¿Es el feto una persona?

Esta es una pregunta que salta a cada rato en la discusión sobre el aborto. Esto por cuanto el pero más grave que se puede decir sobre aborto es que termina con la vida de alguien. Los que promueven el aborto tratan de imponer la idea de que no se termina con la vida de nada, o que ese alguien no es una persona como todas las demás. Este pequeño artículo explica algunos conceptos y términos y aclara la pregunta de su título.

Comencemos por la definición de “persona”. La Real Academia Española (RAE) nos da varias connotaciones, de las cuales resalto dos: la 1. “f. Individuo de la especie humana.”  Y la 6. “f. Der. Sujeto de derecho.” Como vemos, una persona es alguien de la especie humana y particularmente es un sujeto de derecho. Para determinar si un feto es una persona, deberíamos entonces determinar si es de la especie humana y si es sujeto de derecho.
Lo primero es universal. Es decir, no importa la nacionalidad del feto, la ciencia nos dice si es humano o no. Para saberlo, primero debemos determinar la especie. Para saber qué es una especie, nos vamos de nuevo a RAE y nos dice: 7. “f. Bot. y Zool. Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies. La especie se subdivide a veces en variedades o razas.” Pero ¿Cómo se determinan esos caracteres? Según Dobzhansky (Genetics and the origin of species. Columbia University Press, New York) y Mayr (Systematics and the origin of species. Columbia Univ. Press, New York.) tenemos las “especies biológicas” que son aquellas pertenecientes a una población de individuos que pueden cruzarse entre sí, pero que están aislados reproductivamente de otros grupos afines. Corolariamente, si dos individuos de una especie se cruzan, el individuo resultante pertenece a dicha especie. Por tanto, si dos seres humanos se cruzan entre sí, el individuo resultante debe ser de dicha especie.

Vamos más allá. Se denomina “genoma” de una especie al conjunto de información genética de la misma, usualmente codificada en el ADN. Entonces, para poder determinar de qué especie es una célula, basta con hacer un análisis de ADN y determinar su información genética. Juntado esto con lo anterior, si a un cigoto, embrión o feto desarrollados a partir de un cruce de dos seres humanos se les hace una prueba de este tipo, saldrá que el individuo es un ser humano.

Entonces estamos claros que el feto ES un ser humano. Pero, ¿es persona? Como vimos, en derecho “persona” es un individuo sujeto de derecho. Eso ya no lo determina la ciencia sino las leyes. En el pasado hubo tiempos en los que a las mujeres, los negros y los judíos se les negaban los derechos por no ser considerados personas. Eso lo cambió el advenimiento de leyes que les otorgaban derechos e igualdad. ¿Cómo está el feto en términos de ser sujeto de derecho? En Costa Rica tenemos la constitución política, que dice en su artículo 21: “La vida humana es inviolable.” Como hemos visto, el embrión es un ser humano, por tanto está cobijado por la constitución al igual que el feto (que no es sino un estado de desarrollo del ser humano). En la Convención Interamericana de Derechos Humanos (CIDH-Pacto de San José), convenio internacional firmado por Costa Rica y muchas otras naciones de américa, dice en su artículo 1, inciso 2: “Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano.” Esto nos dice que todo ser humano es una persona según la CIDH, tratado internacional, y como el embrión y el feto son seres humanos, son tomadas como personas.

Ahora, incluso si el feto no fuera declarado una persona, existe también legislación para otros seres vivos que les otorga derechos, como algunas que evitan el maltrato animal, por ejemplo. Por tanto, el feto podría también tener derechos, aunque no sea una persona.

Los portillos del aborto terapéutico

Actualmente el Ministerio de Salud está trabajando en un protocolo de aborto terapéutico. Hacemos un llamado para que no se caiga en las trampas que dicho tipo de aborto usualmente causa.

1. Sobre el 121 del código penal. El aborto terapéutico como tal no existe en nuestra legislación, no se menciona. El aborto es considerado un delito contra la vida, pero el artículo 121 del código penal exonera de castigo a quien cometa dicho delito si cumple con cuatro características: a-es cometido por un profesional de la salud, b-con permiso de la madre, c-cuando haya peligro para la salud o vida de la misma y d-cuando ese peligro no pueda solucionarse por ningún otro medio. Esto se basa en el principio de que hay un mal mayor (la muerte de la madre y el hijo) que se evita con un mal “menor” (la muerte solo del hijo).

2. Prerrogativa de la madre. Se ha intentado hacer creer que el aborto terapéutico es un derecho que puede ser solicitado por la madre. Como vemos en el 121, es la decisión que toma un profesional de la salud de cometer un delito contra la vida a sabiendas que no será castigado, cuando haya un peligro infranqueable. A la madre se le pide permiso, pero no es la madre la que exige y manda sin criterio médico, y mucho menos en casos en los que no se cumplan c y d mencionados arriba.

3. Aborto por comodidad. El aborto se practica cuando el mismo salve la vida de la madre y no se pueda evitar. Por eso, casos donde hay un mal independiente del embarazo, como el de tratamiento del cáncer, no deberían ser tomados en cuenta. La muerte del hijo no cura el cáncer y tampoco evita su tratamiento. El feto puede verse afectado, y si muere sería un caso de “doble efecto” donde la vida del feto se vio afectada por el tratamiento a la madre, pero eso no se considera un aborto. Tampoco se debería dar en casos en los que la eliminación del feto “facilite” el tratamiento, dado que siempre hay un tratamiento que se pueda aplicar aún con el embarazo. La declaración de Dublín (http://www.dublindeclaration.com/), firmada por expertos en salud materna, dice que en ningún caso la muerte directa del niño es necesaria para salvar la vida de la madre.

4. Aborto por inviabilidad o eugenésico. Cuando el feto venga con problemas, sean estos incompatibilidad con la vida o defectos genéticos. Aunque se argumenta que estos casos afectan la salud mental de las pacientes, no hay ningún estudio ni manual en sicología ni siquiatría que diga que el aborto cure tales males. El duelo que se experimenta sigue siendo duelo. Incluso, como denuncia la doctora Francisca Decebal-Cuza de Chile, hay preocupación porque el aborto corta el proceso del duelo eliminando ritos importantes y suponiendo que la negación del embarazo ayudará, lo que a la larga es contraproducente. No se debe entonces aceptar ese tipo de terapia (aborto) por no estar completamente aconsejada por cuerpos profesionales. La aceptación de esto es el portillo más grande, porque incluso se permite en otros países el aborto en casos tan simples como estrés o por suponer infelicidad del niño en un futuro.

5. Aborto por violación. Similar al caso anterior, se argumenta que la mujer violada y embarazada sufre, cosa que es cierta, pero no se tiene estudio que diga que el aborto cure o ayude. Es más, hay estudios de los doctores Reardon, Makimaa y Sobie que dicen lo contrario, que afecta negativamente.

Dicho esto, hay que tener cuidado que estas trampas no se colen en nuestro protocolo.

UBER y el problema de la liberación de servicio

He oído mucho sobre UBER y la exigencia de ciertos usuarios para que se libere el servicio de transporte. Eso está muy complicado; intentaré explicar un poco el por qué:

Oferta y demanda. En microeconomía se observan tres variables: la demanda (solicitud de un bien o servicio), la oferta (que es el el brindar el bien o servicio por medio de un proveedor) y el precio (que paga el que demanda al que ofrece). Las reglas dictan que, si mantenemos el precio fijo, si hay demanda, habrá oferta que intente cubrirla si el precio da alguna ganancia. Ahora, si la demanda sube, la oferta subirá. Si la demanda sube mucho y la oferta no puede subir (por la capacidad de los proveedores, por ejemplo), el precio es el que comienza a variar, y se hace más caro. Por el contrario, si la demanda baja, el precio tiende a bajar. Llegará un punto en el que el precio es tan bajo que no tiene sentido ofertar porque se tiene pérdidas, y en ese momento la oferta disminuye.

Esta dinámica afecta la calidad y disponibilidad de los servicios. Por ejemplo, en lugares altamente poblados con mucha contaminación, hay mucha gente y muchos enfermos, por tanto, una clínica privada sería un buen negocio. Llevarían ahí a muchos neumólogos para suplir la demanda de problemas por la contaminación del aire. Pero entonces, en el pueblito fresco y natural, alejado de la ciudad, donde viven personas saludables y pocas, no es negocio poner una clínica porque casi no hay demanda y el precio debería ser demasiado alto.

Entendido lo anterior, en TODO EL MUNDO, los gobiernos dejan a la oferta y demanda los bienes y servicios que no son fundamentales, mientras que los esenciales como el agua, la electricidad o las telecomunicaciones, se vuelven candidatos a ser controlados para que las leyes de oferta y demanda no hagan estragos. El agua, por ejemplo, la controla el gobierno y este tiene la obligación de velar porque el líquido llegue hasta el más recóndito lugar donde haya un ciudadano. Para hacer esto, el gobierno declara el servicio como público (que sólo el gobierno puede brindar) y con esto se saca del derecho privado. El gobierno entonces puede crear una empresa de servicio, que velará para que todo el país tenga dicho servicio. Dicha empresa tendrá pérdidas en los lugares remotos, por eso se trabaja con un sistema de subsidios, en donde el precio para los lugares más rentables y para los consumidores de mayor poder adquisitivo, es mayor para poder subsidiar el precio/costo de los lugares remotos. Así, solidariamente, todos tiene el servicio.  El ICE es un ejemplo: el pueblo más remoto tiene su teléfono público gracias al precio que pagamos los que tenemos telefonía fija.
La otra opción es que el gobierno ofrezca el servicio en concesión para que empresas privadas brinden el servicio. La concesión es un contrato donde la empresa se compromete a dar servicio aún en lugares no rentables y donde incluso se regula el precio que puede cobrar por medio de fórmulas que garanticen un precio justo al consumidor y a la vez den ganancia a la empresa.

¿Qué pasa si un servicio así se libera? Pues entra a jugar con leyes de oferta y demanda, el precio puede subir hasta que ciertos sectores no puedan pagarlo, habrá lugares de baja demanda que no tendrán el servicio, etc.

Pues bien, uno de esos servicios es el de transporte. ¿Sólo Costa Rica lo considera esencial? No, muchos países alrededor del mundo consideran el transporte como esencial para que lo administre el gobierno. En particular en Costa Rica, el transporte definido como público es el remunerado de personas. Por tanto, nadie puede dar servicio remunerado de personas sino sólo el gobierno, y este ha establecido un sistema de concesión y permisos para que manos privadas den ese servicio. Cualquier proveedor que de ese servicio sin permiso, está cometiendo un delito. Aclarado esto, el gobierno exige una serie de compromisos para poder dar los permisos: antigüedad de los vehículos, entrenamiento de choferes, pago de cánones, fijación de tarifas, exigencia de dar el servicio durante las 24 horas del día y en todas las zonas geográficas, etc. La idea es que el servicio de transporte sea universal y a un precio justo.

Cuando usted se sube a un taxi o a un autobús, está pagando no solo el viaje, sino que sustenta el costo operativo: gasolina, empleados, mantenimiento, incluso el precio incluye un sobreprecio para mantener a las instituciones del estado que regulan el asunto, como el CTP.

¿Qué pasa cuando entra un proveedor de servicio no regulado a competir? Muchos dicen que todo mejora porque hay competencia y hay nuevas alternativas del proveedor que tiene mejor calidad. Podría ser cierto, pero también es cierto que crea una disrupción del control y el balance. Un proveedor no regulado no tiene los costos ni las restricciones que sí tienen los de concesión. Por tanto, trabajaría en la zona de mayor demanda y mejor precio, reduciendo la demanda para el sector regulado, lo que impacta directamente en el ingreso y lo hace insostenible (recordemos leyes de oferta y demanda). Como el precio en esa zona está ligeramente inflado para dar soporte a otras zonas de menor demanda, será obviamente mayor al precio que podría ofrecer alguien no regulado. El no regulado no tiene por qué dar oferta en la zona de menor demanda tampoco, ni tiene que pagar para mantenimiento del CTP por ejemplo. Por tanto, el gobierno no puede permitir que un proveedor no regulado entre a competir en un servicio público.

¿Qué hacer? El servicio público ofrecido apesta, y no se puede mejorar (mucho debido al pobre poder fiscalizador del estado, cosa que es natural en la competencia abierta). Bueno, en las telecomunicaciones tenemos una apertura de un servicio público como buen ejemplo de que sí se pueden hacer las cosas. Los competidores del ICE entraron, pero regulados: los precios están siendo fijados con límites inferiores para evitar tretas como el “dumping”, y se exige un balance solidario como cobertura nacional, por ejemplo. Para el servicio de transporte se puede hacer algo similar. En lo que no estaría de acuerdo por todo lo expuesto, es en el liberar el servicio para que sea competencia pura y basado en oferta y demanda. Esa propuesta denota una gran ignorancia sobre cómo funcionan los servicios esenciales y su protección y me asusta que vengan incluso de diputados que uno consideraría tienen algo de inteligencia.

¿Puede UBER entrar entonces a ser regulado? Es algo complicado, por el modelo de negocio que tiene UBER. Los choferes no son empleados de UBER, son contratistas, por tanto, UBER no puede asumir cosas por ellos. El modelo busca también trabajo de tiempo parcial (donde un chofer puede andar con pasaje por un par de horas, un día sí el otro no, totalmente libre). El modelo se basa en un microsistema de oferta y demanda, donde el precio es muy fluctuante justo por tener una oferta y demanda muy dinámicas. Todas esas cosas tendrían que ser reguladas: UBER tendría que ofrecer servicio a lugares de baja demanda, con un precio más controlado, etc. En algunos lugares se han simplificado la vida y han pedido a UBER que pague un Canon y cumpla con algunas reglas y ya, pero eso quita mucho control al servicio y no disminuye la disrupción indicada arriba. Por tanto, es una discusión mucho más compleja y técnica que debe darse fuera del facebook, por ejemplo.

¿Estamos ya más claros?

Administración Moderna y Convenciones Colectivas.

Primero, mi posición de apoyo a las fiestas les parece extraño a muchos, pero esto es porque no están viendo las cosas como yo las veo.

Segundo, podemos hablar mucho pero si no ponemos los pies sobre la tierra y nos sacamos el odio, malinformación, satanización, etc, todo aspecto negativo que tenemos contra los empleados públicos y contra las convenciones colectivas y sindicatos, jamás, JAMÁS, nos vamos a entender ni van (los que NO están limpios de esa distorsión) poder proponer cosas sensatas.

Aclarado lo anterior, quisiera dejar claro qué es una convención colectiva (tomado de Monografías):
La convención colectiva tiene por finalidad la regulación de las condiciones de trabajo en sentido amplio y demás aspectos vinculados con las relaciones laborales, el establecimiento de medios para la solución de los conflictos y, en general, la protección de los trabajadores y sus familias, en función del interés colectivo y del desarrollo económico y social de la Nación.
El contrato colectivo de trabajo puede regular todos los aspectos de la relación laboral (salarios, jornada, descansos, vacaciones, licencias, condiciones de trabajo, capacitación profesional, régimen de despidos, definición de las categorías profesionales), así como determinar reglas para la relación entre los sindicatos y los empleadores (representantes en los lugares de trabajo, información y consulta, cartelera sindical, licencias y permisos para los dirigentes sindicales, etc.).

La convención y los sindicatos (del griego “hacer justicia”) nacieron ante la explotación de patronos durante la revolución industrial. Los sindicatos utilizaron el poder de la asociación y por fin dieron a entender a los patronos que ellos no le hacía un favor al empleado al contratarlo, sino que la relación era bilateral: uno ocupaba del otro.

Pero el mundo cambió. Ya la administración que piensa en el empleado como un esclavo al que hay que exprimir practicamente no existe. Ya no se llaman empleados sino colaboradores, porque juntos trabajan para lograr un fin. Dado este cambio de visión, las tarjetas de marcaje de horario y el pago por horas deja de ser relevante, y el trabajo por objetivos con horarios flexibles surge. Claro está, antes para saber si se cumplen con las horas se marcaba en un reloj con una tarjeta, ahora no se marcan las horas sino la producción, y las métricas utilizadas con diferentes. Todo esto comienza por convertir a las convenciones colectivas en un anacronismo, un contrato que debe evolucionar. Antes se utilizaba para, por ejemplo, definir los días de descanso que debería darse al trabajador (el empleador quería que no tuvieran y trabajara corrido), pero eso ya no tiene sentido, hay leyes que indican cuánto se debe dar e incluso las compañías obligan al trabajador a tomar esos días. Ya se entiende que un trabajador embotado no rinde. Sin embargo, se sigue negociando, y esto no para garantizar las vacaciones sino para obligar a tener más: un privilegio.

Las convenciones colectivas deben entonces limpiarse de tales privilegios, y cosas tan simples como las vacaciones no deberían ir ahí, sino en el contrato regular porque se dan por ley. Aun así, queda la posibilidad de que, por el tipo de trabajo, el riesgo o las tareas, la gerencia de recursos humanos quiera hacer ajustes. Por ejemplo, cuando se manda a una persona al extranjero a trabajar en un proyecto. Esta persona veía a su familia, sus hijos, todas las noches al volver del trabajo y los fines de semana, pero por un tiempo dejará de verlos por estar lejos por culpa del trabajo. La gerencia podría definir que esa persona, por cada mes en el extranjero, reciba un día de vacaciones adicional para compensar con su familia. Para mí eso es muy lógico, va de la mano con una relación laboral entre seres humanos donde uno sacrifica noches y fines de semana con su familia y el otro se las reconoce con vacaciones, tiene todo el sentido. Ahora, si el patrono, sabiendo eso, niega cualquier tipo de retribución y exige al empleado sacrificar esos días, muy probablemente el empleado quiera reclamar y exigirlo en una convención colectiva. La gente de afuera, ignorante de la situación y envenenada por abusos del pasado, pensará que eso es una gollería y querrá quemar vivo al empleado que sólo quiere que su trabajo no le obligue a pasar tanto tiempo sin ver a su familia. Esa gente de afuera no les importa, no ven al empleado como un ser humano, lo ven como una lacra a la que ojalá no hubiera que pagarle porque dicen que “están gastando la plata del pueblo”.

Así, no toda “dádiva” en las convenciones son privilegios ni gollerías. Algunas tienen mucho sentido, como pedir herramientas especiales para hacer mi trabajo o compensación por situaciones especiales. Las que son abusos, estamos todos de acuerdo en que deberían ser eliminadas. Pero igual estamos de acuerdo en que muchas de las cosas en las convenciones no deberían estar ahí, sino que el patrono debería ser proactivo para otorgarlas porque son de sentido común. ¿De quién? De un departamento de recursos humanos moderno que entienda los problemas, el trabajo y las situaciones especiales y que actúe de forma apropiada. Es decir, un departamento de RRHH que sea más que un impresor de cheques y reportes a la CCSS.

¿Qué pasa entonces con las fiestas? Hay rubros muy importantes en la gestión del recurso humano, desde el “team building” hasta los orientados a cubrir las necesidades de Maslow. Algunas actividades, aparte de ser una diversión, son pensadas para poder compenetrar más al empleado con la misión de la empresa, fomentar el compañerismo, la interacción entre las diferentes generaciones, etc. ¿Es eso gollería satanizable? Pues no. Pero cualquier cosa que suena a fiesta muy probablemente lo será y correrá el riesgo de ser vilipendiada sin más razones. La gente sin conocimiento verá en ellas guaro y gallos de salchichón (o chorizo), y no una construcción de gestión de recurso humano. Si viene como exigencia de los empleados en una convención colectiva, pues es claro que es una simple fiesta. Si viene planteada por el departamento de RRHH con objetivos claros, dentro de un plan de mejora productiva, el asunto cambia.

Es por eso que la prohibición de buenas a primeras es para mí una demostración de ignorancia y populismo. Una revisión del plan que justifique la fiesta sería más razonable, y ahí podría ser que la fiesta de RECOPE sea realmente una gollería, pero que la del INA sí sea legítima, más si es un “almuerzo fraternal” que busca acercar a todos los que trabajan en el INA (dígame alguno si los consideran “vagos”) con un costo mínimo y que es organizada por la empresa con un fin particular.

Las personas que obtusamente obstinadas siguen diciendo que no les toquen la plata en tonteras les digo que lo siento, es plata que tiene que ir a ser utilizada en una empresa del estado y hay gastos de gastos que probablemente no autorizarían. Si les hacemos caso, eliminarían el costo de limpiar los baños, el piso o recortar el zacate y pondrían a los empleados a llevar su propio papel higiénico, les quitarían el comedor y el gasto de electricidad de los microondas, eliminarían la enfermería, las vacaciones y permisos de maternidad, creo que prohibirían los embarazos. Así de tacaños los veo, lo siento.

RECOPE, Fiesta Navideña y costo del trabajo.

Jugaremos hoy de abogados del diablo. Hay muchas fuentes, cito solo una donde se menciona la intención de hacer una fiesta navideña para 300 empleados de RECOPE. Esa fiesta está contemplada en el artículo 107 de la convención colectiva. Como ARESEP ya había dispuesto que los gastos de la convención colectiva no podían incluirse como parte del gasto de producción/distribución de combustibles para efecto del cálculo de tarifas, la misma ARESEP consultó con qué dinero se pretendía hacer tal fiesta. Ante esto, la fiesta fue frenada por el repudio generalizado de la ciudadanía en redes sociales.

Pero, antes de dar mis razones de abogado del diablo, hablemos un poco sobre la administración de empresas y el manejo de personal. En tiempos ya idos, se pensaba en el trabajo como un castigo dado que había que pagar para que la gente lo hiciera. La administración era tirana y tenía siempre como objetivo obtener ganancia sin importarle el bienestar de los trabajadores, a quienes les daba lo mínimo por su trabajo. Eso ya cambió, desde tiempos inmemoriales. Ahora se sabe que el trabajo es casi un segundo hogar, y que el empleado motivado y evaluado rinde mejor, que el costo de la planilla no es el único costo que se debe tomar en cuenta en el rubro de recursos humanos. Tenemos la pirámide de Maslow y otras herramientas más modernas que nos dicen que un empleado feliz y tranquilo es un empleado productivo.

Ahora, las convenciones colectivas nacieron en la época del trabajo como castigo y la opresión, son anacrónicas por decir algo. Están basadas en un falso balance entre la opresión trabajadora y el bienestar del empleado. Sin embargo, tal como la administración y la visión del trabajo han cambiado, así debe evolucionar la negociación de la convención. Hay cosas que tienen todo el sentido del mundo, pero todo. Doy algunos ejemplos: Un aporte extra a los médicos que se exponen a enfermedades contagiosas como compensación por el riesgo, el pago de taxi a maestros que tienen que ir a lugares peligrosos con poco acceso a servicio público de transporte, el pago de alojamiento a maestros que tienen que irse a lugares muy alejados de su hogar para dar clase. En estos dos últimos casos, el costo lo cubre el patrono simplemente porque es necesario para el servicio y no debería ser cubierto por el empleado.

Dicho lo anterior, creo que queda claro que no podemos ver el costo del trabajo sólo como el costo de planilla, sino que hay que hacer una inversión adicional para el recurso humano. Si tengo un grupo de trabajadores que tienen que almorzar, y la mayoría trae comida de sus casas, es lógico que el patrono moderno disponga de un comedor amueblado, incluyendo hornos de microondas, refrigerador y cafeteras. Si no lo hace, obliga a los empleados a comer en las gradas o el zacate, comida fría y hasta descompuesta, o a gastar más de la cuenta en sodas aledañas. ¿Ven? Creo que es perfectamente razonable dentro de la administración moderna el poder justificar como gasto algo que es necesario para que el trabajador cumpla con sus necesidades humanas básicas según Maslow.

Ahora, llegamos a la famosa fiesta. Es navidad, y muchas empresas tienen su convivio navideño. Se piensa en ser como una segunda familia y la inversión de ese convivio es un gasto nimio en comparación a la motivación y acercamiento de los trabajadores. ¿Hay empresas que no tiene fiesta navideña? Sí, las poco modernas, las que viven aún en tiempos de la planilla como única remuneración por el trabajo. Es por eso que la fiesta de Navidad en RECOPE yo no la veo mal. De hecho, debería haber fiesta en todas las instituciones como parte de un gobierno moderno. ¿Qué hay mucho gasto? No es nada comparado con los costos de operación, presupuestos e inversiones. Pero el pueblo, ya cansado de abusos, se saca el clavo. Se convierte en el patrono tirano para el cual el empleado no tiene derecho a tener fiesta de navidad, cual Scrooge tacaño y vengativo. Y esto no lo estoy inventando: nosotros pagamos con el costo del combustible, directa o indirectamente, la tal fiesta, y les estamos diciendo que no tienen derecho porque no nos da la gana. Si hacemos un cálculo de cuánto es lo que estamos restringiendo, nos damos cuenta que son 7 millones dividido entre la cantidad de combustible que gastamos todos los costarricenses y extranjeros de paso en una año. ¿Cuánto, un tanque lleno por persona, un litro por persona? No, menos del pellizco de una gota. Ni Scrooge es tan tacaño y despreciable, me perdonan la expresión.

Sin embargo, ARESEP actúa de buena forma. El problema radica en que la fiesta está dentro de la convención colectiva (simplemente porque la administración de RECOPE NO ES MODERNA, es más bien retrógrada, solo basta leer lo que dice su presidenta Sara Salazar, y por tanto deben exigir una fiesta de navidad vía contrato). Dentro de los costos presentados por RECOPE a la ARESEP debería ir un rubro de presupuesto orientado a la inversión en el trabajador, que incluya todas las cosas que he mencionado arriba, aparte de la planilla, y la ARESEP debería considerarlas como parte de un costo racional de la gestión de recursos humanos moderna. Todas esas cosas deberían ir fuera de la convención colectiva porque esto no es un régimen de represión y porque no son privilegios. Claro está, la normativa de RECOPE debería fijar un presupuesto racional para este rubro, que sea competitivo y acorde con la realidad económica nacional. Dado esto, el resto de privilegios de las convenciones deberían desaparecer y quedar únicamente los que tengan sentido para el desempeño del trabajo de manera justa. De esta manera, la misma convención se convertiría en un detalle fundamentado de costo que la ARESEP podría aceptar.

Advierto que no terminé mi carrera en administración, pero estoy seguro de que la mayoría del pueblo ni siquiera administra su propia casa con propiedad y de fijo muchos explotan a las empleadas domésticas, seguro que no las dejan ir a casa en Navidad y no les dan pero ni a oler el queque navideño, si por la víspera se saca el día.

Termino aquí mi intervención de abogado del diablo. Aclaro que no defiendo la convención colectiva de nadie, no estoy de acuerdo con los abusos de RECOPE pero tampoco estoy de acuerdo en cerrarlo sino en transformarlo, evolucionarlo, quitarlo de la manos de los sindicalistas y administradores inútiles que ha tenido y ponerlo a trabajar como debe ser.

Algunas notas sobre Halloween

Sí, ya sé que acaba de pasar, pero me parece oportuno comentar algunos aspectos de esta fiesta.
Primero, hay mucho ir y venir sobre la celebración de Halloween. Algunos cristianos incluso están cambiando el nombre por HolyWins, para cambiar la concepción pagana de la tradición. Hablemos de lo que realmente significa.
Halloween es una contracción de All Hallows’ Evening o Allhalloween o All Hallows’ Eve, que significa Víspera de todos los Santos, dado que se celebra un día antes de la celebración cristina del Día de Todos los Santos, que a su vez se celebra un día antes que el Día de Difuntos.  Por esta razón, Halloween tiene de hecho una cognotación Cristiana.
Ahora, ese día, coincidencialmente, es el mismo de la celebración gala del Samhain, que es la que marca el final de la temporada de cosecha e inicio del invierno. Se dice que dicho festival tiene raíces Celtas paganas, donde se creía que el límite con el más allá era más sencillo de cruzar. Por eso, se creía que los espíritus vagaban esa noche, y los muertos volvían a sus casas buscando hospitalidad. La tradición hizo que la gente se vistiera representando a esos espíritus y pasaran de casa en casa. Es claro que esto es muy similar a la tradición norteamericana de vestirse como monstruos e ir de casa en casa pidiendo dulces.
Aclarado esto, tenemos que la víspera de todos los santos, Halloween, es una cosa, y la tradición celta es otra. Sin embargo el comercio ha hecho que sean sinónimos. Quedamos claros que no.
Segundo, el problema de que mucho cristiano esté en contra de tal celebración. Aquí hay mucha tela que cortar y depende de las creencias de cada uno. Tenemos la teoría de que la tradición ha cambiado mucho, y ya los disfraces de los niños son más de super héroes y personajes de películas, que monstruos o demonios. También que los niños no realizan el proceso basados en el paganismo sino en la aventura de disfrazarse y pedir dulces. Como ha ocurrido en otras ocasiones, el rito o tradición se ha “inoculado” y se ha vuelto inofensiva porque se ha cambiado su sentido original. De hecho, me parece, la iniciativa de HolyWins es similar, porque los niños se visten de ángeles y santos, justamente para desvirtuar el disfrazarse de monstruos.
Sin embargo, para otros el problema persiste, porque el “rito” se realiza sin importar que cosas accesorias como qué disfraz se usa, cambien. Sin embargo, todos son libres de hacer lo que piensen correcto en este aspecto.
Tercero, el mensaje que defiende la tradición de Halloween norteamericana en suelo tico haciendo mofa de quienes dicen que no es tradición tica. Este mensaje dice que acaso Navidad es guanacasteca. Aquí quisiera aclarar un par de puntos.
Una tradición es algo que inicia y se mantiene en un lugar o grupo de personas. Ante esto, lo siento, pero la tradición de Halloween NO ES TICA. Las mascaradas lo son. La Navidad no es una tradición, es una fecha y celebración, que tiene tradiciones MUY DIFERENTES alrededor del mundo. Un poquito de información ayudará: En USA, la navidad es sobre Santa Claus, un gordito llamado Kris Kringle que trae regalos por una chimenea y que vive en el polo norte. Esta tradición es una invención comercial que trae componentes de muchas otras tradiciones. El gordito rojo lo inventó la Coca Cola, Santa Claus viene de San Nicolás de Bari, obispo que daba regalos a escondidas a la gente necesitada. ¿Kris Kringle? Es el nombre que le dieron a Santa Claus es una película, y se deriva de “Christkindl” que es el que traía los regalos en navidad en Alemania y Austria,  que significa “Christ Child” o Niño Dios (¿les suena?). El Niño Dios es quien traía los regalos, justo como era en Costa Rica hace muchos años, junto con su tradición de crear pasitos o portales con las imágenes de la natividad. Luego, cuando comenzaron a llegar programas de televisión gringos y tarjetas gringas, conocimos a Santa Claus que nosotros apodamos “Colacho”.
Como verán, una tradición es algo que vamos creando. Halloween NO ES TICA, repito, pero igual podemos irla incorporando y hacerla nuestra, de una u otra manera. La idea de montarla sobre las mascaradas es interesante. Igual aquí hay fiestas de disfraces. Mandar a los niños vestidos a recorrer casas no es tan buena idea en algunos lugares.
¿Estamos claros?

Hola Aylan.

Hola Aylan.
Hola señor. ¿Es aquí el país donde no hay guerra?
La guerra aquí no existe, Aylan.
Señor, ¿Dónde está mamá?
No te preocupes, ven conmigo, ella está en el jardín, con tu hermanito.
¿Y mi papi?
El no ha venido.
¿Se quedó en casa? Pero tiene que venir con nosotros… ¿Cuándo llega?
No te preocupes, aún tardará, pero enviaré a alguien para cuidarlo. ¿Aún tienes miedo?
Sí, los hombres malos nos persiguen…
No temas, los hombres malos no pueden llegar aquí. Ve, ve a jugar al jardín, sin miedo, sé feliz.

Clarificando la Ideología de Género

(EDITADO. Ver modificaciones abajo).

Luego de varios artículos y aireadas discusiones sobre los escritos del doctor Fernando Zamora por parte de miembros del PLN, incluyendo su presidente, se critica un entendido conservadurismo y se denuncia un ataque a la lucha por los derechos de las mujeres. Leyendo el artículo, eso es bastante absurdo. Entiendo entonces que tales personas están confundidas con los términos utilizados. Es por eso que este corto artículo pretende explicar lo que realmente significa Ideología de Género.

La Ideología de Género se comenzó a cocinar por los años 60, con estudios de género (sexo) que se publicitaron como científicos (no lo eran tanto). Fue en 1995 que se dio a conocer en la  IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, que tuvo lugar en Pekín. Llegó disfrazada como ideología feminista de ayuda a la mujer, utilizando mucha nomenclatura de la corriente feminista. ¿Qué propone? Algo muy simple: nacemos neutros, sin sexo, y es la sociedad la que nos construye hasta hacernos adoptar un rol.

Suena lógico, ¿no? Pero qué tal si les cuento que cuando decimos “neutro”, la ideología se refiere a que no somos sexuados, que la biología y anatomía no significan nada, y que no importa “el tamaño de nuestros genitales”, podemos llegar a ser hombres o mujeres por medio de la construcción de la sociedad. Es decir, la sociedad es la que nos hace hombre o mujer, nada de eso es natural. Más allá, nuestras preferencias sexuales también son “enseñadas” o “programadas” por la sociedad.

Para la Ideología de Género, la sociedad nos esclaviza. Nos obliga a ser hombres o mujeres, nos obliga a ser heterosexuales u homosexuales, y se vale de conceptos esclavizadores para lograrlo. Estos son el matrimonio, la maternidad y la familia. El objetivo de la ideología es liberarnos de esa esclavitud. Por eso, aboga por que la maternidad sea vista como un mal, intenta que la familia deje de ser la base fundamental de la sociedad al hacerla sinónimo de cualquier cosa (familia es cualquier grupo de personas o animales, reunidas y que sientan cariño/amor por los demás). El matrimonio también, se publicita como algo negativo, como un contrato que puedo no cumplir o romper cuando quiera, o simplemente no tomarlo. Yendo más allá, aboga por que las personas nos liberemos de estereotipos y podamos amar a cualquier otra persona, independiente del sexo. No es una igualdad de sexos, es una igualdad total, como seres neutros.

¿Es eso feminismo? Pues no, la misma Barbara Ledeen, feminista de la IWF en Pekín, critica el borrador del “Plan de Acción”, indicando que la idea de género como una construcción social permite que el sexo sea una elección, y que la idea de familia fue completamente eliminada al reemplazarla con “household”, elminando toda referencia a las palabras “padre”, “madre”, “hijo”. Por eso y otras cosas, recomendó que Estados Unidos no participara.  Por otro lado, Mary Ellen Bork, de CATHOLIC CAMPAIGN FOR AMERICA, dijo “The Platform for Action, is seriously flawed by the endorsement of a radical feminist view of equality and gender which leads to inadequate treatment of motherhood and traditional marriage and inadequate treatment of religious and cultural values that women bring to society.”. Christina Hoff Sommers en su libro “¿Quién robó el Feminismo?” dice que “El feminismo de ‘equidad’ lucha por la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación.” Mientras que la Ideología de Género es dice que “las mujeres no serían oprimidas sino existiera ‘la mujer’”, con lo que en lugar de reivindicar a la mujer, pretende destruir el concepto mismo de lo femenino. Sin embargo, al ser introducida como parte de la lucha feminista en Pekin, se considera también parte del feminismo de segunda generación (second wave feminism) aunque las fechas no concuerden (terminó en 1980).

¿De dónde viene? De muchos lados. Dale O’Leary, escritora sobre temas de género, indica que el origen está en el trabajo científico del doctor Dr. John Money, de la Hopkins University en Baltimore (1950s). Este doctor acuñó el término Género (gender) que era exclusivo del lenguaje, para usarlo como la manifestación de la sexualidad creada por la sociedad. Sus teorías de que el sexos se construye y no se trae al nacer, han sido desestimadas con los estudios cientificos recientes. La ideología resultante también extrae elementos del totalitarismo, el utilitarismo, hedonismo, su idea del matrimonio como afrenta proviene de ideas en Marx y Engels, su liberalidad proviene de ideas de Reich y Marcuse, y también del feminismo eugenista de Sanger y el materialismo y existencialismo ateo de Beauvoir, que tenían sus ideas negativas sobre la maternidad.

Aclarado esto, vemos claro que la lucha por la igualdad de condiciones de la mujer, la lucha por el voto y todas esas cosas no tienen nada que ver con la Ideología de Género. También, creo, es claro que tampoco son los ideales de la social democracia. Ahora, la pregunta es si los críticos del doctor Zamora, que lo quieren fuera del partido, son ignorantes de esta ideología, o más bien la conocen muy bien y quieren adoptarla en el partido. De ser así, creo es bueno que los militantes la entiendan (creo que muchos se oponen) y que se decida su aprobación en un congreso ideológico.

Para terminar: ¿Es un boom en el mundo? Bueno, en los países que fueron pioneros en esta ideología, los países nórdicos, el Nordic Council of Ministers (un consejo inter-gubernamental integrado por Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia), hace poco cerró el NIKK, Instituto de Género Nórdico, que era el promotor de la Ideología de Género, proveedor de las bases científicas para las políticas sociales y educativas, lo que llevó a los países nórdicos a ser los más “sensibles al género”. Sin embargo, una serie de documentales demostraron que tales bases científicas no eran tales,  que no había ningún soporte de investigación empírica que fundamentara tales teorías, lo que llevó a relacionar el cierre con dicho trabajo documental. Sin embargo, las autoridades negaron que el cierre fuera por esa causa, y el NIKK está de nuevo trabajando, ahora con amparado por el Swedish Secretariat for Gender Research.  Por otro lado, en Italia, se está también poniendo en evidencia con un libro de Mario Adinolfi, cofundador del partido democrático italiano. Igual hay muchas voces levantadas en contra. Así estamos.

Ediciones:
1. Se corrige el texto de Ledeen, dado que no aparece en el texto de la conferencia, sino que un texto muy similar es dicho por Mary Ellen Bork. Se incluye el texto de Bork.

2. Se incluye referencia a O’Leary y al doctor Money.

3. Se incluye referencia a la consideración de la ideología como feminista.

4. Se da referencia a la reapertura del NIKK.

Desmitificación del Taxista

¿Es el taxista el maleante, maleducado, casi asesino que anda en las calles violentando el derecho a la gente? ¿Cómo funcionan, qué son, los taxistas? No soy taxista, pero sí soy algo escritor, y una parte de mi trabajo en esa área es estudiar las cosas, personas y hechos. Este artículo trata de dar una luz sobre esa figura tan vilipendiada actualmente, no tanto para defenderla, sino para conocer su realidad.

Influencias: Declaro que no estoy siendo pagado por ninguna agrupación de taxistas, ni tampoco hago esto como un ataque a UBER porque de por sí soy informático y considero que es bueno el uso de la tecnología. Siendo así, lo que sigue es verídico hasta donde sé y representa una realidad que no pretende ser engaño ni distorsión.

El mecanismo de la ley.
No soy taxista, pero he sido asiduo usuario desde que tengo memoria. Actualmente uso el autobús y el taxi todos los días. Incluso hay taxistas que me reconocen cuando me ven. No hay viaje en el que no hablemos, de cualquier cosa, desde la política hasta el partido del domingo. Algunas veces, hablamos de problemas, los problemas del taxista, que yo escucho.

En mi niñez vendí mangos celes en la playa. También vendía naranjas en el Lito Pérez los domingos de partido, levantándome en las madrugadas para ayudar a pelarlas. Salía yo en la mañana, por las calles solas del Puerto, empujando el carretón de copos, yendo hacia la hielera para comprar una marqueta de hielo partida en dos, y luego dirigirme hacia el Ferry. Por eso sé lo que es recorrer la playa de arriba a abajo, esperando que alguien se antoje de mangos, lo agradecido que se siente uno ante el primer cliente, sé lo que es la congoja de ver a los mayores haciendo cuentas para ver si lo que se hizo en el día alcanza para pagarle al don al que le fiamos las naranjas. Ver la cara de decepción del señor de las naranjas cuando le decimos que nos espere otro día, porque estaba esperanzado en esa plata para comprar su comida del día.

Como dije, uso mucho el taxi. Una vez tuve que agarrar uno para ir de la UCR hasta Alajuela, lo tomé al frente de lo que ahora es Hooters. Como siempre, comenzamos la conversada. Apenas supo que yo era profe de la U en informática, comenzó a preguntarme sobre la carrera, a pedirme consejo. Su hijo parecía muy interesado en la computación y quería saber si valía la pena que estudiara eso. Le di mis mejores consejos. Luego me contó que estaba rejuntando para comprarle una compu al muchacho, y quería saber qué tipo de compu comprar. Igual, mis consejos fueron dados. Fue ahí cuando me dijo que esperaba que su hijo pudiera tener una carrera, que el oficio de taxista era cruel y que no quería heredarle la placa sino algo con más futuro. Llegamos a mi casa a eso de las ocho. La maría marcaba un monto y el me cobró cerrado, perdiendo unos 600 pesos. Le di entonces las gracias y él me dijo que más bien muchas gracias a mí, que llevaba ya 8 horas de trabajo y el día estaba tan malo que este viaje era una bendición, porque con él cubría la cuota del día, que aún le quedaban unas cuatro horitas hasta las doce para poder ganarse alguito para él. Y lo entendí perfectamente, porque yo había estado ahí.

¿Es el taxista alguien a quien le regalaron algo, mantenido por el estado? Veamos la parte legal. Una persona que quiera ser taxista, deberá solicitar al gobierno una placa, las cuales están limitadas en número. Dicha placa se otorga con un contrato de concesión, que es un contrato donde el nuevo dueño de placa se compromete a seguir una serie de disposiciones y trámites que buscan que el servicio de transporte público sea bueno y universal. En dicho contrato también se dispone que el gobierno regulará la actividad, cuidando de que no haya sobre oferta y que se cumplan las condiciones de competitividad.

¿Qué debe cumplir? El taxista debe pagar el canon de regulación (que se usa para mantener a la ARESEP), que es un monto que se deduce del costo del primer kilómetro. El monto es fijo, así que si el taxista no hace suficientes carreras, puede estar cubriendo el monto de su bolsillo. También debe tener un seguro que cubra a sus pasajeros, que por ser seguro de actividad comercial tiene un costo más alto. Debe ir a RITEVE cada seis meses (que implica hacer ajustes y reparaciones en los autos, que sufren más por el continuo uso al que son sometidos), deben llevar control de ingresos y egresos porque tienen que declarar ante hacienda y cotizar para la caja.

¿Cómo funciona eso de las placas? Las placas de taxi son limitadas, y hay una cantidad particular para cada zona. Esas placas son entregadas a personas luego de ciertos trámites. Se busca que las personas estén en riesgo social de forma que la placa sea una ayuda para los más necesitados. Claro, esto no se cumple siempre, y hay gente que dice que muchas placas han sido otorgadas como favores políticos, incluso dando varias placas a la misma familia (lo cual es ilegal). Sin embargo las denuncias no parecen darse.

¿El taxista maneja su placa? El taxista debe primero conseguir un carro. Para alguien en riesgo social esto puede ser muy difícil, dado que no son sujetos de crédito. La ley permite una exoneración de impuestos del 60%, y poder utilizar el auto como garantía prendaria. Aun así, es difícil tener la prima y algunas compañías de autos usados no les gusta vender con garantía prendaria si el carro será usado como taxi, por su depreciación acelerada. En fin, si no logra conseguir el carro,  puede buscar la opción de alquiler de placa (cosa que no estoy seguro que sea legal). Lo que sí es legal es ceder la concesión a otra persona, pero solo luego de haber transcurrido 3 años. La ley exige que el dueño de la placa conduzca personalmente el taxi por lo menos en una jornada de 8 horas. Excepto si el concesionario es una jefa de casa, una persona con discapacidad o enfermedad, o mayor de 60 años: dichas personas pueden contratar a un tercero que les conduzca. También los taxistas capacitados pueden contratar a alguien que les conduzca en otra jornada (de esto incluso tiene conocimiento el ministerio de trabajo, que resuelve conflictos de este tipo). De esta manera, se tiene servicio de taxis las 24 horas. Hasta hace poco, en el 2012, se hizo un cambio a la ley para permitir heredar la placa. Lo sé porque un taxista me lo comentó una vez: estaba feliz porque iba a poder dejarle la placa a su esposa para que se ayudara. Me volvió a ver y me di cuenta que él sabía que moriría pronto, yo no pregunté nada más.

¿Alquiler de placas? Como dije, hay ocasiones en que los taxistas no tienen carro o no pueden dar el servicio. En ese caso, alquilan la placa. La placa no sale de su nombre, así que están obligados a todos los trámites y serán responsables de todo lo que pase con su placa, pero quien hace usufructo de la misma es otra persona. ¿Legal? No está contemplado en la ley, aunque tampoco está prohibido. Sin embargo, es una forma que ha permitido que una persona pueda poner a trabajar varias placas: se consigue a gente que no puede trabajarlas y las alquila, contratando luego a choferes, convirtiéndose en un intermediario que no hace nada pero si obtiene ganancia. Eso no parece justo.

¿Choferes contratados? Muchos de los taxistas que andan manejando no son dueños de placa. Esto no es ilegal, al menos no está prohibido, y ayuda a que otras personas que no han sido concesionadas ni tienen carro, puedan tener un trabajo. Usualmente el dueño de la placa cobra una cuota al chofer, quien no tiene un sueldo fijo. El chofer debe pagar la gasolina, así que esta se rebaja de lo que ganó. Paga la cuota y lo que sobre se lo deja como pago. Algunas veces, como en mi historia, la cuota es difícil de conseguir, y el chofer trabaja el día por nada.

Los taxistas también deben tributar. Reparaciones, la gasolina, la lavada del carro, todos los gastos deben ser registrados contra factura. Usualmente un contador les lleva los datos, para poder presentar su declaración. El costo del contador también se cuenta.

Otro costo es el de las radiobases. Para poder dar un mejor servicio, se usan radiobases donde los clientes pueden llamar para conseguir un carro. El taxista debe pagar un monto de derecho y alquiler del radio, sea por semana o por mes. Es como un “UBER” pero por radio y teléfono, donde quien hace los contactos es la radio operadora.

Claro, hay otras reglas que claramente no se cumplen, como que los taxistas deben andar uniformados, con pantalón azul y camisa o camiseta blanca lisa.

Básicamente esta es la realidad legal de los taxistas.

El lado humano.
Solo para comprobar un poco lo que se dice en redes sociales, les contaré de nuevo que uso mucho el taxi. He tenido malas experiencias, claro está. Una vez me monté con un taxista que me dijo que la maría la tenía mala, y que yo le tenía que decir cuánto me cobraban regularmente. Yo no tenía ni idea, así que no le pude dar una respuesta. Ya había comenzado a andar, de pronto se orilló y me dijo de forma descortés que me bajara, que no iba a llevar a alguien que no se dignaba a contestarle una simple pregunta. Yo le dije que era obligación de él tener la maría en buen estado y cobrarme lo justo, pero me bajé. Claro está que ahí mismo, mientras se alejaba, tomé mi teléfono y lo denuncié. El señor que me contestó me dio las gracias por la denuncia y me dijo que actuarían en el caso. Lo que no me preguntó fue sobre cómo me contactaban para darme el resultado, así que nunca supe si al final pasó algo con el taxista o no.

Sin embargo, cuando se me baja el colerón, pienso en que esa reacción la he visto en otras personas, algunos profesionales con altos cargos, y que son simplemente berrinches, personas que explotan luego de tener un día terrible, y el que paga los platos rotos es uno.

Los taxistas andan a veces bajo mucha presión. Pasan las horas y aún no han conseguido la cuota, por ejemplo. No pueden andar dando vueltas porque gastan la gasolina y como vimos eso lo pagan ellos. Por eso buscan quedarse en alguna parada de taxis, y a veces están muy llenas porque no hay servicios, ahí las doble filas. Tienen que lidiar con las horas de baja demanda, porque están obligados a trabajar las 8 horas (que usualmente son 12). Algunas veces otros taxistas aprovechados se arriman a la fila y se llevan un servicio quitándoselo a los que estaban haciendo fila por horas. Otras veces, luego de estar en fila por un buen rato, llega un cliente y les pide una carrera de menos de un kilómetro. Cuando esa carrera termine, deberán volver a la fila y esperar otro par de horas para otro cliente. Mala suerte, injusticia.

Cada vez que me subo al taxis doy los buenos días, pido que me lleven a tal lugar y termino con un por favor. Cuando me bajo, doy las gracias y usualmente recibo un “que Dios lo acompañe”. Durante el trayecto hablo con el chofer, porque suelo sentarme a su lado. La gran mayoría son amables, corteses. Algunos fuman, pero siempre me han preguntado si pueden fumar en mi presencia, con respeto. No me dan botellitas de agua, pero muchos me han ofrecido el periódico para que vaya leyendo. ¿Tengo muy buena suerte? Puede ser. Alguna que otra vez me ha tocado alguno chofer que no es tan cortés, otro que su aseo personal deja que desear, cuyo auto huele mal y se siente sucio. Y ese que me bajó de su taxi.

Entonces, pregunté una vez: señor, cuénteme, la gente que se sube a su taxi ¿le da los buenos días, saluda y pide por favor? No. La verdad es que mucha gente se sube al asiento de atrás y con voz de mandato dice “lléveme a tal lugar”. Luego, “¿Cuánto es?”, paga y se baja sin decir adiós. Lo mismo he visto con los choferes de bus. La gente sube, da la plata y sigue sin decir buenos días ni nada. Se baja y poca gente dice gracias (poca, usualmente personas mayores que tienen una educación social más arraigada, siento yo). ¿Será que vemos a los choferes como cosas, servidores públicos anónimos que no merecen nuestras buenas costumbres? ¿Gente que es nuestra empleada y por eso podemos mandar sin agradecer?

Luego vienen las historias de objetos perdidos. Muchas de hecho. Historias de taxistas que encuentran celulares, carteras, uno incluso me dijo que le dejaron una caja con la plata de la planilla de una empresa. Claro está, los que lo cuentan lo devolvieron, y es repetitivo el final: ni las gracias dieron. Dijo uno que una pareja dejó un paquete con plata, y se bajaron en una parada de bus. Al darse cuenta, el taxista se devolvió y se bajó a entregarles el dinero, y el doncito se le vino encima a golpearlo diciendo que se lo había robado. Fue la doñita la que lo frenó y lo regaño, porque el taxista venía a devolver la plata. ¿Así somos?

Tengo desde hace rato la aplicación Easy Taxi instalada en mi teléfono. ¿Cuántas veces la he usado? Ninguna. Siempre, siempre que he necesitado un taxi, hay uno cerca. Cuando me bajo del bus, cuando salgo de la casa, cuando salgo del trabajo, hay una parada de taxi cerca, o espera uno unos minutos y pasa uno desocupado. Están por todos lados. Una vez, en carretera, vi a ocho taxis en un rango de 100 metros. Le pregunté al chofer y me dijo que sí, que eso estaba saturado, que hay más taxis que servicios y que el gobierno no hacía nada. Sin embargo, llegan más.

Eso es mi vivencia, con las voces de los taxistas. Personas que trabajan, como la que vende el periódico, o el que barre el caño. ¿Hay maleantes? Pues sí, un señor taxista me dijo que en ciertas paradas hay algunos choferes que no son santas palomas y que siempre quieren aprovecharse del cliente, que los deja muy mal. Lástima que no hay una manera de identificarlos y pedir que los saquen de circulación.

En fin, seguiré sentándome a la par del chofer, como compa pulseador, le seguiré saludando cortésmente y dándole las gracias. Si voy a utilizar el servicio para ir cerca, sé que tengo que agarrar al último de la fila, el que acaba de llegar, para no hacerle una injusticia al primero. Espero eso sí que mejoren sus autos, que mejoren las condiciones de contratos, que mejore la legalidad de las concesiones, que tengamos un servicio público de primer mundo.

Así estamos.

UBER y la Ley

¿Es UBER ilegal? No, al menos que yo sepa. De hecho mucha gente está dando sus interpretaciones, incluyendo a abogados reconocidos y diputados, tanto que quise hacer este post donde sumarizo las propuestas y les doy mis comentarios basado en la legislación que he leído y lo que entiendo.

Primero quiero aclarar que no soy abogado, pero sí aficionado a discutir leyes. Lo que aquí digo queda abierto a ser refutado con fundamento y se agradecen las correcciones.

Procedamos entonces:

La legalidad de la tecnología.
Mucha gente repite sin sentido que prohibir a UBER es como prohibir a Skype o Netflix. Primero hay que aclarar que nadie ha dicho que UBER sea ilegal. UBER es una empresa que ofrece la capacidad de poner en contacto a un usuario y un proveedor de transporte utilizando la tecnología móvil. Nadie está en contra de eso, de hecho en el país ya funcionan otras dos aplicaciones, Easy Taxi y Taxible, que hacen exactamente lo mismo.

El problema no es la tecnología, sino el bien sobre el cual se ofrece el servicio. Hace años se pretendió defender al ICE porque supuestamente Skype competía en el ámbito de las telefonía. Eso no fructificó simplemente porque el medio utilizado era internet y no había regulación sobre eso. Igualmente, Netflix utiliza internet, si usara el espectro nacional para transmitir, tendría que estar concesionado. Pero no es así, por lo que Netflix tampoco estaría siendo prohibido, eso es absurdo.

Igualmente, UBER no puede prohibirse por su uso de internet o tecnología. El problema real es que el servicio de UBER une a usuario y proveedor de servicio de transporte remunerado, el mal llamado chofer UBER, y este proveedor debe estar bien con la ley. Pero, los conductores que se afilian a UBER no están a derecho, por no tener permiso ni concesión. Ese es el problema, los conductores, no el servicio UBER.
La falacia del servicio esporádico.

Muchos también comparan UBER con ejemplos como: “si una compañera de trabajo va para donde yo voy, la llevo, y ella me paga, ¿estoy también de ilegal?”. Dentro del sentido común, una golondrina no hace verano. Si yo le vendo a un compañero de trabajo un DVD viejo que yo tenía, no me convierto en vendedor de DVDs. Si tengo una venta de garaje el fin de semana, no me convierto en dueño de bazar. Y, más relevante, si me inscribo en una página de venta de autos, para vender mi carrito, no me convierto en comerciante de autos. Todas son acciones esporádicas, como bien lo menciona don Jaime Ordoñez en su exposición sobre el ámbito privado . Pero, claro está, si la actividad se vuelve constante, repetitiva, y consigo servicios que me permitan llevarla a cabo, estamos hablando ya no de actividades esporádicas sino de una actividad sostenida. En el caso de UBER, que una persona se inscriba como chofer, con el solo objetivo de que UBER le consiga clientes (porque para eso es la aplicación), elimina toda posibilidad de considerar eso como esporádico. Por tanto, no, no es lo mismo cobrarle a la compañera de vez en cuando que yo la llevo. Incluso si la llevara todos los días, eso es esporádico y no constituye una actividad comercial. Meterse en UBER sí lo es.

El caso del ámbito privado.
Muchos apelan a que UBER, o los choferes inscritos en la plataforma, brindan un servicio en el ámbito de lo privado, por lo que se rigen por el derecho privado y no puede ser prohibido por el gobierno. Así lo entiende don Jaime, referenciado arriba. Incluso Otto Guevara, en su artículo en La Nación habla de que dicho servicio es privado, usando como soporte una opinión jurídica de la contraloría OJ-127-2001 (en realidad es la OJ-127-2000) y el Criterio de procuraduría C-226-2002. El primero, dice don Otto, explica lo que debe diferencia un servicio público de uno privado y el segundo lo ratifica de manera vinculante por ser un criterio. Ahora, uno de las conclusiones más importantes de estos dos textos es “El servicio de transporte que presta un grupo de personas a otras ( que constituye un grupo cerrado), que no involucra elementos propios del servicio público de transporte, es jurídicamente posible en nuestro medio. La relación entre ellos estaría regulada por el Derecho Comercial.”. Esto es, estos pronunciamientos del 2000 y el 2002, declaran que se puede tener un servicio de transporte privado, siempre y cuando no sea público. Ajá. ¿Qué es público? Ante esto, la misma procuraduría dice: “A nuestro modo de ver, una solución acorde con el Derecho de la Constitución ( valores, principios y normas) en este caso, consiste en que la Administración Pública defina por la vía reglamentaria, mediante Decreto Ejecutivo ( artículo 19 de la Ley General de la Administración Pública), los elementos esenciales, inherentes o propios al servicio público de transporte, de conformidad con las normas técnicas y los principios de razonabilidad y proporcionalidad, los cuales, según la reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, tienen rango constitucional. Una vez establecido lo anterior, todos aquellos particulares que no cuenten con una concesión o un permiso para prestar el servicio público de transporte, que estén desarrollando una de esas actividades, deberán ser sancionados de conformidad con el ordenamiento jurídico. Fuera de esas actividades o conductas, las cuales estarían prohibidas para todas aquellas personas que no se encuentren en la situación que hemos descrito supra, los privados pueden desarrollar todas las demás e, incluso, inventar nuevas, ya sea través del contrato de transporte o mediante otras modalidades contractuales que ellos lleguen a crear.”

¿Qué significa eso? Que sí hay (en realidad, hubo antes del 2011) un servicio privado que se define como aquel que no es público, y la definición de qué es público no está clara para la procuraduría en ese momento y por eso sugiere la creación de un reglamento.

Pues, para aclararlo, en el 2011, mediante ley 8955, se cambió la Ley Reguladora del Servicio Público de Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la Modalidad de Taxi (Ley No. 7969) y el código de comercio. El código de comercio, en su artículo 323, explicaba que el porteo era el transporte privado de personas y mercancía. Este “personas” es sobre lo que se basan los dos pronunciamientos que Otto indica. Con esta modificación simplemente se elimina el término “personas” y deja al porteo del código de comercio como transporte de mercancías y servicios. Esto deja sin efecto toda la discusión de ambos pronunciamientos. Para terminar de aclarar las cosas, la ley 7969 sufrió una modificación en su artículo 2, que ahora indica que todo servicio remunerado de personas es declarado servicio público, eliminando de facto la figura de servicio privado.

Bueno, dice don Otto que eso no es posible, que una ley así no podría pasar. Pero pasó y está vigente. Por tanto, nadie puede alegar que da un servicios remunerado de personas privado, porque eso no existe, todos son públicos y por ende sujetos a concesión o permiso.

Sobre la inconstitucionalidad de la prohibición.
Don Jaime y otros diputados, dicen que prohibir la prestación de servicios de transporte es inconstitucional. De hecho, si es así, la nueva ley 7969, modificada por la 8955 que mencioné arriba, sería inconstitucional, ¿no? En particular, afectaría el artículo 46 como dice don Jaime, pero también los artículos 28, 45, y 56, según opinaron algunos diputados que estaban cuando dicha ley se cambió. Bueno, luego de primer debate donde la ley se aprobó, la misma fue enviada a la Sala Cuarta para preguntar por unos vicios de procedimiento y sobre la inconstitucionalidad de dicho cambio de ley en los artículos arriba mencionados. Pues la resolución Nº 2011-04778 de la Sala IV dice:
XVI.- El Estado, desde hace ya bastante tiempo, ha considerado la actividad de transporte de personas como una necesidad social imperante cuya vigencia resulta esencial, como condición fundamental para el mantenimiento del estado de derecho y la paz social. Por esta razón ha promulgado una serie de leyes siendo, actualmente, las más importantes en esta materia la Ley Reguladora de Transporte Remunerado Personas Vehículos Automotores (Ley No. 3503) y la Ley Reguladora del Servicio Público de Transporte Remunerado de Personas en Vehículos en la Modalidad de Taxi (Ley No. 7969), cuya reforma se conoce en esta consulta. En el último quinquenio, es público y notorio que este tema del transporte de personas ha ido adquiriendo mayor trascendencia para la sociedad costarricense, no sólo desde el punto de vista social sino también económico, hasta convertirse en un tema de interés general, que va más allá de la satisfacción de una necesidad meramente privada, requiriendo la intervención del Estado para darle una solución. El Estado –en este caso el legislador ordinario- puede, dentro del marco permitido por la Constitución Política y las normas de carácter legal, optar por la solución que considere más oportuna. Como recién se dijo, una de esas posibles soluciones es regular dicha actividad y declararla servicio público, que es precisamente lo que hace el proyecto consultado, cumpliendo, necesariamente, con los dos elementos antes señalados. En virtud de lo expuesto, la Sala no estima contraria a la Constitución Política la reforma al artículo 2 de la Ley número 7969 para considerar el transporte remunerado de personas en la modalidad de taxi un servicio público del cual es titular el Estado y que se explotará mediante la figura de la concesión administrativa o el permiso en el caso de servicios especiales estables de taxi.

XVII.- Como consecuencia de declarar servicio público el transporte remunerado de personas en la modalidad taxi, en cualquiera de sus dos formas de prestación, el proyecto de ley consultado reforma el artículo 323 del Código de Comercio para eliminar la palabra “personas” de dicho artículo y así eliminar el porteo de personas. Con esta reforma el legislador busca, de una vez por todas, abstraer de la esfera privada la prestación del servicio de transporte de personas que en su totalidad ha sido declarado servicio público por el legislador y hace que sean otras las reglas del juego y principios jurídicos a aplicar: Los particulares se convierten en colaboradores de la Administración Pública en la prestación de ese servicio que, por sus características y la evidente existencia de un interés público, debe ser en principio, asumido por el Estado sin que estén de por medio principios y derechos que rigen las relaciones privadas, como lo son el principio de autonomía de la voluntad o la libertad de comercio. En consecuencia, el Tribunal estima que el proyecto de ley consultado no lesiona los artículos 28, 45, 46 y 56 de la Constitución Política.

Más que claro. El cambio realizado en el 2011 por medio de la ley 8955, declara que todo servicio remunerado de transporte es público, se rige por el derecho público, deja de existir la figura de transporte privado y eso no es inconstitucional.

Sobre el CAFTA.
Para cerrar, don Henry Mora, diputado, da una teoría sobre el efecto del TLC con Estados Unidos (CAFTA) sobre UBER.

Don Henry explica con muchos detalle y muy claro, cómo el artículo 11 del CAFTA le da la posibilidad a UBER de entrar como compañía de porteo, a como se entendía antes del 2011 (porque cambios en la ley no debería afectar a lo firmado en el CAFTA). Sin embargo, quedan algunas dudas que no las siento resueltas.

Dice don Henry, que en el CAFTA, Costa Rica negoció la liberalización y apertura de los servicios (incluido el transporte de pasajeros), por medio de listas negativas. Esto es, lo que se apunta en la lista no se libera. Dice don Henry que dentro de las listas se metieron varias leyes, incluyendo la 7969 discutida arriba (pero antes del cambio) y que pero no aparece ninguna medida disconforme (reserva) para el sector de transporte de pasajeros modalidad porte (o porteo). Es decir, el porteo quedó fuera de la lista. Ahora, según se tiene entonces, el país puede regular el servicio público, y dentro de las definiciones del CAFTA, el servicio de transporte se define como:

Clase 6431 : Servicios regulares de transporte de pasajeros por carretera (porteo)
 Clase 6432: Servicios no regulares de transporte de pasajeros por carretera (taxis)

Los primeros incluyen una subcategoría que es “una subclase que incluye servicios de transporte de pasajeros por itinerarios y con horarios predeterminados para un segmento específico de usuarios, por ejemplo, colegios o empresas” y a eso llama “Porteo”.

Luego dice que por CAFTA, usando el artículo 11, la compañía puede solicitar el ingreso al mercado nacional y pedir trato de nacional. O sea, podría pedir que se le dé el trato que tenían los porteadores en el año que se firmó el CAFTA.

La duda recae en dos hechos:

1.    UBER no es una empresa de porteo, son los choferes los que hacen contratos privados, no UBER, los choferes no son empleados de UBER y UBER no maneja ni tiene automóviles registrados a su nombre. ¿Cómo puede pedir entrar como empresa de porteo? Los choferes son nacionales así que ese artículo no les aplica, no podría exigirlo.

2.    La definición de Porteo con la que se firmó el CAFTA difiere de la que se tenía antes del 2011, porque indica itinerarios y horarios predeterminados para ofrecer el servicio, y siendo UBER por demanda, esa figura no calza.

Siendo así, no estoy seguro que el análisis aplique a este caso. ¿Qué opinan?

Sobre las comunidades de autoabastecimiento.
Bueno, hasta aquí lo que dice todo el mundo, pero tenemos que oír a UBER. La empresa dice que entra a funcionar como una Comunidad de Autoabastecimiento. Aquí La Nación me ayuda un poco porque no encontré mucho de jurisprudencia.  Esta figura no está en ninguna ley, pero se refiere a la capacidad que tienen ciertos grupos organizados de administrar servicios que son públicos, como el agua o la electricidad (e.g. las ASADAS). Según criterios de abogados, esto es un grupo privado que se auto abastece del servicio (de transporte) y por ende se rige por el derecho privado. ¡Pero ya vimos arriba que puede que eso no sea así!

De todas maneras, ser una comunidad de autoabastecimiento tampoco los exime de ser regulados. Si fuera un servicio como el de salud, por ejemplo, donde los miembros de la comunidad se autoabastecen de servicios de salud, si los miembros que ofrecen el servicio no están el colegio de médicos o ni siquiera son médicos, no podrían ejercer. ¿Cierto? Bueno, en este caso el servicio de transporte no sería problema si fuera gratuito, pero al ser remunerado se convierte en bien público que debe ser regulado. Y volvemos a lo mismo. Es más, una comunidad de autoabastecimiento usualmente debe tener un ente rector y estar registradas y autorizada, no todas las ASADAS están bajo la ley.  Así que el modelo escogido por UBER aún deja muchas dudas si le servirá o no.

Así estamos, estas son las ideas que andan por ahí. Todo apunta a que realmente el servicio planteado por los choferes es ilegal, a falta de resolver algunas dudas que posiblemente serán dirimidas en los tribunales.