluso podrían criar a un niño mucho mejor que un heterosexual, incluso hay quienes están en contra del aborto y son provida. También hay de lo malo, asesinos (un claro ejemplo fue el que asesinó a muchos en un bar gay el año pasado por despecho), ladrones, pedófilos y violadores. Tienen iguales capacidades cognitivas, rendimiento en el trabajo, ideas, luchas, sueños. Es decir, son iguales a todos los demás.

La homosexualidad fue presentada como una perversión por la psiquiatría y la psicopatología clásicas. Perversión significa contrario o diferente a lo normal. Junto a ella, estaban otras parafilias (término más moderno) como la pedofilia, el sadomasoquismo, la zoofilia, el voyeurismo, etc. Algunas de esas, en particular la pedofilia, eran moralmente inaceptables, lo que dio al término “perversión” una cognotación peyorativa. De hecho, podría ser por eso que se considera a la homosexualidad como algo negativo. Fue en 90 que la homosexualidad fue sacada de ese grupo y dejó de considerarse enfermedad, aunque, valga decirlo, no fue por estudios ni por razones de peso científico, sino más bien por presiones sociales. Sobre la homosexualidad y qué es lo que la causa, aún hay muchas hipótesis planteadas y estudios que realizar.

Es por todo lo anterior, que no se puede aceptar la criminalización de la homosexualidad ni la transexualidad, punto. Es algo que no es de recibo. En algunas religiones, el acto homosexual y la transexualidad representan pecados, ofensas ante el dios de la religión en particular. Pero, un pecado no siempre constituye un delito. Los miembros de dichas religiones, si son homosexuales por ejemplo, deben abstenerse de tener sexo so pena de caer en pecado, pero esa moral es intrínseca a la religión y es aceptada libremente por los miembros. La religión no puede “evitarlo” a la fuerza en miembros fuera de la misma. De hecho, en la católica se reprueba, pero el libre albedrío “permite” que ocurra, es la persona la que debe evitarlo. La homosexualidad (serlo) per se no es pecado, es el acto carnal que lo es, porque violenta la santidad del cuerpo. Pero hacer eso es un pecado en contra de Dios y de su propio cuerpo, no en contra de los demás, como lo sería el aborto o el robo, por eso no es considerado delito.

¿Es delito la expresión de la homosexualidad? No, siempre y cuando no se incurra en actos obscenos en la vía pública (que sí afectan a terceros), pero eso aplica igual para heterosexuales. Como mencioné en un comentario anterior, la demostración amorosa puede ser chocante y repulsiva para algunos. La mayoría de los hombres heterosexuales encuentra repulsivo besar a otro hombre, y por tanto rechazan la vista de dos hombres besándose. En particular, lo mismo ocurre para algunas personas que encuentran “incómodo” cuando una pareja, homo o hetero, pasan en una besuqueadera. Es algo que también es considerado impropio para ser visto por niños de corta edad. Por algo muchos lugares familiares prohíben las escenas amorosas, no importa el tipo de pareja.

En Costa Rica no se criminaliza la homosexualidad ni la transexualidad. Sin embargo sí existe la discriminación. Hay prejuicios encontrados en los empleadores que niegan oportunidades a las personas de estos grupos, y no existen leyes específicas que combatan eso (las hay pero son generales). Aquí tampoco se criminaliza ni se persigue a las uniones de hecho, pero hay reclamos de derechos (como los patrimoniales) que dichas parejas tienen y que el estado no ofrece. Ahí hay una discusión, donde aparecen las posiciones religiosas en su mayoría, pero que apelan a que algunas de esas peticiones atentan contra la familia y otros bienes sociales. Son dos percepciones, sobre las cuales hay simples opiniones que puede ser sin fundamento científico ni estudios serios en ambas partes. Por ejemplo, el derecho a adoptar. No existe tal derecho, la institución encargada debe velar por el bienestar del niño, el niño no es un premio ni una mascota ni una pertenencia como para que las personas digan que tienen derecho a tener uno. Así, incluso parejas heterosexuales, son rechazadas si no cumplen con lo requerido para poder adoptar. Es muy difícil que den adopción a una persona soltera. Sin embargo, y aquí está lo interesante, en los requisitos para que se pueda adoptar a un niño, se esgrimen razones de edad, de capacidad de ejercer derechos civiles, de conducta y reputación, de condiciones morales, psicológicas, familiares, económicas, de salud y aptitud. Una persona homosexual puede perfectamente cumplir con esos requisitos (aquí mucha persona religiosa me dirá que las condiciones morales no son aceptables, pero debemos tener en claro que la moral de una iglesia es diferente a la del estado). Sin embargo, se dice que las personas homosexuales no pueden adoptar. El PANI debe velar por el bienestar del niño. ¿Puede el ser adoptado por personas homosexuales, de alguna manera, dañar al niño? Hay voces de todo tipo. Hay testimonio de personas que fueron adoptadas por homosexuales que cuentan un mundo de pesadilla, hay muchos homosexuales que están en contra de eso porque no lo consideran sano. Hay una cantidad de estudios que muestran que los niños con padres homosexuales no tienen diferencia en su desarrollo psíquico o social en comparación con los de familias de madre y padre, pero han sido refutados por ser débiles metodológicamente. Hay estudios que muestran que los niños criados por matrimonio madre-padre les va mejor que con familias incompletas (solo madre o solo padre), pero esos no prueban nada en comparación con lo estudios con parejas homosexuales, y el problema es que es tan restringida la adopción de este tipo que no hay muestras significativas que se puedan comparar. Hay estudios legales como los de Lynne Marie Kohm (Moral realism and the adoption of children by homosexuals) y sociológicos como los de Mark Regenerus (How different are the adult children of parents who have same-sex relationships? Findings from the New Family Structures Study), que dicen que el bienestar mayor del niño se alcanza con parejas heterosexuales en matrimonio, y que sí hay diferencias. En particular, Regenerus trabajó con una muestra significativa de casos de personas adoptadas por homosexuales, en etapa adulta, y encuentra que sí hay cosas que hay que revisar, como por ejemplo tendencias homosexuales con mayor incidencia en el grupo parental homosexual, y también mayor abuso. Se incluyen otras cosas como mayor incidencia en arresto, depresión, menor logro educacional, etc. Sin embargo, el mismo Regenerus previene que no se puede llegar a conclusiones por causalidad: que estadísticamente un mal resultado se encuentre en casos de padres homosexuales, no necesariamente implica que los padres o la homosexualidad sean la causa, pueden existir otros factores relacionados. Por ejemplo, si los padres homosexuales son discriminados y no encuentran trabajo, vivirán en pobreza, lo que podría influir indirectamente en los bajos resultados escolares del niño.

¿Por qué hay resistencia o bloqueo de iniciativas pro gay? En realidad, de lo que más se habla es del matrimonio homosexual. Ahí hay muchas posiciones. La generalidad de los grupos provida incluyen también una defensa del “matrimonio natural” y de la familia. La posición de estos grupos es que el matrimonio que es natural es el de hombre y mujer, y que las leyes para declarar la unión homosexual como matrimonio son dañinas para la sociedad y para el concepto de familia tradicional. Dicha posición no es necesariamente homofóbica (en algunos casos lo es), y no plantea ninguna discriminación en otros puntos que no sea el matrimonio mismo. Hay muchas propuestas, desde la simplista de eliminar del código de familia el requisito que el matrimonio sea hombre-mujer, a crear una legislación paralela que dé derechos patrimoniales similares a estas uniones y se cree una figura jurídica nueva. En todas hay puntos a favor y en contra.  Diferentes frentes en contra están a favor parcialmente de algunas de estas iniciativas. El problema desde mi punto de vista es que no se ha realizado una discusión real sobre el tema, se han propuesto cosas por diferentes grupos sin concenso y se han puesto en la corriente legislativa. Esas propuestas están ahí siendo usadas como moneda de cambio y no tendrán avance por causas politiqueras.

¿Entonces? Entonces hay que discutirlo, revisarlo, determinar los pro y contras y generar una propuesta con la que la mayoría de los grupos esté de acuerdo. Estoy seguro que a los grupos que adversan el matrimonio homosexual no estarían en contra de una ley que permita que ellos trabajen y se ganen la vida dignamente. Por otro lado, no porque una pareja homosexual quiera algo se debe hacer, sin antes determinar si afecta a terceros o a la sociedad, y eso no lo podemos discutir con dogmas o pancartas sin fundamentos. Lo que no podemos hacer es mantenerlo debajo de la alfombra: el problema no desaparecerá al ignorarlo.

Pero dije que hablaría de la transexualidad. Esto da para un artículo completo, pero aclaremos un par de puntos. La transexualidad no se refiere a una orientación sexual, se considera una perversión (en el sentido clásico de la palabra) en la que el sujeto tiene problemas con la identidad del sexo biológico y toda su representación sicosocial. En el manual de psicología se recogen varias conductas que podrían indiciar el problema (porque lo es de una u otra forma), que van desde el gusto por la ropa del otro sexo, pasando por el rechazo de los juegos del sexo biológico hasta el rechazo de sus propios genitales. Siendo así, la transexualidad no es un blanco o negro, es un arcoiris. Un transexual también puede tener orientaciones sexuales distintas a la norma, lo que da una buena cantidad de combinaciones. Por ejemplo, un hombre puede gustar vestirse de mujer. Esto no debe confundirse con el fetichismo, donde un hombre se viste de mujer para lograr excitación, en el caso de la transexualidad esto no causa excitación sexual sino tranquilidad con la identidad. Sin embargo, ese hombre puede perfectamente sentirse atraído por una mujer y tener una vida sexual activa con ella. Este hombre que gusta de vestirse de mujer, al tener que hacerlo como hombre, sufre. Esto causa lo que se conoce como una disforia de género (manual de psicología).  Podemos tener el caso de un hombre que rechaza sus genitales y se hace una operación de cambio de sexo, pero su gusto por las mujeres no cambia, y termine en amoríos con una de ellas.

¿Complicado? No tanto de entender como de estudiar y manejar. El problema es que esta población tiene una buena cantidad de problemas por el rechazo de la misma sociedad. Este hombre que se siente mejor vestido de mujer, va a tener problemas de rechazo social si decide salir a la calle en vestido y tacones. Es difícil que le den trabajo de trato con las personas porque el rechazo espantaría a los clientes. Tendrá también maltrato de los compañeros de trabajo que rechazan lo extraño.  ¿Cuestión de una ley? Lo dudo.

La iglesia en este caso, toma la transexualidad como un rechazo del cuerpo que Dios ha dado, y por tanto es pecado. Como dije anteriormente, si un transexual es católico por convencimiento, no le queda más remedio que aceptar su sufrimiento y convertirlo en propósito de su fe. Es natural para los movimientos religiosos, oponerse a legislación que promueva el pecado, como la ley que permite los cambios de sexo en la caja. Sin embargo, la discusión no debe centrarse en el dogma sino en el costo/beneficio para la sociedad y para la persona. Desde mi perspectiva, se está haciendo muy mal en promover los cambios de sexo y tratamientos hormonales pero no por razones religiosas, sino porque se hace sin entendimiento del problema de la persona y por tomar todo como blanco y negro. El señor del vestido no quiere convertirse en mujer, quiere sentirse bien y seguir siendo hombre. Incluso, el hombre que sentía rechazo a sus genitales, cambiarle el sexo a mujer puede que no le ayude porque no siente identificación con su nuevo sexo. Hay estudios muy débiles en el tema y los pocos datos que hay tienden a dejar en entredicho que el cambio de sexo sea la solución. A pesar de que la población transexual lo rechace, la ayuda sicológica es esencial porque se tiene que lidiar con el rechazo de la persona hacia lo representativo de su sexo y con el rechazo de la sociedad. Entonces es un problema complejo, que hay que estudiar con calma para poder brindar la mejor ayuda a estas personas.  Leyecitas de cambio de nombre son algo, pero es nimio comparado con el problema por resolver.

Ahora, la población es realmente pequeña, en USA son como 3% nada más.  Según los psicólogos, estos rasgos de disforia pueden presentarse en la niñez de forma temporal y menos del 3%-10% de esos casos se mantiene en la vida adulta. Así que es menester la participación de un psicólogo que brinde guía y no salir corriendo a cambiar el sexo de mi hijo solo porque le gusta ponerse zapatos rosa o juega con Barbies.

Por último, debo decir que la educación sobre estos temas es de mucha importancia. Sin embargo, el enfoque de la llamada ideología de género es nefasto, porque se basa en seudociencia. Con lo que he explicado sobre la homosexualidad y la transexualidad, es claro que una afirmación como que los hombres no son hombres sino que la sociedad los educa como tales, o que hay hombres que nacen con vagina, es una simplificación incorrecta y desviante de la realidad, y de hecho hacen flaco favor a estas poblaciones.

Si alguno tiene datos que puedan completar o incluso refutar algo de lo que aquí digo, bienvenidos sean, así aprendemos todos.

¿Es el feto una persona?

Esta es una pregunta que salta a cada rato en la discusión sobre el aborto. Esto por cuanto el pero más grave que se puede decir sobre aborto es que termina con la vida de alguien. Los que promueven el aborto tratan de imponer la idea de que no se termina con la vida de nada, o que ese alguien no es una persona como todas las demás. Este pequeño artículo explica algunos conceptos y términos y aclara la pregunta de su título.

Comencemos por la definición de “persona”. La Real Academia Española (RAE) nos da varias connotaciones, de las cuales resalto dos: la 1. “f. Individuo de la especie humana.”  Y la 6. “f. Der. Sujeto de derecho.” Como vemos, una persona es alguien de la especie humana y particularmente es un sujeto de derecho. Para determinar si un feto es una persona, deberíamos entonces determinar si es de la especie humana y si es sujeto de derecho.
Lo primero es universal. Es decir, no importa la nacionalidad del feto, la ciencia nos dice si es humano o no. Para saberlo, primero debemos determinar la especie. Para saber qué es una especie, nos vamos de nuevo a RAE y nos dice: 7. “f. Bot. y Zool. Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies. La especie se subdivide a veces en variedades o razas.” Pero ¿Cómo se determinan esos caracteres? Según Dobzhansky (Genetics and the origin of species. Columbia University Press, New York) y Mayr (Systematics and the origin of species. Columbia Univ. Press, New York.) tenemos las “especies biológicas” que son aquellas pertenecientes a una población de individuos que pueden cruzarse entre sí, pero que están aislados reproductivamente de otros grupos afines. Corolariamente, si dos individuos de una especie se cruzan, el individuo resultante pertenece a dicha especie. Por tanto, si dos seres humanos se cruzan entre sí, el individuo resultante debe ser de dicha especie.

Vamos más allá. Se denomina “genoma” de una especie al conjunto de información genética de la misma, usualmente codificada en el ADN. Entonces, para poder determinar de qué especie es una célula, basta con hacer un análisis de ADN y determinar su información genética. Juntado esto con lo anterior, si a un cigoto, embrión o feto desarrollados a partir de un cruce de dos seres humanos se les hace una prueba de este tipo, saldrá que el individuo es un ser humano.

Entonces estamos claros que el feto ES un ser humano. Pero, ¿es persona? Como vimos, en derecho “persona” es un individuo sujeto de derecho. Eso ya no lo determina la ciencia sino las leyes. En el pasado hubo tiempos en los que a las mujeres, los negros y los judíos se les negaban los derechos por no ser considerados personas. Eso lo cambió el advenimiento de leyes que les otorgaban derechos e igualdad. ¿Cómo está el feto en términos de ser sujeto de derecho? En Costa Rica tenemos la constitución política, que dice en su artículo 21: “La vida humana es inviolable.” Como hemos visto, el embrión es un ser humano, por tanto está cobijado por la constitución al igual que el feto (que no es sino un estado de desarrollo del ser humano). En la Convención Interamericana de Derechos Humanos (CIDH-Pacto de San José), convenio internacional firmado por Costa Rica y muchas otras naciones de américa, dice en su artículo 1, inciso 2: “Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano.” Esto nos dice que todo ser humano es una persona según la CIDH, tratado internacional, y como el embrión y el feto son seres humanos, son tomadas como personas.

Ahora, incluso si el feto no fuera declarado una persona, existe también legislación para otros seres vivos que les otorga derechos, como algunas que evitan el maltrato animal, por ejemplo. Por tanto, el feto podría también tener derechos, aunque no sea una persona.

Los portillos del aborto terapéutico

Actualmente el Ministerio de Salud está trabajando en un protocolo de aborto terapéutico. Hacemos un llamado para que no se caiga en las trampas que dicho tipo de aborto usualmente causa.

1. Sobre el 121 del código penal. El aborto terapéutico como tal no existe en nuestra legislación, no se menciona. El aborto es considerado un delito contra la vida, pero el artículo 121 del código penal exonera de castigo a quien cometa dicho delito si cumple con cuatro características: a-es cometido por un profesional de la salud, b-con permiso de la madre, c-cuando haya peligro para la salud o vida de la misma y d-cuando ese peligro no pueda solucionarse por ningún otro medio. Esto se basa en el principio de que hay un mal mayor (la muerte de la madre y el hijo) que se evita con un mal “menor” (la muerte solo del hijo).

2. Prerrogativa de la madre. Se ha intentado hacer creer que el aborto terapéutico es un derecho que puede ser solicitado por la madre. Como vemos en el 121, es la decisión que toma un profesional de la salud de cometer un delito contra la vida a sabiendas que no será castigado, cuando haya un peligro infranqueable. A la madre se le pide permiso, pero no es la madre la que exige y manda sin criterio médico, y mucho menos en casos en los que no se cumplan c y d mencionados arriba.

3. Aborto por comodidad. El aborto se practica cuando el mismo salve la vida de la madre y no se pueda evitar. Por eso, casos donde hay un mal independiente del embarazo, como el de tratamiento del cáncer, no deberían ser tomados en cuenta. La muerte del hijo no cura el cáncer y tampoco evita su tratamiento. El feto puede verse afectado, y si muere sería un caso de “doble efecto” donde la vida del feto se vio afectada por el tratamiento a la madre, pero eso no se considera un aborto. Tampoco se debería dar en casos en los que la eliminación del feto “facilite” el tratamiento, dado que siempre hay un tratamiento que se pueda aplicar aún con el embarazo. La declaración de Dublín (http://www.dublindeclaration.com/), firmada por expertos en salud materna, dice que en ningún caso la muerte directa del niño es necesaria para salvar la vida de la madre.

4. Aborto por inviabilidad o eugenésico. Cuando el feto venga con problemas, sean estos incompatibilidad con la vida o defectos genéticos. Aunque se argumenta que estos casos afectan la salud mental de las pacientes, no hay ningún estudio ni manual en sicología ni siquiatría que diga que el aborto cure tales males. El duelo que se experimenta sigue siendo duelo. Incluso, como denuncia la doctora Francisca Decebal-Cuza de Chile, hay preocupación porque el aborto corta el proceso del duelo eliminando ritos importantes y suponiendo que la negación del embarazo ayudará, lo que a la larga es contraproducente. No se debe entonces aceptar ese tipo de terapia (aborto) por no estar completamente aconsejada por cuerpos profesionales. La aceptación de esto es el portillo más grande, porque incluso se permite en otros países el aborto en casos tan simples como estrés o por suponer infelicidad del niño en un futuro.

5. Aborto por violación. Similar al caso anterior, se argumenta que la mujer violada y embarazada sufre, cosa que es cierta, pero no se tiene estudio que diga que el aborto cure o ayude. Es más, hay estudios de los doctores Reardon, Makimaa y Sobie que dicen lo contrario, que afecta negativamente.

Dicho esto, hay que tener cuidado que estas trampas no se colen en nuestro protocolo.

Administración Moderna y Convenciones Colectivas.

Primero, mi posición de apoyo a las fiestas les parece extraño a muchos, pero esto es porque no están viendo las cosas como yo las veo.

Segundo, podemos hablar mucho pero si no ponemos los pies sobre la tierra y nos sacamos el odio, malinformación, satanización, etc, todo aspecto negativo que tenemos contra los empleados públicos y contra las convenciones colectivas y sindicatos, jamás, JAMÁS, nos vamos a entender ni van (los que NO están limpios de esa distorsión) poder proponer cosas sensatas.

Aclarado lo anterior, quisiera dejar claro qué es una convención colectiva (tomado de Monografías):
La convención colectiva tiene por finalidad la regulación de las condiciones de trabajo en sentido amplio y demás aspectos vinculados con las relaciones laborales, el establecimiento de medios para la solución de los conflictos y, en general, la protección de los trabajadores y sus familias, en función del interés colectivo y del desarrollo económico y social de la Nación.
El contrato colectivo de trabajo puede regular todos los aspectos de la relación laboral (salarios, jornada, descansos, vacaciones, licencias, condiciones de trabajo, capacitación profesional, régimen de despidos, definición de las categorías profesionales), así como determinar reglas para la relación entre los sindicatos y los empleadores (representantes en los lugares de trabajo, información y consulta, cartelera sindical, licencias y permisos para los dirigentes sindicales, etc.).

La convención y los sindicatos (del griego “hacer justicia”) nacieron ante la explotación de patronos durante la revolución industrial. Los sindicatos utilizaron el poder de la asociación y por fin dieron a entender a los patronos que ellos no le hacía un favor al empleado al contratarlo, sino que la relación era bilateral: uno ocupaba del otro.

Pero el mundo cambió. Ya la administración que piensa en el empleado como un esclavo al que hay que exprimir practicamente no existe. Ya no se llaman empleados sino colaboradores, porque juntos trabajan para lograr un fin. Dado este cambio de visión, las tarjetas de marcaje de horario y el pago por horas deja de ser relevante, y el trabajo por objetivos con horarios flexibles surge. Claro está, antes para saber si se cumplen con las horas se marcaba en un reloj con una tarjeta, ahora no se marcan las horas sino la producción, y las métricas utilizadas con diferentes. Todo esto comienza por convertir a las convenciones colectivas en un anacronismo, un contrato que debe evolucionar. Antes se utilizaba para, por ejemplo, definir los días de descanso que debería darse al trabajador (el empleador quería que no tuvieran y trabajara corrido), pero eso ya no tiene sentido, hay leyes que indican cuánto se debe dar e incluso las compañías obligan al trabajador a tomar esos días. Ya se entiende que un trabajador embotado no rinde. Sin embargo, se sigue negociando, y esto no para garantizar las vacaciones sino para obligar a tener más: un privilegio.

Las convenciones colectivas deben entonces limpiarse de tales privilegios, y cosas tan simples como las vacaciones no deberían ir ahí, sino en el contrato regular porque se dan por ley. Aun así, queda la posibilidad de que, por el tipo de trabajo, el riesgo o las tareas, la gerencia de recursos humanos quiera hacer ajustes. Por ejemplo, cuando se manda a una persona al extranjero a trabajar en un proyecto. Esta persona veía a su familia, sus hijos, todas las noches al volver del trabajo y los fines de semana, pero por un tiempo dejará de verlos por estar lejos por culpa del trabajo. La gerencia podría definir que esa persona, por cada mes en el extranjero, reciba un día de vacaciones adicional para compensar con su familia. Para mí eso es muy lógico, va de la mano con una relación laboral entre seres humanos donde uno sacrifica noches y fines de semana con su familia y el otro se las reconoce con vacaciones, tiene todo el sentido. Ahora, si el patrono, sabiendo eso, niega cualquier tipo de retribución y exige al empleado sacrificar esos días, muy probablemente el empleado quiera reclamar y exigirlo en una convención colectiva. La gente de afuera, ignorante de la situación y envenenada por abusos del pasado, pensará que eso es una gollería y querrá quemar vivo al empleado que sólo quiere que su trabajo no le obligue a pasar tanto tiempo sin ver a su familia. Esa gente de afuera no les importa, no ven al empleado como un ser humano, lo ven como una lacra a la que ojalá no hubiera que pagarle porque dicen que “están gastando la plata del pueblo”.

Así, no toda “dádiva” en las convenciones son privilegios ni gollerías. Algunas tienen mucho sentido, como pedir herramientas especiales para hacer mi trabajo o compensación por situaciones especiales. Las que son abusos, estamos todos de acuerdo en que deberían ser eliminadas. Pero igual estamos de acuerdo en que muchas de las cosas en las convenciones no deberían estar ahí, sino que el patrono debería ser proactivo para otorgarlas porque son de sentido común. ¿De quién? De un departamento de recursos humanos moderno que entienda los problemas, el trabajo y las situaciones especiales y que actúe de forma apropiada. Es decir, un departamento de RRHH que sea más que un impresor de cheques y reportes a la CCSS.

¿Qué pasa entonces con las fiestas? Hay rubros muy importantes en la gestión del recurso humano, desde el “team building” hasta los orientados a cubrir las necesidades de Maslow. Algunas actividades, aparte de ser una diversión, son pensadas para poder compenetrar más al empleado con la misión de la empresa, fomentar el compañerismo, la interacción entre las diferentes generaciones, etc. ¿Es eso gollería satanizable? Pues no. Pero cualquier cosa que suena a fiesta muy probablemente lo será y correrá el riesgo de ser vilipendiada sin más razones. La gente sin conocimiento verá en ellas guaro y gallos de salchichón (o chorizo), y no una construcción de gestión de recurso humano. Si viene como exigencia de los empleados en una convención colectiva, pues es claro que es una simple fiesta. Si viene planteada por el departamento de RRHH con objetivos claros, dentro de un plan de mejora productiva, el asunto cambia.

Es por eso que la prohibición de buenas a primeras es para mí una demostración de ignorancia y populismo. Una revisión del plan que justifique la fiesta sería más razonable, y ahí podría ser que la fiesta de RECOPE sea realmente una gollería, pero que la del INA sí sea legítima, más si es un “almuerzo fraternal” que busca acercar a todos los que trabajan en el INA (dígame alguno si los consideran “vagos”) con un costo mínimo y que es organizada por la empresa con un fin particular.

Las personas que obtusamente obstinadas siguen diciendo que no les toquen la plata en tonteras les digo que lo siento, es plata que tiene que ir a ser utilizada en una empresa del estado y hay gastos de gastos que probablemente no autorizarían. Si les hacemos caso, eliminarían el costo de limpiar los baños, el piso o recortar el zacate y pondrían a los empleados a llevar su propio papel higiénico, les quitarían el comedor y el gasto de electricidad de los microondas, eliminarían la enfermería, las vacaciones y permisos de maternidad, creo que prohibirían los embarazos. Así de tacaños los veo, lo siento.