Promedios y Salarios

Primero, debemos hablar de los promedios. No podemos usarlos para comparar tan alegremente. Un promedio se calcula sumando todos los valores de un grupo y dividiéndolos entre la cantidad de valores. Por ejemplo, el promedio de (2,4,6,1,5,8) es 26/6= 4.33. Ahora, los números pueden cambiar, si esa lista fuera salarios, noten que hay algunos altos, otros bajos. Veamos esta otra lista: (1,1,1,1,2,20) Todos salarios bajos y uno bastante alto, ¿verdad? Veamos el promedio: 26/6= 4.33 ¿Sorprendidos? Es el mismo promedio, pero los números son bastante distintos. En el primer caso había variedad, en el segundo todos con sueldo bajísimo y uno con un super sueldo (veinte veces el más bajo). Es por eso que se usan otras medidas, como la varianza y su raíz, la desviación estándar. Imaginemos que de las listas que vimos, sacamos un punto medio y queremos ver qué tanto los números variarán de dicho medio. Para la primera lista, tenemos una varianza de 5.6 y la desviación estándar es 2.36. Para la segunda tenemos 49.2 y 7.02. Es claro que con esos datos podemos darnos cuenta que la primera es menos “violenta” en sus cambios. Una más: (4,4,4,4,5,5) da el mismo promedio, 4.33, pero 0.2 y 0.47 de varianza y D.E. porque todos los salarios son casi que iguales.
Entonces, en esa comparación que hacen en los diarios, ¿Es ese promedio que ponen el salario de TODOS los trabajadores? ¿Todos ganan similar a ese monto, o podría ser que algunos ganen muy poquito y otros montones? Lamentablemente no tengo los detalles de los salarios, pero podemos hacer un poco de trampa. Resulta que La Nación publicó un cuadro son rangos de salarios y cantidad de empleados en cada rango. Vamos a tomar la media de cada rango y suponer que todos los empleados del mismo ganan igual, y luego hacer la distribución.
Para eso, partiré la cantidad de empleados en diez grupos, todos con la misma cantidad, y según el salario. Luego, a cada grupo le haré un promedio. La nota dice que hay 13726 empleados. Si los ponemos en fila, cada 1372 ponemos un separador, obtenemos 10 grupos. Calculemos el promedio de cada grupo y vemos en un gráfico.

Como se puede ver, Hay una diferencia importante entre el primer decil (los que ganan más) y los del segundo que le siguen. Luego vienen dos salto más. El D5 se manteniene con el D4 y otro salto al D6. Eso nos da una idea de la diferencia entre salarios y los saltos nos dan una idea de la brecha entre ciertos grupos. Noten que del 6 al 10 los montos se mantienen, lo que nos dice que la mitad de los trabajadores tienen salarios “bajos” y como una quinta parte los tiene muy altos y nos mueve el promedio. Este otro gráfico muestra el tamaño de los saltos.

Así, el D6 tiene un promedio de 875 mil de salario, y D8 y D9 de 625 mil, pero el promedio de todo el grupo es 1 635 473, más del doble que la mitad de los trabajadores.

Espero quede más claro ahora. Con más información, como distribución por puestos, podríamos analizar más cosas interesantes.

Datos sobre el Teatro Nacional

La discusión sobre el préstamo del Teatro Nacional está llena de opiniones. Como de costumbre, ofreceremos algunos datos y aclaraciones para ayudar a discutir con más fundamentos.

¿Cómo están las finanzas del TNCR?
Según este documento de Hacienda, los ingresos estimados para este año serían de 3 495.7 millones. Ese es un presupuesto pequeño. Vemos que la mayoría viene del impuesto por la Ley de Espectáculos Públicos y de las ventas que el mismo TNCR logra. Un poco más de la cuarta parte es dada por el gobierno.

Eso entra, ¿En qué se gasta? Según el gráfico del mismo documento, un 30% se va en salarios (Según este plan del 2018, son 60 personas, y puede ver el detalle de cada asalariado en los cuadros ), y un 41% en servicios. También hay un 22% que se distribuye al Melico, al Museo de Arte Cost y al Centro Nacional de Música. ¿Qué son esos servicios? (Según la ejecución del 2017) Pago de alquileres (2.7%), servicios básicos (3.2%),Comerciales y financieros (7.8%), Mantenimiento (13.3%), gestión y apoyo (71.8%). Este último se va casi todo en servicios de ingeniería (27.1% de partida) y “Otros” (30% de partida).

Ahora, el aporte de gobierno se usa para salarios, y los ingresos “propios” para todas las demás partidas y parte de salarios también.

Si vemos el gráfico de ejecución (2017), podemos ver que el departamento que más subejecuta es conservación. El cuadro de detalle de la ejecución de Conservación, se nota que no se gasta en servicios, materiales y bienes. En este informe se menciona sobreestimación ese año.

Para el 2018, se distribuyó el presupuesto así: Conservación (37%), Promoción Cultural (23%), Administración (21%), Operaciones y Servicios (12%) y Escenario (7%).

¿Qué es el “Programa Integral de Seguridad y Conservación del Monumento Histórico: Teatro Nacional de Costa Rica”? Desde el 2017 el departamento de conservación está trabajando en un programa de conservación que incluye varios cambios. Hay que aclarar que NO ES un plan contra incendios como TODO el mundo cree: es un proyecto mucho más grande que busca alargar la vida del bien patrimonial sin quitarle valor.


¿Qué propone este proyecto? Según el documento de ICOMOS, hay varias cosas que se harán. Por ejemplo, se eliminará una fila de butacas para mejorar la evacuación (en este momento es una ratonera mortal, así de serio), se cambiará todo el sistema eléctrico y se agregarán sistemas de prevención de incendios. Sin embargo, hay otros cambios. En el mismo teatro hay oficinas “precaristas” porque usan salones del teatro ajustadas para ese trabajo, que incluyen instalaciones para computadoras. Esos salones tienen arte delicada que está “protegida” por paredes artificiales. Adicionalmente hay oficinas que se alquilan externas. El teatro también tiene bodega y taller de restauración. La idea es mover todo eso fuera, por lo que se propone un edificio de 5 pisos (uno subterráneo) donde se trasladarán todas las oficinas, bodegas, talleres, etc. Esto liberaría al teatro de carga eléctrica y permitiría restaurar las piezas de arte actualmente cubiertas. Sacar las oficinas también reduce el peligro de incendio. Pero hay un problema: si se traslada la bodega, el trasiego de materiales se complica. Por eso se propone un túnel que comunique los dos edificios y así los materiales, decoraciones, escenarios pueden ser trasladados sin salir a la calle.

¿Qué más? El proyecto propone alargar la vida útil de la tramoya histórica. Para evitar el desgaste del mecanismo de madera y cuerdas, se planea instalar una eléctrica, que agregará una barras metálicas que levantarán la tramoya, de forma que se pueda usar la eléctrica o la manual. Esto implica también cambios eléctricos. Otro cambio es el de luces incandescentes del escenario por luces LED. Adicionalmente, los páneles de la concha acústica actual están deteriorados, por lo que se “cubrirían” por otras más modernas y retráctiles que den mejor sonoridad al teatro (que en este momento no es la mejor para los espectáculos).

Como se puede ver, el proyecto no es un «cambio de bombillos», es un proyecto de restauración y conservación integral, y es por eso que incluye todos los cambios y se basa en tres pilares: Protección y Restauración (52.2% del préstamo), Sostenibilidad (mejoras a la edificación y centro cultural) (33%) y la gestión (Diseño y demás) (14.8%). ¿Son estos cambios una ocurrencia del director del TNCR o un “chorizo” de algún mando medio o la presidencia? El proyecto lleva más de 2 años definiéndose y han participado no solo el CFIA sino también otras instituciones como los Bomberos y otros expertos. La discusión sobre si los cambios de edificio y otros ajustes son necesarios o urgentes dependerá de varios factores. Revisemos por lo pronto el préstamo.

Es un préstamo de $31.3 millones de colones. ¿Cuánto es eso? Son como 17 841 millones de colones. Para tener una idea, hice un comparativo con algunos rubros del presupuesto actual y con otro préstamo al BCIE: el del tren eléctrico. Sí, se ve poco, pero no si se compara con el presupuesto completo del TNCR de poco más de 3 500 millones contra 17 841 millones (casi 6 veces).

¿Cómo se pagará eso? Bueno, el préstamo sería a 20 años con la tasa de interés igual a LIBOR mas 290 puntos básicos (ajustable por semestre). Cálculos a mano alzada dan un monto de cuotas de 1 429 millones anuales. Según el TNCR, ese dinero lo pagarían en parte del teatro de su presupuesto y en parte saldría del presupuesto general de la república. No se comenzaría inmediatamente porque darían unos 3 años de gracia.

Comparando, casi que consumiría lo que entra por la ley de espectáculos públicos y se gastaría lo presupuestado para servicios. Esto necesariamente incrementaría el presupuesto, aunque un monto relativamente bajo (Solo el incremento solicitado para del FEES del año entrante es de 11 400 millones, la amortización sería apenas un 13% de ese aumento).

Ahora bien, a la gente no le gusta que se gaste en mejorar el sonido o en la construcción del edificio, propone que se haga solo el trabajo eléctrico (que como se mencionó tiene relación con los otros trabajos dado que no es la única fuente de desastre). ¿Se puede variar el préstamo? Con el BCIE es posible ajustar los préstamos si se cuenta con fundamentos técnicos, pero en este caso el convenio firmado es por un proyecto de protección y restauración, y los estudios técnicos incluyen, por ejemplo, la movilización de las oficinas como una reducción de riesgo y una mejora patrimonial. Si se elimina esa parte, el valor de todo el estudio, según los entendidos, queda inválido. El proceso necesitaría un estudio nuevo y una nueva aprobación por parte del banco, lo que se podría llevar otro par de años.

Nos queda otra duda. ¿Es el monto razonable para lo que se pretende? Si pensamos que es cambiar bombillos, pues sí. Para valorarlo, lo mejor es que gente con criterio experto analice si es razonable la cantidad de trabajo y el precio. Según entiendo, el CFIA lo revisó y considera no solo que todos los cambios son necesarios sino que el precio es correcto. Este video da una breve explicación de estos puntos. Hay también voces contrarias, como la del miembro del ICOMOS, Alejandro Mora, que se opone a las modificaciones en este artículo. Sin embargo, en el documento de ICOMOS que puse arriba, la junta directiva aclara que dichos comentarios son a título personal.

¿Qué no tenemos? Un estudio que me diga qué beneficios valuados tengo. Por ejemplo, uno que calcule el costo de mantenimiento, más el riesgo de pérdida, menos el costo de alquileres y que determine si el préstamo retorna la inversión algún día. La justificación de riesgo debe estar porque el préstamo se aprobó por parte del BCIE, pero mucha de esa información no se consigue (no la he conseguido yo).

Por lo pronto, estos son los datos. Si alguno tiene acceso a los estudios presentados al BCIE, sería genial compartirlos.

Revisión de la Estructura de Gasto

Volvemos para informar con datos sobre el manejo de finanzas del país. Se habla mucho del gasto y su recorte, o incluso de la necesidad o no de endeudarse. Para aclarar dudas, vamos a presentar algunos gráficos basados en el presupuesto del 2019 y en su estado actual a Junio (con las modificaciones hasta ese mes).

Iniciamos explicando un poco la composición del presupuesto en gasto proyectado. La gráfica “Presupuesto 2019” con Impuesto y Deuda, muestra lo que se planea gastar en 2019. Cada línea es el gasto de cada ministerio y la parte azul indica que ese dinero saldrá de los impuestos recaudados. La parte naranja es la parte que se deberá sacar de deuda. Ojo la primera barra: eso es lo que debemos pagar por deuda vieja. Como podrá verse, es un montón. La deuda vieja es uno de los principales disparadores de gasto. Como verán también, más de la mitad de ese pago lo sacaremos de más deuda. Eso implica que la deuda vieja que se paga (si no son intereses) generará más deuda para el futuro. Nótese además que luego de la deuda, en lo que más gastamos es en educación. Para más sorpresas, poco menos de la mitad lo que gastamos en educación, se gasta en pensiones.
Podemos notar un par de cosas más: hay deuda buena y deuda mala. La mala es la usada para gasto corriente, la buena es la usada para inversiones. Si la deuda de educación es usada para construir y reparar, genial, esa se pagará en el futuro. No deberíamos contraer deuda para pago de salarios, esa es mala. Igual nótese en el MOPT que casi todo es deuda, sería buena si fuera para la construcción de vías.


El otro punto a notar es la deuda en presidencia. Se había explicado que esa es un dinero que se tiene para contingencia contra desastres.

Pasemos a otro gráfico. Si analizamos el presupuesto partiéndolo por partidas presupuestarias (ver el gráfico “Partidas Presupuestarias”, notamos que podemos dividirlo en cuartos: un cuarto se va en salarios, otro cuarto en amortización de deuda, otro cuarto y un poquito se va en transferencias corrientes y el último cuarto incluye todo lo demás, con importante presencia del pago de intereses y comisiones. Apuntamos que es un 41% de pago de servicio de deuda, y 31% de dinero que el gobierno a otros entes (las transferencias corrientes y de capital). La pregunta es ¿Dónde recortar? Revisemos los gastos de capital.

En la gráfica “Gastos de Capital” vemos que el 82% del dinero se pasa a otras entidades. Se gasta directamente solo el 18% de ese tipo de gasto, en cosas como edificaciones, maquinaria y equipo y vías de comunicación.

Los gastos corrientes (ver la gráfica “Gastos Corrientes”) incluyen el pago de intereses, los salarios (un 29% de ese gasto se va en salarios directos) y 39% se pasa por transferencia a terceros. Nótese que solo un 6% se usa en contribuciones sociales, pero el gasto social no está ahí, sino en las transferencias a terceros como veremos en un momento.

Pero antes, me gustaría que viéramos la gráfica “Transacciones Financieras”. Como verán, las amortización que se planean son un casi que todas de deuda interna. Esta deuda es usualmente de poco plazo y muy alto interés. Este dato es interesante, porque si pagamos la deuda interna y la cambiamos por externa (más barata y de mayor plazo), nos ayudaría a bajar la barra inmensa de servicio de deuda que vimos al inicio.

Ahora, en los gastos corrientes, esas transferencias ¿A dónde van? ¿Quienes son esos terceros? La gráfica “Transferencias Corrientes” muestra que un 69% se va para el sector público, y el 29% para prestaciones de este año. Sí, bastante. Apenas un 1% se va para entidades sin fines de lucro y otro 1% para entidades privadas. Sí, entidades que han estado en discusión en la Asamblea Legislativa son menos del 1% de las transferencias corrientes.

Veamos el detalle de esas transferencias. En la gráfica “TX CORRIENTES DETALLE” se puede ver hacia dónde van esas transferencias con nombres y apellidos. Como son tantos los destinatarios, seleccioné los más importantes y el resto los sumaricé como “otros”. Son más de 700 que constituyen un 12% del gasto. Como verán, un 20% se va en pensiones del magisterio, 19% se manda a la CCSS y un 19% se usa para el FEES y partidas a las universidades. Para las juntas de educación y administrativas de escuelas y colegios se usa un 9%. Solo un 3% son de pensiones de hacienda y la Asamblea, y un 1% al régimen general de pensiones. El PANI obtiene un 3% y el IMAS un 3%. FONABE un 1%. Cabe notar que las transferencias a la CCSS se deben a las cuotas de los trabajadores.

¿Qué incluye el otros? Muchas cosas: otros regímenes de pensiones, Iafa, CONAVI, SENASA, INEC, Correos, Fundación Omar Dengo, INCOPESCA, Municipalidades, Asociaciones de desarrollo, UNICEF, INFOCOOP, FLACSO, INTERPOL, etc.

Así que, como verán, el recorte de gastos no es algo tan simple, porque la estructura es muy compleja y las propuestas de cerrar x entidad y tal otro ministerio, no terminan reduciendo en mucho el gasto que podemos ver. Por ejemplo, hay gente peleando por la reducción de las pensiones a expresidentes, las cuales representan apenas un 0.017% del presupuesto. Si se eliminan, sería más simbólico que reducción de gasto real. Es claro que uno de los rubros que sí se puede reducir es la deuda, pero eso implica socar la faja en algunos ministerios y, posiblemente, limitar las transferencias por regla fiscal.

Como último comentario, y devolviéndonos a la primera gráfica, la necesidad de deuda se basa también en la cantidad de ingreso por impuestos. Es claro que lo que dice la gráfica es un estimado. En el primer trimestre se logró un incremento en los ingresos debido a la amnistía (se perdonaron los intereses para que la gente pagara el capital, de otra forma estuvieran aún sin pagar nada). Pero para el segundo semestre, la esperanza es en el incremento dado por el IVA. Por eso, no podía pasar de julio: retrasarlo haría que no se cumplan los estimados y necesitemos más deuda. Ahora bien, si la economía no se reactiva, aún con el IVA la gente dejará de gastar tanto y la recaudación será menor. Así, el problema es de muchas aristas: mejorar la salud de la economía para incrementar ingreso, cambiar la deuda por una más barata y reducirla, y reducir el gasto corriente del estado.

¿Es cierto que los «pensionados de lujo» retiran todo el ROP?

Cabe una posibilidad, pero solo si se da la condición que está en la ley. Veamos.

La ley N° 7983, «Ley de Protección al Trabajador» del 26/06/2018, provee las reglas para implementar un Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias, conocido como ROP, cuya función es complementar la pensión que recibirá cada trabajador. La idea es que cada asalariado le sea retenido un porcentaje de dinero y se guarda en una cuenta individual (no como en otros regímenes, que se guarda todo en una caja única) y ese dinero se devuelve en partes al momento de pensionarse.

¿Cómo se devuelve? Es una combinación matemática. Dice el artículo 13 de dicha ley:

ARTÍCULO 13.- Recursos del Régimen. El Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias se financiará con los siguientes recursos:

a) El uno por ciento (1%) establecido en el inciso b) del artículo 5 de la Ley Orgánica del Banco Popular y de Desarrollo Comunal, No. 4351, de 11 de julio de 1969, luego de transcurrido el plazo fijado por el artículo 8 de esa ley.

(NOTA: ver Transitorio XVII de esta ley).

b) El cincuenta por ciento (50%) del aporte patronal dispuesto en el inciso a) del artículo 5 de la Ley Orgánica del Banco Popular y de Desarrollo Comunal, No. 4351, de 11 de julio de 1969, luego de transcurrido el plazo fijado por el artículo 8 de esa misma ley.

c) Un aporte de los patronos del uno coma cinco por ciento (1,5%) mensual sobre los sueldos y salarios pagados, suma que se depositará en la cuenta individual del trabajador en la operadora de su elección.

d) Los aportes provenientes del Fondo de Capitalización Laboral, según lo establecido en el artículo 3 de esta ley.

El artículo 5 de la Ley Orgánica del Banco Popular y de Desarrollo Comunal, No. 4351, de 11 de julio de 1969, establece que el asalariado deberá dar al banco el 1% de su salario, y el patrono el 0.5% del mismo. Según el a y b del artículo 13 de arriba, ese 1% ahora se da para el ROP y la mitad del 0.5% (es decir, el 0.25%) también. El patrono dará un 1.5 % adicional.

Por otro lado, el artículo 3 que se menciona en d, dice que el Fondo de Capitalización Laboral (FCL) es un monto adicional que el patrono le da al trabajador. Lo ahorrará como parte del auxilio de cesantía y la mitad de lo ahorrado le será entregada al trabajador cuando termine con ese patrono y cada 5 años. La otra mitad (un 1.5%) será pasado anualmente a las operadoras para el ROP.

Veamos entonces, el ROP se conforma de: 1% que el asalariado para al Popular + 0.25% de lo que el patrono paga al Popular + 1.5% de lo que el patrono da para el FCL + 1.5% adicional que da el patrono (según el inciso c del artículo 13). En total 4.25% de los cuales el 1% lo da el trabajador y el 3.25 lo da el patrono.

Entonces, cada mes el 4.25 % de su salario se guarda en el ROP. De eso, usted solo ahorra %1, el otro lo pone el patrono (eso lo recalco porque mucha gente dice que es «el ahorro que he hecho»).

(Tomada de http://www.bnvital.com/BNVital/Planes/RegimenOblPen.aspx)

Ahora, esta ley es del 2000, toda la gente que se pensionó hasta el 2010 se llevó todo el ROP según el transitorio XIII. El resto de personas tendrá que recibir la plata del ROP en tractos cuando se pensione, según el reglamento. Una opción es la llamada «retiro programado», que se calcula según la expectativa de vida. Se calcula cuántos años se estima que usted vivirá, cuantos años tiene, se obtiene los meses que le falta y se divide el acumulado entre los meses para ver cuánto se le da por mes. Eso, a menos que el monto que recibiría en el programado sea menor al 10% del monto de pensión (muy poquito). En ese caso, el trabajador puede llevarse todo el dinero del ROP de golpe.

Ya entendido cómo se reparte la plata, veamos el caso de un pensionado de lujo. Imagine que usted es un rector de la U de 68 años, que gana 6 millones mensuales, desde el 2000 (hagamos números redondos) y se pensiona a final de este año. Son 19 años=228 meses. Cada mes 6 millones x 4.25 % = 225 000 de ROP acumulado mensual. A final de este año usted tendrá 225 000 x 228 = 51 300 000 de acumulado. Con retiro programado, se le calcula su expectativa de vida (digamos 80 años) y su edad actual (68) da 80-68 = 12 años que son 144 meses. Entonces se divide el ROP entre esos meses que supuestamente le faltan por vivir, y da 51 300 000 / 144 = 356 250 colones mensuales (hasta agotar existencias). Pero, si usted se pensiona con el 100 % de su salario actual (6 millones) y por ley se rebaja a 2.5 millones (cosa que creo no pasa con los rectores), la ley dice que hay que revisar el 10% de ese monto. Este sería 250 000. Pero, como 356 250 >  250 000 (su ROP mensual es mayor de 10% de su monto de pensión), no puede sacarlo de golpe y deberá disfrutar de su ayuda adicional de pensión de 356 250 por 144 meses.

¿Qué pasa si el rector se pensiona con 6 millones completos de pensión? Bueno, en ese caso el 10% será 600 000 y eso es mucho más que 356 250 y por tanto, puede llevarse su ROP de 51 300 000 de una vez. Estamos muy claros que esos montos son muy abusivos (por no decir una palabra muy fuerte). Y debemos también tener claro que esos 51 300 000 no son ahorros del rector, son en realidad 12 070 588 de ahorro de él y el resto, 39 227 441 son pagados por el patrono, la universidad (y así con todo el resto de mortales que tengan ROP).

Por último, debemos dejar claro que el ROP está pensado para personas que son asalariadas, las personas que no están en planilla, no tendrán ese beneficio (porque no tienen un patrono que de el 3.45%).

Incendio del Triangle Shirtwaist y el Día Internacional de la Mujer

El 8 de marzo, día internacional de la mujer, estuvo circulando una idea que de alguna manera prohibía felicitar a las mujeres debido a que ese día no se celebra nada, sino que se conmemora una tragedia: la muerte de mujeres en el Triangle Shirtwaist.
Sin embargo, ese dato no es del todo correcto: el día internacional de la mujer no nació con el incendio de Triangle Shirtwaist.

En el pasado, muchas compañías explotaban a sus empleados. Aprovechándose de su pobreza, ofrecían empleos que más parecían esclavitud. Desde aquellos tiempos ha existido una lucha por la reinvindicación de los derechos labores de los trabajadores. En eso han tenido mucha participación los partidos socialistas.

Pero, podemos remontarnos mucho más atrás. La primera huelga de la que se tienen registro parece que ocurrió en el antiguo Egipto, 1166 A.C. y fue una huelga de artesanos. Pero la huelga de mayor impacto en este lado del charco fue la del 1ero de mayo, 1886, en Chicago, USA, conocida como la revuelta de Haymarket. De esa salió el día del trabajador.

En esa huelga murieron 38 obreros(los mártires de Chicago), y muchos líderes sindicales fueron luego ahorcados por la justicia. Sin embargo, las condiciones mejoraron con el tiempo. Sin embargo, la historia parece olvidar que 29 años antes, las trabajadoras textiles de Nueva York también hicieron una huelga por sus precarias condiciones laborales. Fueron arrestadas.

Eso ocurrió un 8 de marzo de 1857. En 1859, esas mujeres crearon su primer sindicato para lograr algunos derechos laborales justos. 49 años después, las mujeres volvieron a organizar una huelga, un 8 de marzo, ahora pidiendo también derecho al voto, fin del trabajo infantil y mejores condiciones laborales. «Pan y Rosas».

Fue Clara Zetkin, en Copenhage, 1910, quien propuso que se creara un día internacional de la mujer (ya existía uno nacional), conmemorando la huelga de las textileras. Se instituyó para conmemorar el movimiento por los derechos de la mujer. Dicho día se celebró por primera vez un 19 de marzo de 1911. Luego, la tragedia.

Solo 6 días después de dicha celebración histórica, ocurrió un incendio en el edificio Asch, pisos 8, 9 y 10, donde se encontraba la fábrica textil «Triangle Shirtwaist». Inició a las 4:40 de la tarde. La puertas estaban cerradas con llave, porque los propietarios tenían esa costumbre para «evitar robos».

Encerradas, se encontraban varias mujeres y hombres. Las mujeres eran inmigrantes, de Europa oriental, judías e italianas, la menor tenía 14 años, la mayor 48. Al quedarse encerradas, trataron de salir por una escalera que se desplomó por el peso. Muchas murieron al lanzarse al vacío por las ventanas. Otras, carbonizadas.

Se contabilizan 146 víctimas, 123 mujeres y 23 hombres. Esa tragedia viró los ojos del mundo a las condiciones deplorables de las trabajadoras, la explotación y la esclavitud maquilladas. El día internacional de la mujer siguió conmemorándose en marzo, pero fue en 1975, el año internacional de la mujer, que se decidió celebrarlo un 8 de marzo recordado aquella huelga inicial. Sin embargo, el hecho mas descollante y doloroso fue ese incendio, donde murieron en su mayoría niñas de 14 a 23 años.

Esa es la historia. Espero que quedemos claros en que el incendio NO FUE el origen de la declaratoria del día, eso pasó un año antes, sobre un hecho ocurrido 54 años antes. El incendio le ha dado un triste recuerdo y motivo para que no pase nunca más. Ahora el día abarca mucho más que solo derechos laborales, muta con el tiempo.

La historia de Imelda

Nota :Esto está basado en diversas notas periodísticas y algunas del portal de la fiscalía de El Salvador.

Imelda venía de una familia muy pobre que vivía en pobreza. Tenía apenas 12 años cuando ya su padrastro abusaba de ella. El día de recoger la pensión, el padrastro le decía a la mamá de Imelda que se la llevaría para que la acompañara. Pero luego de recoger el dinero, se la llevaba a un lugar parecido a una cuartería, alquilado por unas mujeres, para que él la violara. Calló durante siete años.

Imelda comenzó su carrera en ciencias de la salud. A los 19, sus compañeras le decían que estaba cambiando, y le preguntaban si no estaba embarazada. Ella lo negaba. Su propia madre le consultó y la llevó al médico, quien le hizo un examen y corroboró el embarazo, pero Imelda lo negó. Justificaba su negación diciendo que menstruaba todos los meses, así que no podía ser embarazo.

Un día de abril, Imelda fue encontrada desmayada, desangrándose. Junto a ella, la mamá encontró algo ensangrentado y lo recogió. Llegó la ambulancia y su madre se fue con ella. Al llegar al hospital, la doctora corroboró que lo que llevaba la madre era una placenta, y que el bebé podría estar a término. La doctora interrogó entonces a Imelda preguntándole dónde estaba el bebé, pero Imelda seguía negando que estuviera embarazada.

La doctora siguió, insistente, y entonces Imelda contó que ella sintió un dolor muy fuerte en el vientre, fue al servicio y estando sentada, sintió algo grande y caliente que salió de ella. Se levantó a buscar ayuda pero perdió el conocimiento. Al oír esto, la doctora activó el protocolo de aborto y dio parte a las autoridades. Se envió a la policía a la casa: el servicio era una letrina (escusado de hueco) de unos 4 metros de profundidad. Una vez quitada la tapa, se escuchó el llanto de un bebé. Un oficial entró y encontró a una niña, de término, llorando, embarrada de heces y un polvo blanco que se supone era cal. La pequeña no tenía ninguna lesión de cuidado, solo un golpe en la espalda producto de la caída.

Al conocer la noticia, Imelda negó saber que la niña estaba en la letrina. Fue arrestada y puesta a la orden de la fiscalía, que abrió un caso.

La fiscalía indicó que Imelda ocultaba alevosamente el embarazo y que al sobrevenir el parto, ella tomó a la niña, cortó el cordón umbilical y la tiró a la letrina para que muriera: la acusaron de intento de homicidio, con una pena de 20 años.

Los abogados de la defensa alegaron que toda la prueba era indiciaria, basada en testimonios de personas que no estuvieron presentes durante la emergencia obstétrica. Varios de los grupos activistas pro aborto, crearon la noticia falsa de que la estaban condenando por abortar, pero no, la acusación era mucho peor. Los artículos 133 al 137 del código penal salvadoreño tipifican las penas por aborto. En el 133 se indica que una mujer que consintiera la práctica de un aborto o se lo practicara ella, tendría una pena de 2 a 8 años. El aborto espontáneo NO ES PENADO. El aborto culposo, el que se produjera por malas acciones de la madre pero sin intención, TAMPOCO ES PENADO. Pero ser acusada de intento de asesinato de su propia hija, eleva la pena a 20 años de cárcel. Si hubiera muerto, serían 30 años como mínimo y 50 máximo (129 del código penal salvadoreño). Imelda fue a prisión preventiva.

Luego de más indagaciones, la otra desgracia de Imelda sale a la luz: ella al fin cuenta que el padrastro la abusaba desde niña. Indica que no decía nada porque tenía miedo de él y sus amenazas. Se hace una prueba de ADN que da positiva: el padrastro es el padre de la bebé. Once meses después del inicio de todo, el padrastro es capturado y le espera un juicio que podría darle 20 años de cárcel.

Los abogados defensores también reclamaron que el juez era muy machista, dado que el hecho de la violación convertía a Imelda en víctima, pero el juez rechazó eso y todo intento de mezclar los casos alegando que eran cosas aparte.

Hubo mucha más discusión. Los peritos debatían si alguien podría no darse cuenta de su embarazo o no, de si el cordón umbilical se podría romper dada la caída de la bebé, o si hubo un corte por parte de la madre, incluso una evaluación cognitiva se le hizo a Imelda.

El juicio se atrasó hasta hace un par de días, estaba para noviembre, pero la fiscalía no se presentó por problemas de salud de uno de los fiscales. Se solicitó que se liberara a Imelda porque no podía dañas a nadie ni podía salir del país, pero se denegó. La fiscalía parecía no tener asidero en su acusación de intento de asesinato, así que presentó una solicitud para la comparecencia ahora en diciembre: pidió que Imelda aceptara a ir a un juicio abreviado a cambio de declararse culpable de abandono y desamparo de persona en perjuicio de una menor de edad. Ella aceptó, su salud empeoraba. La pena era muy baja y con el tiempo que había estado en prisión preventiva ya habría descontado. Sin embargo, el juez Hugo Noé García decidió que aquello no tenía sentido y consideró que no hubo dolo y corroboró que Imelda sufrió mucho sicológicamente al saber sobre su hija, por tanto la dejó libre sin ningún tipo de condena.

Actualmente hay mucha algarabía por la liberación. Mucho grupo está pidiendo que se derogue 133 al 137 aunque no tuvieron mucho que ver. Los abogados defensores también acusaron a la doctora que dio el aviso a la policía porque supuestamente violó el secreto profesional. Resulta que si no lo hubiera hecho, Imelda hubiera vuelto a su hogar a continuar con el abuso de su padrastro y una bebé de año y pocos meses que ahora juega con su abuela hubiera muerto en una letrina, llena de heces y cal.

El Social Justice Warrior

Las personas que publican sus opiniones tuvieron una explosión inevitable desde el momento en que la web dejó de ser de solo consumo y llego la web 2.0 que es donde yo tengo una voz. Una cantidad de personas comenzó a defender temas llamados “progresistas”, que incluían feminismo y multiculturalismo. A dichas personas, se les comenzó a llamar Social Justice Warriors (guerreros de la justicia social).

Alrededor del 2011 el término, que inició siendo positivo y algo neutro, pasó a ser despectivo. Indicaba a una persona cuyas posiciones eran tanto extremas como absurdas. Su auge se aumentó en el 2014 en lo que se conoció como el “Gamergate”, un movimiento de acoso sin límites que sufrió una desarrolladora de juegos como reacción negativa a un juego sobre depresión que ella creó. El acoso fue tal, que de tantas amenazas de muerte, violación y la publicación de su dirección familiar, hizo que la desarrolladora tuviera que huir de su propia casa.

Fue controversia porque algunos proponen que no era verdad, que el acoso no era real. A la gente que defendía las posturas progresistas fueron llamadas Social Justice Warrios de forma peyorativa, o SJW. No puedo dejar de pensar en la relación de esas siglas con nuestro acuñado “progre”, que para algunos será de orgullo pero para otros es totalmente insultante.

Sin embargo, ahora el término se aplica, como ya dije, a las posturas extremas y un tanto absurdas. ¿Como cuales? En mi ramo, es muy conocido el término “Software Craftmanship” que es por así decirlo la programación de computadoras de forma artesanal. La idea es el desarrollo tiene algo de arte. Pues un movimiento criticó ese término porque incluía la partícula “man”, diciendo que imponía que el desarrollo era solo para hombres. Siendo así, la palabra se cambió. Lo último que he oído es que otro acrónimo muy conocido en mi campo, Domain Driven Design (DDD) era también un insulto porque hacía referencia a una talla de brasier.

La realidad es que cada quien tiene derecho a opinar lo que quiera en redes sociales, y a recibir elogios o críticas por lo que escribe. Los movimientos con calificativos tiene una sola meta: insultar de tal modo que se logra una autocensura forzada. El uso peyorativo de nombres como gays, providas, conservadores, progres, perras, niña, y muchos otros, no es más que una forma de agresión tanto sutil como dañina en las relaciones de sociedad, aunque sean estas digitales.

Hablemos de Estafas por Ingeniería Social

Muchos sistemas mordernos han sobrepasado el nivel de la contraseña para ofrecer seguridad. La contraseña se usaba que el sistema pueda validar que usted es quien dice ser (autenticación), en este caso preguntando algo que usted “sabe”. Se supone que nadie más sabe su contraseña, así que si la digita correctamente, el sistema supone que usted es usted. Pero eso no es siempre cierto, dado que alguien puede haberse robado la contraseña o haberla adivinado. Es ahí donde la seguridad pensó en otros niveles.

Para validar si usted es usted, el sistema entonces utiliza otros canales de comunicación para hallar un segundo factor de autenticación. En este caso, el sistema mandar un código de información a algo que usted debe tener y nadie más, como su celular o un correo. Si usted digita ese segundo código, el sistema estará más seguro de que usted es usted. ¿Puede violarse ese nivel de seguridad? Sí, de muchas maneras y muy fácil.

Una de esas maneras es la ingeniería social. Esta “disciplina” se encarga de obtener información de la personas libremente sin que esta se esté dando cuenta de lo que está brindando o para qué servirá. Fue así cómo el conocido político Roberto Gallardo fue engañado. ¿Cómo funciona la ingeniería?

Primero que nada, los ingenieros sociales deben hacer sentir a la víctima segura. Las personas, usualmente confiadas, son engañadas fácilmente si les presentan logos, colores, sonidos que ellos conocen y les son familiares. Como por ejemplo, hacer una página que sea idéntica a la de un banco o poner grabaciones en el teléfono justo como las que salen en los bancos. A pocas personas se les puede ocurrir que todas esas cosas pueden ser copiadas, y que eso es sencillísimo. Por tanto, no, un sonido o un color no son suficientes para que uno puede determinar si quien lo está llamando es quien dicen ser. Tampoco que sepan mi nombre, número de teléfono, fecha de nacimiento, etc. Toda esa información es posible obtenerla de otros sitios.

Lo segundo que hacen los ingenieros sociales es crear una necesidad o atracción. Por ejemplo, le pueden decir que usted ganó un premio, o que necesita hacer un proceso porque perderá algo (acceso a correo y a sus cuentas), o que es algo cotidiano y que se está haciendo con todo el mundo (como lo de la cuenta IBAN). Ninguna persona daría sus datos si no sintiera la necesidad de hacerlo.

Lo tercero que hacen es solicitar sus datos de forma que la gente crea que se está usando para algo que es completamente lógico, y que no sepa para qué se necesita esa información en realidad. Veamos el caso de don Roberto (aquí lleno los espacios en blanco con algunas conjeturas).

Un tipo lo llama diciendo que es del Banco Nacional, le pone música en el teléfono y todo y también le cuenta muchos datos personas (encontrables por todos lados). Le dice que necesitan crear un acceso la cuenta IBAN transacciones internacionales y la víctima les cree. Ellos le dicen que llegará un correo del banco con un código y que él debe o digitarlo o decírselos. Claro, los maleantes lo que hacen es meterse al sitio del banco y simular ser la víctima, solicitando un cambio de contraseña. El banco, para asegurarse de que la víctima sea quien dice ser, manda un mensaje con un código por correo a la víctima. Esta recibe el mensaje, que viene del banco, y no tiene ya duda de que es real todo (el correo viene del banco, ojo). Lo que la víctima no sabe es que ese código es para cambiar su clave, no para activar el IBAN. Luego de proceso, los meleantes terminan obteniendo un código que supuestamente solo lo podría ver la víctima, porque ella misma se los dijo engañada.

¿Es todo el mundo engañable? Sí, si uno no se cuida, puede caer muy sencillo. Lo que tenemos que hacer es tener mucho cuidado con las llamadas, ofertas en facebook, correos urgentes, cualquier cosa pase por las etapas mencionadas arriba: ser identificable, crear necesidad y pedir información. Entonces:

1. Me encuentro una publicación con una promoción de una institución X que conozco, tiene todos los colores, lo logos, incluso es el nombre de la institución en Facebook, y me dice que para participar tengo que ingresar con mi usuario… pero no debo creer solo porque se parece, mejor llamo directamente a la institución y pregunto si esa oferta es real.

2. Recibo llamada de una institución con quienes tengo relación para decirme que tengo que realizar X proceso. Saben mi nombre, mi teléfono, mi edad, mi fecha de nacimiento e incluso el nombre de mi esposa e hijos. La música de fondo es la misma y me tratan con todo el profesionalismo del caso. Deben ser ellos, ¿cierto? No hay que creer, es mejor decirles que llamen después, y hacer uno una llamada a la institución preguntando si es cierto que están llamando para realizar esos procesos mencionados.

3. Recibo un correo diciéndome que algo pasó y que necesitan mi acción urgente, que tengo que ir a X sitio haciendo click en un link que viene en el correo. Cuando lo hago, aparece una página identíca, con los mismos logos y todo a la institución de la que recibo el correo. Debo ingresar, ¿verdad? No, verifique la seguridad de la página. No es suficiente que tenga “el candadito”, debe necesariamente ser un certificado emitido para esa entidad por alguien válido. Si no sabe cómo revisar el certificado, llame a la institución y consulte.

En todos los casos, es mejor llamar e incluso poner la denuncia. Si en su cuenta bancaria solo hay arañas que tejen y usted dice que nada le pueden robar, tenga en cuenta que a veces usan su cuenta para pasar dinero robado de otras cuentas y luego pasarlo a cuentas de terceros, con el fin de perder el rastro del mismo, y su cuenta y su nombre quedarían involucrados en ilícitos.

¿Entendido?

Opinión Sobre el Bachillerato

Siendo este un tema donde encontrar estudios puede no ser fácil, no me queda más que dar mi opinión personal. Cuando se habla del examen de bachillerato, estamos ante lo que para algunos es una bestia cruel que evita que la gente se supere. Para muchos, el bachillerato no sirve para nada y más bien evita que las personas logren seguir con sus estudios. Para otros, es una herramienta que no es necesaria porque con y sin él tenemos personas que pueden y van a la universidad y personas que no lo logran. ¿Es el examen de bachillerato tan mala idea?

Comencemos por entender que tenemos un problema de concepto. La prueba de bachillerato no es para mejorar al estudiante. La prueba, en teoría, mide si el estudiante tiene el conocimiento que debe tener luego de pasar por secundaria. La realidad es que sin la prueba, con todos pasando, los que sí estaban preparados pueden pasar a la universidad y todo bien, los que no seguirán sin tener esa oportunidad, buscarán trabajos poco calificados con salarios bajos y lo pero de todo: no nos daremos cuenta de que venían mal preparados. Sin embargo, el examen, en su concepto más básico, es una medición. La idea es evaluar conocimiento adquirido. Me dirá si la persona que lo toma está preparada tal y como se supone luego de pasar por todos los años de estudio de secundaria. Bueno, se ha estado aplicando y por ende tenemos datos. ¿Qué nos dicen?

Lo que muestra el examen, suponiendo que está correctamente implementado, es que hay brecha entre la preparación recibida a nivel público y a nivel privado, y también entre regiones geográficas. Esto implica un problema en la preparación del alumno, y por tanto una necesidad de mejorar el sistema y la enseñanza a nivel público y en ciertas regiones. Incluso, siendo un examen por temas, me puede indicar cuáles son las materias en donde tenemos falencias, cuáles son las habilidades que hay que motivar, etc. Pero esa información no debe quedar en solo números y estudiantes reprobados: debe usarse para mejorar el sistema. Esto nos da un doble valor del examen: una verificación de que el estudiante está bien preparado y también nos brinda datos para un diagnóstico de nuestro problema educativo.

Entonces, ¿es mejor no eliminarlo? Veamos: si lo eliminamos, no curamos el problema, que es la pobre preparación de nuestros jóvenes. Pero, si lo dejamos como está, fungiendo como filtro, no estamos en realidad mejorando para nada. Estamos, como el famoso meme, poniendo como prueba el subir a un árbol y aplicándosela a un pez. No, tenemos que hacer las cosas de forma distinta.

Lo ideal es que el examen se aplique como diagnóstico por un quinquenio o un periodo parecido. Durante esos años, se deben hacer ajustes a la educación pública con el objetivo de mejorar la enseñanza de las áreas débiles detectadas y que se logre como meta que una mayoría de los estudiantes lo pase. Esto es, que el estudiante salga realmente preparado y con la capacidad de pasar una prueba fuerte y completa. Ahora, una vez mejorada la educación, no veo problema es aplicarlo como requisito para graduarse.

¿Qué pasa con el que no logra una evaluación satisfactoria? El problema no se termina con el examen, al menos para los que lo pierden. Por eso hay que implantar un sistema de cobertura de brecha: el examen debe decirme cuál es el área donde mi rendimiento es deficiente, y poder dar un estudio personalizado que permita a los que fallaron, recuperar, rehacer el examen y lograr pasar.

Ahora, tenemos un problema adicional: ¿Qué tal si la educación está mal desde el primer año? Si los problemas se descubren en el último año lectivo, sería ya muy tarde para ajustes para los jóvenes que cursaron toda la secundaria. No se puede reparar 5 años de mala educación en un par de semanas. Por eso propondría algo mucho más agresivo: un examen cada año, que me diga cómo van las cosas año con año, y así solucionar el problema con anticipación. Esto es, los de sétimo harían un examen con la materia de sétimo, el de octavo con la materia acumulada y así. Esto suena muy extremo, pero el examen no debemos verlo como una tortura o una agresión, sino como una herramienta de medición que me traerá beneficios.

¿Están de acuerdo?

De Tributos y Exoneraciones

Don Fernando Rodríguez Garro, Economista, ex-viceministro de Hacienda y consultor en temas fiscales, ha explicado en el programa de Amelia Rueda y en Delfino.cr , un análisis sobre las exoneraciones y tributos, en respuesta a las acusaciones hechas en contra de doña Edna Camacho, actual coordinadora del equipo económico del gobierno. Don Fernando explica de forma sencilla el problema técnico de las exoneraciones, pero su discurso, aceptado en el programa de Amelia como en contra de la exoneración que se discute en el caso de doña Edna, a mi parecer tiene algunos problemas argumentales. No soy economista como él, por tanto mis apreciaciones en este artículo pueden estar muy equivocadas, pero las comparto para refutar varias cosas que él dice y que parecen que necesitan más profundidad y esclarecimiento.

Comencemos por explicar un poco la economía. Si todos guardamos el dinero bajo el colchón, sin gastar, siempre tendremos la misma cantidad pero moriremos de hambre y nuestra riqueza nunca cambiará. Tendríamos una economía totalmente paralizada. Una economía sana se da cuando las personas usan su riqueza para adquirir productos y servicios. Con la venta de los mismos, las compañías que los ofrecen obtienen ingresos, que a su vez se utilizan para pagar por el trabajo de las personas. La parte que no se usa en esos pagos, es ganancia, y se usa para comprar otras cosas. El dinero que se paga a los trabajadores, ellos lo usan para comprar también otras cosas. Así, el asunto es una cadena de compras y ganancias que mantienen el dinero circulando y generando bienestar para todos. Todo llega por un balance de ingreso y egreso que debe mantenerse constante, cualquier disrupción puede causar problemas en el andar de la economía.

Ahora, el tributo. Para que la sociedad esté bien, el gobierno debe llevar a cabo una serie de funciones, dentro de las cuales está mantener la economía libre de trabas y a la vez controlada. Para eso, el estado necesita dinero, y como no tiene generación de ingresos (con excepción de las entidades autónomas), debe tomar ese dinero de las personas (físicas y jurídicas). El problema es que quitarle dinero a los actores de la economía, la afecta. Eso es irremediable. Quitarle a la gente reduce su poder adquisitivo, que redunda en menos bienes adquiridos. Menos cosas vendidas implica menos ganancias, menos dinero para invertir, reducción de costos y calidad, reducción de precios y al final reducción de salarios y desempleo. Aquí tenemos nuestra primera discrepancia con don Fernando. Lo primordial en un tributo no es la simplicidad, porque eso es básicamente un efecto administrativo, sino su impacto en la economía. Cualquier impuesto tiene sus efectos y hay que calcular estos efectos y sus ramificaciones. Podemos ver más ejemplos más adelante. Lo principal ahora es entender que cualquier impuesto implica una afectación económica que debe ser balanceada. Aquí entramos en otra discrepancia.

Revisemos esta frase: “Estos impuestos los usan para pagar esas pensiones millonarias, de lujo, que son inmorales”. Para los que no lo noten, esa frase lo que está es demonizando el tributo, y lo hace al ligar el pago de este con una “injusticia” que es el pago de pensiones de lujo. De forma similar, don Fernando intenta demonizar la exoneración ligándola a evitar darle becas a los estudiantes pobres. Así no son las cosas. Una exoneración es cuando hay un regla que aplica a todos, menos a unos cuantos, que se exoneran de seguirla. Así, una exoneración es, por ejemplo, cuando todos pagan impuesto al combustible menos los pescadores. La exoneración también es un instrumento utilizado por la administración para hacer leyes por excepción. Por ejemplo, la renta es un cobro que se hace sobre las ganancias. Como hay muchísimos tipos de ganancias, en lugar de hacer una ley que indique uno por uno los que son gravados, se hace una ley que dice que todos los son, menos estas excepciones. Por otro lado, un impuesto no es para bien social, es para pagar las obligaciones que tiene el estado y hacerlo funcionar, y que todas estas acciones mantengan el bienestar de la sociedad. Por eso, el análisis de don Fernando solo se puede dar en casos muy especiales de impuestos específicos, donde la no obtención del tributo pueda ligarse a casos de impacto social directo.

Una exoneración es entonces la eliminación de la obligación que tiene alguien para tributar. ¿Cuándo se da? Usualmente se realiza para lograr balance horizontal y vertical. Aquí tenemos otra discrepancia: un balance no implica que todos paguen igual. ¿Recuerdan que mencionamos que el impuesto afecta la economía? En particular, afecta a la persona que tributa en términos económicos, lo que tiene efectos directos e indirectos. Siendo así, lo importante al definir los impuestos no es que todos paguen igual, sino que la afectación por el impuesto afecte de forma parecida a todos los actores. Por ejemplo, dos empresas, una gigante y una pyme, no compiten con las mismas oportunidades. La gigante posiblemente tenga ya mercado y economías de escala que le permite manejar mejor sus precios y por ende la demanda, mientras que la PYME no. Aplicar el mismo pago para las dos puede no afectar a la gigante, pero sí a la PYME, restando aún más su poder de competencia. En ese caso, una exoneración para la PYME puede mantener su competencia y a la vez no afectará la de grandes arcas. Eso mismo se aplica en el balance vertical, por ejemplo de la renta sobre el salario. Hay un escalón que está exento, y de ahí para arriba hay varios escalones con exenciones parciales. ¿Es esto un privilegio? ¿Se busca que quien gane más pague más? Para nada, esa es una forma romántica de verlo. La realidad es que gravar los salarios bajos los impacta, lo que reduce las compras, lo que frena la economía, ¿recuerdan?. Así que las exoneraciones no deben pensarse ni como privilegios ni como ayudas sociales, son balanceadores del impacto en la economía. Veamos otro ejemplo.

La economía ha cambiado mucho. Antes exportábamos bienes y eso traía dólares al país. La entrada de divisas es buena para nosotros. Actualmente, la producción de bienes ha dado espacio para la prestación de servicios, nuestra economía ha cambiado hacia los bienes intangibles. Hay en este momento varias empresas que son contratadas en el extranjero para realizar servicios localmente, servicios que serán consumidos en el extranjero de hecho. Ese tipo de ganancias no se gravan porque están en el exterior. El plan de renta mundial intenta cobrar impuesto por esos dineros. Para eso, cuando el dinero sea traído al país, se aplicará un porcentaje de impuestos. Uno diría: ¡qué bien! Esa gente que gana plata y no ayuda al gobierno. Pues bien, resulta que si se cobra impuesto por el dinero importado, muy probablemente estas empresas no quieran traerlo al país. Si tienen que hacerlo para pagar salarios que a su vez pagan impuesto (las cargas sociales son en la práctica un impuesto), intentarán pagar más bajo o de plano contratar recurso del exterior. Eso implica que las divisas que entraban como importación ya no entrará, y que posiblemente no se contrate gente local.

En el ejemplo anterior, alguien dirá: ¿qué pasa con el monto que no se cobra por impuesto si se exonera? El país necesita de esa plata. La respuesta es sencilla: si entran esas divisas y se crea empleo, las transacciones se incrementarían, y tenemos impuesto de ventas que ahora sería IVA. Si esa exención se da para esas empresas, su aporte a la economía podría influir en más consumo, que implica mayor recaudación. Tenemos que tener esto muy claro: el dinero no aparece de la nada. Para que el gobierno pueda tener buenos ingresos, es necesario que los contribuyentes obtengan buen dinero porque si no, no podría pagar nada.

Pero mucho de otros ejemplos. Cuando se definen impuestos, el monto gravado muchas veces puede depender de criterios como la pasividad del tributante o la frecuencia de dicha ganancia. No es lo mismo un único impuesto al año, o cuando se da una efeméride, que un impuesto cada vez que como arroz. Por tanto, no puede ser lo mismo un impuesto al salario, que viene cada mes, que un impuesto para cuando gano la lotería, aunque ambos sean por renta. Como bien lo explica don Fernando, en el caso de la exoneración de bolsa que hablamos, se trata de una exoneración por ganancia de capital. Cuando uno pone plata en la bolsa, esa plata le paga a uno intereses. Los intereses están gravados, la bolsa no me paga todo lo que me gané sino que me quita un pedazo para dárselo al gobierno. Sin embargo, si compro un título que sé vencerá en un par de años, y lo vendo a un valor superior al nominal, me gano una platilla. Esa platilla es una ganancia de capital y esa es la plata que estaría exenta. ¿Qué frecuencia tiene eso? El mismo don Fernando dice eso casi no se da, porque los títulos se mantienen y se cobran cuando se vencen. El mercado especulativo no es muy movido que parece. Por otro lado, ¡no hay impuestos a las ganancias de capital! Según entiendo, las únicas que se gravan son las obtenidas por la venta de activos depreciables, o las obtenidas por fondos de inversión. De hecho, el nuevo proyecto incluye un capítulo entero para esto. Lo que pasaría entonces es que se comenzarán a gravar ganancias de capital, como cuando usted vende una casa. Las personas que se ganan la vida vendiendo casas, tendrán que pagar renta. Así, la exoneración de la que hablamos será para las personas que trancen en bolsa y vendan títulos en el mercado especulativo, que según nos cuenta don Fernando, no es muy activo (no hablamos de las grandes bolsas gringas). Así, podemos suponer que la cantidad de dinero que “NO” se estaría captando es mínima, comparada con el impuesto a otras ganancias de capital como los bienes raíces (la gente que compra un lote en jacó por 50 millones y se lo vende a los inversionistas italianos en 500 millones, esos 450 millones de ganancias pagarían impuesto). Si queremos comparar la exoneración, no lo hacemos con el asalariado (esa es otra liga y otro tipo de renta), sino con estos negocios. Por ende, las comparaciones esgrimidas y las justificaciones para no exonerar, no tienen sentido lógico para mí.

Puede que esté equivocado, pero esto es lo que entiendo. Bienvenidas sean las correcciones.