Explicando el problema fiscal

Dada la discusión que ha despertado el gobierno con su problema de liquidez, es menester explicar un poco cómo está el asunto. Comencemos con una analogía.

El gobierno es como un administrador de un condominio. Es encargado del mantenimiento de todo el condominio (menos las casas por dentro). Para eso, el administrador cobra una cuota a todos los dueños. También contrata a algunos de los dueños para que hagan trabajos, como pintar las bancas, cortar el zacate en zonas verdes o limpiar la piscina.

Este administrador también se dio cuenta de que la gente ocupa arreglos dentro de su casa. Es por eso que decidió crear una empresita dentro del condominio, Mantenimiento Para Usted (MPU). La MPU es una empresita que tiene su dinero aparte del dinero del condominio y que puede cobrar a los dueños por sus servicios.

Pues bien, el administrador tiene en el banco, a nombre del condominio, una cantidad de plata. Cada año, hace un presupuesto de lo que le costará darle mantenimiento a todas las cosas. Presenta ese presupuesto a un grupo de dueños que es un comité que tiene que aprobárselo. Una vez aprobado, el administrador debe usar la cuota para poder pagar por todas las cosas de ese presupuesto. Pero tiene algunos problemas.

Resulta que a veces hay dueños que se esconden o hacen triquiñuelas para no pagar la cuota. Entonces, la plata no alcanza para todos los arreglos. El administrador entonces pide prestado para hacer los arreglos, sea a los mismos dueños o a bancos externos. El administrador también, cuando tiene algo de plata, la pone en el banco para que gane intereses. Eso lo hace con bonos, que tienen un vencimiento. Así, esa plata le genera intereses, pero no la puede tocar hasta que se venza el bono.

Cuando termina el año, el administrador se da cuenta que gastó más de lo que recibió. Posiblemente tuvo que pedir prestado o se comió parte de la plata que tenía en el banco. Lo que pasa ahora con el gobierno es que a medio año tiene que pagar algunas cosas y no tiene plata para hacerlo. Los inquilinos pagarán su cuota del otro mes, pero todavía falta. También puede que haya plata puesta en bonos, pero el administrador no puede tocarla hasta que venza. El administrador trata de vender bonos, pero la gente no le tiene confianza y no compra. Ese es el estado en el que estamos.

Ahora, ¿Por qué estamos así? Bueno, esa diferencia entre lo que se recibe y lo que se gasta se llama déficit. Hace muchos años más bien teníamos lo contrario, superavit, pero por diferentes problemas se comenzó a gastar de más. Hubo una crisis mundial en el gobierno de Oscar Arias que amenazó con dejar con hambre a mucha gente, así que se hicieron cambios, como contratar mucha gente por parte del gobierno, para evitar el desastre. Con eso se logró soportar la crisis, pero generó un problema: ahora había mucha gente contratada, más de lo que se ocupaba. También, se hicieron muchas leyes que daban dinero a ciertas instituciones pero sin un sustento de dónde sacar la plata. También hay que pagar pensiones en algunos regímenes como el Magisterio, y con el incremento de personas pensionadas (mejora la expectativa de vida) ese monto crece.  Encima de eso, para poder pagar lo que hacía falta, se sacaron préstamos y ahora tenemos que pagar intereses, cada año más caros. Es decir, creció el gasto.

Pero no solo fue eso, también se redujo el ingreso. Existe la gente que evade y elude pagar sus impuestos. Evadir es hacer cosas indebidas para no pagar(como no dar factura). Eludir es usar técnicas válidas y legales, pero no éticas, donde se evita el pago (como hacer compañías de papel). Entonces, lo que esperamos recoger de las “cuotas” no se recoge. ¿Son las grandes compañías las que no pagan? Pues no, según las Controlaría, las compañías catalogadas como “grandes” pagan la renta y su pago corresponde a un 70% de lo que se recoge por ese concepto. Es decir, hay un montón de evasión y de elusión en compañías pequeñas y profesionales liberales, cosa que da de qué pensar.

Lo otro que afecta, es que con nuevos ingresos a la vida laboral, los trabajos han cambiado. Según Helio Fallas en un informe de hacienda presentado en el 2015, hubo cambios importantes en el tipo de trabajo. Ahora hay más empleo en el sector de servicios, que no tributa, y menos en los puestos que sí tributaban. Esto es, hay más gente trabajando donde no se cobra impuesto. Por último tenemos otro problema con los diferentes TLCs. Estos son acuerdos comerciales donde se negocia dejar de cobrar impuestos a ciertos productos con tal de que no nos cobren impuesto a nuestros productos. Eso implica que dejamos de recolectar impuestos por exoneración. A mediados de los 80, se recolectaban aranceles por un monto cercano al 3.5% del PIB, lo que ahora se recolecta apenas llega a un 0.6%. Ahora, si se elimina el arancel de importación, el producto es más barato, y al ser más barato, el impuesto de venta es menor. Claro, todo esto reduce la cantidad de ingresos y aumenta el déficit.

Todo lo anterior hace que la plata que se ocupa gastar es mucha más que la que se recibe, y cada año ese monto se incrementará. Así, pasó el gobierno de Chinchilla y no se pudo hacer mucho. De hecho, al final de ese gobierno, mucha gente se puso de acuerdo para hacer un plan que aliviara el problema, incluyendo a Ottón Solís, pero las bancadas del PAC y el FA bloquearon el proyecto, y aunque se aprobó en primer debate, se mandó a la SalaIV que se lo trajo abajo. Ese mismo año, el candidato Luis Guillermo Solís dijo que no había necesidad de planes ni nuevos impuestos, que todo era cuestión de reducir gasto y que trabajaría en eso durante los primeros dos años.

¿Qué pasó en esos primeros año? Hubo incrementos. Se elevó el aporte a las universidades (FES), y a pesar de que la inflación estaba muy baja, se dio un incremento de 4 % a los salarios. Ese aumento fue criticado por muchos y se temía que hubiera impacto en gasto, pero el gobierno no hizo caso y desdeñó esas recomendaciones. Luego, ya el gobierno vio la necesidad de poner impuestos, pero ahora los diputados le dijeron que lo aceptaría solo si rebajaba el gasto. Hasta el día de hoy los diputados siguen pidiendo al gobierno que baje el gasto.

Ahora, se da esta falta de liquidez. El gobierno dice que necesita más impuestos, pero los diputados no dan el brazo a torcer. El gobierno dice que sí hizo rebajos, y pone como ejemplo rebajos en pensiones de lujo, recorte en convenciones colectivas y algunos gastos varios. El problema es que los gastos varios son una nimiedad (es como deber cuatro millones de colones y que pida un descuento de 20 colones). Lo de las pensiones son solo unos 17 mil millones, igual muy poco. Y la parte del rebajo de convenciones colectivas, eso no afecta. ¿Recuerdan el MPU? Esa empresita que el administrador del condominio creó. Pues bueno, recortar las convenciones del BCR, Japdeva y Recope es como recortar el gasto de esa empresita, su dinero es aparte y no afecta el gasto de gobierno ni el déficit.

¿Está en realidad creciendo el gasto? Bueno, como se puede ver en el gráfico de Distribución de Gasto (tomado del boletín de Hacienda del Julio 2017), hay un crecimiento constante, y los que crecen son los salarios y las transferencias. En el cuadro de Crecimiento, se puede ver cómo crecen las remuneraciones, las transferencias corrientes y los intereses. Dice el boletín: “El gasto total del mes de Junio fue de ¢538.801,9 millones, presentando un aumento de 1,8% con respecto al mismo mes de 2016. El monto acumulado de gasto, enero – Junio 2017, es de ¢3.119.476,1 millones, mostrando una variación del 9,9% con respecto al mismo periodo del año anterior“. Es decir, de un año a otro subió casi un 10%, pero la inflación está por el suelo.

Pero ¿Se puede recortar? Un verdadero recorte debe venir de los lados que más peso tengan en el gasto. Como se puede ver en el cuadro de Estructuras de Gastos Totales, los dos rubros principales son las transferencias corrientes y los salarios. Revisemos cómo están compuestos.

El cuadro de remuneraciones por ministerio nos da una idea de que el que más salario devenga es el MEP (justamente, el MEP tiene una convención colectiva que sí afecta el gasto del gobierno, pero esa convención no se denunció, el gobierno decidió dejarla que se renovara automáticamente). El salario se compone de una base, cargas sociales y pluses. En el cuadro Remuneraciones Distribución Porcentual se ve que el salario base es apenas un 38 %, mientras que los pluses se comen un poquito menos de la mitad. Esos tienen un crecimiento más acelerado con pluses como las anualidades (que crecen año con año). Contener el gasto implicaría frenar esa escalada. Dice el boletín de Hacienda: “En el mes de Junio las Remuneraciones aumentaron 1,5% con respecto al realizado en el mismo mes, pero de 2016. Los intereses internos presentan un aumento de 24,5%, y los gastos de capital muestran un decrecimiento 40,2% explicado por la caída en las transferencias al sector público, privado y con recurso externo en dicho mes.”

 

Ahora, si nos vamos para el lado de las transferencias, tenemos otra repartición que es difícil recortar. Dice el boletín: “El monto acumulado de transferencias corrientes a Junio es de ¢1.213.580,7 millones y presenta un incremento del 8,3% con respecto al mismo periodo en el año anterior, de los cuales, ¢822.706,2 millones (67,8%) se destinaron al Sector Público, ¢368.627,5 millones (30,4%) al Sector Privado y ¢19.296,1 millones (1,6%) a transferencias con recurso externo. Entre las transferencias giradas al Sector Público destacan las destinadas al Fondo de Educación Superior por ¢257.686,2 millones, ¢100.565,2 millones para el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares; ¢30.593,1 millones al Instituto Mixto de Ayuda Social, ¢125.987,9 millones a las Juntas Administrativas y de Educación y ¢203.284,3 a la Caja Costarricense de Seguro Social. De las giradas al sector privado, ¢322.927,4 millones se han destinado al pago de pensiones con cargo al Presupuesto Nacional, destaca además el pago de prestaciones legales y otras por ¢19.139,1 millones e indemnizaciones y reintegros por ¢10.976,5 millones“. O sea, más de 320 mil millones de lo que se lleva gastado a Junio se van a pensiones, lo que representa un 27 % del gasto total en este rubro. A las Universidades se va al 21 %, a la Caja un 17 % y a las juntas de educación un 10 %. Como podemos ver en el gráfico también del boletín, Pago de Pensiones Distribución Porcentual, vemos que el 78 % del monto de pensiones va para el magisterio.

¿Qué cosas puede manejar el gobierno? En particular, las partidas de bienes y servicios. Pero eso, como se ve en los cuadros de arriba, representa apenas un 2.5 % del gasto. Sin embargo, está creciendo. Dice el boletín: “A nivel acumulado (enero – Junio 2017), la partida de compra de bienes y servicios presenta un aumento del 17,5% con respecto al mismo periodo del año anterior. Este rubro de gastos corrientes está compuesto por las partidas de “Servicios” y Materiales y Suministros, la primera presenta un crecimiento de 22,0% con respecto al mismo periodo, (enero – Junio 2016), y Materiales y Suministros, presenta un incremento de 0,1%. Además en esta partida se incluyen las comisiones y otros gastos los cuales aumentaron ¢1.455,7 millones. La subpartida que presenta un incremento es la de servicios básicos que aumentó 14,1% (¢1.377,5 millones); alquileres 17,0% (¢2.311,2 millones), Servicios de Gestión y Apoyo 11,8% (¢954,9 millones), Seguros 19,2% (¢1.858,9 millones) y otros servicios aumentó 45,1% (¢4.639,0 millones). En la subpartida de Servicios, destacan el crecimiento de los Alquileres de Edificios, Locales y Terrenos, servicios básicos y otros servicios”. Como se podrá ver, hay un crecimiento importante, pero el efecto es muy bajo en el costo. Recortar ahí no va a eliminar el déficit.

¿Qué nos espera entonces? Esperar que el gobierno y los diputados se pongan de acuerdo para reducir gastos (recortando transferencias por ley, poniendo tope a anualidades. Ordenando salarios) y recuperando más impuestos (gravar servicios exonerados hasta ahora, mejorar el control cruzado, aprobar el IVA para mejor control). El dólar puede subir y también los intereses de préstamos, por eso es bueno ir amortizando y pasando los préstamos a la moneda del salario de uno.

Espero que esto haya aclarado el panorama.
ps. Agradecimientos a Edgar Valverde y Felipe Guevara por sus explicaciones en el tema sobre lo que se basa esta nota

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