Validación Periodística y el uso de Expertos

Quisiera referirme, a raíz del último ir y venir entre el periodista Juan Fernando Lara y el Banco Nacional sobre los problemas de seguridad de Java, a un tema tangencial de vital importancia para la labor periodística: el uso de los expertos.

Apenas leí el artículo del estimado periodista, descubrí que tenía algunos errores de concepto sobre la amenaza misma y sobre cómo dicha amenaza afectaba a los usuarios. En redes sociales pude encontrar a muchas personas que malentendieron la amenaza y temían ser víctimas de fraudes bancarios. Fue por eso que contacté inmediatamente al periodista para explicarle cuáles habían sido los errores. Me atendió de manera muy amable, como ha sido con la totalidad de periodistas que he tratado, y luego de entender me agradeció las aclaraciones. Lastimosamente dichas aclaraciones no fueron publicadas, lo cual podría entender que sea por cuestiones de espacio en el diario. El punto es que, a pesar de haber entrevistado expertos, el texto salió con errores conceptuales que afectan el mensaje y la veracidad del mismo.

¿Ha sucedido anteriormente? Si, muchas veces. Yo mismo he sido entrevistado para artículos en revistas, diarios y programas televisivos locales e internacionales, desde publicaciones especializadas como InfoWorld hasta programas de corte familiar como Buen Día. En éste último, precisamente, hablé sobre la seguridad bancaria en particular, y sobre la seguridad en internet en general. Una nota bien lograda y de mucha importancia para la culturalización de la seguridad informática, pero que lamentablemente salió con un error: dieron una recomendación mía al revés, indicando que debían hacer caso a algo cuando hay que hacer todo lo contrario. A pesar de una nota que envié con la aclaración, no tuve respuesta y el error quedó sin aclararse al aire. Sin embargo, el problema no es la falta de aclaración.

Hablemos de metodologías para una entrevista. He conocido varias, desde el asalto en el pasillo de un hotel de Las Vegas, esa en la que el estereotipado periodista saca de repente, del bolsillo del abrigo,  saca una grabadora y comienza a hacerme preguntas; hasta el famoso quizz por correo con 10 preguntas que respondo y devuelvo a la revista. Pero la más profesional ha sido la del conocido programa In Focus, de la CNN, que recientemente nos entrevistó para un documental sobre la Arquitectura de Tecnologías de Información. En calidad de presidente de la Asociación de Arquitectos de T.I. de Costa Rica, fui invitado a participar. Nos dieron un bosquejo del guión, con las preguntas. Hicieron varias tomas y luego armaron la nota y la transcribieron, incluyen la voz en off, la presentación y las intervenciones de los diferentes entrevistados. Dicha transcripción nos la envían de vuelta antes de la edición para que revisemos y hagamos aclaraciones o comentarios. Algunos de los entrevistados deben pasar eso a su departamento legal para que aprueben la salida al aire. Incluso enviarán el video ya editado para una revisión final. ¿Diferencia? Sí, yo diría que abismal.

Pero la parte más importante que quiero rescatar es que es muy probable  que un periodista, en un tema que no es su campo, malentienda o redacte una nota con errores de concepto. Y no digo que sea su culpa, es algo que es esperable. El uso de un experto para la elaboración inicial de la nota es imprescindible, pero no es suficiente. Se requiere que un experto, incluso uno que no haya participado en la nota, la revise para detectar errores. La calidad de la nota se incrementaría. Y según entiendo no hay ningún costo: al menos yo no he cobrado un cinco por ninguna de las entrevistas dadas, y no soy el único que sabe de un tema en el país.

He publicado la aclaración de conceptos para el artículo de Java y otros en medios sociales. Y en la medida de lo posible he contactado a los periodistas para hacerles ver el error detectado, porque probablemente estén muy seguros de lo que escribieron. Y lo seguiré haciendo, porque justamente es mi deber como experto en mi campo. Pero le pido a los periodistas ayuda: por favor, validen sus notas con expertos después de la redacción y edición pero antes de la publicación. ¿Se puede?

Por último, hago un llamado a los lectores: validen las informaciones, contacten a conocedores, lean las referencias, siempre busquen una segunda opinión.

Quedo a sus órdenes.

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