Mitología del FIV

Entrando a discutir el FIV, me he dado cuenta que muchas personas no entienden el procedimiento y están llenos de mitos sobre lo que pasa, incluso sobre los que dijo la CIDH. Este artículo intenta clarificar todas esas dudas y malentendidos.

Proceso FIV.

Pueden ver un video que lo explica aquí. Primero, el proceso del FIV requiere la cosecha de varios óvulos maduros. Como usualmente se madura solo uno por mes, a la mujer se le hace un tratamiento hormonal para que se maduren varios óvulos, entre 4 y 10. Estos son recogidos del ovario (procedimiento que algo de riesgo).
Estos óvulos son analizados y se desechan los que no se ven bien. Los sanos son entonces inseminados (se les pone con espermatozoides para que estos los fecunden, o si el semen no es de buena calidad, se inyecta el espermatozoide directamente con una técnica llamada ICSI). De dicha inseminación, algunos de los ahora cigotos (seres humanos de una célula) comienzan a desarrollarse y comienzan a ser observados. A las 24 horas, la célula dentro del cigoto se divide, y pasa a llamarse embrión. Aquellos que no se dividen son desechados.
Así pasan 5 días, durante los cuales se hace una selección y se desechan aquellos que no se desarrollan bien. Incluso, hay una evaluación llamada Diagnóstico Genético Preimplantatorio (PGD en inglés) que se basa en la extracción de una célula de cada embrión candidato y su análisis para determinar si no hay enfermedades genéticas. Si las hay, entonces el embrión se desecha. Esto tiene su costo y sus problemas éticos, por lo que no en todo lado lo practican.
Una vez que se llega a los 5 días, se escogen los mejores embriones y se seleccionan 3 (por convención) para implantarlos en el útero. No se meten más porque podrían darse un embarazo múltiple. Con 3 al menos sería trillizos si los tres pegan. Los demás se vitralizan, que es una técnica de congelado. Se guardan por si la implantación falla, así se pueden reutilizar en una nueva implantación.
De los implantados, puede que todos se adhieran al útero, puede que solo algunos o que ninguno. Es más, puede que se adhieran pero que el bebé sea abortado naturalmente por otros problemas.
Hay muchas estadísticas sobre la efectividad del FIV. Para las clínicas, su futuro comercial está asociado a la mejor probabilidad de éxito, por eso los número que dan no son confiables y por eso también seleccionan a los pacientes que tienen mejor prospecto de éxito. En este artículo de la universidad de Navarra, hablan del 45% de éxito (http://www.unav.es/cdb/dhbapfivet.html).  Un artículo de las actas del III Congreso Internacional  en Reconocimiento de la Infertilidad, escrito por Alejandro Leal Esquivel , se indica que para que nacieran en Europa 58 809 niños, se requirieron 486 981 embriones, una pérdida del 87.92 % Tal artículo  también arroja datos sobre los problemas al parto, enfermedades en el futuro de los niños nacidos con dicha técnica y las complicaciones de los embriones congelados.
¿Qué pasa con los embriones congelados? Eso se deja a cada país. En España, por ejemplo, los embriones pueden mantenerse o desecharse por pedido de la pareja, incluso por razones de “calidad”. En Uruguay, se mantienen por un año prorrogable, y las parejas pueden donarlos o mandar a destruirlos. También hay problemas si las parejas ya no quieren más hijos, si mueren o se divorcian. En el 2013 en Uruguay, un fallo en el proceso de mantenimiento de embriones congelados, hizo que 7 murieran quemados . La sentencia fue severa para la empresa que los mantenía, indicando que no por ser embrión se debía eliminar el concepto de persona y tratarse como una cosa o producto.  Pero eso lo veremos más adelante cuando hablemos de la CIDH.
Como se puede ver, es un tema muy complejo, ética, biológica y legalmente. No es tan simple como permitir o no el FIV, hay una serie de problemas que deben de quedar bien definidos en la ley. Por ejemplo, indicar que todos los embriones obtenidos sean implantados. Esto implicaría congelar los óvulos (preinseminación) y solo fecundar a tres, que son los que se implantarían. O permitir inseminar a más y congelar. Esto puede reducir la ya baja tasa de éxito, porque no se puede hacer más de 5 ciclos por pareja. ¿Complejo, cierto?
Pero sí tenemos claro lo siguiente:
1. El embrión es un ser humano y en muchos lugares se le da rango de persona
2. La pérdida de un embrión es un problema ético y tiene consecuencias legales en ciertos países.
3. Se requiere de legislación clara sobre el manejo de los embriones sobrantes.

Pasemos a un segundo Mito: La CIDH y su sentencia para Costa Rica.

Según he aprendido de las discusiones, mucha gente cree que la CIDH le dijo a Costa Rica que los embriones no son humanos y que no tienen derecho a la protección de su vida. La realidad es otra.
La sentencia de la CIDH   en ningún momento dice que el embrión no es un ser humano. De hecho, lo acepta, y acepta que el embrión puede tener derechos de protección de la vida.

 

Es por eso que su razonamiento se va por otro lado, indica en los párrafos 188 y 258 que la protección existe pero es “gradual”. Pero en 258 también dice que aunque el estado puede proteger el embrión, no puede hacerlo en detrimento de otros derechos que la convención también protege, como el de la vida privada.  Es decir, los dos son derechos, pero el primero no está contemplado con mayor fuerza en la convención que el segundo, por tanto gana el segundo.
¿Queda claro? Tenemos derecho a defender la vida y la convención lo dice así, solo que esa defensa es gradual, se tiene más derecho a la vida según más edad se tenga. Así, los embriones y no natos no tienen tanta protección y podría incluso tener más poder el derecho privado. Así de nefasta es la sentencia.
Ahora, la defensa de Costa Rica está basado en la frase que dice que se defiende la vida desde la concepción. La CIDH dice que malentendimos la frase, que dicha defensa no es absoluta, y que hay otros derechos por encima de la vida en ciertos casos. Esto implica que se firmó un documento que decía una cosa muy distinta a la que estamos defendiendo, eso o nos cambiaron la letra e interpretación alegremente.
Espero quede claro lo que la CIDH dice y cómo hizo para que una frase tan clara sea leída de una forma muy distinta. Lo importante es que el embrión fue reconocido como ser humano, simplemente se le despojó de derecho a la vida porque la convención “no lo cubre”. Pueden leer más detalles en mi artículo sobre la sentencia nefasta .

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