Hablemos de Estafas por Ingeniería Social

Muchos sistemas mordernos han sobrepasado el nivel de la contraseña para ofrecer seguridad. La contraseña se usaba que el sistema pueda validar que usted es quien dice ser (autenticación), en este caso preguntando algo que usted “sabe”. Se supone que nadie más sabe su contraseña, así que si la digita correctamente, el sistema supone que usted es usted. Pero eso no es siempre cierto, dado que alguien puede haberse robado la contraseña o haberla adivinado. Es ahí donde la seguridad pensó en otros niveles.

Para validar si usted es usted, el sistema entonces utiliza otros canales de comunicación para hallar un segundo factor de autenticación. En este caso, el sistema mandar un código de información a algo que usted debe tener y nadie más, como su celular o un correo. Si usted digita ese segundo código, el sistema estará más seguro de que usted es usted. ¿Puede violarse ese nivel de seguridad? Sí, de muchas maneras y muy fácil.

Una de esas maneras es la ingeniería social. Esta “disciplina” se encarga de obtener información de la personas libremente sin que esta se esté dando cuenta de lo que está brindando o para qué servirá. Fue así cómo el conocido político Roberto Gallardo fue engañado. ¿Cómo funciona la ingeniería?

Primero que nada, los ingenieros sociales deben hacer sentir a la víctima segura. Las personas, usualmente confiadas, son engañadas fácilmente si les presentan logos, colores, sonidos que ellos conocen y les son familiares. Como por ejemplo, hacer una página que sea idéntica a la de un banco o poner grabaciones en el teléfono justo como las que salen en los bancos. A pocas personas se les puede ocurrir que todas esas cosas pueden ser copiadas, y que eso es sencillísimo. Por tanto, no, un sonido o un color no son suficientes para que uno puede determinar si quien lo está llamando es quien dicen ser. Tampoco que sepan mi nombre, número de teléfono, fecha de nacimiento, etc. Toda esa información es posible obtenerla de otros sitios.

Lo segundo que hacen los ingenieros sociales es crear una necesidad o atracción. Por ejemplo, le pueden decir que usted ganó un premio, o que necesita hacer un proceso porque perderá algo (acceso a correo y a sus cuentas), o que es algo cotidiano y que se está haciendo con todo el mundo (como lo de la cuenta IBAN). Ninguna persona daría sus datos si no sintiera la necesidad de hacerlo.

Lo tercero que hacen es solicitar sus datos de forma que la gente crea que se está usando para algo que es completamente lógico, y que no sepa para qué se necesita esa información en realidad. Veamos el caso de don Roberto (aquí lleno los espacios en blanco con algunas conjeturas).

Un tipo lo llama diciendo que es del Banco Nacional, le pone música en el teléfono y todo y también le cuenta muchos datos personas (encontrables por todos lados). Le dice que necesitan crear un acceso la cuenta IBAN transacciones internacionales y la víctima les cree. Ellos le dicen que llegará un correo del banco con un código y que él debe o digitarlo o decírselos. Claro, los maleantes lo que hacen es meterse al sitio del banco y simular ser la víctima, solicitando un cambio de contraseña. El banco, para asegurarse de que la víctima sea quien dice ser, manda un mensaje con un código por correo a la víctima. Esta recibe el mensaje, que viene del banco, y no tiene ya duda de que es real todo (el correo viene del banco, ojo). Lo que la víctima no sabe es que ese código es para cambiar su clave, no para activar el IBAN. Luego de proceso, los meleantes terminan obteniendo un código que supuestamente solo lo podría ver la víctima, porque ella misma se los dijo engañada.

¿Es todo el mundo engañable? Sí, si uno no se cuida, puede caer muy sencillo. Lo que tenemos que hacer es tener mucho cuidado con las llamadas, ofertas en facebook, correos urgentes, cualquier cosa pase por las etapas mencionadas arriba: ser identificable, crear necesidad y pedir información. Entonces:

1. Me encuentro una publicación con una promoción de una institución X que conozco, tiene todos los colores, lo logos, incluso es el nombre de la institución en Facebook, y me dice que para participar tengo que ingresar con mi usuario… pero no debo creer solo porque se parece, mejor llamo directamente a la institución y pregunto si esa oferta es real.

2. Recibo llamada de una institución con quienes tengo relación para decirme que tengo que realizar X proceso. Saben mi nombre, mi teléfono, mi edad, mi fecha de nacimiento e incluso el nombre de mi esposa e hijos. La música de fondo es la misma y me tratan con todo el profesionalismo del caso. Deben ser ellos, ¿cierto? No hay que creer, es mejor decirles que llamen después, y hacer uno una llamada a la institución preguntando si es cierto que están llamando para realizar esos procesos mencionados.

3. Recibo un correo diciéndome que algo pasó y que necesitan mi acción urgente, que tengo que ir a X sitio haciendo click en un link que viene en el correo. Cuando lo hago, aparece una página identíca, con los mismos logos y todo a la institución de la que recibo el correo. Debo ingresar, ¿verdad? No, verifique la seguridad de la página. No es suficiente que tenga “el candadito”, debe necesariamente ser un certificado emitido para esa entidad por alguien válido. Si no sabe cómo revisar el certificado, llame a la institución y consulte.

En todos los casos, es mejor llamar e incluso poner la denuncia. Si en su cuenta bancaria solo hay arañas que tejen y usted dice que nada le pueden robar, tenga en cuenta que a veces usan su cuenta para pasar dinero robado de otras cuentas y luego pasarlo a cuentas de terceros, con el fin de perder el rastro del mismo, y su cuenta y su nombre quedarían involucrados en ilícitos.

¿Entendido?

Opinión Sobre el Bachillerato

Siendo este un tema donde encontrar estudios puede no ser fácil, no me queda más que dar mi opinión personal. Cuando se habla del examen de bachillerato, estamos ante lo que para algunos es una bestia cruel que evita que la gente se supere. Para muchos, el bachillerato no sirve para nada y más bien evita que las personas logren seguir con sus estudios. Para otros, es una herramienta que no es necesaria porque con y sin él tenemos personas que pueden y van a la universidad y personas que no lo logran. ¿Es el examen de bachillerato tan mala idea?

Comencemos por entender que tenemos un problema de concepto. La prueba de bachillerato no es para mejorar al estudiante. La prueba, en teoría, mide si el estudiante tiene el conocimiento que debe tener luego de pasar por secundaria. La realidad es que sin la prueba, con todos pasando, los que sí estaban preparados pueden pasar a la universidad y todo bien, los que no seguirán sin tener esa oportunidad, buscarán trabajos poco calificados con salarios bajos y lo pero de todo: no nos daremos cuenta de que venían mal preparados. Sin embargo, el examen, en su concepto más básico, es una medición. La idea es evaluar conocimiento adquirido. Me dirá si la persona que lo toma está preparada tal y como se supone luego de pasar por todos los años de estudio de secundaria. Bueno, se ha estado aplicando y por ende tenemos datos. ¿Qué nos dicen?

Lo que muestra el examen, suponiendo que está correctamente implementado, es que hay brecha entre la preparación recibida a nivel público y a nivel privado, y también entre regiones geográficas. Esto implica un problema en la preparación del alumno, y por tanto una necesidad de mejorar el sistema y la enseñanza a nivel público y en ciertas regiones. Incluso, siendo un examen por temas, me puede indicar cuáles son las materias en donde tenemos falencias, cuáles son las habilidades que hay que motivar, etc. Pero esa información no debe quedar en solo números y estudiantes reprobados: debe usarse para mejorar el sistema. Esto nos da un doble valor del examen: una verificación de que el estudiante está bien preparado y también nos brinda datos para un diagnóstico de nuestro problema educativo.

Entonces, ¿es mejor no eliminarlo? Veamos: si lo eliminamos, no curamos el problema, que es la pobre preparación de nuestros jóvenes. Pero, si lo dejamos como está, fungiendo como filtro, no estamos en realidad mejorando para nada. Estamos, como el famoso meme, poniendo como prueba el subir a un árbol y aplicándosela a un pez. No, tenemos que hacer las cosas de forma distinta.

Lo ideal es que el examen se aplique como diagnóstico por un quinquenio o un periodo parecido. Durante esos años, se deben hacer ajustes a la educación pública con el objetivo de mejorar la enseñanza de las áreas débiles detectadas y que se logre como meta que una mayoría de los estudiantes lo pase. Esto es, que el estudiante salga realmente preparado y con la capacidad de pasar una prueba fuerte y completa. Ahora, una vez mejorada la educación, no veo problema es aplicarlo como requisito para graduarse.

¿Qué pasa con el que no logra una evaluación satisfactoria? El problema no se termina con el examen, al menos para los que lo pierden. Por eso hay que implantar un sistema de cobertura de brecha: el examen debe decirme cuál es el área donde mi rendimiento es deficiente, y poder dar un estudio personalizado que permita a los que fallaron, recuperar, rehacer el examen y lograr pasar.

Ahora, tenemos un problema adicional: ¿Qué tal si la educación está mal desde el primer año? Si los problemas se descubren en el último año lectivo, sería ya muy tarde para ajustes para los jóvenes que cursaron toda la secundaria. No se puede reparar 5 años de mala educación en un par de semanas. Por eso propondría algo mucho más agresivo: un examen cada año, que me diga cómo van las cosas año con año, y así solucionar el problema con anticipación. Esto es, los de sétimo harían un examen con la materia de sétimo, el de octavo con la materia acumulada y así. Esto suena muy extremo, pero el examen no debemos verlo como una tortura o una agresión, sino como una herramienta de medición que me traerá beneficios.

¿Están de acuerdo?

De Tributos y Exoneraciones

Don Fernando Rodríguez Garro, Economista, ex-viceministro de Hacienda y consultor en temas fiscales, ha explicado en el programa de Amelia Rueda y en Delfino.cr , un análisis sobre las exoneraciones y tributos, en respuesta a las acusaciones hechas en contra de doña Edna Camacho, actual coordinadora del equipo económico del gobierno. Don Fernando explica de forma sencilla el problema técnico de las exoneraciones, pero su discurso, aceptado en el programa de Amelia como en contra de la exoneración que se discute en el caso de doña Edna, a mi parecer tiene algunos problemas argumentales. No soy economista como él, por tanto mis apreciaciones en este artículo pueden estar muy equivocadas, pero las comparto para refutar varias cosas que él dice y que parecen que necesitan más profundidad y esclarecimiento.

Comencemos por explicar un poco la economía. Si todos guardamos el dinero bajo el colchón, sin gastar, siempre tendremos la misma cantidad pero moriremos de hambre y nuestra riqueza nunca cambiará. Tendríamos una economía totalmente paralizada. Una economía sana se da cuando las personas usan su riqueza para adquirir productos y servicios. Con la venta de los mismos, las compañías que los ofrecen obtienen ingresos, que a su vez se utilizan para pagar por el trabajo de las personas. La parte que no se usa en esos pagos, es ganancia, y se usa para comprar otras cosas. El dinero que se paga a los trabajadores, ellos lo usan para comprar también otras cosas. Así, el asunto es una cadena de compras y ganancias que mantienen el dinero circulando y generando bienestar para todos. Todo llega por un balance de ingreso y egreso que debe mantenerse constante, cualquier disrupción puede causar problemas en el andar de la economía.

Ahora, el tributo. Para que la sociedad esté bien, el gobierno debe llevar a cabo una serie de funciones, dentro de las cuales está mantener la economía libre de trabas y a la vez controlada. Para eso, el estado necesita dinero, y como no tiene generación de ingresos (con excepción de las entidades autónomas), debe tomar ese dinero de las personas (físicas y jurídicas). El problema es que quitarle dinero a los actores de la economía, la afecta. Eso es irremediable. Quitarle a la gente reduce su poder adquisitivo, que redunda en menos bienes adquiridos. Menos cosas vendidas implica menos ganancias, menos dinero para invertir, reducción de costos y calidad, reducción de precios y al final reducción de salarios y desempleo. Aquí tenemos nuestra primera discrepancia con don Fernando. Lo primordial en un tributo no es la simplicidad, porque eso es básicamente un efecto administrativo, sino su impacto en la economía. Cualquier impuesto tiene sus efectos y hay que calcular estos efectos y sus ramificaciones. Podemos ver más ejemplos más adelante. Lo principal ahora es entender que cualquier impuesto implica una afectación económica que debe ser balanceada. Aquí entramos en otra discrepancia.

Revisemos esta frase: “Estos impuestos los usan para pagar esas pensiones millonarias, de lujo, que son inmorales”. Para los que no lo noten, esa frase lo que está es demonizando el tributo, y lo hace al ligar el pago de este con una “injusticia” que es el pago de pensiones de lujo. De forma similar, don Fernando intenta demonizar la exoneración ligándola a evitar darle becas a los estudiantes pobres. Así no son las cosas. Una exoneración es cuando hay un regla que aplica a todos, menos a unos cuantos, que se exoneran de seguirla. Así, una exoneración es, por ejemplo, cuando todos pagan impuesto al combustible menos los pescadores. La exoneración también es un instrumento utilizado por la administración para hacer leyes por excepción. Por ejemplo, la renta es un cobro que se hace sobre las ganancias. Como hay muchísimos tipos de ganancias, en lugar de hacer una ley que indique uno por uno los que son gravados, se hace una ley que dice que todos los son, menos estas excepciones. Por otro lado, un impuesto no es para bien social, es para pagar las obligaciones que tiene el estado y hacerlo funcionar, y que todas estas acciones mantengan el bienestar de la sociedad. Por eso, el análisis de don Fernando solo se puede dar en casos muy especiales de impuestos específicos, donde la no obtención del tributo pueda ligarse a casos de impacto social directo.

Una exoneración es entonces la eliminación de la obligación que tiene alguien para tributar. ¿Cuándo se da? Usualmente se realiza para lograr balance horizontal y vertical. Aquí tenemos otra discrepancia: un balance no implica que todos paguen igual. ¿Recuerdan que mencionamos que el impuesto afecta la economía? En particular, afecta a la persona que tributa en términos económicos, lo que tiene efectos directos e indirectos. Siendo así, lo importante al definir los impuestos no es que todos paguen igual, sino que la afectación por el impuesto afecte de forma parecida a todos los actores. Por ejemplo, dos empresas, una gigante y una pyme, no compiten con las mismas oportunidades. La gigante posiblemente tenga ya mercado y economías de escala que le permite manejar mejor sus precios y por ende la demanda, mientras que la PYME no. Aplicar el mismo pago para las dos puede no afectar a la gigante, pero sí a la PYME, restando aún más su poder de competencia. En ese caso, una exoneración para la PYME puede mantener su competencia y a la vez no afectará la de grandes arcas. Eso mismo se aplica en el balance vertical, por ejemplo de la renta sobre el salario. Hay un escalón que está exento, y de ahí para arriba hay varios escalones con exenciones parciales. ¿Es esto un privilegio? ¿Se busca que quien gane más pague más? Para nada, esa es una forma romántica de verlo. La realidad es que gravar los salarios bajos los impacta, lo que reduce las compras, lo que frena la economía, ¿recuerdan?. Así que las exoneraciones no deben pensarse ni como privilegios ni como ayudas sociales, son balanceadores del impacto en la economía. Veamos otro ejemplo.

La economía ha cambiado mucho. Antes exportábamos bienes y eso traía dólares al país. La entrada de divisas es buena para nosotros. Actualmente, la producción de bienes ha dado espacio para la prestación de servicios, nuestra economía ha cambiado hacia los bienes intangibles. Hay en este momento varias empresas que son contratadas en el extranjero para realizar servicios localmente, servicios que serán consumidos en el extranjero de hecho. Ese tipo de ganancias no se gravan porque están en el exterior. El plan de renta mundial intenta cobrar impuesto por esos dineros. Para eso, cuando el dinero sea traído al país, se aplicará un porcentaje de impuestos. Uno diría: ¡qué bien! Esa gente que gana plata y no ayuda al gobierno. Pues bien, resulta que si se cobra impuesto por el dinero importado, muy probablemente estas empresas no quieran traerlo al país. Si tienen que hacerlo para pagar salarios que a su vez pagan impuesto (las cargas sociales son en la práctica un impuesto), intentarán pagar más bajo o de plano contratar recurso del exterior. Eso implica que las divisas que entraban como importación ya no entrará, y que posiblemente no se contrate gente local.

En el ejemplo anterior, alguien dirá: ¿qué pasa con el monto que no se cobra por impuesto si se exonera? El país necesita de esa plata. La respuesta es sencilla: si entran esas divisas y se crea empleo, las transacciones se incrementarían, y tenemos impuesto de ventas que ahora sería IVA. Si esa exención se da para esas empresas, su aporte a la economía podría influir en más consumo, que implica mayor recaudación. Tenemos que tener esto muy claro: el dinero no aparece de la nada. Para que el gobierno pueda tener buenos ingresos, es necesario que los contribuyentes obtengan buen dinero porque si no, no podría pagar nada.

Pero mucho de otros ejemplos. Cuando se definen impuestos, el monto gravado muchas veces puede depender de criterios como la pasividad del tributante o la frecuencia de dicha ganancia. No es lo mismo un único impuesto al año, o cuando se da una efeméride, que un impuesto cada vez que como arroz. Por tanto, no puede ser lo mismo un impuesto al salario, que viene cada mes, que un impuesto para cuando gano la lotería, aunque ambos sean por renta. Como bien lo explica don Fernando, en el caso de la exoneración de bolsa que hablamos, se trata de una exoneración por ganancia de capital. Cuando uno pone plata en la bolsa, esa plata le paga a uno intereses. Los intereses están gravados, la bolsa no me paga todo lo que me gané sino que me quita un pedazo para dárselo al gobierno. Sin embargo, si compro un título que sé vencerá en un par de años, y lo vendo a un valor superior al nominal, me gano una platilla. Esa platilla es una ganancia de capital y esa es la plata que estaría exenta. ¿Qué frecuencia tiene eso? El mismo don Fernando dice eso casi no se da, porque los títulos se mantienen y se cobran cuando se vencen. El mercado especulativo no es muy movido que parece. Por otro lado, ¡no hay impuestos a las ganancias de capital! Según entiendo, las únicas que se gravan son las obtenidas por la venta de activos depreciables, o las obtenidas por fondos de inversión. De hecho, el nuevo proyecto incluye un capítulo entero para esto. Lo que pasaría entonces es que se comenzarán a gravar ganancias de capital, como cuando usted vende una casa. Las personas que se ganan la vida vendiendo casas, tendrán que pagar renta. Así, la exoneración de la que hablamos será para las personas que trancen en bolsa y vendan títulos en el mercado especulativo, que según nos cuenta don Fernando, no es muy activo (no hablamos de las grandes bolsas gringas). Así, podemos suponer que la cantidad de dinero que “NO” se estaría captando es mínima, comparada con el impuesto a otras ganancias de capital como los bienes raíces (la gente que compra un lote en jacó por 50 millones y se lo vende a los inversionistas italianos en 500 millones, esos 450 millones de ganancias pagarían impuesto). Si queremos comparar la exoneración, no lo hacemos con el asalariado (esa es otra liga y otro tipo de renta), sino con estos negocios. Por ende, las comparaciones esgrimidas y las justificaciones para no exonerar, no tienen sentido lógico para mí.

Puede que esté equivocado, pero esto es lo que entiendo. Bienvenidas sean las correcciones.

Aclaraciones sobre Soberanía, Vinculancia y Corte IDH.

Muchas voces dicen cosas contradictorias relativo a la respuesta de la opinión consultiva elevada por Costa Rica ante la corte IDH. Cabe aclarar que no soy abogado, pero he estado preguntando para aclarar muchos puntos que se dicen y desdicen. Queda, por tanto, abierta la sección de comentarios para que puedan refutar o consultar sobre el tema. Comencemos.

Soberanía. Los países son soberanos. Esto es, el país y su gente tienen la total potestad de organizarse, definir sus leyes, su esquema de trabajo, las reglas que aplican a sus ciudadanos, etc. Nadie, absolutamente nadie, fuera del país, puede venir a imponer cambios en lo que el pueblo ha dicho.

Ahora bien, un tratado internacional es un acuerdo o ley de rango internacional que tiene que acatar todo país que la suscriba. Es decir, el país debe, de forma soberana, decir que va a adherirse y a acatar lo que el tratado indique. No es que alguien viene de afuera y nos impone el tratado, es que nosotros lo aceptamos y lo incluímos. ¿Claro?

Rango del tratado. He visto a muchos decir que el pacto de San José, o el convenio interamericado de derechos humanos, está por encima de la constitución. Es recurrente la gente que saca la famosa pirámide de Kelsen diciendo que eso fuerza que los tratados están por encima de la constitución. Eso es completamente falso. La pirámide es un instrumento y no dice nada vinculante para nadie, es una propuesta de visualización de la jerarquía. De hecho, la pirámide indica originalmente que la constitución es el tope de la jerarquía interna de un país. Es justamente la constitución la que dice en qué nivel estarían los tratados firmados y qué se necesita para que se pueda firmar (números de diputados, etc). En nuestra constitución costarricense, esto es definido en el artículo 7, que dice:

“ARTÍCULO 7º.- Los tratados públicos, los convenios internacionales y los concordatos, debidamente aprobados por la Asamblea Legislativa, tendrán desde su promulgación o desde el día que ellos designen, autoridad superior a las leyes.

    Los tratados públicos y los convenios internacionales referentes a la integridad territorial o la organización política del país, requerirán de la aprobación de la Asamblea Legislativa, por votación no menor de las tres cuartas partes de la totalidad de sus miembros, y la de los dos tercios de los miembros de una Asamblea Constituyente, convocada al efecto.”

Lo anterior dice que todos los tratados tiene un caracter supralegal: están por encima de las leyes, y esto implica que si una ley entra en conflicto con el tratado, lo que diga el tratado manda. Sin embargo, estar por encima de la ley no implica estar por encima de la constitución. ¿De dónde saca la gente que esto es así? Veamos.

Los convenios de derechos humanos tienen una connotación especial y por ende un trato diferente. El artículo 48 nos dice:

“ARTÍCULO 48.- Toda persona tiene derecho al recurso de hábeas corpus para garantizar su libertad e integridad personales, y al recurso de amparo para mantener o restablecer el goce de los otros derechos consagrados en esta Constitución, así como de los de carácter fundamental establecidos en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos, aplicables a la República. Ambos recursos serán de competencia de la Sala indicada en el artículo 10.” 

Esto nos dice que la constitución tutela los derechos consagrados en ella misma y también los derechos humanos de carácter fundamental que son establecidos por los tratados. Esto pone a nivel constitucional la protección de los derechos humanos indicados en los convenios. Ojo que no dice que los tratados en general tienen este rango, sino los derechos humanos fundamentales derivados de ellos.

Sin embargo, hay estudiosos que dicen que estos tratados tienen un rango supraconstitucional, debido no a lo que dice la constitución, sino a lo que dice una jurisprudencia. Cito:

“…El artículo 48 Constitucional tiene norma especial para lo que se refiere a derechos humanos, otorgándoles una fuerza normativa del propio nivel constitucional…. Los instrumentos de derechos humanos vigentes en Costa Rica, tienen no solamente un valor similar a la Constitución Política, sino que en la medida en que otorguen mayores derechos o garantías a las personas, privan por sobre la Constitución (Sentencia No.3435-92 y su Aclaración No.5759-93).”

Esto que lo dice es que los instrumentos de DDHH tienen un valor similar (no encima) de la constitución, y la parte de “privan por sobre la Constitución”, que es lo que la gente suele usar como indicación de que están por encima, se refiere a que si un instrumento otorga un derecho o garantía mayor al otorgado por la constitución, vale el derecho del instrumento. Cabe decir que esto no implica que todo instrumento está por encima, sino que los jueces de la sala consideran que la constitución no es un techo en derechos o garantías. De todas maneras, esto es una jurisprudencia y vale lo que los jueces tienen capacidad de hacer, que se indica en el artículo 10, que dice:

“ARTÍCULO 10.- Corresponderá a una Sala especializada de la Corte Suprema de Justicia declarar, por mayoría absoluta de sus miembros, la inconstitucionalidad de las normas de cualquier naturaleza y de los actos sujetos al Derecho Público. No serán impugnables en esta vía los actos jurisdiccionales del Poder Judicial, la declaratoria de elección que haga el Tribunal Supremo de Elecciones y los demás que determine la ley.

    Le corresponderá además:

a) Dirimir los conflictos de competencia entre los poderes del Estado, incluido el Tribunal Supremo de Elecciones, así como con las demás entidades u órganos que indique la ley.

b) Conocer de las consultas sobre proyectos de reforma constitucional, de aprobación de convenios o tratados internacionales y de otros proyectos de ley, según se disponga en la ley.”  

Como ven, es una sala que tiene capacidad para declarar algo “inconstitucional”, es decir, que no cumple con la constitución, pero no tiene potestad de declarar algo como “constitucional” aparte de lo que ya está definido. Más allá, ellos no pueden decir que un instrumento está por encima de la constitución si eso no está en la constitución explícitamente. Dado lo anterior, decir que cualquier instrumento está por encima de la constitución es incorrecto.

Pero hay más. Hay algunos que cita la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Veamos el artículo 27:

27. El derecho interno y la observancia de los tratados. Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado. Esta norma se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 46.”

El 46 (Sección segunda, Nulidad de Tratados) dice:

“46. Disposiciones de derecho interno concernientes a la competencia para celebrar tratados

1. El hecho de que el consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado haya sido manifiesto en violación de una disposición de su derecho interno concerniente a la competencia para celebrar tratados no podrá ser alegado por dicho Estado como vicio de su consentimiento, a menos que esa violación sea manifiesta y afecte a una norma de importancia fundamental de su derecho interno.

2. Una violación es manifiesta si resulta objetivamente evidente para cualquier Estado que proceda en la materia conforme a la práctica usual y de buena fe. ”

¿Qué dicen? Bueno, la primera dice que yo no puedo negarme a aceptar algo diciendo que mi derecho interno entra en conflicto, ni siquiera la constitución. La segunda dice que no se puede reclamar la nulidad del tratado diciendo que no podía firmarlo por un problema o vicio interno de consentimiento (como decir que no podíamos firmar el tratado por que nos faltó un diputado).  Con esto, la gente dice que entonces el tratado está por encima de la constitución. No es así.

La convención de Viena se basa en la buena fe y supone que si un país firma un tratado, este no está en conflicto con ninguna ley o constitución. Si lo está, se sobreentiende que el país lo firma con la responsabilidad de cambiar las cosas que conflictúen con el tratado. Por eso, los países deben ser muy cuidadosos. No se vale salir con esas. Pero eso en ningún momento sitúa los tratados por encima de las constituciones y para eso están las consultas y la posibilidad de denunciar el tratado y salirse de él.

Vinculancia de la opinión consultiva. Una opinión consultiva no es lo mismo que una sentencia. Cuando la corte de DDHH condena a un país, se le da al mismo una pena que implica la corrección de la falta sobre la cual se le encontró culpable, y puede ser que también el sufragar alguna indemnización a las personas afectadas. Luego, la sala llevará una supervisión para ver si el país cumple o no. Con una opinión consultiva eso no es así, dado que es una consulta que se le hace a la corte sobre la interpretación del convenio. El informe presentado no implica una condena ni una serie de acciones que el país deba seguir o que serán supervisadas por la corte. Por tanto, de regular, una opinión consultiva NO ES vinculante.

Sin embargo, en el caso de Costa Rica esto no es tan cierto. Como hemos visto antes, el convenio es parte de nuestras leyes, y si los jueces encargados de interpretarlo definen que hay algo malo o incompatible con la legislación interna, nuestra constitución nos ordena ponernos en regla. Es por eso que la opinión consultiva, para Costa Rica, es vinculante. El proceso implica que la cancillería comunica oficialmente el contenido de la opinión consultiva a los poderes correspondientes y estos entran a analizar el impacto en las leyes y ordenanzas e inician los ajustes necesarios.

¿Reemplaza la opinión nuestras leyes? Ahí hay que tener cuidado. Primero, una opinión es simplemente jurisprudencia y puede no definir claramente la manera en la que las cosas deban hacerse sino simplemente indicar que hay algo mal. Le toca a nuestros poderes realizar los cambios y decisiones pertinentes para eso que está mal deje de estarlo. Hay que tener cuidado porque los jueces de la corte se deben limitar a interpretar la convención, nunca pueden cambiarla o siquiera imponer cambios en la letra de las leyes de los países, porque estos son soberanos. Un juez puede decirnos que nuestro código de familia está mal porque incumple la convención, pero no puede cambiarlo, eso lo tenemos que hacer nosotros.

Ahora bien, a pesar de que esto funciona así, la realidad es que la opinión es como una explicación de la convención y esta está escrita y aprobada con rango superior a la ley. Es como tener dos leyes que se contradicen. En esos casos, si hay alguna querella, un juez es el encargado de declarar que una tiene valor por sobre la otra y aplicar en ese caso particular vale lo que dice la convención. A partir de ahí, los demás jueces pueden aplicar esa jurisprudencia para basar sus resoluciones. En el caso del matrimonio homosexual hay muchas voces que dicen muchas cosas, pero aún no tenemos claridad, veamos.

Efecto de la opinión consultiva. En particular, en el tema del matrimonio homosexual, tenemos algunos problemas. Con la primera parte que tiene que ver con el derecho al cambio de identidad registral, el gobierno debe realizar alguna acciones para enmendar el procedimientos. Pero en el caso del matrimonio, mucha gente dice que basta con la opinión para que este se pueda dar. Ahí es donde entra la discusión. Primero, la opinión no dice que el matrimonio sea un derecho, sino que al no dársele beneficio patrimonial a las familias homosexuales como sí a las heterosexuales, se comete discriminación. Es decir, la convención no dice que el matrimonio debe dar beneficios, ni indica a quienes, por tanto no hay ley escrita a ese nivel que me diga que se debe dar beneficios a las familias ni indica explícitamente que sea por medio de matrimonio. Por tanto, el convenio no entra en conflicto directo con el código de familia nuestro. Sin embargo, la opinión deja claro que el código de familia es discriminatorio. ¿Es suficiente eso para que se ajuste automáticamente? No, necesariamente debe haber un análisis a lo interno del país para determinar cómo reparar esto. Dicen algunos expertos que se necesita solo que el gobierno cree una ordenanza administrativa que permita el matrimonio, aunque esta esté por debajo de la ley, y que se aplique. Si nadie se queja, no pasaría nada. Si alguien se queja, se eleva el asunto a un juez y este es el que puede crear jurisprudencia al indicar que los artículos del código de familia que lo hacen discriminatorios no pueden aplicarse por contradecir indirectamente al convenio. Otros expertos dicen que tan solo se requiere que alguien quiera casarse y que diga que lo hace bajo la luz de la opinión, y es el juez el que debe definir lo de los artículos. Lo que parece cierto es que los artículos en cuestión no han sido derogados, la opinión no los ha cambiado y se requiere de un proceso interno para cambiarlos. ¿Es necesario que llegue esto a los diputados? Parece que no, que un juez puede arreglar eso, pero igual hay expertos que dicen que no, es obligatorio ir a la asamblea para un ajuste de ley. Los diputados podrían luego hacer cambios al código, sea para repararlo o ajustarlo, pero sin capacidad de ir en contra de lo de se dijo en la opinión consultiva.

¿Podemos salirnos de la convención?

Pues, sí. Los países pueden salirse de los tratados con suficiente justificación. Pero eso no significa que los compromisos adquiridos se pierden. Un país no puede salirse para evitar una condena. Así, pasa salirnos, debemos notificar la denuncia y esperar un año, luego del cual quedamos oficialmente fuera. Toda pena anterior no puede evitarse y debe cumplirse.

Por ahí anda gente diciendo que si nos salimos perdemos todos los derechos. Nada más absurdo. Los derechos humanos están contenidos en muchos lados, desde nuestras leyes hasta el convenio. El convenio nació para que todos los países tuvieran una base de derechos humanos qué acatar. Nuestra constitución y leyes ya recogen muchos, incluso más, así que si nos salimos no se pierde ningún derecho fundamental. La diferencia es que la tutela de derechos los ve la Sala IV o la Corte. Ya tenemos dos conflictos, donde la sala ha dicho no y la corte ha dicho sí, que de hecho son muy controversiales los dos. El primero es el del FIV, el más controversial de todos y de hecho el que nos podría dar opción de salir del convenio por la extralimitación de los jueces. El segundo es este otro, donde la Sala IV no vio discriminación en el código de familia, pero la corte sí. Es decir, se pierde esa doble tutela. Hay que aclarar que la tutela de la Sala IV es local y la de la Corte es externa.

Solo por apuntarlos, los derechos que la constitución son: Derecho de Nacionalidad, No esclavitud, libertad (20), Derecho a la vida (21), Tránsito (22), Domicilio, hogar (23), Intimidad y comunicación (24), Derecho asociación(25), Reunión (26), Libertad de expresión (28 y 29), Acceso a información (30), Asilo a perseguidos políticos (31), No discriminación (33), Seguridad Jurídica (no retroactividad de la ley) (34), No autoincriminación o incriminación de familiares (36), Libertad no prisión (37 y 38), No tortura ni penas (40), Derecho a protección legal (41), Derecho a propiedad (45), Derecho a protección de derechos humanos (48), Bienestar económico (50), Protección Familia (51), Protección del matrimonio (52), Derecho de niños (53), Derecho al trabajo (56), Derecho Sindicato y huelga (60-62), Derecho cesantía (63), Irrenunciabilidad de los derechos (74), Libertad de culto (75), Derecho educación (gratuita y obligatoria, incluyendo indigentes y adultos mayores)(78 – 84), Derecho libertad de cátedra (87), Protección arte, ciencia y naturaleza (89), Derecho ciudadanía (91 y otros), Derecho al voto (93), derecho a la protección de su salud, ambiente, seguridad e intereses económicos; a recibir información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a un trato equitativo(46), seguro social (73).

¿Todo lo que diga la corte debe respetarse?

Este es un punto difícil de contestar. Esto funciona así: nosotros redactamos, junto con los países firmantes, un convenio que es como una ley. Este convenio, cuando lo redactamos, tuvimos el cuidado de que no contradijera ninguna ley ni la constitución. Si lo hacía, nos tendríamos que comprometer a cambiar dichas leyes. El convenio es un compromiso de los estados firmantes de respetar los derechos puestos por escrito. Ahora, un estado puede estar violando un derecho, y por eso las personas pueden ir a la corte para que esta ponga en juicio al estado de forma que este deje esa violación. La corte debe hacer eso usando el convenio, demostrando que no estamos cumpliéndolo.

Pero… la corte es un grupo de jueces cuya potestad es la de interpretar el convenio, y un poco el de ordenar al estado que ajuste las cosas y que pague indemnizaciones. Sin embargo, la corte no puede de ninguna manera entrometerse en la soberanía de los países. Por un lado, un país “malcriado” podría simplemente no hacer caso a la sentencia y digamos que no pasaría nada. Es decir, no va a venir ningún país a apuntar una bomba nuclear a San José para obligarnos. Lo que podría suceder es que algunos países decidan no darnos ayuda por ser nosotros violadores de derechos humanos. Entonces, de forma práctica, el país puede ignorar la corte, pero no debería hacerlo.

Por otro lado, la corte puede extralimitarse y mucho. Aquí no queda claro, pero debe haber un mecanismo por el cuál el país pueda reclamar una extralimitación. No hay opción de apelar y todo fallo es definitivo, pero eso se da porque se confió en la buena fe de los jueces. ¿Cómo puede extralimitarse la corte? Cuando por ejemplo crea nuevos derechos no contemplados en el convenio, o cuando interpreta de manera contraria o incompleta algún artículo, o cuando se entromete en la soberanía de un país. Aclaremos: un país es soberano y es el que al final decide qué cambios hace en la leyes internas, cómo ajusta las cosas y quién las hace. En el ejemplo de esta opinión consultiva, la corte puede decirle al país que debe implementar el cambio de identidad de género de las personas, pero no puede dictarle las leyes ni los procedimientos porque cómo lo hace es potestad del país. Igual, puede decirle a país que debe implementar el matrimonio homosexual, pero no puede derogar leyes ni cambiar su letra. Si el país decide que hace eso creando una nueva ley que se llame Código de Familia Diversa y es una copia completa, puede hacerlo y la corte solo podría decir si eso cumple con el compromiso o no.

Espero que el enredo quede más claro ahora. Siempre habrá expertos en leyes que tengan una visión diferente del asunto.

La Trampa de Pluralismo.

La declaración del pluralismo cultural y religioso no es más que la constatación de una realidad nacional: tenemos diferentes etnias, culturas y cultos religiosos. La idea de dicha declaración es dejar claro que todas ellas son bienvenidas y que habrá espacio para que todas puedan expresarse sin temor a la intolerancia y el odio.

Pues bien, ese concepto loable tiene un pero: dependiendo de la interpretación, el pluralismo puede llegar a ser algo de lo que él mismo quiere defender. Pero veamos primero que significa:

1. Toda persona tiene derecho a tener una cultura y tener creencias religiosas, y a expresar cualquiera de ellas sin temor a represalias no intolerancia.

2. El gobierno abrirá espacio para todas esas expresiones

3. El estado velará por el respeto hacia esas expresiones y también por el derecho que tienen las personas de expresarlas.

4. El estado no dará trato preferencial a ninguna de estas expresiones.

Ahora bien, hay un concepto extraído de la intolerancia que usualmente permea esta concepción pluralista. La idea es que todas estas expresiones convivan en un mismo territorio. Sin embargo, en grupos intolerantes, la expresión de alguna cultura o religión puede llegar a ser ofensiva y molesta. El estado, en ese caso, debe intervenir para que la expresión no sea bloqueada o prohibida, es decir, debe estar en contra de la intolerancia. Sin embargo, esa noción de “ofensividad” de la expresión, más bien convierte el pluralismo en algo que ataca lo que quiere promover. Ante este concepto, el estado comienza a bloquear y censurar las expresiones bajo la premisa de que ofenden a otros. Esto lleva a un estado no inclusivo sino represivo, donde se da la censura previa y se impone reglas sobre lo que se puede decir y dónde se puede decir. Esto viola los derechos humanos de culto y libertad de expresión.

Veamos a ver si lo dejo claro: el estado, digamos que en un sitio público, si es pluralista, debe permitir que diferente culturas y cultos religiosos puedan expresarse. Si en nombre de la pluralidad, el estado bloquea toda expresión cultural o religiosa en sitios públicos, está más bien tomando una posición en contra de la expresión, en contra de la libertad, en contra del derecho al culto o cultura, y se convierte en totalitarista.

¿Se da eso? Ciertamente. Veamos algunos casos:

1. En Virginia, Marylan, el Monumento a La Paz, que tiene más de cien años, y es conmemorativo de 49 soldados de la primera guerra mundial, ha sido declarado inconstitucional porque involucra al gobierno con la religión. Esto se da porque un grupo activista ateo presentó una demanda contra ese monumento. Aún está en apelaciones, pero si eso queda firme, es probable que otros monumentos también sean eliminados, como la cruz en el desierto de Mojave, la estatua de Jesús de Big Mountain, o el monumento a los Diez Mandamientos de Oklahoma. 

2. En Ploërmel, un pueblito de la región de la Bretaña Francesa, instalaron una estatua en honor a Juan Pablo II. Sobre ella hay una cruz. Pues el Consejo de Estado Francés ha declarado que esa cruz sea eliminada por infringir la ley de 1905 separación de la Iglesia y el estado, que prohibe “exhibición ostentatoria de signos religiosos”. El alcalde de Ploërmel y el gobierno de Polonia seguramente irán a la corte de derechos humanos europea. Todo esto inició con una demanda de un grupo secularista.

3. La Cruz Roja de Bélgica ha decidido eliminar los crucifijos de las paredes de sus centros. Dice que es porque se debe “reivindicar el secularismo”.

4. En el 2015 el alcalde de Valencia, Joan Ribó, ordenó eliminar toda las referencia cristianas del cementerio de la localidad. Esto implica eliminar todas las cruces del cementerio, clausurar las capillas y convertirlas en salas de ceremonia, tapas los vitrales, eliminar las imágenes, etc. En febrero de este año, Ribó prohibió una de las tradiciones de Valencia, el toque de las campanas de la Iglesia de San Nicolás, parte de las fiestas de las Fallas, alegando que molestaban a uno de sus copartidarios. También se eliminaron todos los pasitos en sitios públicos y se prohibió hacer mención de la palabra “navidad”.

Así, en muchos lugares, se eliminan tradiciones y expresiones de una parte (mayoritaria) de la población con el pretexto de que la otra parte sufre. Lo que debería pasar es que se abran opciones de expresión a otras culturas y cultos.

Explicando la resolución de SUTEL

La resolución RCS-248-2017 de la SUTEL declara el Mercado del Servicio Minorista de Telecomunicaciones Móviles en libre competencia. ¿Qué significa esto? Para entenderlo, debemos aclarar un par de conceptos.
La meta del estado es traer bienestar a la sociedad. Pero eso no significa regalar las cosas y que todos vivan sin pagar nada, no, significa permitir que haya comercio y la gente pueda consumir bienes según su poder adquisitivo, dar oportunidades para incrementar ese poder, y dar opciones a los comercios para que pueda ofrecer los bienes que se quieren consumir. Esto se muevo según una serie de leyes en microeconomía, como lo son las leyes de la oferta y la demanda. Estas leyes se ponen en funcionamiento cuando hay libre competencia. El problema es que tales leyes lo que logran usualmente es la maximización de la ganancia de los comerciantes, aún a pesar de que parte de los que quieren consumir bienes puede que no puedan hacerlo. Esto sería nefasto para ciertos servicios, como por ejemplo el agua o la electricidad. ¿Se imagina que se deje el agua libre y que los comerciantes de agua la pongan a un precio en la que no todos puedan pagarla? Pues para evitar eso es que se declaran esos servicios como públicos.

Un servicio público es un servicio que se considera especial y sobre el cual es estado debe actuar para que pueda ser consumido por todas las personas a un precio razonable. El estado puede proteger estos servicios por medio de regulaciones, pero nuestro país, como muchos otros en el pasado, escogió convertirse en estado-empresario y crear empresas que brindaran esos servicios. Tenemos al ICE por ejemplo, que brinda el servicio de electricidad. Debe llevar la energía eléctrica hasta el más recóndito paraje del país, y eso cuesta plata, por eso lo subsidia con el costo de electricidad que consumimos los demás. Una empresa privada no haría eso porque no le genera ganancia. ¿Ven la diferencia?

Pues bien, el área de telecomunicaciones la había tomado el ICE, pero su administración no estaba como que muy clara. Con la llegada de internet y los teléfonos celulares, el país se dio cuenta que tenía que definir ese sector y poner a alguien a administrarlo. Por eso se creó la Ley 8660 “Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones” donde se realizan varias cosas: se crea el sector y se le da al Ministerio de Ciencia y Tecnología, que se llamaría Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT); se moderniza el ICE y se le quitan ciertas trabas como la del endeudamiento, para que sea más competitiva; se cambia la ley 7593 de la ARESEP para crear SUTEL, un órgano dedicado a regular, aplicar, vigilar y controlar el ordenamiento jurídico de las telecomunicaciones. La SUTEL es la encargada de hacer muchas cosas, tales como: Imponer a los operadores la obligación de dar libre acceso a redes y servicios, incentivar la inversión en el sector, otorgar autorizaciones y rendir dictámenes técnicos al Poder Ejecutivo para otorgar, ceder, prorrogar o extinguir concesiones o permisos, administrar y controlar el uso eficiente del espectro radioeléctrico, resolver conflictos entre operadores y proveedores de servicios de telecomunicaciones, homologar contratos de adhesión entre proveedores y abonados, elaborar las normas técnicas y claro, fijar las tarifas de telecomunicaciones, según la ley.

¿Cuál es la idea? Bueno, el monopolio en telecomunicaciones del ICE trabajaba relativamente bien, pero estábamos quedándonos atrás y la calidad no era buena. Así que se decidió abrir el mercado y permitir que operadores externos entraran a competir contra el ICE. Claro está, el ICE era el dominante, así que los operadores no podían entrar a competir de manera libre. Por eso la SUTEL se encargó de poner las reglas, donde por ejemplo obliga a los operadores a tener cierta cobertura (mandato de servicio público) y no pasarse de ciertas tarifas, creadas usando fórmulas especiales.

¿Qué pasó? Las empresas Telefónica y Claro entraron al mercado, y comenzaron a captar clientes. La penetración celular se incrementó el acceso a internet se hizo global y la calidad de las telecomunicaciones mejoraron. Las reglas que SUTEL puso eran para evitar que el ICE, como operador dominante, afectara o bloqueara a los otros dos. La idea era que el mercado se moviera y en un momento justo, cuando ya estuviera más repartido, se liberara a la competencia. Esto no implica que los operadores pueden hacer lo que les plazca, sino que pueden hacer ofertas, cambiar precios, competir, sin incurrir en prácticas que no bloqueen el servicio a la sociedad o parte de ella. La SUTEL sigue siendo la institución que regula eso y si los operadores se portan mal, tiene potestad sobre ellos. Por eso, y luego de varios estudios, la SUTEL declara que el mercado está en competencia y por ende dejará de regular las tarifas.

Ahora, mucha gente está asustada por eso. Piensan que los operadores subirán las tarifas por la nubes, o que los operadores foráneos sacarán al ICE del juego y luego tomarán control del mercado cobrando barbaridades. Pues no, eso está algo complicado que pase. Veamos:

Los operadores no podrían sacar al ICE porque mucha de la infraestructura que usan es del ICE, y es muy probable que le alquilen más. Subir demasiado los precios tendría repercusiones porque perderían clientes, y si con eso dejan parte de la población fuera del acceso al servicio, la SUTEL tendría que intervenir. ¿Puede ser que suba de precios? Sí, pero una buena parte del negocio es la gente que paga poco pero son muchos, sería tonto perder ese mercado. Lo que podría pasar es que se creen planes más diferenciados, y se le de baja velocidad a menor costo a cierta población, y a la que realmente necesita más ancho de banda y velocidad, se le cobra un precio mayor. Con ese accionar se acomoda más el uso, se elimina el abuso y se podría dar servicios de mayor calidad.

¿Qué dice la defensoría? Pues que los tres operadores se pueden poner de acuerdo y formar un oligopolio, que es básicamente que se ponen de acuerdo en un precio que todos respetan y dan un producto que no mejora por la competencia. La verdad, el mercado ya se está comportando como olipolio, así que más bien la competencia libre podría romperlo y mejorar. Si se hace un oligopolio y el servicio es malo y caro, igual podría entrar la SUTEL a intervenir.

Dicen también que la SUTEL ha hecho un pésimo trabajo y que debería más bien cerrarse. Eso suena con sentido común, pero no hay que olvidar que la SUTEL es el órgano fiscalizador. Si su cierre implica dejar todo por la libre, no tendríamos protección del estado ante abusos de los operadores. Podría deshacerse y dar ese papel a otra institución, pero entonces sería un recargo y puede que el trabajo técnico que se requiere no sea suficiente.

Espero quede claro cómo está el asunto, y podamos analizar el efecto de la declaratoria en algunos meses.

Explicando el problema fiscal

Dada la discusión que ha despertado el gobierno con su problema de liquidez, es menester explicar un poco cómo está el asunto. Comencemos con una analogía.

El gobierno es como un administrador de un condominio. Es encargado del mantenimiento de todo el condominio (menos las casas por dentro). Para eso, el administrador cobra una cuota a todos los dueños. También contrata a algunos de los dueños para que hagan trabajos, como pintar las bancas, cortar el zacate en zonas verdes o limpiar la piscina.

Este administrador también se dio cuenta de que la gente ocupa arreglos dentro de su casa. Es por eso que decidió crear una empresita dentro del condominio, Mantenimiento Para Usted (MPU). La MPU es una empresita que tiene su dinero aparte del dinero del condominio y que puede cobrar a los dueños por sus servicios.

Pues bien, el administrador tiene en el banco, a nombre del condominio, una cantidad de plata. Cada año, hace un presupuesto de lo que le costará darle mantenimiento a todas las cosas. Presenta ese presupuesto a un grupo de dueños que es un comité que tiene que aprobárselo. Una vez aprobado, el administrador debe usar la cuota para poder pagar por todas las cosas de ese presupuesto. Pero tiene algunos problemas.

Resulta que a veces hay dueños que se esconden o hacen triquiñuelas para no pagar la cuota. Entonces, la plata no alcanza para todos los arreglos. El administrador entonces pide prestado para hacer los arreglos, sea a los mismos dueños o a bancos externos. El administrador también, cuando tiene algo de plata, la pone en el banco para que gane intereses. Eso lo hace con bonos, que tienen un vencimiento. Así, esa plata le genera intereses, pero no la puede tocar hasta que se venza el bono.

Cuando termina el año, el administrador se da cuenta que gastó más de lo que recibió. Posiblemente tuvo que pedir prestado o se comió parte de la plata que tenía en el banco. Lo que pasa ahora con el gobierno es que a medio año tiene que pagar algunas cosas y no tiene plata para hacerlo. Los inquilinos pagarán su cuota del otro mes, pero todavía falta. También puede que haya plata puesta en bonos, pero el administrador no puede tocarla hasta que venza. El administrador trata de vender bonos, pero la gente no le tiene confianza y no compra. Ese es el estado en el que estamos.

Ahora, ¿Por qué estamos así? Bueno, esa diferencia entre lo que se recibe y lo que se gasta se llama déficit. Hace muchos años más bien teníamos lo contrario, superavit, pero por diferentes problemas se comenzó a gastar de más. Hubo una crisis mundial en el gobierno de Oscar Arias que amenazó con dejar con hambre a mucha gente, así que se hicieron cambios, como contratar mucha gente por parte del gobierno, para evitar el desastre. Con eso se logró soportar la crisis, pero generó un problema: ahora había mucha gente contratada, más de lo que se ocupaba. También, se hicieron muchas leyes que daban dinero a ciertas instituciones pero sin un sustento de dónde sacar la plata. También hay que pagar pensiones en algunos regímenes como el Magisterio, y con el incremento de personas pensionadas (mejora la expectativa de vida) ese monto crece.  Encima de eso, para poder pagar lo que hacía falta, se sacaron préstamos y ahora tenemos que pagar intereses, cada año más caros. Es decir, creció el gasto.

Pero no solo fue eso, también se redujo el ingreso. Existe la gente que evade y elude pagar sus impuestos. Evadir es hacer cosas indebidas para no pagar(como no dar factura). Eludir es usar técnicas válidas y legales, pero no éticas, donde se evita el pago (como hacer compañías de papel). Entonces, lo que esperamos recoger de las “cuotas” no se recoge. ¿Son las grandes compañías las que no pagan? Pues no, según las Controlaría, las compañías catalogadas como “grandes” pagan la renta y su pago corresponde a un 70% de lo que se recoge por ese concepto. Es decir, hay un montón de evasión y de elusión en compañías pequeñas y profesionales liberales, cosa que da de qué pensar.

Lo otro que afecta, es que con nuevos ingresos a la vida laboral, los trabajos han cambiado. Según Helio Fallas en un informe de hacienda presentado en el 2015, hubo cambios importantes en el tipo de trabajo. Ahora hay más empleo en el sector de servicios, que no tributa, y menos en los puestos que sí tributaban. Esto es, hay más gente trabajando donde no se cobra impuesto. Por último tenemos otro problema con los diferentes TLCs. Estos son acuerdos comerciales donde se negocia dejar de cobrar impuestos a ciertos productos con tal de que no nos cobren impuesto a nuestros productos. Eso implica que dejamos de recolectar impuestos por exoneración. A mediados de los 80, se recolectaban aranceles por un monto cercano al 3.5% del PIB, lo que ahora se recolecta apenas llega a un 0.6%. Ahora, si se elimina el arancel de importación, el producto es más barato, y al ser más barato, el impuesto de venta es menor. Claro, todo esto reduce la cantidad de ingresos y aumenta el déficit.

Todo lo anterior hace que la plata que se ocupa gastar es mucha más que la que se recibe, y cada año ese monto se incrementará. Así, pasó el gobierno de Chinchilla y no se pudo hacer mucho. De hecho, al final de ese gobierno, mucha gente se puso de acuerdo para hacer un plan que aliviara el problema, incluyendo a Ottón Solís, pero las bancadas del PAC y el FA bloquearon el proyecto, y aunque se aprobó en primer debate, se mandó a la SalaIV que se lo trajo abajo. Ese mismo año, el candidato Luis Guillermo Solís dijo que no había necesidad de planes ni nuevos impuestos, que todo era cuestión de reducir gasto y que trabajaría en eso durante los primeros dos años.

¿Qué pasó en esos primeros año? Hubo incrementos. Se elevó el aporte a las universidades (FES), y a pesar de que la inflación estaba muy baja, se dio un incremento de 4 % a los salarios. Ese aumento fue criticado por muchos y se temía que hubiera impacto en gasto, pero el gobierno no hizo caso y desdeñó esas recomendaciones. Luego, ya el gobierno vio la necesidad de poner impuestos, pero ahora los diputados le dijeron que lo aceptaría solo si rebajaba el gasto. Hasta el día de hoy los diputados siguen pidiendo al gobierno que baje el gasto.

Ahora, se da esta falta de liquidez. El gobierno dice que necesita más impuestos, pero los diputados no dan el brazo a torcer. El gobierno dice que sí hizo rebajos, y pone como ejemplo rebajos en pensiones de lujo, recorte en convenciones colectivas y algunos gastos varios. El problema es que los gastos varios son una nimiedad (es como deber cuatro millones de colones y que pida un descuento de 20 colones). Lo de las pensiones son solo unos 17 mil millones, igual muy poco. Y la parte del rebajo de convenciones colectivas, eso no afecta. ¿Recuerdan el MPU? Esa empresita que el administrador del condominio creó. Pues bueno, recortar las convenciones del BCR, Japdeva y Recope es como recortar el gasto de esa empresita, su dinero es aparte y no afecta el gasto de gobierno ni el déficit.

¿Está en realidad creciendo el gasto? Bueno, como se puede ver en el gráfico de Distribución de Gasto (tomado del boletín de Hacienda del Julio 2017), hay un crecimiento constante, y los que crecen son los salarios y las transferencias. En el cuadro de Crecimiento, se puede ver cómo crecen las remuneraciones, las transferencias corrientes y los intereses. Dice el boletín: “El gasto total del mes de Junio fue de ¢538.801,9 millones, presentando un aumento de 1,8% con respecto al mismo mes de 2016. El monto acumulado de gasto, enero – Junio 2017, es de ¢3.119.476,1 millones, mostrando una variación del 9,9% con respecto al mismo periodo del año anterior“. Es decir, de un año a otro subió casi un 10%, pero la inflación está por el suelo.

Pero ¿Se puede recortar? Un verdadero recorte debe venir de los lados que más peso tengan en el gasto. Como se puede ver en el cuadro de Estructuras de Gastos Totales, los dos rubros principales son las transferencias corrientes y los salarios. Revisemos cómo están compuestos.

El cuadro de remuneraciones por ministerio nos da una idea de que el que más salario devenga es el MEP (justamente, el MEP tiene una convención colectiva que sí afecta el gasto del gobierno, pero esa convención no se denunció, el gobierno decidió dejarla que se renovara automáticamente). El salario se compone de una base, cargas sociales y pluses. En el cuadro Remuneraciones Distribución Porcentual se ve que el salario base es apenas un 38 %, mientras que los pluses se comen un poquito menos de la mitad. Esos tienen un crecimiento más acelerado con pluses como las anualidades (que crecen año con año). Contener el gasto implicaría frenar esa escalada. Dice el boletín de Hacienda: “En el mes de Junio las Remuneraciones aumentaron 1,5% con respecto al realizado en el mismo mes, pero de 2016. Los intereses internos presentan un aumento de 24,5%, y los gastos de capital muestran un decrecimiento 40,2% explicado por la caída en las transferencias al sector público, privado y con recurso externo en dicho mes.”

 

Ahora, si nos vamos para el lado de las transferencias, tenemos otra repartición que es difícil recortar. Dice el boletín: “El monto acumulado de transferencias corrientes a Junio es de ¢1.213.580,7 millones y presenta un incremento del 8,3% con respecto al mismo periodo en el año anterior, de los cuales, ¢822.706,2 millones (67,8%) se destinaron al Sector Público, ¢368.627,5 millones (30,4%) al Sector Privado y ¢19.296,1 millones (1,6%) a transferencias con recurso externo. Entre las transferencias giradas al Sector Público destacan las destinadas al Fondo de Educación Superior por ¢257.686,2 millones, ¢100.565,2 millones para el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares; ¢30.593,1 millones al Instituto Mixto de Ayuda Social, ¢125.987,9 millones a las Juntas Administrativas y de Educación y ¢203.284,3 a la Caja Costarricense de Seguro Social. De las giradas al sector privado, ¢322.927,4 millones se han destinado al pago de pensiones con cargo al Presupuesto Nacional, destaca además el pago de prestaciones legales y otras por ¢19.139,1 millones e indemnizaciones y reintegros por ¢10.976,5 millones“. O sea, más de 320 mil millones de lo que se lleva gastado a Junio se van a pensiones, lo que representa un 27 % del gasto total en este rubro. A las Universidades se va al 21 %, a la Caja un 17 % y a las juntas de educación un 10 %. Como podemos ver en el gráfico también del boletín, Pago de Pensiones Distribución Porcentual, vemos que el 78 % del monto de pensiones va para el magisterio.

¿Qué cosas puede manejar el gobierno? En particular, las partidas de bienes y servicios. Pero eso, como se ve en los cuadros de arriba, representa apenas un 2.5 % del gasto. Sin embargo, está creciendo. Dice el boletín: “A nivel acumulado (enero – Junio 2017), la partida de compra de bienes y servicios presenta un aumento del 17,5% con respecto al mismo periodo del año anterior. Este rubro de gastos corrientes está compuesto por las partidas de “Servicios” y Materiales y Suministros, la primera presenta un crecimiento de 22,0% con respecto al mismo periodo, (enero – Junio 2016), y Materiales y Suministros, presenta un incremento de 0,1%. Además en esta partida se incluyen las comisiones y otros gastos los cuales aumentaron ¢1.455,7 millones. La subpartida que presenta un incremento es la de servicios básicos que aumentó 14,1% (¢1.377,5 millones); alquileres 17,0% (¢2.311,2 millones), Servicios de Gestión y Apoyo 11,8% (¢954,9 millones), Seguros 19,2% (¢1.858,9 millones) y otros servicios aumentó 45,1% (¢4.639,0 millones). En la subpartida de Servicios, destacan el crecimiento de los Alquileres de Edificios, Locales y Terrenos, servicios básicos y otros servicios”. Como se podrá ver, hay un crecimiento importante, pero el efecto es muy bajo en el costo. Recortar ahí no va a eliminar el déficit.

¿Qué nos espera entonces? Esperar que el gobierno y los diputados se pongan de acuerdo para reducir gastos (recortando transferencias por ley, poniendo tope a anualidades. Ordenando salarios) y recuperando más impuestos (gravar servicios exonerados hasta ahora, mejorar el control cruzado, aprobar el IVA para mejor control). El dólar puede subir y también los intereses de préstamos, por eso es bueno ir amortizando y pasando los préstamos a la moneda del salario de uno.

Espero que esto haya aclarado el panorama.
ps. Agradecimientos a Edgar Valverde y Felipe Guevara por sus explicaciones en el tema sobre lo que se basa esta nota

Explicando Internet Celular – Segunda Parte: el 4G

Como vimos en la primera parte, el internet celular se ve limitado por las frecuencias que se deben utilizar. Hay un límite físico sobre el uso de la frecuencia. Pero lo ingenieros pasan viendo la manera de mejorar la velocidad y concurrencia, por eso el asunto ha evolucionado. Hablamos ahora de “generaciones”, veamos:

Al inicio de la carrera celular, los teléfonos mandaban datos análogos a las torres. Esto es, igual como se manda la voz en los teléfonos convencionales, con datos que pueden ser cualquier cosa. Estas redes eran lentas, tenían interferencias y no servían para internet. Se les llamó Primera Generación (1G). Luego, llegaron las de segunda generación (2G), donde los datos ya no se mandaban análogos sino digitales, permitiendo cosas como mensajes de texto y correos. Estas redes tenías dos estándares para comunicar datos, el GPRS y el EDGE. Con el primero se lograba una velocidad de 40 mil bits por segundo de transmisión (muy poco para poder ver internet a como lo conocemos), y con la segunda se podía ver hasta 500 mil bits por segundo (mucho más, pero igual algo lento). ¿Por qué cambian las velocidades? Bueno, hay varios factores, porque podemos mandar la misma cantidad de señales, pero podemos “empacar” más datos en las mismas señales (imaginemos que en lugar de mandar palabras completas, mandamos emoticones, y así en vez de manda “FELIZ” de 5 letras mandamos 🙂 de solo dos, nos ahorramos 3 letras). También los protocolos de uso de la frecuencia mejoraron el acceso y eficientizaron el uso, por eso era más rápido.

Las de Tercera Generación (3G) que salieron por el año 2000, fueron simplemente una mejora en la manera de codificar los datos y de cómo se utilizaban las frecuencias. Estas comenzaron a dar velocidades increíbles, iniciaron con 2 millones de bits por segundo, llegando hasta 6 millones de bits por segundo. Esta es una velocidad decente que permite incluso ver videos y es considerada “banda ancha” (claro, es algo cara y usualmente nos conformamos con solo 2 millones). Hay varios estándares nuevos de transmisión (e.g. CDMA2000, HSPA, 3G LTE, EV-DO Revision B, DO Advanced, y Mobile WiMAX). Pero aún así, 3G tiene límites. Por ejemplo, una torre 3G puede manejar de 60 a 100 personas concurrentemente.

¿Qué tenemos? Bueno, nosotros tenemos 2G y 3G actualmente. El 2G aún se mantiene por los teléfonos viejos y pequeños que no son smartphones. La 3G es la mayoría de los teléfonos. La gran mayoría de las torres son 3G. Como verán, si hay más de 100 personas usando la misma torre, se satura y tenemos problemas. ¿No hay nada mejor? Pues sí, la 4G.

La Cuarta Generación no está como que muy bien definida. Hubo una serie de nuevas tecnologías y con las mejoras en los teléfonos celulares inteligentes (smartphones, con procesadores de hasta cuatro núcleos), se puede tener algoritmos de empacado y control mucho más eficientes que el 3G, y también análisis de señales que le pueden extraer el jugo a las señales que se mandan por una frecuencia. Por ejemplo, en 3G se tenía la misma capacidad de subir que de bajar datos, pero en práctica uno necesita más capacidad de bajada que de subida (porque bajamos más los videos, no los subimos), así que 4G usa parte de lo que se usaba de subida, de bajada. También 4G puede soportar muchos más usuarios por torre (400) y el tiempo que tarda la torre en responder es mucho menor, por lo que es más ágil y eficiente. Otro cosa es que ahora se usa el protocolo de comunicación de redes “estandar” (el conocido TCP/IP) para todo, incluso para la voz (es como hacen los programas como Skype, que agarran la voz y la codifican y empacan que paquetes tipo TCP/IP y la mandan como en red, para eso se ocupa procesadores muy poderosos). A eso se le llama VoIP (voz sobre IP) y la voz es completamente digital. La tecnología utilizada se llama “Long Term Evolution” (LTE), que requiere procesadores especiales para analizar las señales. Claro está, se ocupa teléfonos poderosos y nuevas torres.

¿Y qué esperamos? Bueno, esa tecnología ya la tenemos. El estándar dice que se debería poder tener velocidades de hasta mil millones de bits por segundo, pero actualmente solo se logra como 10 millones (en el Reino Unido se ha logrado 26 millones, pero en promedio en el mundo es 10). Nosotros andamos como en 5 millones según mediciones del año pasado. Y nuestra cobertura de 4G no es la mejor. ¿Por qué? Por varias razones: la 4G es cara y requiere que los usuarios paguen aparte por ella. Con muchos usuarios se hace rentable y eso da financiamiento para poner más torres. Pero para eso, los usuarios deben tener teléfonos 4G y una gran mayoría de los modelos que se venden no los tienen, por ende no hay mucho mercado.

Entonces, meter 4G no soluciona el problema que tenemos de saturación en 3G. No hay manera de mejorar las torres para que soporten más usuarios, tenemos limitadas las frecuencias, y ahora cada tico tiene más de 3 celulares y los conectan a internet celular y lo usan como si tuvieran una línea dedicada.
¿Estamos claros con el problema?

Explicando Internet Celular – Primera Parte: Frecuencias.

Hay mucha discusión sobre el pago por descarga y el famoso “uso justo” de internet celular. Por eso quiero explicar de la forma más sencilla cómo funciona esto y cuál es el problema.

Comencemos por explicar que los celulares no son más que radios que transmiten su información a través, pues, de ondas de radio. Para transmitir por el aire se necesita usar ondas. Las ondas se diferencian entre si por su frecuencia (digamos que la velocidad de las ondas). Así, alguien manda ondas en una frecuencia y alguien más escuha las ondas que andan en el aire a esa frecuencia y así se mandan el mensaje. Cuando un radio manda su música por ondas en, digamos, la frecuencia 91.7Mhz, y yo quiero oirla, pongo mi radio a captar las ondas de 91.7mhz y listo, escucho la música. El problema es que si dos personas mandan información en la misma frecuencia, el asunto se enreda en el aire y quien está escuchando recibe basura. Es por eso que una estación radio mandando música a cientos de receptores de radio no tiene problema, pero sí lo hay cuando son miles de celulares mandando sus ondas hacia la torre celular: no pueden usar la misma frecuencia a la vez. ¿Qué hacer? Bueno, los celulares trabajan en lo que se conoce como bandas: un rango de frecuencias. Así, si quiero usar una frecuencia, pero ya está ocupada, entonces busco otra dentro del rango que esté libre. Imaginemos esas frecuencias como carreteras de un solo carril por donde puede ir un camión de carga a la vez.

Bien, ¿qué pasa con internet? Bueno, para poder subir y bajar datos, se ocupa una de esas carreteras, se ocupa una frecuencia. La velocidad de internet se mide en bits por segundo. Un bit es una unidad de información, y puede estar encendido o apagado (puede ser un 1 o un 0). Pues bien, imaginemos que un bit es lo que puede cargar uno de esos camiones que hablamos, y mandar un bit implica usar la frecuencia para mandar el camión desde mi celular hasta la torre más cercana. Mientras mi camión viaja, ningún otro teléfono puede mandar sus bits por la frecuencia utilizada. Ahora, digamos que la operadora me dice que yo tengo derecho a 100 bits por segundo. Esto es, en un segundo puedo bajar 100 bits desde la torre hasta mi teléfono. Midiendo cuánto tarde un camión, me doy cuenta que para bajar un bit tarda 1 milisegundo. Como soy bueno en mate, sé que un segundo tiene mil milisegundos. Entonces ¿Por qué no puedo bajar 1000 bits en un segundo y no solo 100? Bueno, porque hay otros celulares esperando para usar la frecuencia también. Entonces, el sistema de tráfico aereo de bits me permite un camión al milisegundo 1, pero luego tengo que esperarme 9 milisegundos más antes de volver a traer otro camión. Así, cada 10 milisegundos bajo un bit y tengo 100 bits por segundo. Durante los otros 9 milisegundos entre cada bit mio, otros celulares pueden usar la frecuencia para bajar sus bits.

Lo anterior sería genial, pero sabemos que nunca obtenemos la velocidad que nos dicen, no obtengo 100 bits en un segundo. ¿Por qué? Bueno, como hay muchos celulares, puede ser que cuando se cumpla mi castigo de 9 milisegundos vaya yo a usar la frecuencia y alguien más esté bajando su bit, y hay fila para usar la frecuencia por la cantidad de celulares. También, como es por aire, cosas como las tormentas, los edificios, las montañas, dañan la señal y justo cuando era mi turno, la carretera estba mojada y mi camión se estrella y nunca llega, y si llega lo hace con la información destruída. Así, pierdo y pierdo bits y un archivo de 200 bits que debería bajar en 2 segundos por mi velocidad, termina bajando en 5 segundos.

¿Cómo es que no chocan entonces tanto? Bueno, porque no todo el mundo usa las carreteras a la vez. Así, hay momentos en que uso la carretera y está vacía, y cuando dejo de usarla yo la usa otro y así todos pueden enviar información compartiendo una carretera tan estricta. Pero, si salgo en hora pico, y todos usan la carretera a la vez, el asunto se vuelve lento y casi inmovil.

¿Por qué las operadoras no incrementan las carreteras? Bueno, hay un límite. El aire no se usa solo para celulares, las diferentes frecuencias que hay en el aire están repartidas con cuidado para muchas cosas, por ejemplo hay para radio (AM y FM), para televisión, para radios de onda corta, para control aereo, para GPS, para collares de ubicación de animales salvajes (sí, también usa radio), para carros de control remoto, para teléfonos inalábricos en el hogar, para puertas de garage que se abren con control, para monitores de bebés, para comunicarse con los cohetes espaciles, etc. Como verán, hay muchas cosas que ahora trabajamos inalábricas que usan frecuencias, así que no tenemos como que infinitas para repartir. Sumemos a eso que las ondas de frecuencia baja son mejores porque atraviesan edificios y obstáculos, pero las altas no. Por otro lado, las bajas no tienen mucho alcance, pero las altas sí. Por eso, para celular se usan de 824 to 849 mhz, que pueden atravesar obstáculos pero tienen el problema de no llegar lejos. Por eso se trabaja dividiendo la región en áreas pequeñas llamadas células, y poniendo en el centro una torre. Los teléfonos dentro de la célula pueden hablar con la torre del centro. Si me salgo de una célula, el teléfono automáticamente busca la torre de la célula siguiente. Genial, ¿no? Pero no es todo: súmele al problema que ocupamos varias frecuencias en un teléfono: ocupamos dos para hablar (uno para subir nuestra voz y otra para bajar la voz del otro), y para internet también 2, para subir datos y bajar datos. Un torre puede oír cierta cantidad de frecuencias, digamos 400, y entonces podría haber solo 100 teléfonos conectados a la vez. Cualquier otra que quiera, tendrá que esperar.

¿Por qué no mejoran sus equipos centrales entonces? No es un problema de equipos centrales, si así fuera, la gente que usa internet desde Jacó tendría la misma lentitud que los que usan en San Pedro, por el mall. En Jacó internet es super rápido, pero es porque no hay tanta gente pegada a las torres y entonces no se satura. En el Mall San Pedro es completamente diferente, internet no se mueve, y es porque hay cientos de personas pegadas a la misma torre y la saturan. El cuello de botella es en el tramo celular-la torre, porque de la torre a la central del operador y de ahí al internet internacional, no hay atascos (si los hubiera, el resto del país también sufriría). ¿Por qué no ponen más torres? Porque todas escuchan a las mismas frecuencias, no tiene sentido poner dos torres a la par, escucharían lo mismo, es como poner dos grifos en el mismo tubo de agua, cuando lo que ocupamos es otro tubo para tener más agua. Las torres se ponen separadas para dar mayor cobertura geográfica, no más velocidad.

¿Por qué no pasa lo mismo con Wifi o internet por fibra? Porque con Wifi, que por cierto usa otras frecuencias, solo se pegan las personas de la casa o de la empresa, cuesta que se sature. Con fibra, hay un cable que llega hasta su casa, porque lo que no usa frecuencia, usted tiene digamos que su carretera privada.

¿Entonces, no se puede hacer nada? Sí, en la parte 2 hablaré de algo que pueden hacer las operadoras para mejorar la velocidad y capacidad de las frecuencias. Pero también podemos poner nuestro grano de arena los usuarios. Veamos:

Nuestro teléfono tiene muchas aplicaciones corriendo detrás de bambalinas, y esas condenillas pasan pegándose a internet para bajar información. Muchos teléfonos tienen ahora opciones para bloquear el uso de internet en aplicaciones cuando ese internet en celular (datos en el aire). También puedo apagar el internet celular y encenderlo cuando en realidad lo ocupe.

Hace unos meses cambié de teléfono y reinstalé Facebook. Yo tengo un límite de 3Gb. Nunca lo uso completo, a pesar de trabajar en informática y pasar leyendo correos, buscando en internet artículos y Fecebuquiando mucho. Pero esa vez que lo reinstalé, no habían pasado 9 días de mis 30 del mes, cuando recibí la noticia que había gastado el 80% de mi cuota. Revisé mi teléfono y las estadísticas decían que había sido Facebook, que en 9 días se había comido más de 2gb. Cuando revisé, tenía encendida la opción de reproducir automáticamente los videos. Como sabrán, para reproducir un video, se baja una cantidad suficiente de datos del video para comenzar a reproducirlo. Por eso, son solo ir pasando los posts de Facebook, este pre-cargaba los video para reproducirlos, comiéndose mis datos. Lo apagué y resulta que durante los 21 días restantes no tuve problemas, y no llegué al límite. Algo tan pequeño puede estarse comiendo su cuota de datos. Revise.

Bien, espero que esto aclare un poco cómo está el asunto. La política de uso justo lo que pretende es que la gente que satura las torres por un uso abusivo de internet, busque como reducirlo, como cerrar la llave del grifo.

Los veo en la parte 2, donde discutiremos sobre las generaciones y lo que se está haciendo para mejorar el problema.

Seguridad Bancaria: Algunos Consejos

Ha ocurrido una nueva “ciber” estafa en un banco estatal. La víctima creyó en un anuncio fraudulento en Facebook (SCAM) que la llevó a una página falsa igual a la de su banco, donde ella ingresó (siendo sus credenciales capturadas por los cibercriminales) y acto seguido los malhechores ingresaron al banco real con las credencias robadas y pasaron el dinero a otras cuentas.

¿Qué hacer para prevenir estos casos y otros ataques a los sistemas bancarios? He aquí algunos consejos para usuarios y para los bancos.

Usuarios:

Nunca ingrese a la página de un banco siguiendo un enlace. Los enlaces tienen dos partes, el texto que usted ve y la dirección a la que se dirige (que usted no ve). Así el texto puede decir el nombre del banco pero la dirección lo manda a una página falsa.

Tenga malicia y revise que la página es la correcta. Todo banco debe usar un certificado que valida que es el banco. En los nuevos navegadores, ese certificado muestra el nombre del banco junto a un candado y de color verde en la barra de dirección. Revise que es el nombre correcto y si tiene dudas, siempre llame al banco. Pueden intentar engañarlo con un nombre falso muy parecido, con solo cambiar una letra como “Bamco” ya puede parecer el nombre correcto, pero no lo es. Que aparezca el candado no es suficiente, cualquiera puede poner un candado verde con un nombre muy similar. Si su navegador no muestra esto, actualícelo o cámbielo.

Nunca use la misma contraseña en su banco y en otros sitios. Muchos sitios no tienen tanta seguridad y las contraseñas usadas en ellos son robadas y vendidas en el mercado negro. Así, si usó la misma y se la roban en otro sitio, la pueden usar en su banco. Tampoco use de contraseña datos que tenga en sus redes sociales, como fecha de nacimiento o nombre de la mascota, son las primeras que prueban los cibercriminales.

Nunca use la web bancaria mientras tiene otros sitios abiertos. Algunos tienen código malicioso que puede enviar solicitudes a la sesión abierta del banco en su navegador, y el banco no puede saber que no es usted el que hace eso.

Bancos:

Proveer segundo factor de autenticación para transacciones riesgosas (no necesariamente ingreso). Ese segundo factor no se debe configurar en línea. (e.g. un correo o teléfono para mandar una clave no debe poder cambiarse en línea, porque carece de sentido). Las tarjetas de códigos no son tan efectivas y el OTP no protege contra el ataque de intermediario, por lo que se sugiere firma digital para transacciones grandes.

Limitar las transferencias por monto y por día. Nunca enviar datos como cuentas del usuario ni usar cuentas de usuario o datos que ya se conocen provenientes del browser (reposting). Implementar transferencias a cuentas favoritas, que solo pueden agregarse con segundo factor de autenticación.

No aceptar transacciones no requeridas (llevar control de las pantallas y el flujo seguido por el usuario, y no aceptar transacciones fuera de ese flujo para evitar ataques de CSRF).

Llevar control del acceso del usuario (dispositivo e IP) y solicitar al usuario via segundo factor (correo o SMS) que valide el ingreso desde un computador nuevo nunca antes usado.

Cada día hay más riesgos y debemos estar todos preparados.