Reflexiones serias sobre la Selección Nacional

Bueno, a mí se me salen las lágrimas cuando atletas, con puro esfuerzo y el apoyo de sus familiares, alzan en gloria la bandera nacional. Claro, nunca ha sido así en futbol.

Creo que es claro, dado lo que se ha visto, que las apariencias engañan. Se llama a futbolistas de los grandes equipos (en términos de dinero, infraestructura y campeonatos) y  a los legionarios (que se supone son superiores solo por el hecho de jugar fuera del país), y a pesar de eso nuestros resultados son pobres y nada sobresalientes. ¿Qué sucede? ¿Realmente es este  nuestro nivel?  ¿ No podemos aspirar a nada más allá?

Ayer un equipo plagado de legionarios y refuerzos locales de los “grandes” equipos jugó de manera inútil y bochornosa un primer tiempo contra Panamá, que lución superior durante todo el partido. Al salir al segundo tiempo, se vio mejora, pero eran los mismos hombres. ¿Qué pasó? ¿Un regaño de camerino los cambió? ¿Era entonces una cuestión de actitud y no de capacidad?

Pues bien. Todos los aficionados entendemos que debe haber un proceso. Pero lo que deben entender los dirigentes y técnicos seleccionadores, es que no se puede escoger siguiendo popularidad ni presencia en pantalla. Es muy conocido que los jóvenes que van a procesos como mundiales infantiles y juveniles no son una selección a lo largo y ancho del país, sino una selección de los equipos influyentes y más notorios. Estoy muy seguro que en las mejengas de barrio hay valores muy superiores a los que van a los mundiales, pero nadie los conoce o se interesa por ir a buscarlos. Estoy seguro que muchos jugadores que ahora ganan menos y no son tomados en cuenta en grandes equipos hubiesen jugado con muchas más ganas, actitud totalmente distinta, desde el primer tiempo. Incluso, es posible que hubiesen ganado.

Ahora, se entiende que los legionarios y los grandes nombres deben verse primero, para entrar en un proceso de descarte. Bien. Pero ese proceso debe descartar. Estoy seguro que estos fogueos tienen esa intención y también estoy seguro que la mayoría del país tiene muy claro a quienes ya no se les puede dar más oportunidad. Creo que es hora de abrir las páginas de opinión para que nombres que no salen tanto en noticieros sean propuestos. Porque la selección es una selección de todo el país, no de solo un par de equipos. y porque para triunfar ocupamos un equipo, no un rejuntado de nombres.

Aclaremos, para crear un equipo ganador se necesita conjunto, que se logra entrenando juntos. Para eso se ocupa tiempo juntos y es la principal debilidad de los legionarios. Por eso, para traer un legionario, este debe ponerse a punto en un par de días y rendir. Y deben ser la excepción. Eso es muy lógico. Y espero que sea lo que se logre.

¿Cierto?

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