Aborto: Discusiones Posiblemente Superadas

Dentro de toda discusión sobre el aborto, los que están a favor del mismo (los conocemos como “pro-choice” o “pro derecho a decidir”) enuncian repetidamente una serie de conocidas posiciones y afirmaciones que han sido estudiadas y tratadas ya tantas veces como foros sobre el tema han existido. La mayoría han sido ya aclaradas, rebatidas, y son afirmaciones que usualmente no van a aportar nada nuevo a una discusión a menos que sea para aclarar o explicarlas a personas que no conocen del tema. Paso a dar una lista de estas posiciones y por qué las considero ya superadas.

Sobre el ser humano

Desde hace mucho tiempo se ha venido discutiendo la definición misma del ser humano. Los pro-choice han intentado asentar la idea de que el ser humano llega a tal estado en un momento dado, antes del cual no tiene rango de persona, y por tanto no tiene derechos ni vida, puede ser desechado como una cosa sin ningún problema moral. El problema es la definición de “ese” momento. Usualmente, tal momento se ha propuesto utilizando criterios pseudo-científicos, basadas en datos biológicos y estadísticos pero que es claro que no pueden aplicarse tan antojadizamente. Veamos.

La biología explica que los gametos son células haploides. Esos no son humanos, son células sexuales. Cuando estas entran en contacto, sus núcleos se fusionan y se crea un organismo unicelular, no una célula. Este organismo al poco tiempo duplica su célula interna y se convierte en un organismo pluricelular. No hay duda científica de que estamos ante un organismo vivo y totalmente aparte de la madre. Por tanto:

  • Inicio de la vida. Del Cigoto para arriba, es un organismo vivo, no se puede decir que es un grupo de células como las de una uña. Esta es una de las expresiones pro-choice, muy recurrente y totalmente equivocada. La ciencia ha determinado el inicio de la vida al momento de la fecundación. Ver “When Does Human Life Begin? A Scientfic Perspective” de Maureen L. Condic, Associate Professor of Neurobiology and Anatomy at the University of Utah School of Medicine.   Maureen analiza el concepto de inicio de la vida, no solo la humana, y el criterio que la ciencia usa para identificar a “un ser vivo”. Con esto concluye que la vida, un ser vivo, inicia en la fecundación.
  • El Cigoto es un organismo humano. Dado el hecho de que hay un ser vivo, se intenta inculcar la duda sobre si esa vida es realmente humana. Se afirma que es un grupo de células que, por ser originarias, madre, puede llegar a ser cualquier cosa. Claro, esa afirmación no tiene sustento científico. No es posible que el cigoto crezca para ser algún otro animal, mucho menos una planta. La biología y genética nos dicen que el desarrollo es de un humano. Ahora, la declaratoria propia de humanidad al ser vivo puede que sea un tanto filosófica, tanto como decir que uno se hace ciudadano al alcanzar la mayoría de edad: ¿desde qué momento se puede decir que ese ser vivo es un Ser Humano? Clinton Wilcox hace un resumen interesante sobre el tema donde, desde un punto de vista filosófico y usando lógica común, nos damos cuenta que la indefinición de la humanidad del embrión no tiene sentido, que elementos como la percepción, similaridad, falta de desarrollo o las capacidades no pueden definir quién es humano y quien no.
  • Declaratoria de persona. El cigoto es un humano por naturaleza, comprobado científicamente, y también su definición de humano, comprobado con filosofía y lógica; pero su designación como “persona de derecho” no le corresponde a la biología, porque eso es un estado jurídico. Es decir, intentar que la biología nos diga cuándo podemos considerar a este ser humano una persona con derechos no tiene sentido. En este punto, se ha intentado decir que en cierto momento del desarrollo del humano se da un cambio que lo convierte en persona (en realidad, originalmente se intentó esta técnica para definir el inicio de la vida, pero eso ya lo definió la biología hace tiempo). Se ha propuesto que sea el momento en el que el feto llega a tener cerebro, o cuando tiene desarrollado su sistema nervioso, o cuando ya tenga corazón.  Todas esas propuestas no tienen fundamento, aunque las proponga un científico como Carl Sagan ( Billions and Billions, Cap. 13 ), debido a que son propuestas que usan puntos detectables científicamente, pero siguen siendo antojadizas. A pesar de eso, es “válido” jurídicamente (lo moral es otra discusión) decir que una persona no tiene el derecho a la vida o que lo tiene pero no es absoluto (que en ciertos casos lo pierde o no se le otorga). Ya ese portillo lo usó la CIDH contra Costa Rica en su sentencia del FIV, al igual que muchas cortes en el mundo donde le restan derecho a la vida a ciertas personas y los condenan a la pena de muerte. Lo mismo aplica en el aborto en las fases terminales del embarazo (a pesar de ser un ser humano que incluso puede vivir fuera del útero, las leyes indican que no se considera objeto de derecho hasta que no nazca –  esto se conoce como el “Born Alive Rule” ). El punto es que es algo que moralmente es incorrecto, pero jurídicamente es posible. Bajo estas reglas es que se permite el aborto en muchos lugares. Lo importante aquí es dejar claro que lo que se discute es la eliminación del derecho a la vida a un ser humano.
  • Las 12 semanas. Uno de los alegatos más comunes es el que dice que la comunidad científica ha definido que antes de las 12 semanas no se tiene a un ser humano. Eso, por todo lo que hemos visto, es totalmente falso. Las famosas 12 semanas representan el primer trimestre el embarazo, escogido como punto de estudio simplemente porque el embarazo en humanos tiene 9 meses y se ha partidos en tres por comodidad. No tiene nada de especial, no ocurre nada en la semana 12 que marque algún hito de un antes y un después. La mayoría de los países aceptan el aborto antes de las 12 semanas porque sus legisladores no entienden nada de esto. Muchos médicos sugieren el aborto antes de las 12 semanas pensando en la mujer, dado que abortos tempranos causan menos daños a ellas y aunque haya riesgos y daños, estos son menores.

Sobre las estadísticas del aborto.

Hay tres tipos de estadísticas utilizadas para impulsar el aborto. La primera se refiere a mujeres jóvenes que están en embarazo. La segunda da cuenta de la cantidad de abortos que se realizan. La última habla de la cantidad de muertes causadas por embarazo.

1. La cantidad de jóvenes embarazadas denota abuso, poca educación, protección al abusador. En este caso no hay ningún indicador que nos sugiera que el aborto vaya a mejorar esta relación. Por el contrario, el acceso al aborto y a la anticoncepción de emergencia ayuda al ciclo de violencia. Nuevas regulaciones se están buscando para que las menores puedan solicitar aborto sin conocimiento de sus padres. Esto permitirá a los abusadores manipular a las jóvenes, abusarlas y desechar “la prueba” sin que los padres sepan. Lo dice el artículo “Aborto en casos de violación: Perpetuando un ciclo de violencia”  directamente: “el aborto inducido por coerción es cada vez más frecuente, y se encuentra entrelazado en una compleja cadena de eventos asociados a diversas formas de violencia contra la mujer que impactan seriamente su salud mental posterior”. Algunas legislaciones permisivas para con el aborto, como la española, han comenzado a echarse para atrás justamente por este efecto negativo.

2. La cantidad de abortos tampoco nos dice mucho. Un buen estudio nos debe indicar las razones por las que se aborta, qué poblaciones lo están haciendo, edades, etnia, nivel de estudio, algo que de alguna luz sobre el proceso que empuja a una mujer a buscar aborto. Asumir que es una decisión común no coaccionada, que simplemente es porque quieren abortar, es negligente y absurdo. En Julio del 2013, el BMC Women’s Health  publicó un estudio que trataba de identificar las razones por las que las mujeres buscan abortar. Las respuestas eran complejas pero se identifica que hay coerción de pareja y familiares, más la situación socioeconómica. Un porcentaje indica que  ya tenían suficientes niños o no era el momento adecuado. En otro estudio publicado en el 2005 por Guttmacher  (instituto por cierto que apoya el aborto)  se indica: “La decisión de tener un aborto es típicamente motivada por múltiples, diversas e interrelacionadas razones. Los temas de responsabilidad hacia otros y la limitación de los recursos, tales como restricciones financieras y la falta de soporte de la pareja, fueron recurrentes en todo el estudio”. Si se analizan todas estas razones, nos damos cuenta que no hay ninguna que no se pueda solucionar dando al niño en adopción.  Es más, programas de apoyo a estas mujeres han logrado bajar la tasa de abortos. Este artículo en Milenio explica que muchas son coercionadas por gente cercana, pero que dándoles apoyo deciden seguir con el embarazo y dar en adopción, reduciendo efectivamente la tasa de abortos.

Hablando de Guttmacher, se ha criticado su metodología estadística. En el artículo “Sobrestimación del aborto inducido en Colombia y otros países latinoamericanos” en mayo del 2012, , diferentes académicos chilenos (instituto MELISA) analizaron los estimados del instituto Guttmache en 8 países latinoamericanos y encontraron que la “metodología del Instituto Guttmacher sobrestima en más de nueve veces las complicaciones hospitalarias por aborto inducido y en más de 18 veces el número total de abortos.” Coincidencialmente, dicha metodología es la que sigue la Asociación Demográfica Costarricense en su informe “ESTIMACIÓN DEL ABORTO INDUCIDO EN COSTA RICA, 2007”, publicado en Junio del 2008, que dice en su resumen ejecutivo (y lo explica en detalle en el capítulo 2 Metodología) lo siguiente: “La estimación del número de abortos que ocurren anualmente se calculó mediante una metodología validada y empleada en varias ocasiones por el Allan Guttmacher Institute, que recoge las opiniones y percepciones de expertos en el tema y las combina con la información y los registros médicos de los centros de salud”.  Se recuerda que dicho informe levantó mucha discusión sobre el aborto en el país y los grupos que lo apoyan han venido clamando por eliminar la prohibición del mismo basados en esos números alarmantes. Nos dicen los académicos chilenos: “En otros países de Latinoamérica, como Argentina, Brasil, Chile, México, Perú, Guatemala y República Dominicana, la metodología del Instituto Guttmacher también sobrestimó largamente la cifra de abortos. Estos resultados llaman a la cautela con este tipo de informes que alarman a la opinión pública”. El instituto ha negado dichas fallas, pero otro estudio ha revalidado el problema metodológico en una estimación para México

3. La muerte “por embarazo” es mencionada en muchos reportes periodísticos, en números muy alarmantes, y eso es cosa más seria. Un análisis más cercano a los estudios nos indica muchas cosas. Los resultados en algunos países se deben al poco acceso que tienen las mujeres a instancias de salud. Su embarazo no es cuidado ni se les da soporte y por tanto mueren por complicaciones tan simples de resolver que es una verdadera injusticia. La misma OMS lo explica en su estudio: en una tercera parte la muerte es a la hora del parto o después a causa de hemorragias por un parto mal atendido. La segunda causa son los desórdenes hipertensivos, que se pueden controlar de manera sencilla con sulfato de magnesio.  Luego está el otro grueso, que son las que mueren por aborto clandestino. En ambos casos, la culpa no es del embarazo, sino de un inexistente cuidado sanitario. La solución no es entonces dar aborto sino cuidados a la embarazada, no solo médicos sino de apoyo, psicológicos, sociales. Otros estudios como el de Reviews in Obstretics and Gynecology  mencionan los problemas de retraso en el acceso a salud durante el embarazo, y parte por el uso de abortos inseguros. Es más, en el estudio de los doctores chilenos de MELISA indican en su segundo reporte sobre México que “Actualmente, aproximadamente el 98% de las muertes maternas en México están relacionadas a causas diferentes al aborto inducido, tales como hemorragias, hipertensión y eclampsia, causas indirectas y otras condiciones patológicas”. Con estos números, es claro que el problema no es el aborto inseguro.

Sin embargo, la sugerencia de llevar a cabo abortos “seguros” (una lógica directa que no conlleva mucho análisis de la complejidad de la problemática) ha sido llevada a cabo en muchos lugares con resultados nefastos. Estudios recopilados en el wiki de Abortion Risks, muestran la mortalidad real causada por el aborto en general, el inseguro y el seguro. En “’Deaths associated with abortion compared to childbirth: a review of new and old data and the medical and legal implications. Reardon DC, Strahan TW, Thorp JM, Shuping MW. The Journal of Contemporary Health Law & Policy 2004; 20(2):279-327.”  se hace una revisión uno a uno ligando bases de datos de abortos, nacimiento y mortalidad, para concluir que muertes asociadas al embarazo son de 2 a 4 veces más frecuentes en mujeres que abortaron que entre las que llegaron a término en el embarazo. Justamente, la famosa sentencia Roe vs Wade que dejó libre el acceso al aborto en los Estados Unidos se basa en la premisa que había más mortalidad por aborto era menor que las que llevaban a término, y es refutada aquí.

¿Por qué alguien que aborta tiene más probabilidades de morir que alguien que completa su embarazo, aun cuando sea un aborto seguro? Hay que diferenciar las muertes en maternidad por causas de mala salud y protección, de las muertes ligadas a la maternidad en el momento o después de dar a luz. Complicaciones siguientes al hecho, efecto a largo plazo, son detonantes de afecciones que terminan con la vida de las mujeres. En “’Deaths associated with pregnancy outcome: a record linkage study of low income women. Reardon DC, Ney PG , Scheuren FJ, Cougle JR, Coleman, PK, Strahan T. Southern Medical Journal, August 2002, 95(8):834-841.’” , se hace un estudio de mujeres Norteamericanas de bajo ingreso, ligando los nacimientos y abortos a certificados de defunción (tratando de repetir otro estudio similar realizado en Finlandia). Se ha encontrado que las tasas de mortalidad asociadas con abortos persisten, explicadas por conductas auto-destructivas, depresión y otras enfermedades agravadas por el aborto. Es más, este otro artículo  lista todos los problemas sicológicos contraídos luego del aborto, totalmente documentados, que incluyen desde depresión hasta suicidio.

Entonces, ¿hay que asustarse por las estadísticas? Sí, pero enfocándonos en los problemas de la salud de la mujer.  Es más, el caso de Chile es digno de mencionar. Su tasa de mortalidad materna ha bajado drásticamente en los últimos 50 años, en casi un 93%, “a pesar” de sus leyes contra el aborto. Estudios muestran que mejoras en la educación y las facilidades de salud causan tal mejora, y que las leyes anti aborto no producen efecto negativo que se pregona. Es más, en el reporte del WEF, The Global Gender Gap del 2009  se puede notar que son los países que tienen leyes restrictivas sobre el aborto, los que tienen una menor tasa de mortalidad, en comparación con los que son abiertos al aborto que tienen tasas más altas de mortalidad femenina ligadas al embarazo.

Yendo aun más allá, la misma maternidad prueba ser beneficiosa. Se han realizado estudios para determinar si las células madre presentes durante el embarazo (las del bebé) pueden pasar al cuerpo de la madre y ayudarla. Se han encontrado evidencias de recuperación de ataques al corazón causados por tal intercambio.  Este es otro artículo relacionado a este descubrimiento.
Una lista de investigaciones relacionadas al efecto adverso del aborto en la salud de las mujeres puede encontrarse aquí.

Sobre el derecho a decidir.

A pesar de quedar demostrado que el aborto no es tan positivo como se piensa, siempre hay centros y movimientos que lo impulsan como una salvación para las mujeres. El enfoque se da en la mujer, a quien se le pregona que tiene derecho a decidir sobre su cuerpo. El problema es que sabemos que hay otra persona involucrada, el bebé. ¿Cómo suavizar el hecho de que estamos hablando de eliminar los derechos del no nacido? Lo primero que intentan los pro-choice es invisibilizar al niño en este problema. Es claro, lo hemos visto arriba, que una parte del problema es que el aborto implica la muerte del menor.  Pero en otros lugares eso ya es una etapa superada. Los abortistas hablan claro y aceptan en su vocabulario y mensaje la palabra muerte, aunque a vece usen analogías o eufemismos de muy poco tacto.  Aceptado esto, la estrategia de aceptación cambia. Mucha gente buena parece comprar la idea progresista de bienestar a la mujer, solo queda eliminar la injerencia de los pro-vida al excluirlos de la discusión. Para eso, se intenta desautorizar a los pro-vida, se nos acusa de imposición de nuestra visión en contra del derecho de la madre a decidir sobre la vida de su hijo. En ciertos casos aún se menciona la decisión sobre el cuerpo de la mujer, como contrapeso de derecho. Es decir, no hablamos del cuerpo de la mujer sino de contraponer dos derechos: el de la mujer de usar su cuerpo o no para llevar un embarazo, y  el derecho del niño de vivir.

Planned Parenthood, la institución global que maneja el aborto, se posiciona como una institución sin fines de lucro que quiere ayudar a las mujeres. Sin embargo, historias como las de Addison, una joven que tenía 17 y que quería consejo y ayuda médica y que acudió a PP y le dieron la opción de aborto, pero al no aceptarla le negaron más ayuda, nos da una idea clara de que el derecho a decidir es un derecho de una sola opción.

Al presentar a los pro-vida como privadores del derecho a decidir por el aborto, se intenta ignorar el hecho de que la opción por la que opta la mujer es una violación de derecho. La parte jurídica es clara en que no existe un derecho que implique la violación del derecho de alguien más. Por tanto, esa opción a decidir no existe, un pro-vida no la está quitando sino que está haciendo cumplir el orden de cosas. En los lugares donde se ha permitido el aborto se ha hecho una negación del derecho a la vida explícita, legalmente, como con el ejemplo del Born-Alive rule.

El artículo de la revista TIME What choice?, donde se analiza el estado del aborto, que desde la aprobación del mismo en los Estados Unidos hace más de 40 años los pro-choice han ido perdiendo batallas. A pesar de tener, en ciertos estados, el “derecho al aborto”, los abortistas deben utilizar medios para convencer a las madres a realizarse el aborto. Las ideas horribles en torno al aborto se han ido aclarando con el avance de internet y la información que llega cada vez a más a las masas.

En una confesión de una dueña de clínicas abortistas se deja claro cuál era la estrategia para conseguir más abortos: Mala educación que promovía libertad sexual, para luego ofrecer anticonceptivos defectuosos y finalmente proponer el aborto a la adolescente que resultase embarazada. Se llega incluso a la mentira para lograrlo, como lo presenta este reportaje encubierto del programa Testigo Directo, en Colombia.

Sobre el aborto terapéutico

Hay un tipo de aborto que ha ganado un poco de aceptación y es el “aborto terapéutico”. La idea es que se practique el aborto a la mujer que corre peligro debido a su embarazo. En muchas legislaciones, para evitar que se dé el aborto por cualquier situación de salud que no lo amerite, se han dispuesto mecanismos como aprobación médica por comité médico, listas de enfermedades explícitas, etc. Se ha logrado incluso vender el aborto terapéutico como aquel que se debe practicar cuando el feto es “inviable” (es más eutanasia o, para ciertos efectos, eugenesia).

En Costa Rica, dicho aborto se discutido como un derecho, lo cual no es cierto. El doctor Renzo Paccini lo explica en su artículo “El aborto siempre es un drama”  donde explica que en realidad el problema que tiene el médico es que son dos pacientes los que debe tratar, y que el tratamiento debe balancearse. Ahora, también menciona el caso de Perú, donde el aborto terapéutico, como en Costa Rica, no es punible, pero eso no significa que deje de ser un delito, y jamás eso lo convierte en un derecho.
De hecho, algunos movimientos han intentado llevar a la sala IV querellas porque la CCSS no les da “el servicio de aborto terapéutico” y que los doctores se niegan. Hay incluso diputados y candidatos a la presidencia que creen que tal derecho existe (el PAC en pleno y el candidato José María Villalta cuando era diputado, son dos ejemplos) y que está contemplado en el Código Penal.

Ahora, terapia es una palabra que no se aplica al aborto. Como lo dice el mismo Paccini en una entrevista para La Nación el aborto no puede considerarse una terapia, porque no cura. La declaración de Dublín sobre Salud Materna (Septiembre 2012) , declaración hecha por investigadores y médicos experimentados en Ginecología y Obstetricia, nos dice que “…el aborto inducido – la destrucción deliberada del no nacido – no es médicamente necesaria para salvar la vida de una mujer.”

Para un estudio más completo, ver el documento “Aborto “terapéutico” Consideraciones médicas, éticas, jurídicas y del magisterio de la Iglesia católica”  donde se analiza desde la etimología hasta las consideraciones jurídicas y teológicas del tema. Una de las conclusiones más importantes es que no es moralmente malo ni visto como pecado por la Iglesia, el aborto causado indirectamente tratando de salvar la vida de la madre. Es más, se afirma que la madre tiene prioridad porque sin madre no hay bebé, con una lógica muy clara. Es menester leer este documento.

Sobre la descalificación religiosa.

En muchas de las discusiones se ha tratado de descalificar a los que luchan contra el aborto por ser religiosos. La idea que se plantea es que la defensa de la vida proviene de dogmas religiosos que no deben ser impuestos a las personas que no creen lo mismo. Pues bien, es cierto que mucho del material que se publica viene de sitios que están de alguna manera relacionados con las diferentes iglesias, aunque el contenido sea estrictamente académico y científico. Esto por cuanto se ha visto poco la publicación de estos temas en medios seculares. Sin embargo, este artículo da fe de que el contenido que defiende la vida no está basado en creencias esotéricas, sino en estudios reales, clínicos, de científicos y académicos de renombre. También es cierto que muchas de las publicaciones a favor del aborto vienen de instituciones relacionadas con el proveedor de abortos más grande del mundo, Planned Parenthood (en Costa Rica, Demográfica Costarricense está asociado a este grupo).

Pero también existen grupos que no son religiosos y que defienden la vida. Hay varios grupos como la Liga de Ateos y Agnósticos Pro-Vida, los Ateístas Pro-vida, incluso de grupos que usualmente se consideran “peleados” con la Iglesia, como la Alianza de Gays y Lesbianas Pro-Vida.

Sobre el aborto en casos de violación.

Este es otro caso delicado. Muchos de los que promueven el aborto o lo apoyan, tratan de descalificar con la frase “cuando le pase a su hija hablamos”. La idea de que el aborto es una decisión obvia en casos de violación y que la prohibición es una segunda agresión se ha probado equivocada en miles de casos.

La violación muchas veces se da no en sitios oscuros por un extraño, sino que es un abuso por parte de personas de confianza, llegando incluso a haber casos de incesto. Como se mencionó arriba, el aborto puede perpetuar el ciclo de violencia.
Ahora, en cualquier caso, el aborto es la eliminación del derecho del no nacido, en este caso no porque ponga en peligro la vida de la madre sino porque es “producto de la violación”. Es decir, por ser hijo del violador, pierde el derecho a la vida.

A pesar de los estudios mostrados arriba, donde se deja claro que el aborto no es una liberación sino una segunda carga sicológica, aun se pregona que en caso de violación las mujeres tenderán a buscar el alivio de esa manera. Pues en varios estudios como los detallados en este resumen, se aclara que la mayoría de las mujeres no optan por el aborto, y las que lo hacen, casi en su totalidad, son coaccionadas por familiares e incluso los mismos abusadores.

En general, el siguiente artículo responde a muchas de las ideas aquí expuestas y puede ser una lectura complementaria.

Conclusión

Luego de presentar todas las discusiones arriba, nos damos cuenta que muchas de las premisas que se consideran aprobadas a favor del aborto, están siendo categóricamente refutadas por estudios y análisis científicos y académicos alrededor del mundo. En general, el aborto no trae los beneficios que se pregonan sino todo lo contrario; los que se oponen al aborto no son dogmáticos enajenados sino cuerpos de científicos e investigadores que presentan sus rigurosos resultados; los datos alarmantes que se presentan en encuestas y estadísticas puede resolverse con otras estrategias que no incluyen aborto y que han sido exitosas; y por último, para todas las razones esgrimidas para apoyar el aborto existen mejores soluciones, probadas. Esperamos que el lector de este artículo tenga ya más información para cuando se tope con las diferentes y recurrentes discusiones que nos aparecen día con día.

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